viernes, 12 de abril de 2019

KILLER PARTY (1986)


Hace unos días fue el April's Fools Day o lo que es lo mismo, el Día de los Inocentes para medio mundo. El 1 de abril las rrss se inundaron de bromas más o menos ingeniosas y los medios de comunicación y algunas empresas publicaron noticias falsas para celebrar este día. Yo me tragué el spoiler que se marcaba Maissie William en el programa de Jimmy Fallon y casi me da un infarto. Sin embargo, los horror lovers somos mas sencillos y solemos honrar este día revisionando el slasher de 1986, del mismo nombre, pero ya que me iba un poco de fecha, me apetecía rescatar una cinta bastante desconocida y que también se desarrolla en una fiesta dedicada al April Fools Day.

Nuestra comedia de terror, porque esto no es un slasher al uso para nada, se inicia con tres chicas que quieren formar parte de la prestigiosa hermandad Sigma Alpha Pi y en la noche de iniciación, una de ella prepara una broma tan elaborada, que automáticamente las tres pasan a formar parte de hermandad. La líder de las Alpha Pi les encarga que preparen una broma especial para la fiesta del April Fools Day que se celebrará en una casa abandonada en la que hace 22 años un chico fue asesinado. Como era de suponer, la fiesta será más salvaje de lo que nadie podría imaginar, incluidos los espectadores.

Killer Party u Odio en la Sangre que fue el nombre que le dio en España nuestro querido señor de los títulos, fue dirigida por el canadiense William Fruet todo una personalidad del cine de terror de serie B de la época. Fruet tocó varios subgéneros dentro del género:  The House by the Lake (1976) = Rape & vengeance, Cries in the Night (1980) = ZombiesTrapped (1982) = Terror rural o Spasm (1983) = animales mortíferos. En esta ocasión, se decantó por el guión de Barry Cohen, autor del libreto de Friday the 13th- The Final Chapter (1984), en el que proponía una fiesta universitaria tan bizarra que podía considerarse una mezcla entre la propia April Fools Day (1986), The Exorcist (1973), un slasher con un asesino aniquilando jovenzuelos y mucha parodia y humor. No hay que perder de vista que estamos a finales de los 80 y la fiebre por el slasher estaba empezando a decaer por lo que se buscaban nuevas formulas que impulsaran estos pseudo slashers.

Killer Party tiene una de las escenas iniciales más meta y bizarras que he visto. No sólo comienza con la típica película antigua que resulta ser la que están viendo los protagonistas, si no que éstos forman parte a su vez de un videoclip musical que hay dentro de la película. Una secuencia que parece una autentica muñeca rusa, pero que te pone en situación para que no te tomes demasiado en serio lo que estás a punto de ver. 

En cuanto al reparto, todo son actores jóvenes bastante competentes y, en el caso de las protagonistas, son todas adorables. Cada una representa un arquetipo de este tipo de películas de adolescentes, pero lo suficientemente dulcificado para que no tengamos ningún problema en empatizar con ellas. Jennifer (Joanna Johnson) las más racional y responsable, Phoebe (Elaine Wilkes) la divertida y aventurera y mi favorita y la de todo el mundo, Vivia (Sherry Willis-Burch), la experta en efectos especiales y maquillaje gore, una pequeña Savini, jajaja. 

Una de las principales flaquezas de Killer Party a la que la mayoría de la gente suele hace alusión es que tiene un tono demasiado pausado hasta explotar por todo lo alto en su último tercio. La verdad es que yo no acusé demasiado este problema y la fiesta me pareció muy divertida intentando averiguar si todas las bromas que se sucedían en la fiesta eran reales u obra de Vivia. Es curioso cómo una vez que ya sabemos quién el es el asesino, se encargan de seguir ocultándole en ciertas muertes. No obstante, por mucho que os haya costado llegar hasta este último acto, este cambio de registro tan loco y sorprendente, merece la pena. No os quiero desvelar nada porque prefiero que lleguéis vírgenes a esta parte de la cinta que cuanto menos que os dejará con el culo torcido, pero de una manera muy satisfactoria (queda prohibido también buscar imágenes de la película que os desvelarán más de lo que necesitáis).

En cuanto a las muertes y gore, lamento deciros que no son muy explicitas, pero todo se compensa con un asesino con traje de buzo o ¿qué más se puede pedir? Así que no me queda nada más que recomendaros esta comedia de terror ochentera tristemente olvidada, que como alternativa a las películas de semana santa, creo que está genial.



domingo, 24 de marzo de 2019

16 MUESTRA SYFY (2019): SABADO 9 MARZO




Llegamos a la jornada más intensa de todo la Muestra, en la que vi todas las películas proyectadas, salvo la sesión golfa que era la impresionante, One Cut of the Dead, justa ganadora de mi TOP 10 del 2018. No os penséis que no tenía ganas de volver a disfrutarla porque de echo pronto tendré el bluray entre mis manos, pero no quería trasnochar mucho para poder asistir a la sesión matinal del domingo, Dilili en Paris. Un gran error que ya os contaré en la próxima entrega de esta crónica, así que vamos a centrarnos en todas las películas que vi el sábado que fueron unas cuantas.



COMPULSIÓN



El sábado abrimos con la que para mi fue la peor película de toda la Muestra y me sabe mal decir esto porque fue la única producción española que vi, ya que no pude asistir al pase de El año de la Plaga.

El argumento es bastante sencillo: Una mujer tímida sospecha que su marido le está siendo infiel  y cuando le sigue y confirma su sospecha, la verdad que descubre es mucho mas turbia y escalofriante que lo que esperaba encontrar.

Compulsión pretende ser un estudio de la maldad humana y de la "compulsión" por matar, pero se queda a medio camino de convertirse en un thriller efectivo por la falta de diálogos y por las decisiones tan estúpidas que toman algunos de sus personajes. Las conversaciones que tiene lugar en la cinta pueden resumirse a un par de post-its y esto resulta un problema no por desconocer la motivación que tiene el asesino para matar, que asumimos que es un psicópata y punto, si no porque uno de los personajes se queda pasmado en varios ocasiones cuando tiene un asesino al acecho y otra víctima que necesita ser salvada. 

Si la inactividad de este personaje no fuera suficiente problema para engancharnos a la película, el exceso de zooms y los cortes de planos, terminan haciendo tedioso el visionado de una cinta de poco más de 1 hora.

Los únicos momentos interesantes de Compulsión se encuentran en los últimos minutos, con un asesinato que arrancó el aplauso del público de la Muestra, por la originalidad del arma del crimen. También el giro final que tiene la trama, aunque mil veces visto en películas de posesiones o niños mortíferos, le da algo de alegría a un trama de lo más plana y anodina.



PROSPECT



Después de salir con los ánimos por los suelos tras Compulsión, le tocaba el turno a este western espacial con Pedro Pascal a la cabeza, ¿qué podía salir mal? Pues lo cierto es que no fue todo lo redonda que cabía esperar.

La premisa The Prospect no sitúa en una luna remota y altamente tóxica para la vida humana, dónde una adolescente y su padre pretenden hacerse ricos mediante la extracción de unas extrañas gemas. El problema surge cuando se encuentran con un grupo de criminales que también ansían esta riqueza, lo que unido a la codicia de su padre, provoca que la adolescente tenga que hallar por sí misma la manera de coger el ultimo transporte que la saque de Luna Verde.

