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viernes, 9 de abril de 2021

ZOMBIES MOMENTS: THE RETURN OF THE LIVING DEAD (1985) / NIGHT OF THE CREEPS (1986)


Hay que retomar las buenas costumbres y ya hacia años (qué rápido pasa el tiempo) que no os traía este double feature de cine zombi. La verdad es que es un género que disfruto bastante porque refleja muy bien los miedos y ansiedades de una cultura o de un periodo de tiempo determinado. Esa es la razón por la que en las películas de zombis de los años 30 y 40 el origen de las criaturas estaba en el vudú y las historias se desarrollaban en lugares exóticos. A finales de los 60 y hasta los 80 con el ciclo de Romero, los zombis se acercan a nuestros hogares, no tienen ningún amo, se mueven por el instinto de comer carne humana en hordas enormes entre los que podía estar tu padre o tu vecino y en los 2000 llegaron los infectados, las pandemias y los zombis rápidos.

Para esta ocasión, he elegido dos comedias zombis de los años 80 que me parecen estupendas y que deberían estar en cualquier lista de este subgénero porque su revisión del mito, su parodia tanto de Night of the Livind Dead en el primer caso, como de las películas de ciencia ficción de los 50 y los slashers de los 80 en el segundo son toda una delicia. 


THE RETURN OF THE LIVING DEAD (1985)


A mediados de los años 80, los espectadores estaban ya bastante acostumbrados a los muertos vivientes, tras el éxito de cintas como Night of the Livind Dead (1968), Dawn of the Living Dead (1978) y, sobre todo, el icónico videoclip de Michael Jackson, Thriller (1983)  que los acercó al gran público. A partir de este momento es cuando empiezan a surgir películas con esta temática, con un tono más desenfado y aptas para un público más amplio (PG-13). El cine zombi se despoja así de la critica social, el tono triste y dramático que caracterizaba a las películas de Romero, para convertirse en productos de entretenimiento divertidos y disparatados. Y, en este contexto es en el que aparece la ópera prima de Dan O'Bannon, conocido por ser el co-guionista de Dark Star (1974), junto a John Carpenter, pero sobre todo por ser el creador de Alien (1979) junto a Ronald Shusset.

La idea para el guion de The Return of the Living Dead surge como una secuela a Night of the Living Dead que tuvo su co-guionista, John Russo. En un primer momento iba haber sido dirigida por Tobe Hooper, pero debido a problemas legales acerca de quién tenía los derechos sobre la denominación de "Living Dead" para sus películas, este proyecto se retrasó unos años y acabó cayendo en manos de O'Bannon que reescribió el guion dándole un tono paródico.

The Return of the Living Dead nos presenta a dos trabajadores de un almacén de suministros médicos dónde uno le relata al otro que los hechos descritos en la película de Romero estaban basados en hechos reales, pero que el gobierno y el ejercito los ocultaron. Algunos de esos zombis permanecen disecados en barriles sellados y casualmente, debido a un error, uno de esos barriles fue a parar al almacén. Cuando el veterano Frank quiere fardar de la historia ante su aprendiz y le enseña el barril, accidentalmente liberan un gas muy especial y a un zombi con ganas de comer cerebros. El gas es especial porque revive a los muertos, haciendo que estos salgan de sus tumbas y, ¡oh casualidad! el almacén está situado muy cerca de un cementerio, pero si son los vivos los que inhalan este gas, sus funciones vitales se van apagando hasta convertirse en vivos-muertos. A partir de aquí, se monta un lio tremendo cuando también un grupo un tanto heterogéneo de amigos va al lugar a buscar al aprendiz y para hacer tiempo se divierten en el cementerio, cuando los zombis empiezan a salir de sus tumbas y a comerse sus cerebros.  

Aunque la parte más icónica y que más recordamos de esta película es el striptease gratuito y el sensual baile de la punky Trash sobre la tumba de Archibald Leach, el verdadero nombre de Cary Grant, mis partes preferidas son cada uno de los diálogos e intervenciones de Frank y su aprendiz, Freddy, interpretados por James Karen del que me declaro muy fan y Thom Mattews respectivamente. Cuando se dan cuenta de la que han liado con la liberación de este gas y llaman al jefe para que les ayude a resolverlo, sus interpretaciones totalmente  histriónicas, pasadas de rosca y muecas, son puro delirio. 