La ópera prima de los guionistas y directores, Zeek Earl y Chris Caldweel, basada en su propio corto, sorprende por la calidad de producción en la representación de las naves o los trajes de astronautas improvisados de los protagonistas, a pesar de contar con un presupuesto reducido. La fotografía es absolutamente espectacular y los bosques por los que se mueven durante la mayor parte de la trama son algo casi mágico.

The Prospect no deja de ser un coming of age de la joven protagonista que sale del ala de su padre y tendrá que aprender a confiar en alguien que la ha herido, así como a  sobrevivir en un mundo hostil dónde los peligros acechan en cada esquina. El problema radica en que las idas y venidas de nuestros protagonistas por este mundo que a pesar de ser toxico para los humanos, la flora crece en todo su esplendor, terminan haciéndose un tanto monótonas y por consiguiente, aburridas.

Aunque The Prospect  es película más que decente, no me atrevería a recomendárosla, mas allá de que querías explorar el maravilloso mundo creado para la representación de Luna verde, que con perdón de Pedro Pascal, es sin dudarlo, lo mejor de la cinta.





DRAGGED ACROSS CONCRETE



Le toca el turno a la película a la que llegué con más expectativas y éstas se vieron atrapadas durante horas en un coche con Mel Gibson y Vince Vaughn.

Dragged Across Concrete es el nuevo trabajo del guionista y director S. Craigh Zahler, un nombre que todo mandanguer y festivalero debería conocer por el impacto que causaron sus anteriores trabajos en estos circuitos: Bone Tomahawk (2015) y Brawl in the Cell Block 99 (2017). Yo soy de las que disfrutó a lo grande con estas películas caracterizadas por la violencia extrema y una construcción de atmósferas y personajes muy potentes. Sobre las películas de Zahler es habitual escuchar que son excesivamente largas, con un ritmo lento y que lo único que merece la pena es la acción de los últimos 20 minutos. A mi esto nunca me había molestado porque me parece que la duración y el ritmo de sus películas estaban justificados para construir unas situaciones y unos personajes mucho más definidos de lo que suele ser habitual y sus finales apoteósicos hacían que todo el viaje hubiese merecido la pena. Sin embargo, Dragged across Concrete se me hizo eterna hacia su último terció y la conclusión no alcanzó el clímax necesario para levantar una cinta con un tono pausado durante sus 160 minutos.

En su tercera película, Zahler nos presenta una especie de buddy movie, sórdida y de crudeza despiadada, en la que un par de policías, interpretados por Vaughn y Gibson, son suspendidos tras la filtración de un vídeo que ha captado la violencia de una de sus intervenciones. Ambos descenderán a los bajos fondos en busca de compensación a una vida dedicada a la policía que en unos segundos, se ha colado por el retrete. 

No disfruté completamente Dragged across Concrete principalmente por esas eternas conversaciones de los dos protagonistas metidos en un coche o la prescindible aparición de un personaje que nos presentan extensamente a la mitad de la cinta, sólo para que empaticemos con él y que después, cuando lo eliminan de un plumazo, nos duela más. Ésta una opinión particular como todas las que encontraréis en el blog porque a la mayor parte de la gente le ha gustado mucho y posiblemente el problema haya estado en el contexto en el que la disfruté, no tanto por estar en la sala mandanga, más crítica e inquieta con este tipo de películas lentas, sino dentro de un festival en el que ya llevaba a mis espaldas varias cintas que no me habían encantado y mi alma festivalera reclamaba mas acción y desenfreno.

No obstante, tampoco es que me parezca mala, ni muchísimos menos. Me gustaron todos los personajes porque aquí no hay nadie especialmente bueno o moralmente perfecto como parece promover el universo cinematográfico que nos llega de norteamericana dónde todo tiene una pátina de corrección política o de redención. Siempre es refrescante encontrarse con personajes inmorales o traumatizados que reflejen un poco mejor la sociedad en la que vivimos.  

En definitiva, Dragged across Concrete se me atragantó y espero que en sus próximas películas, Zahler sea capaz de recortar sus guiones porque la siguiente puede ser más larga que Lo que el viento se llevó (1939)





ASSASSINATION NATION



Y, después de las altas dosis de testosterona y el ritmo soporífero que tuvimos con Dragged across Concrete, cambiamos totalmente de rumbo y nos adentramos en la película feminista de la Muestra con un ritmo frenético, violencia extrema, litros de sangre y altas dosis de humor negro y sarcasmo. Nada más y nada menos que lo que necesitaba la mandanga para despertar de un prolongando letargo.

Un hacker informático está filtrando la información personal de varios vecinos del pueblo de Salem. Aunque al principio, esta intrusión en la intimidad se centraba en personalidades de la comunidad, cuando se hacen públicas las fotos eróticas de una adolescente, el foco se centra en ella y sus tres amigas, desencadenando una espiral de violencia que no tiene nada que envidiar a las que presenciamos en La Purga (2013)

Sam Levinson, hijo de Barry Levinson (Good Morning, Viertnam (1987), Rain Man(1988)) debuta en la dirección con un thriller con un claro mensaje feminista y reivindicativo, en el que la caza de brujas que tuvo lugar en Salem a finales del s.XVII, se equipara a la persecución que sufren algunas personas, cuando su vida se ve expuesta en redes sociales y el resto del mundo se siente legitimado para juzgarlas. Todo esto aquí se sale de madre y tenemos una "caza de brujas" salvaje con todo un pueblo armado hasta los dientes y cometiendo actos bandálicos en pos de una doble moral que hoy en día vemos continuamente.

Aunque a primera vista, Assassination Nation pueda parecer una intrascendente película adolescente, lo ciento es que en sus inteligentísimos diálogos abordan temas como la misoginia, el racismo, el feminismo, la homofobia, las armas, la privacidad en las redes y el borregismo masificado que arrastra a las masas a hacer lo que cuatro descerebrados promueven.

Una película que pretende ser rompedora con una puesta en escena muy potente y actual, con la inclusión de mensajes de móvil en la pantalla porque, en definitiva, esta"brujería" no se extiende mediante hechizos y males de ojo, si no a través de la redes sociales. Nuestras cuatro protagonistas adolescentes muy expertas ellas en el manejo de armas de fuego, se alzan como unas vengadoras y justicieras contra el machismo exacerbado, la doble moral y la hipocresía.

Assassination Nation es una película que puede incomodar a más de uno por su mensaje rompedor y su representación de la masculinidad, pero nunca hay que perder de vista que esto es una película y todo se exagera, aunque lamentablemente cada día nos acerquemos más a este fanatismo que muestra la película. Una cinta salvaje muy recomendable.



domingo, 17 de marzo de 2019

16 MUESTRA SYFY (2019) - VIERNES 8 MARZO



El pasado fin de semana fue de lo más intenso en la Muestra Syfy, en la que pude ver un total de 10 películas y me he reencontrado con ya amigos festivaleros, conocí a muchos nuevos y la gran familia de Horror Lovers no hace más que crecer. Como buena Mandaguer asistí a todas las proyecciones en la sala 1, excepto para Dilili en Paris y reconozco que me sentía como fuera de lugar intentado reprimir mis emociones. Respeto a mis compañeros que prefieren ver las películas en las salas tranquilitas, pero para mi la Muestra Syfy es sinónimo de cachondeo, humor negro y mucha, pero que mucha mandanga y para eso no hay nada como la sala 1.