Cada una de las decisiones que se toman en la película para librarse de los zombis: quemarlos en una incineradora o el plan de contención de los militares provocan que la situación empeore todavía más y que prácticamente lleguemos a la conclusión de que no hay escapatoria posible a este mal, aunque sea entre risas y diversión. 

Según me parece recordar, esta película es la que popularizó la ingesta de cerebros en la comunidad zombi y es que escuchar: "ce-reeee-bro", alargando esa "e" nos retrotrae a ese zombi que parecía haber salido de un bidón cargado de chapapote y que tenía más articulaciones que cualquier ser vivo que conozcamos. Las caracterizaciones de los zombis, así como los animatrónicos usados son excepcionales y es difícil quedarse con un solo. Sus funciones son mas variadas de lo habitual, ya que además de correr para alcanzar a sus víctimas, algunos son capaces de mantener breves conversaciones o de idear estrategias para conseguir nuevas víctimas, como el zombi que pide más sanitarios por la radio de la ambulancia. 

The Return of the Living Dead no escatima en gore, desnudos integrales, música discotequera, performances en cementerios porque llegados a este punto, al guionista y a nuestros personajes les vale todo. Una comedia de terror tremendamente divertida, con un guion que funciona en todos los niveles, principalmente por contar con unos personales excepcionales y unos diálogos que parecen sacados de Airplane! (1980).  La película cosechó un éxito increíble y tan solo en su fin de semana de estreno consiguió amortizar el presupuesto de 4 millones de dólares. Esta acogida propició dos secuelas, de las que recientemente he visto la de 1987 y que sinceramente creo que no aporta nada nuevo a la saga. La historia es prácticamente la misma, conservando a la dupla de Frank y Freddy y añadiendo nuevas víctimas potenciales, entre las que ahora hay niños pistoleros, pero el argumento es el mismo porque se ve que los militares perdieron muchos de estos bidones con zombis dentro, jejeje. 




 NIGHT OF THE CREEPS (1986)


Confieso que por Night of the Creeps siento un cariño especial y no sabría deciros la de veces que la he visto porque siempre me parece buen momento para esta mezcla de comedia de terror y ciencia ficción tan genuina. Todo un homenaje a la serie B de los años 50 con sus invasiones alienígenas y a los slashers de los 80, ambientados en institutos con sus hermandades, fraternidades, fiestas y bailes de graduación. Y, qué mejor tributo que poner al icónico e inigualable Tom Atkins frente a uno de los papeles principales y que tiene las mejores frases de toda la película.

Otra ópera prima, en este caso de Fred Dekker que no sólo dirige, si no que también escribe el guion. Dekker dirigió otra película icónica de los 80, Monster Squad (1987), pero ha sido más prolífico es su labores como guionista en cintas como House (1985), Ricochet (1991) o las más reciente Predator (2018).

Volviendo a Night of the Creeps os diré que cuenta con un prólogo doble. En la primera parte vemos como unos alienígenas liberan a la atmosfera un artefacto y en la siguiente, ambientada en 1959, en riguroso blanco y negro, el artilugio llega a la Tierra en forma de una gran bola de fuego, unos jóvenes van a investigarlo y la babosa que contenía el artefacto invade el cuerpo de uno de ellos. Tras este impactante comienzo, nos trasladamos unos años después, hasta 1986, dónde conocemos a Chris y JC, dos adolescentes que para entrar en una hermandad tienen que robar un cadáver del laboratorio de ciencias del campus, pero acaban liberando al huésped criogenizado que contiene el parásito alienígena. A partir de aquí, el parásito se extiende por el campus convirtiendo a los estudiantes en zombis y para tratar de solucionar las cosas, nuestros jóvenes amigos contarán con la inestimable ayuda del avinagrado detective Ray Cameron y la chica de los sueños de Chris, Cynthia, una prima de Ripley con lanzallamas en mano.

El modus operandi de estos parásitos con forma de babosa es muy similar al del gas de The Return of the Living Dead: reviven a los muertos, pero a los vivos los convierte a su vez en muertos vivientes, sin pulso, ni latidos. Se meten por la boca de sus víctimas, incuban huevos en el cerebro de ésta y se reproducen. Pasado un tiempo, las cabezas explotan liberando a un un puñado de babosas dispuestas a infectar el mundo. Así que tendremos desde zombis universitarios con sus galas para el baile de graduación, hasta gatitos revenidos o muertos vivientes con hacha en mano y multitud de cabezas explotando. Todo un festival de gore y viscosidad muy divertido y cargado de humor negro que hace las delicias de cualquier espectador con ganas de pasar un buen rato.

Dekker escribió el guion de la película en tan solo una semana y tenía la fuerte convicción de que si no dirigía él mismo la película, no le iba a vender el libreto a nadie. Así que menos mal que Tri-Star estuvo viva y decidió producirla con él al frente porque no me querría haber perdido esta joya por nada del mundo. Entre los muchos homenajes que hace Night of the Creeps, creo que a nadie se le escapa que todos su personajes tiene el apellido de un reconocido director de cine de terror de la época como: Cronenberg, Cameron o Carpenter. Este carácter autoconsciente de la película que se permite el lujo incluso de hacer varios homenajes a la película de Plan 9 from the Outer Space (1957), incluir en su reparto a Dick Miller, en un personaje con el mismo nombre que tenía en A Bucket of Blood (1959) o incluir líneas de diálogo como: "¿Esto es un asesinato u otra mala película de Serie B?", es sin duda precursora de lo que años después veríamos en Scream (1996).

Existen dos finales para Night of the Creeps. Uno es el que llegó a los cines porque cuando le presentaron a los productores el que Dekker tenía en mente, todavía estaba inacabado y no les gustó, así que decidieron acortarlo con una babosa que salía de la boca de un perro zombi, mientras los protagonistas veían arder la hermandad. El final original que es el que yo siempre he visto y que aparece en la versión para televisión y DVD es uno tremendamente parecido al de The Return of the Living Dead.




Espero que disfrutéis de esta doble sesión que os propongo con las que para mi no son sólo de las mejores comedias de Terror Zombi, si no también de las mas influyentes. Dado su carácter desenfado y divertido también son perfectas para esas personas a las que queremos ir introduciendo en el Terror poco a poco, sin grandes traumas, para ir afianzando el camino porque claro, si les ponemos de repente Martyrs (2008) o Evil Dead (2013), les perderíamos para siempre, jejeje.


viernes, 2 de abril de 2021

SANTA Y MORTAL: 5 PELÍCULAS DE TERROR RELIGIOSO PARA UNA SEMANA SANTA DE RECOGIMIENTO

 

Otro año más las vacaciones de Semana Santa no tienen ese regusto viajero que tanto ansiamos y es que por precaución, toca quedarse en casa para evitar un nuevo apocalipsis que ya llevamos unos cuantos. Pero no os preocupéis porque a rezar sí que podréis ir, siempre y cuando sea cerca de vuestra casa, pero ya podéis echarle valor. No digo esto porque la Iglesia Católica en estos momentos no esté muy bien vista, que yo respeto que cada uno crea en lo que quiera, si no porque tenéis que ser conscientes de que al clero cuando se le cruzan los cables, lo mismo hace pactos con Satán, Astaroth o el celibato y la represión les llevan por una senda homicida. Así que antes de lanzaros en hordas a vuestro templo más cercano para implorarle que este verano os podáis remojar en la playa, os dejó un especial con 5 PELICULAS de TERROR RELIGIOSO, para que estéis bien preparados y alerta cuando vayáis a rezar.

Mi criterio a la hora de elegir las películas para este especial, se ha basado en un criterio de localización, es decir que la acción se desarrollara en conventos o iglesias y que los protagonistas fueran monjas o sacerdotes. Por este motivo, hay alguna película de posesión demoniaca, pero sólo porque la víctima del maligno es una monja. Además, como siempre, me gusta traeros cintas que se salen un poco de la tónica habitual para descubriros alguna que otra joyita que merece ser desempolvada. 