Como su propio nombre indica, estamos ante una muestra de cine, no un Festival, aquí no hay premios, ni votaciones ni nada parecido. La mayor parte de las películas ya cuenta con distribución para ser expuestas en cine y nosotros sólo las vemos unas horas o días antes de su estreno comercial. Así que como veis es un concepto totalmente diferente a lo que representa Sitges o el Festival Nocturna en Madrid, pero no por ello menos disfrutable porque a ¿quién no le gusta ser el primero en disfrutar de una película antes de que llegue a los cines y ya se viralice?

Para que no se os haga demasiado indigesta mi revisión de las películas, este año he decidido separar las críticas por días de visionado, pero intentaré publicarlas bastante seguidas. Empezamos por el viernes 8, dónde se concentraron varias de mis películas preferidas de esta 16 Muestra Syfy.


IN FABRIC


Galerías Preciados versión giallo 
Arrancamos el viernes con una de las más gratas sorpresa que nos ofreció esta edición de la Muestra Syfy. La verdad es que no ha había oído hablar de In Fabric hasta ese momento y es que aunque se proyectó y causó gran sensación en el pasado Festival de Sitges, yo estaba inmersa en mi mudanza y me pasó totalmente desapercibida. Lo cierto es que no se me ocurre mejor manera de acercarse a esta cinta que con un total desconocimiento sobre la misma. Esto hizo que disfrutara a lo grande de una propuesta perfecta para un evento tan gamberro como éste. 

In Fabric es el nuevo trabajo de Peter Strickland, al que todos conocimos tras el éxito de Berberian Sound Estudio (2012) que yo no he tenido la oportunidad de ver, pero que tras este visionado, se ha convertido en una de mis prioridades. La película podría considerarse una especie de antología en torno a un vestido maldito que causa el mal a todo aquel que lo posee y cuyo nexo de unión es la boutique en la que fue creado. El primer episodio está protagonizado por una recién divorciada con una vida miserable, interpretada por Marianne Jean-Baptiste, que espera encandilar a su próxima cita con este espectacular vestido rojo. En la segunda parte, será un técnico de electrodomésticos el que posea este vestido maldito, como disfraz de su despedida de soltero. 

Aunque la historia se sitúa en 1993, con esos anuncios para encontrar pareja que había en los periódicos (la época cretácica de Tinder), tiene una estética muy de giallo setentero. Los juegos de luces y sombras, los colores chillones en los que predomina el rojo (el vestido maldito, no podría ser de otro color), una música inquietante que unida al extraño comportamiento del personal de la boutique, especialmente durante sus horas de descanso, hacen de In Fabric una propuesta diferente y embriagadora.

Al igual que la música, los diálogos son esenciales para crear una atmósfera terriblemente inquietante. El humor negro y un vocabulario de lo más pedante que parece embelesar a alguno de los personajes, arrancan los momentos más cómicos de la cinta. 

In Fabric es una película bastante bizarra y seguramente no sea del gusto de todo el mundo, pero si sois de los que os gustan las propuestas diferentes, los vestidos con vida propia, las dependientas inquietantes, los maniquís profanados y los jefes de trabajo quisquillosos, ésta es vuestra película. 




ELISABETH HARVEST



Una película de la que sólo sabía que había sido comparada con la estupenda Ex Machina (2012) y que su trama se basaba en la leyenda de Barba Azul. Después de haber visto la cinta, os recomiendo que no investiguéis nada sobre este mito para no auto spoilearos, ya que estamos ante un retelling en clave de ciencia ficción de esta leyenda.

La cinta ha sido escrita y dirigida por el venezolano, Sebastián Gutiérrez, que cuenta a sus espaldas con más de una década en la meca del cine y, que en la mayor parte de sus películas ha contado con la participación de su pareja, la siempre increíble, Carla Guguino

Elisabeth Harvest nos cuenta la historia de una preciosa mujer, interpretada por la modelo, Abbey Lee, que se casa con un hombre brillante, bastante mayor que ella. Éste la lleva hasta su esplendida mansión (ésta ha sido la muestra de los casoplones) dónde le asegura que todo lo que ve es suyo, a excepción de una habitación, a la que tiene prohibido entrar. Y, como todos sabemos que la curiosidad mató al gato, Elisabeth aprovecha la primera oportunidad para entrar en la habitación, lo que acarreará terribles consecuencias.

Ésta es sólo la premisa inicial porque este thriller de ciencia ficción tiene más giros que una montaña rusa. No te puedes despistar ni un minuto de la cinta porque corres riesgo de perderte. Aquí es dónde para mi, reside uno de sus principales problemas porque una trama tan enrevesada, en una película de 105 minutos, hubiese requerido un ritmo más dinámico. Para que os hagáis una idea, Elisabeth Harvest es una de esas cintas en las que tienes la sensación que el final nunca va a llegar porque siempre hay un nuevo giro que alarga la trama hasta límites ya molestos. Ésta fue la causa principal por la que no disfruté totalmente de la propuesta tan atrevida y original de Sebastián Gutierrez y es una lastima porque tanto el guion, como los giros me parecieron muy interesantes, así como la puesta en escena en esa mansión tan moderna con unos entornos prácticamente antisépticos y otros lúgubres e inquietantes.

No es una película mala, ni muchísimo menos, simplemente muy enrevesada y un poco lenta, pero sí que os invitaría a darle una oportunidad porque es una cinta con una trama muy interesante y muchos de los asientes a la Muestra salieron muy satisfechos con esta Elisabeth Harvest.





UPGRADE



No se hizo mucho esperar la película que para mi fue el plato fuerte de la Muestra. Bueno ésta y One Cut of Dead, pero como yo ya la había visto en el Festival de Molins de Rei, me la salté para poder asistir a la sesión matinal del domingo, (error).

La película escrita y dirigida por el australiano Leigh Wannell, nos pone en la piel de Grey, un mecánico de coches alérgico a la tecnología que vive en un futuro dónde todo está controlado por los mayores avances tecnológicos. El día que su vida da un vuelco, Grey verá como su única posibilidad de venganza será implantándose un chip experimental llamado Stan.

Puede que Wannel no os resulte familiar, pero si os digo que es íntimo amigo de James Wan y que juntos escribieron el guión de aquel bombazo de principios de los 2000, llamado Saw, en la que también es uno de los actores principales, a lo mejor ya nos suena más. Durante la mayor parte de su carrera, Wannel ha ejercido como guionista y actorinterviniendo en muchas de las películas de Wan y ya en el año 2015, inició su carrera como director en la penúltima entrega de la franquicia de su amigo con Insidious: Chapter 3. Lo que más me ha llamado la atención en su ficha como director es la película que tiene en pre-producción, nada más y nada menos que el remake de Escape from New York. ¿por qué nos tocan esto también?

Volviendo a Upgrade, os diré que es una potente película de acción syfy que bien podría considerarse una mezcla entre Terminator (1984), John Wick (2014) y Venom (2018), en clave de serie B. Ésta película recupera el buen hacer de las cintas de acción o terror ochenteras, que con muy pocos medios, pero un buen puñado de buenas ideas, nos dejaron obras para el recuerdo como Evil Dead (1981), Reanimator (1985) o The Return of the Living Dead (1985). La película se toma unos pocos minutos para la presentación de personajes y del entorno futurista en el que nos encontramos y rápidamente pasa a la acción desenfrenada con escenas de lucha bastante explicitas, en la búsqueda del protagonista para resolver el asesinato de su mujer.