SATANICO PANDEMONIUM (1975)


Empezamos fuerte con este nunsploitation mexicano de 1975 dirigido con Gilberto Martinez Solares, alzado a los alteres del culto gracias, en gran medida, a que Tarantino utilizó el título de la película para nombrar al personaje de Salma Hayek en From Dusk till down (1996). El nunsploitation es una rama del cine de explotación que tuvo su apogeo en Europa durante la década de los 70, en el que se sexualizaba a las monjas, normalmente de conventos de la Edad Media, para abordar temas de represión sexual y religiosa y de paso satisfacer alguna fantasía erótica masculina. Pues bien, en Satanico Pandemonium tenemos todo esto pero elevado a la máxima potencia: orgias, actos sexuales tanto hetero como homosexuales, muchos desnudos femeninos, pero también alguno masculino, intento de seducción a un menor, ahorcamientos, flagelaciones, apuñalamientos,...  ¿Alguien puede dar más? 

Satanic Pandemonium nos presenta a una joven novicia que siempre se preocupa por los demás, ya que en el convento se encarga de cuestiones médicas y veterinarias. Un día, paseando por el bucólico entorno, se encuentra con un hombre desnudo que la perturba terriblemente. A partir de aquí el estado mental de la pobre novicia comenzará a desquebrajarse con las continuas apariciones de este sujeto que en realidad es Lucifer intentando atraerla hacia el pecado. Esto traerá consigo la fatalidad al convento, cuando nuestra protagonista ya no sea dueña de sus actos y estos estén motivados por una lujuria un tanto desmedida.

La película no es sólo la conversión sexualizada de esta monja hacia el lado de la lujuria, el crimen y satán, si no que también aborda otros temas como la educación y represión tan férrea que imperaba en estos conventos, así como la poca tolerancia y el racismo de algunos miembros del clero hacia las monjas de color. 

Satanic Pandemonium no es una película para todo el mundo, pero es que esto era el cine de explotación de los 70, amigos. Una cinta curiosa e incomoda en ocasiones, dónde la persona que comete los actos más deleznables es ella y no nuestro Lucifer que aquí está caracterizado más como el Conde Dracula y que simplemente se limita a perturbarla con su desnudez o ofreciéndole manzanas. 
 


LA CASA DALLE FINESTRE CHE RIDONO (1976)


Pasamos de una cultura muy religiosa como la mexicana, a la cuna del Cristianismo como es Italia con esta película de Pupi Avati. Una cinta difícil de clasificar en un solo género, ya que tiene componentes del thriller, pero también de ese subgénero tan explotado en el cine de terror en el que un forastero llega a un pueblo que arrastra una horrible maldición o alguna extraña tradición y el recién llegado parece ser el único que no se entera de lo que está pasando hasta que ya es demasiado tarde y no sabe muy bien en quién puede confiar, si es que puede hacerlo en alguien. Sabéis de lo que os hablo, ¿verdad? Ahora mismo se me ocurren las muy recomendables: Operazione Paura (1966) o The Wicker Man (1973).

La casa de las ventanas que ríen nos presenta a un joven restaurador que recibe el encargo de terminar el mural que el enigmático pintor Legagni, le dedicó al Martirio de San Sebastián en la pequeña iglesia de un pueblo remoto, cercano a Ferrara. Por lo visto, el pintor que se suicidó hace más de 20 años, solía pintar a las personas en un estado de agonía, en los instantes previos a la muerte. Durante sus trabajos, descubre partes en el fresco que fueron tapadas con pintura y el hecho de que se estén produciendo extrañas muertes en el pueblo relacionadas con sus pesquisas para averiguar más cosas acerca de este enigmático pintor, harán que su obsesión con el fresco vaya en aumento. Para descubrir que es lo que se está tratando de ocultar contará con la ayuda de la nueva profesora del colegio, pero sus investigaciones van a ser infructuosas porque los lugareños son reacios a hablar con ellos. Los trabajos de restauración van a ser saboteados porque hay algo o alguien que no quiere que este par de forasteros saquen a la luz lo que ha permanecido oculto durante años.

La atmósfera onírica, casi pesadillesca de la película, lo envuelve todo y aunque la trama puede resultar un tanto liosa o ilógica en ocasiones, la película te sumerge en su universo de angustia, muerte y maldiciones. Tenemos imágenes en tonos sepia que nos muestran en flasbacks, las técnicas de pintura tan peculiares de Legagni, así como los extraños rituales que lo acompañan en esta agonía. En contraposición, la idílica historia de amor entre el restaurador y la profesora que surge en este ambiente tan hostil de un pueblo que pone los pelos de punta, en el que no se puede confiar en nadie y en el que en ningún lugar pueden estar seguros.