El peso de la cinta recae sobre Logan Marshall-Green que creo que ya se ha ganado con creces, el que dejemos de nombrarle como la versión serie B o Hacendado de Tom Hardy. Marshall-Green borda este papel de mecánico que se convierte en una máquina de matar con esa mezcla de drama y humor que tan bien le sienta a su personaje. 

Upgrade nos plantea una distopía futurista en la que los avances tecnológicos se han apoderado de demasiados aspectos de la vida cotidiana y puede que la humanidad no este preparada para un avance tan rápido. Digamos que Upgrade bien podría ser un episodio alargado de Black Mirror. En definitiva, os recomiendo encarecidamente mi película favorita de la Muestra porque ademas creo que puede ser del agrado de un amplio sector del público ya que esto no es terror, si no acción desenfrenada, un poco subidita de tono, creada para el disfrute de los espectadores.


domingo, 3 de marzo de 2019

16 MUESTRA SYFY 2019


Se hizo rogar, pero ya tenemos la programación completa de la 16 Muestra Syfy que tendrá lugar la semana que viene, del 7-10 de Marzo en el Palacio de la Prensa. Han sido muchos los meses esperando el Festival más irreverente de la capital, ese en el que la sala mandanga ruge de gozo o grita decepcionada, el único en el que un truño de película puede convertirse en la experiencia más satisfactoria de toda la Muestra, pero sobre todo, es el festival en el que los horror lovers y amigos volvemos a reunirnos para disfrutar de uno de los mejores fines de semana del año.

Este año los carteles del Festival han querido rendir homenaje a los monstruos clásicos del cine de la Universal, haciendo una versión actualizada y divertida. Encontramos a estos monstruos de la época dorada de Hollywood en actividades cotidianas del s.XXI: El Hombre Lobo en una barbería, la Momia eligiendo su nuevo estilismo, a lo influencer de moda y Dracula en patinete eléctrico, preparado para asistir a la Muestra. Hubiésemos agradecido que hubiesen programado alguno de estos clásicos en la planificación de películas porque habría sido una experiencia magnifica.

No obstante, la programación que nos han traído este año los organizadores de la Muestra,  es de lo más jugosa y os confieso que varios de mis deseos se han visto cumplidos con la proyección de UpgradeDragged across concrete y Assasination Nation (Nación Salvaje), ya que ya había perdido toda esperanza de verlas en pantalla grande. Como punto fuerte, la Muestra Syfy se estrena el 7 de Marzo con una de las películas más esperadas para los amantes de los superhéroes, La Capitana Marvel (2019). Protagonizada por la oscarizada Brie Larson, nos trae a una de las heroínas más poderosas de esta franquicia que se verá atrapada en una lucha de razas alienígenas en la Tierra, ambientada en la década de los 90. Para la clausura, han elegido Escape Room, una cinta de terror adolescente en la que seis desconocidos se encuentran atrapados en una habitación mortal, dónde tendrán que hacer uso de todo su ingenio para escapar. 

Además, durante el fin de semana podremos ver más de una decena de películas que paso a describiros a grandes rasgos:


  • IN FABRIC: Vestido mortífero.
  • ELISABETH HARVEST: Retelling en tono de ciencia ficción del cuento de Barba Azul.
  • UPGRADE: Thriller de venganza dónde la tecnología convierte al protagonista en una máquina asesina.
  • EL AÑO DE LA PLAGA: Una invasión de los ladrones de cuerpos a la española.
  • PUPPET MASTER: THE LITTLE REICH: La enésima secuela de la saga de las marionetas asesinas.
  • COMPULSIÓN: Película española en la que una tímida joven sospecha que su novio le está siendo infiel.
  • PROSPECT: Aventura espacial de ciencia ficción con Pedro Pascal que siempre es +1. 
  • DRAGGED ACROSS CONCRETE: Thriller en que un par de policías, Gibson y Vaugh, son suspendidos después de que se filtre el vídeo de sus duras tácticas.
  • NACIÓN SALVAJE: Comedia negra en la que cuatro chicas van a vengarse y repartir justicia, después de que su informaron personal haya sido filtrada por un hacker anónimo. 
  • ONE CUT OF THE DEAD: Mi nº1 de 2018. Una comedia japonesa en la que la grabación de una película de serie B de muertos vivientes se ve interrumpida por una auténtica apocalipsis zombi. 
  • QUIERO COMERME TU PÁNCREAS: Animé sobre la inesperada amistad entre un joven tímido y su extrovertida compañera que padece un cáncer terminal de páncreas.
  • DIAMANTINO: Sátira de ciencia ficción portuguesa en la que una antigua estrella de fútbol venida a menos, emprenderá un viaje delirante en la búsqueda de un nuevo propósito vital.
  • HELL IS WHERE THE HOME IS: Parejas que se van de excursión a una cabaña en el desierto y se meten, sin saberlo, en la boca del lobo.

En las proyecciones matinales destinadas a los más pequeños disfrutaremos de La Familia Addams (1991), la mítica comedia de terror de esta peculiar familia gótica. El domingo 10 de Marzo se proyectará Dilili en Paris (2018), película de animación francesa en la que una joven de Nueva Caledonia investigará una serie de misteriosos secuestros en la París de la Belle Epoque, junto a su compañero repartidor. 

Si ya os he puesto los dientes largos con todo lo que se proyectará en la 16 Muestra Syfy, podéis comprar aquí los bonos y aquí las entradas individuales. Y qué, ¿tenéis ganas de que empiece ya? Esperemos que estos días pasen rápido y podamos disfrutar del mejor cine de género y fantástico en una de las citas ineludibles de la capital para cualquier cinefilo que se precie. ¡¡¡¡¡Mandaguers del mundo, os esperamos!!!!!


Así estoy esperando que arranque la Muestra Syfy

martes, 26 de febrero de 2019

THE PRODIGY (2019)


Este 2019 tengo como propósito ir todos los viernes al cine, tras salir del trabajo porque es de las pocas horas a la que todavía se puede ir a una sala sin que tu odio hacia la humanidad se dispare de manera incontrolada. Además, es un hábito que me va a venir genial para un proyecto que tengo en marcha y que pronto verá la luz. No hace falta aclarar que la mayoría de estas cintas serán de terror, por lo que el blog este año le dará más importancia a los estrenos de género que consigan llegar a nuestras pantallas.

Como buena cumplidora de este propósito tan complicado para un cinéfilo, hace un par de semanas pude ver The Prodigy, la nueva película con niño mortífero dirigida por Nicholas McCathy. Esta película supone la tercera incursión en el cine de género para el cineasta norteamericano que ya ha cosechado muy buenas críticas en sus trabajos anteriores: The Pact (2012), que vi el mismo día cuando llegue a casa, gracias a la recomendación de Aullidos y At the Devil's door (2014)

The Prodigy nos presenta a un joven matrimonio que tras mucho buscarlo, han conseguido tener a su primer hijo. Con el paso de los años, Miles empieza a mostrar un comportamiento extraño y retraído que hace que sus padres se preocupen y quieran llevarle a los mejores especialistas, aunque no siempre sean los procedimientos más ortodoxos.  

El género de niños mortíferos ya ha sido más que explotado en clásicos como Village of Damned (1960)The Omen (1976) o Children of the Corn (1984) y más recientemente es las muy recomendables: The Children (2008) o Orphan (2009). Lo cierto es que The Prodigy no nos descubre nada nuevo y repite clichés mil veces vistos. A mi que no se me da especialmente bien reconocer las influencias que tiene una cinta, no me costó mucho reconocer que el guión de esta película tiene claras referencias a Child's Play (1988) o la anteriormente mencionada The Omen (1979). Eso por no hablar del homenaje que se hace a una de las escenas más impactante de la reciente A Quiet Place (2018).