Ésta es sólo la segunda película que he visto de Pupi Avati, tras la también muy recomendable L'Arcano Incantatore (1996) que tiene una premisa similar, en el sentido de que tenemos a un joven seminarista castigado por seducir a una joven y enviado a vivir con un ex párroco a un lugar remoto, dónde por supuesto, también habrá otro enigma que descubrir. La atmósfera de esta película es también embriagadora y aunque a nivel de guion no sean totalmente redondas, su puesta en escena es tan apabullante que mejora notablemente la calidad del producto. 


HOUSE OF MORTAL SIN (1976)

Ahora viajamos hasta el Reino Unido dónde vamos a hacer un par de paradas, pero ahora nos detenemos en la que ha sido mi película favorita de esta selección y que se ha convertido por derechos propios, en una cinta que va directamente a mi lista de joyas del cine de terror desconocidas.

¿Cómo os quedáis si os digo que la premisa de House of Mortal Sin es que tenemos a un cura acosador? Increíble pero cierto. Una joven afligida por la reciente ruptura con su novio, acude en busca de consuelo y guía a la parroquia local porque hace poco se ha encontrado con un antiguo amigo suyo, ahora convertido en sacerdote. Sin embargo, el cura que le coge confesión es uno con fuertes traumas producidos por años de represión sexual y se obsesiona con la joven hasta límites insospechados. Lo que al principio parece un acoso y una constante provocación por reunirse con la chica a solas, se irá transformado en una obsesión homicida que le llevaré a hacer todo lo que sea necesario para estar con ella, que dicho sea de paso, no está por la labor.

La película supone una dura crítica contra la Iglesia Católica, no sólo por la represión y rigidez de su doctrina, si no que advierte de los abusos de autoridad, el poder y prácticamente la inmunidad que ostentan aquellos hombres que visten con sotana. Por eso la película no trata de ocultar la identidad del acosador en ningún momento porque lo que quiere mostrar es que nadie va a creer a la chica, se la va a tomar por loca, se la va a medicar, antes de pensar que un cura esta detrás de estos actos criminales.

El personaje del Padre Meldrum, nuestro acosador, es un villano fantástico. Él tiene la fuerte convicción de que tiene que salvar a la chica de los pecados que acarrea la vida moderna, como acostarse con hombres antes de estar casada o abortar. Pero, al mismo tiempo también   muestra episodios de duda y flaqueza cuando se da cuenta de lo que su obsesión le está llevando hacer, destapando traumas que se han ido perpetuando durante años de represión de sus impulso sexuales. La doble moral de su personaje que al mismo tiempo da sermones en la Iglesia de rectitud y vida ejemplar, cuando en sus ratos libres comete asesinatos con las personas que le alejan de la chica de sus sueños, podría reflejar esa doble moral que la Iglesia Católica ha demostrado durante años.

Las muertes en The Mortal Sin no defraudan porque en ellas se emplean todo tipo de objetos relacionados con la Iglesia: rosarios, incensarios o hostias envenenadas. Una cinta con un asesino fanático que funciona en modo thriller, no en el sentido de descubrir la identidad del asesino, si no de si alguien va a descubrir a un psicópata tan atípico y poner fin a su trayectoria criminal.


TO THE DEVIL A DAUGHTER (1976) 


Seguimos en el Reino Unido y como no podía ser de otra forma con una producción de la Hammer, exactamente su última película de terror, encabezada por el siempre increíble Christopher Lee, acompañado de una jovencísima y bellísima Natasha Kinski. Esto de caracterizar a las monjas como si fueran modelos pre-adolescentes debe responder a alguna fantasía sexual masculina muy extendida, ¿no?. Es que la Kinski tenía 14 añitos cuando rodó esta película y la vemos como su madre la trajo al mundo. 

Volviendo a To the devil a Daughter tenemos a un novelista de ocultismo al que le encomiendan la misión de proteger a una joven novicia que quiere ser utilizada por una secta satánica como personificación del Diablo en la Tierra.

Por un lado tenemos a los satanistas, muy bien organizados bajo el liderazgo del cura excomulgado, el Padre Michael Reyner que no podía ser otro que Lee. Llevan sus rituales en total anonimato bajo la fachada de un hospicio para niños, "Los Hijos de Dios", pero realmente se están preparando para el nuevo nacimiento de Astaroth, su demonio particular que tiene la pinta del alien que le salía del pecho a John Hurt. El el bando de los "buenos" tenemos al novelista norteamericano encargado de salvar a la joven, pero también se mete en la historia motivado por su propio interés de descubrir una gran historia para su próxima novela y a sabiendas de que está tratando con una secta satánica peligrosa, no duda en poner a sus amigos en una situación comprometida. Dos mundo antagónicos, el de los Satanistas en Baviera con su institución bien organizada y sus rituales petrificados en el tiempo y el mundo del novelista, en la muy moderna y civilizada Londres, pero en el fondo no se distancian tanto porque ambos son corruptos y caóticos.

Al final la pobre novicia está un poco dejada a su suerte y quizá los más interesante sea la batalla interior que experimenta tratando de decidir si todas las historias que le han contado hasta la fecha, personas en las que ella confiaba son ciertas o si por el contrario, es todo una ensoñación de un grupo de locos que sólo quieren utilizarla.

Los efectos especiales me sorprendieron bastante. Tenemos desde personas que arden en llamas, hasta la personificación de Astaroth que es cuanto menos que curiosa, viscosa y muy desagradable. El bicho es desagradable no tanto por su forma sanguinolenta, si no por la actitud lasciva que tiene con la joven  y que da bastante grima.

To  the Devil a Daughter es una película correcta, sobre un culto satánico muy molón y la eterna lucha entre el bien y el mal. Tiene momentos incómodos de ver sobre todo los relacionados con la Kinski y el monstruo, pero os pido que no os perdáis los crucifijos de esta secta porque s¿ a quién no le gustaría tener algo así colgado en su casa o del cuello? jajajaja



DARK WATERS (1993)


La otra gran sorpresa de esta lista viene con esta coproducción entre Rusia, Ucrania, Reino Unido e Italia, claramente influenciada por Lovecraft y cuya extraña trama y sugerente atmósfera te atrapa desde el primer momento.

Tras la muerte de su padre, Elisabeth decide volver a la isla dónde nació. Pretende descubrir por qué éste, a pesar de ser reacio a volver o desvelarle cualquier detalle de sus primeros años de vida en el convento, le ha estado haciendo cuantiosas donaciones económicas durante 20 años y además quiere visitar a una amiga que reside en la institución. La madre superiora que está ciega y que se comunica con sonidos guturales a lo Toshio permite que Elisabeth se quede en el convento durante unos días y le encomienda su supervisión a otra joven novicia, Sarah, con la que pronto surge la amistad. Sin embargo, al poco tiempo de llegar, Elisabeth sufre fuertes pesadillas que la conducen por pasadizos recargados de velas o a contemplar la imagen de un par de niñas observando a una monja crucifica que emite sonidos como de una bestia. Estos sueños tan perturbadores, junto al descubrimiento de un asesinato a manos de las monjas y las revelaciones tan extrañas de un libro de la biblioteca, llevará a las dos jóvenes a investigar que está pasando y descubrirán un extraño culto que tiene querencia por las procesiones con cruces en llamas y hasta aquí puede leer. 

Si la trama de la película ya es suficientemente atrayente, preparos para el desenlace porque os prometo que os va a pillar desprevenidos, con la guardia baja y os dejará con el culo totalmente torcido. La atmosfera que envuelve a este convento mortífero sirve para transportarnos a este estado de ensoñación y vigilia en el que nos sumerge la película. El convento se sitúa en una isla remota y abrupta a la que sólo llega un barco, una vez a la semana y siempre parece estar azotada por fuentes vientos y lluvias. El lugar cuenta con cámaras secretas y una intrincada red de catacumbas en las que no se ha escatimado en velas y antorchas porque al lugar no ha llegado todavía la electricidad.