No deja de sorprenderme la campaña publicitaria que utilizó Orion Pictures para promocionar esta película, en la que se apuntaba que varias de las escenas habían tenido que ser reeditadas por ser demasiado terroríficas. En primer lugar, estamos ante una película de género por lo que se supone que lo que tiene que provocar es terror, ¿no os parece? En segundo lugar, si me estás diciendo que lo que voy a ver es una versión light o políticamente correcta de la terrorífica original, ¿qué manera es ésta de atraer al público para ver tu película? ¿Nos os da la sensación que tiran por tierra la película incluso antes de que la veamos? La verdad es que la estrategia de Orion Pictures por volver a ser la productora de prestigio que fue durante los 80 y 90, con títulos como: Terminator (1984), Robocop (1987) o la gran The Silence of the Lambs (1991), no deja de ser un tanto enigmática. 

Independientemente de que la publicidad de la película sea su peor enemigo, The Prodigy es una cinta interesante, si prestamos atención al mensaje que subyace bajo la típica trama de niño mortífero. Miles es un niño muy deseado y por lo tanto muy consentido, especialmente por su madre, cuya vida gira alrededor de su retoño. No puede tener una cita romántica con su marido sin hablar del niño o cuando la psicóloga le insinúa que el comportamiento de Miles puede deberse a los malos tratos, ésta no duda en desconfiar del padre, lo que acaba provocando su abandone del hogar. De una manera extrema, el problema que nos plantea The Prodigy es la educación del siglo XXI: niños que son criados entre algodones, al los que se les conceden todo tipo de caprichos y se creen auténticos reyes de su casa, del tipo déspota. El conflicto llega cuando no se hace lo que ellos quieren porque los enfados pueden ser épicos y terminan provocando que los progenitores hagan lo que sea para cumplir sus deseos, incluso matar, si te sale el niño psicópata.

Me gustaría destacar la actuación de joven actor protagonista, Jackson Robert Scott, al que todos recordaréis por su papel de Georgie Denbrough y su chubasquero amarillo en IT (2017). Los cambios de registro que hace en su interpretación para pasar de niño totalmente adorable, a pequeño demonio inquietante, me recordaron mucho a la fabulosa actuación de Isabele Fuhrman en The Orphan. Interpretando a esta madre sufridora tenemos a Taylor Schilling, la popular protagonista de Orange is the new black (2013- presente), que está bastante solvente en su papel. Algunas de las decisiones que toma su personaje para curar a su hijo de este mal que le está poseyendo, me parecieron un tanto extremas y más propias de una mente perturbada, que de una madre protectora y cegada por el amor hacia su hijo.

Los puntos flojos que le veo yo a The Prodigy es que la historia está plateada a modo de thriller por averiguar qué o quien está haciendo que Miles se porte mal y me parece que esto se desvela demasiado pronto, restándole efectividad al conjunto. Lo único que nos falta por saber es cuándo ese ser va a manifestarse con toda su virulencia, pero llegado el momento, tampoco es lo suficientemente impactante como para dejarnos el culo torcido. Por otro lado, no me gustó lo poco desarrollado que estaba el padre de la criatura, una persona con una infancia complicada que cuando su hijo empieza a manifestar su turbiedad, asume que éste está enfermo y vuelca sobre su mujer toda la responsabilidad de hallar una cura. Me hubiese parecido bien que fuera un padre ausente que no sabe como asumir el problema, pero que vuelva a parecer al final de la película, cuando apenas sabemos nada de él, me resultó molesto y cada vez que aparecía en pantalla perdía el interés en la historia.

En definitiva, The Prodigy es una película de niño mortífero con una vuelta de tuerca diferente y con un mensaje subyacente interesante, pero que repite muchos de los patrones mil veces vistos en las películas de terror y jumps scares de manual. Considero que es una cinta entretenida, con un niño de lo más inquietante, pero sinceramente creo que no permanecerá mucho tiempo en nuestras memorias. 


lunes, 11 de febrero de 2019

LAS MEJORES PELÍCULAS DE TERROR DEL 2018



Queridos Horror Lovers ya estoy de vuelta, después de dos meses de ausencia por el blog, pero es que después de un año frenético en lo que se refiere a mi vida personal y virtual, necesitaba un gran descanso para volver con la ilusión de siempre.

Puede que traeros a estas alturas de Febrero mi TOP 10 del año pasado, nos sea muy interesante, pero no quería perder la oportunidad de compartir con vosotros las que para mi fueron las grandes películas del género en el 2018. Además, a final de año acabamos un poco saturados con esa avalancha de listas con lo mejor en libros, películas, series y hasta casi detergentes, que tampoco viene mal hacer esto a posteriori y con algo de perspectiva (me digo esto para autoconvencerme que publicar esta entrada a estas alturas tiene sentido, jajaja). Además no soy la única porque mis amigos del Terror no tiene Podcast también han publicado hoy su lista con lo mejor del año que os dejó aquí para que tengáis muchas mas recomendaciones de películas TOP. 

Si os acordáis, en el 2017 se decía que había sido el gran año del terror, con grandes películas que supusieron un éxito tanto de crítica como de audiencia con Get Out o Split y en territorio patrio, mi ganadora de ese año, Verónica. A pesar de esto, a mi me costó bastante elaborar la lista y sólo pude elegir 9 películas. Los primeros puestos estaban muy claros, pero para el resto había varias cintas aceptables, pero ninguna producción de las que te vuelan la cabeza. En el 2018, no oí tal afirmación o por los menos con tal insistencia, pero lo cierto es que no me costó nada elegir mis 1o mejores películas. Curioso, ¿no?

El 2018 fue el año del regreso de una de las sagas más longevas y queridas por los amantes de cine de terror: Halloween. Este reboot suponía una reinterpretación del personaje de Michael Myers, ya que tomaba como punto de partida, el final de la película original de Carpenter. También fue el año en el que contamos con la confrontación de las dos bombas más mediáticas del cine de terror. A Quiet Place y Hereditary compitieron durante los primeros meses del 2018 por alzarse con el título de mejor película de año y ha habido opiniones para todos los gustos. Yo, particularmente, me decanto por A Quiet Place porque me maravilló una trama basada en el silencio que transmitía tal angustia y terror que traspasaba la pantalla. Hereditary no me entusiasmó tanto, no se si por las altas expectativas generadas o porque la vi en una época complicada de mi vida y no supe valorarla como hubiese merecido. Sin embargo, contrario a lo que pensaba en estos primeros meses del 2018, ninguna de estas dos joyas del terror se alzó con el primer premio en mi TOP 10. ¿Queréis saber cuál fue? Pues abrocharos los cinturones, que por fin llegan las 1o películas de terror que más me impactaron en el 2018 y os aseguro que hay alguna sorpresa.

10. BOARDING SCHOOL



La verdad es que vi Boarding School por casualidad, porque me recordaba bastante a la polaca Playground (2016) que había visto recientemente y no me había entusiasmado mucho. Fue todo un acierto vencer mi apatía inicial hacía ella porque lo que me encontré fue un película con una trama bastante extraña y fascinante.

La cinta nos pone en la piel del Jacob, un joven obsesionado con la personalidad de su abuela fallecida. Esta fijación provoca más de un incidente que lleva a sus padres a  internarlo en un colegio para niños inadaptados perdido de la mano de dios. Pero esta misteriosa escuela esconde un oscuro secreto y cuando los cadáveres empiecen a apilarse, Jacob descubrirá el autentico fin de dicha institución.

Boarding School es un thriller psicológico que nos habla del paso de la niñez a la madurez enmarcado en una historia de terror con tintes fantásticos. Durante la primera parte de la película no sabemos que cariz va a tomar la historia, pero estamos fascinados por el grupo de niños internos en este centro, a cada cual más peculiar y con caracteres poco habituales en el cine de género. Sorprende los matices que tiene el personaje del niño protagonista y como Luke Prael, lo borda con su interpretación. La estética del internado parece sacada de una cuento gótico del s.XIX y nos recuerda, salvando mucho las distancias, a películas como El Orfanato (2007) o incluso Ghostland (2018).

En la segunda mitad ya nos adentramos de lleno en el terror y la verdad que su guionista y director Boaz Yakin no ha escatimado en litros de sangre. Bien en cierto que en esta parte la historia es mas convencional y pierde un poco las frescura y originalidad de la presentación de personajes, pero es un cierre de historia bastante salvaje y sangriento que me pareció bastante divertido.

El último puesto en la lista fue el que más dudé porque también había disfrutado bastante con The Ritual (2018), pero consideré que Boarding School era una propuesta más novedosa y diferente que bien merecía un poco más de visibilidad. 


9. WHAT KEEP YOU ALIVE



Me encantan los survivals y si es como What keeps you alive que está enmarcado en una trama de thriller, pues era bastante fácil ganarme. 

La película nos presenta a dos mujeres que van a celebrar su primer aniversario de boda a la cabaña que la familia de una de ellas tiene en el bosque. Tras pasar una noche romántica de ensueño, habrá algo o alguien que transformará está idílica velada en un autentico infierno y como ya os adelantaba al inicio, esta película va de supervivencia en mayúsculas. 

Desde ya os aviso que en esta cinta sucede lo mismo que con Revenge (2017), tenemos más de una situación un tanto inverosímil y unas protagonistas a lo Sarah Connor, no por su destreza con las armas, si no por una capacidad de supervivencia casi inhumana, por lo que hay que ser bastante permisivos con lo que ocurre en pantalla . También guarda ciertas similitudes con Alta Tensión, así que si sois fans de estas dos películas, seguramente What keeps you alive, sea de vuestro agrado.

La película está escrita y dirigida por Colin Minihan, del que ya pudimos disfrutar en Grave Encounters (2011), Extraterrestrial (2014) o It Stains the sands red (2017) que se coló en mi lista del año pasado. Si en el 2017 ya ponía a su pareja y actriz protagonista, Britanny Allen, contra las cuerdas en un territorio inhóspito como el desierto, perseguida por un zombi, en esta ocasión, la meterá de lleno en un bosque hostigada por un sociópata. Detecto un poco de sadismo en esta pareja, ¿no os parece? jajaja.

Aunque la cinta cuenta con algunos fallos de raccord francamente notables, eso no nos impide disfrutar de un survival con un ritmo trepidante, enclavado en un escenario natural precioso y protagonizado por dos grandes actrices que transmiten a la perfección su sentimiento de incredulidad, pánico y desesperación. Y es que muchas veces es más doloroso el impacto psicológico, que el daño físico. 


8. UNSANE



Unsane fue una de esas películas que a pesar de estar dirigida por un director de renombre como Steven Soderbergh y protagonizada por una de las estrellas emergentes de cine actual como Claire Foy, no recibió la importancia que merecía. No se si le perjudicó el hecho de que se le diera tanto bombo a que la cinta hubiese sido grabada íntegramente con teléfonos móviles porque creo que lejos de perjudicarla, esos planos cerrados y movidos ayudan a representar el agobio que siente nuestra protagonista y su realidad deformada.

La cinta nos presenta a una joven que se ha mudado recientemente de ciudad, tras sufrir el acoso de un conocido. Como todavía no lo ha superado y tiene secuelas, decide ingresar voluntariamente en una institución mental para que le hagan un estudio durante unos días. Pero, ¿sabéis el dicho ese que dice que cuando uno va al medico sabe cuándo entra, pero no cuándo sale? Pues algo así le pasa a nuestra protagonista y es que una vez en el centro, su temores se acentúan, desdibujando la línea entre realidad y paranoia, lo que le hará dudar de si esta perdiendo la cabeza o la realidad a la que se enfrenta es mucho más perturbadora que la locura.

Unsane es un gran thriller psicológico que nos mantendrá hasta el final en la duda de si el personaje interpretado por Claire Foy está perturbado o no. Lo inquietamente de esta cinta en ver como por alguien puede estar encerrado contra su voluntad en un psiquiátrico perfectamente normal y en medio de una ciudad y, por algún resquicio legal, ni ella, ni nadie pueda sacarla de la institución en un periodo de tiempo determinado. Allí encerrada con otras personas con problemas psicológicos, su estado psicótico y paranoia empeorarán o ¿quizás todo sea la estratagema de alguien para tenerla allí confinada?

Os animo a todos aquellos que no la halláis visto que le deis una oportunidad porque considero que es uno de lo mejores thriller del 2018 y teniendo en cuenta que es uno de los subgéneros que más abundan o por lo menos en la programación del Festival de Sitges, jejeje, ya es decir mucho. Además, no os podéis perder la interpretación de Claire Foy que es sencillamente sublime.


7. ERREMENTARY




Esta gran película producida enteramente en España, que asienta sus bases en el folcklore vasco, nos trae una historia de terror puro, asentada en la tradición oral. Esos tiempos en los que las historias se transmitían oralmente y las leyendas de los pueblos tenían una fuerte carga fantástica, se representa aquí a la perfección, situando la historia en un pequeño pueblo alavense del s. XIX. Acudí al cine sin apenas información sobre Errementari y es lo mejor que puede hacer porque me permitió disfrutarla y maravillarme con cada escena de esta muestra de amor por el cine de género y fantástico.

Errementari cuenta la historia de un herrero del s. XIX que hace un pacto con el diablo. El problema se establece porque un comisario del gobierno cree que hay un botín en la herrería y azuza a la gente del pueblo para hacerse con él. Por otro lado, el destino quiere que una niña del pueblo, sin pelos en la lengua, acabe allí también, desbaratando no sólo los planes del herrero, si no los de todos los implicados en hacerse con el tesoro.

La película con la que Paul Urquijo debutó en el largometraje, después de una dilatada y exitosa carrera en el mundo del cortometraje, no ha parado de recibir reconocimientos y ha aparecido en las listas de mejores películas del 2018 en publicaciones extranjeras, a pesar del estreno tan limitado que tuvo. Una película avalada por Alex de la Iglesia que cuenta con un diseño de producción brutal que recrea la magia de un cuento gótico con sus monstruos,  demonios y hasta el infierno en sí mismo. La verdad es que quedé tan maravillada por la opera prima de Urquijo que estoy deseando ver sus cortos y los nuevos trabajos que están por venir.

Errementari supone la adaptación de un cuento clásico de la cultura vasca como es Patxi Errementeria que os vuelvo a dejar aquí para que le echéis un vistazo y fue grabada en una variante antigua del euskera para respetar la época en la que tiene lugar la trama. Así que os recomiendo que ahora que la podéis disfrutar en la gran N, escojáis esta opción de audio porque la inmersión en la historia será total. 


6. OVERLORD



Sabéis de mi amor por la películas de acción con grandes dosis de terror: Alien (1979), Predator (1987), Dog Soldiers (2002), etc y es que para mi es la mezcla de géneros perfecta. Así que no era de extrañar que una película que mezclaba a zombis nazis con soldados en plena Segunda Guerra Mundial iba a ser de mi agrado. 

Aunque el subgénero de los zombis nazis ha sido muy explotado en títulos como la maravillosa y enigmática Shock Waves (1977), la interesante Outpost (2008), las dos increíbles entregas de Dead Snow o la bizarrada de Frankensteins Army (2013), la producción de Overlord se nota mucho más cuidada en cuanto a escenarios, maquillajes y por supuesto, interpretaciones. La historia no tiene nada del otro mundo: un grupo de paracaidistas aterrizan tras la líneas enemigas, horas antes del desembarco de Normandia, para derribar una torre de comunicaciones. Por azares del destino, darán con las instalaciones en las que los nazis han desarrollado un suero con el que crear super soldados. Y es que como dice uno de los oficiales nazis: "Un Reich de 1.000 años, necesita soldados de 1.000 años".

La película comienza a lo grande, con el aterrizaje de emergencia de los soldados tras ser atacados por infinidad de fuerzas enemigas, mientras los aviones van siendo derribados por una lluvia de misiles, fuego y metal. Es en esta parte cuando experimentamos el terror de la guerra, la soledad y vulnerabilidad ante un aterrizaje en un territorio hostil en el que cualquier recodo puede estar esperándote el enemigo. Este sería el perfil de la primera parte de Overlord, más centrada en el tema bélico, el drama de estos duros y aguerridos soldados y sus peripecias para sobrevivir. Sin embargo, en la segunda parte, nos zambullimos del lleno en el terror con estas criaturas creadas por los nazis, con cuya caracterización disfruté de lo lindo.

Aunque Overlord, no disponga del argumento más original y lo hayamos visto en infinidad de ocasiones, lo cierto es que esta película triunfa por una gran calidad técnica y sus buenas actuaciones. Además, el ritmo frenético durante la mayor parte del metraje y una banda sonora bastante potente, te mantiene pegado a la pantalla, casi sin pestañear durante hora y media. Puede que sea un producto olvidable y que no pasará a la historia del genero, pero lo que la disfrutas vendiéndola, no te lo quita nadie. 


5. MANDY



Parece que Nicolas Cage le ha cogido el gusto a que sus películas de género se cuelen año, tras año en los Tops cinéfilos y es que, reconozcámoslo, el que aparezca el bueno de Cage en pantalla es siempre un +1 y una buena excusa para una nueva tanda de memes. 

En esta ocasión, no tenemos a un padre que fruto de un extraño virus o algo parecido, siente un deseo irrefrenables de matar a sus hijos, si no a una pareja que vive feliz y enamorada en una casa en el bosque, hasta que un día, el líder de una extraña secta se encapricha de la mujer y quiere hacerla suya. La nueva película de Panos Cosmatos tiene dos partes muy bien diferenciadas. Una primera, con un ritmo lento, en la que se lleva a cabo la presentación de personajes: la enamorada pareja con sus rutinas y los miembros de esta secta satánica, con claras similitudes con la Familia Manson. Además, se establece el conflicto: el secuestro de Mandy.

Pero el estallido de luz, color y paranoia llega con el rescate de ésta a manos de un histriónico y enfervorizado Nicolas Cage, con un hacha acabada en forma de espada que funde el mismo y con la que va a dar caza a todos los implicados en el secuestro de su mujer en un frenesí y locura sin precedentes. La extrema violencia y la sangre a borbotones son las señas de identidad del rescate de Mandy que bien parece sacado de una pesadilla producida por alucinógenos y es que las drogas son un elementos muy presente en toda la película. Los miembros de la secta parecen ir hasta las cejas de todo tipo de sustancias y vivir en una especie de nebulosa paranoide, que se representa muy bien en pantalla. Por si no tuviéramos suficiente, también hay una banda de motoristas que parecen sacados de un cruce entre las bestias de Mordor y Mad Max que se tiran todo el tiempo drogados y se regocijan en el dolor tan propio como ajeno. Una locura total.

Una película muy extraña, no apta para todos los paladares. Hay gente a la que le gusta más la primera parte, más sosegada y mística y quienes prefieren la segunda más gore, al estilo de un slasher ultra violento. Yo disfruté mucho las dos partes y me gustan ambas porque creo que juntas consiguen un equilibrio perfecto entre drama, paranoia y sangre. Además la potente banda sonora compuesta por el recientemente desaparecido Jóhann Jóhannsson y la espectacularidad visual de sus imágenes, hacieron de la propuesta de Cosmatos, una de las películas más interesantes y diferentes del 2018. 


4. HEREDITARY



Tengo que reconocer que no vi Hereditary en un buen momento personal y eso no me hizo concentrarme en ella y disfrutarla como merecía. A esto se le unió las enormes expectativas generadas y que en mi produjeron un efecto decepcionante. Pero, menos mal que con el paso del tiempo, la he madurado en mi memoria y considero que es otra de las películas de terror cumbres del 2018.

Por si todavía queda alguien que no ha visto la película que ha ocupado los primeros puestos en las listas de todo el mundo, nos os voy a rebelar muchos detalles de la trama, tan sólo que tenemos a una familia de clase media que tras la muerte de la abuela, su vida toma un cariz siniestro y enfermizo. Está claro que la perdida de un ser querido no afecta a todo el mundo de la misma manera, pero si a esto se le suma una presencia que parece acecharlos, el terror está servido y es que hay secretos que es mejor no desvelar.

Lo cierto es que Ari Aster nos sorprendió a todos con esta película que suponía su debut en el largometraje como guionista y director, ya que no es una cinta de terror al uso, motivo por el cuál ha generado tanta controversia. Es el mismo caso de películas como The VVitch o la propia Mandy que no están destinadas a un publico mayoritario, sino que requieren de una conexión especial con el espectador, que le haga entrar en la historia y disfrutarla a lo grande. Hereditary bebe del cine de terror psicológico de los 70, como RoseMary's Baby (1968), en el que durante la primera parte de la cinta parece que no esta pasando nada digno de ese terror que se empieza a fraguar en nuestro interior y al mismo tiempo, no sabemos si la película refleja la visión de un narrador poco fiable, en este caso el personaje interpretado por Toni Collete. Pero a medida que avanza la cinta, la trama se va volviendo más turbia, hasta estallar en un terror casi visceral.

Hereditary tiene una de las atmósferas más agobiantes y mal rolleras de los últimos tiempos: Una madre que se dedica a hacer maquetas en la que representa algunos de sus traumas, una hija con un comportamiento enigmático e inquietante y un padre y un hijo mayor que se verán atrapados en esta espiral de locura en la que se ha trasformado su hogar, a raíz de la muerte de la abuela, un personaje dominante y con un pasado turbio. 

Formalmente, la cinta es espectacular, con planos de las maquetas y miniaturas de la madre que a medida que se acerca la cámara se transforman en los personajes de nuestra historia o cambios de escenario repentinos. El que sea muy sugerente visualmente no la hace menos terrorífica y  sin duda, se ha convertido por méritos propios, en una de las obras magnas del del terror del 2018.


3. A QUIET PLACE



A Quiet Place fue una de las  primeras películas que nada más verla, supe que ocuparía un puesto destacado en esta lista. John Krasinski nos trajo una monster movie diferente, una en la que los sustos con subidas bruscas de sonido no tiene cabida, si no dónde el gran protagonista es el silencio. Títulos como Hush (2016), Don't Breathe (2016) y las más reciente, Bird Box (2018), nos privaron de algún sentido, A Quiet Place nos sumió en el más absoluto silencio, si no queríamos enfrentarnos al terror cara a cara. 

La primera parte de la película se caracteriza por la ausencia de música o diálogos y nos sume a todos en la angustia y tensión que viven los protagonistas de la historia, una familia con tres niños pequeños que tendrán que enfrentarse a un mal, nunca antes conocido. En su momento, ya os comenté que nunca había visto una sala de cine tan silenciosa y es que hasta tu propio sonido comiendo palomitas, llegaba a molestarte.

La trama se centra en un futuro tan cercano como es el 2020, en el que la humanidad ha llegado casi a la extinción por la invasión de unos monstruos que aunque ciegos, poseen uno oído finísimo, capaz de percibir el más mínimo ruido a kilómetros. Nuestra familia protagonista se ha acostumbrado a vivir en el campo, adaptándose a una vida sin ruido para no ser detectados por la criaturas. Se comunican por el lenguaje de signos, cosa que no chirría, al ser una de las hijas sorda, lo que justifica que todos conozcan este sistema de comunicación. Pero como todo en esta vida no puede controlarse, un simple descuido pondrá a nuestros protagonista en el punto de mira de estas criaturas sedientas de sangre humana.

Los monstruos no aparecen hasta bien entrada la película, al más puro estilo de Spielberg y no disponemos prácticamente de información acerca de su origen. Los momentos angustiosos se cuentan por decenas y es que con A Quiet Place tenía la sensación de estar tan tensa que mi cuerpo no tocaba ni la butaca del cine. Para el recuerdo quedarán escenas como la de una embarazadísma Emily Blunt en la bañera o aquella en la que baja por las escaleras. Tampoco hay que olvidar la increíble interpretación de Millicent Simmonds, la hija sorda del matrimonio, que también lo es en la vida real y que nos otorga alguna escena que ponen la piel de gallina, al no poder percibir su personaje, el ruido que provoca.

Como os indicaba, no conocemos la amenaza hasta muy avanzada la película, pero esto no limita para nada la tensión, porque aquí todo es acción, ritmo trepidante y angustia, mucha angustia. Si todavía queda algún despistado que no la haya visto, la tenéis disponible en Movistar y prepararos para hora y media de sufrimiento, eso sí, controlado desde vuestros sillones.


2. GHOSTLAND



Recuerdo que mis expectativas cuando iba a ver Ghostland en Terror Molins no era muy altas, porque había leído opiniones de todo tipo y no sabía muy bien a qué me iba a enfrentar. Muchas veces, esto es una suerte porque cuando no esperas gran cosa de una película y ésta consigue sorprenderte y te pega un puñetazo en el estomago como lo hizo Ghostland, la experiencia se transforma en algo grandioso.

La película nos presenta a una madre que se traslada con sus dos hijas al casoplón que ha heredado de su tía y la primera noche que pasan allí, son asaltadas por unos maníacos, lo que marcará sus vidas para siempre. Dieciséis años después, una de las niñas se ha convertido en una prestigiosa escritora de terror y tras recibir la alarmante llamada de su hermana, se verá obligada a volver a la casa y la pesadilla comenzará de nuevo.

Si os gustan tanto como a mi los Home Invasion, Ghostland es vuestra película. Ambientada en una casa victoriana, en la que no sabes lo que se oculta detrás de cada puerta o cada esquina, unos psicópatas despiadados que bien podían pertenecer a la familia Firefly o a la de Leatherface y el estudio psicológico de estas niñas tras sufrir un trauma terrible, hacen de esta película una experiencia única y visceral. Y eso, por no hablar de la vuelta de tuerca que se saca Pascal Laugier de la manga en determinado momento y que para mi fue el mejor torcimiento de culo del año.

Todo en Ghostland es angustioso, asfixiante y descorazonador, en definitiva, terror con mayúsculas. En cierta manera, Laugier ha vuelto a recuperar la esencia del Extremismo Francés que le dio la fama en 2008 con Martyrs, así que espero que siga por esta senda y que no tengamos que esperar otros 10 año más para verle brillar.


1. ONE CUT OF THE DEAD



Y sí queridos Horror Lovers, esta pequeña película japonesa fue la que me robó el corazón y la que más disfruté el pasado año.  One Cut of the Dead no cuenta con los mejores efectos especiales, ni con actuaciones de Oscar, pero demuestra un amor por el cine y, sobretodo, por los que están detrás de las cámaras y hacen posible, lo imposible porque una película llegue a su fin, que sólo podía estar en lo mal alto de mi año cinéfilo. 

Los asiáticos vienen pisando fuerte en los últimos años, en lo que a cine zombi se refiere y si hace un par de años los coreanos volvieron a reinventar el género con la grandiosa Train To Busan (2016), este año le ha tocado a los Japoneses demostrarnos que puede haber una comedia zombi que tambaleé la hegemonía que hasta ahora ostentaba Shaun of the Dead (2004). ¿Qué os parece a vosotros? 

En esta ocasión, tenemos a un equipo de cine que se dispone a grabar un mediometraje de serie B en directo, con muertos vivientes, cuando estalla una autentica apocalipsis zombi en pleno set de rodaje. Os advierto, que debéis superar esos primeros 10 minutos de película en los que os parecerá estar viendo un truño muy grande, porque tras ellos, lo que os espera es pura magia del cine y sobretodo de la edición. Una película que funciona como un gran puzle y en el que todas las piezas encajan al final con la precisión de un reloj suizo y será entonces, cuando nosotros como espectadores, nos demos cuesta del trabajo épico de guionistas y de editores y caigamos rendidos a sus pies. 

Además de tener un guión muy trabajado y elaborado, los elementos de comedia no se quedan atrás y nos brindan algunas de las escenas más absurdas y terriblemente divertidas de todo el 2018. Para el recuerdo quedarán esas técnicas de auto defensa que le enseña una de las protagonistas a sus compañeros o el zombi borracho. 

One Cut of the Dead es mi justa ganadora en este 2018 porque nos ha regalado una comedia zombi como nunca antes la habíamos visto, en la que me reído a carcajadas y he disfrutado a lo grande en esa Maratón de las 12 Horas de Molins. Ya lo he dicho muchas veces, pero a las pruebas me remito, todos los años que asisto a la Maratón de Molins, al menos dos de sus propuestas alcanzan los puestos más altos de mi TOP de año. Así que ya sabéis dónde tenéis que ir este 2019 para ver buen cine de terror, jejeje.

Y, ahora os dejo, con algunas de esas películas que también disfruté a lo grande durante el año pasado, pero que no han podido entrar en el TOP 10. No se si el 2018 fue también el año del cine de terror, pero creo que este género está empezando a recuperar la importancia adquirida en los años 60 y 70, donde tanto las grandes productoras, como directores y actores importantes empiezan a interesarse por el cine de género y a realizar películas que ya aspiran a grandes premios de la industria. 


MENCIÓN ESPECIAL 2018

- CAM
- THE RITUAL
- ENDLESS
- THELMA