El juego de claroscuros creados con la iluminación de las velas y su oscilar en las paredes, así como el brillante uso del sonido, que prescinde totalmente de música y prefiere amplificar los sonidos de la lluvia y el viento azotando las pareces, conjugándolos con llantos de niños, rugidos de criaturas o bestias, contribuyen a esta dicotomía entre delirio y realidad. Todo lo que está pasando es tan increíble que solo puede ser un sueño, ¿no? En este estado febril se mueve nuestra protagonista tratando de averiguar que está pasando en el convento, pero quizás sea una verdad para la que ni nosotros, ni ella estemos preparados.


viernes, 19 de marzo de 2021

Los 5 TRUE CRIMES de NETFLIX más adictivos

 


En los últimos años, el contenido que las plataformas le están dedicando a los True Crimes va en aumento y es que la expectación y el morbo que generan estas historias, crímenes y desapariciones tan truculentas han fascinado a la audiencia a nivel mundial. Cuando Netflix anunció que estaba preparando una serie documental que volvería a traer a primera plana la trágica y mediática historia de Elisa Lam, las expectativas no ya sólo de los que somos aficionados a este tipo de productos, si no de todo el mundo que supo de este caso allá por el 2013, estaban por las nubes. Sin embargo, el resultado de Crime Scene: A Vanishing at the Cecil Hotel no fue el esperado, a pesar de concluir con una resolución satisfactoria. La sensación que me dio este True Crime es la de estar frente a un producto cuyo metraje se había alargado en exceso, sólo para cumplir con unos cánones de producción prestablecidos que requerían que la historia fuese contada en 4 episodios, sin valorar si el caso daba para tanto. 

Aunque soy una gran aficionada a este tipo de productos, lo cierto que tengo mis manías y por ejemplo, no puedo enfrentarme a los casos que abordan temas de maltratos o asesinatos a niños. Si bien es cierto que el catálogo de Netflix incluye varios con esta temática, los he esquivado intencionadamente porque me supera esta dosis de maldad. Si bien es cierto que lo intenté con Trials of Gabriel Hernandez (2020) para que el contenido de este especial fuese lo más variado posible, tuve que abandonarlo en el segundo episodio porque me pareció emocionalmente insoportable conocer todos los detalles de la tortura y crimen de esta pobre criatura de 8 años. De hecho, lo que vi no se me borrará nunca de la memoria.

Así que volviendo al tema de esa sensación amarga que se nos quedó a muchos con A Vanishing at the Cecil Hotel, os traigo 5 TRUE CRIMES muy actuales que podéis ver en NETFLIX y que me volaron totalmente la cabeza.



LA MENTE DE UN ASESINO: AARON HERNANDEZ (2020)


Un caso que me dejó boquiabierta fue el de Aaron Hernandez, un jugador de futbol americano con un futuro prometedor que tras haber destacado en la liga universitaria, había llegado a la NFL, fichado por los New England Patriots y que tan sólo un año después, el 23 de julio de 2013, fue detenido por su implicación en el asesinato de Odin Lloyd.

¿Qué hace que una estrella del deporte que acababa de firmar un contrato de renovación multimillonario con uno de los equipos más importantes de la liga profesional, en el que era una estrella y el ojito derecho de su presidente, se convierta en un matón y acribille a tiros al novio de la hermana de su prometida? Esta miniserie que os mantendrá petrificados en el borde del sofá durante sus 3 capítulos, nos hablará de la complicada infancia de un joven de descendencia puertorriqueña con un padre maltratador y su duro trabajo para convertirse en una estrella del futbol. Cómo las malas compañías de exconvictos y traficantes siempre le acompañaron, a pesar de su cambio de vida. La presión que recibía él y todos los jugadores no sólo en la liga profesional, si no también en las inferiores por ganar y conseguir cuantiosas cantidades de dinero para sus universidades o equipos. Cómo el fútbol es toda una institución en los EEUU y cualquier acto reprobable o actividad que no cumpla con la imagen canónica de un perfecto jugador de futbol se tapa y se vuelve la cabeza hacia otro lado porque lo único que importa es que ese jugador siga aportando dinero y patrocinios al equipo, no si es un delincuente o que la falta de tolerancia le están minando por dentro. También saldrá a la luz una enfermedad que durante años ha afectado especialmente a los jugadores de futbol americano y boxeadores por los múltiples golpes en la cabeza que acarrea su profesión y que pudo haber sido un factor clave en la actitud errática, violenta e impulsiva de una persona que lo tenía todo y echó su vida y la de muchas más por la borda.

Asistiremos al juicio por asesinato de Aaron Hernandez, uno de los más mediáticos de los últimos años por lo insólito del caso y que destapó otros posibles delitos bajo la responsabilidad del jugador. Contaremos con testimonios de amigos de la infancia, compañeros de equipo y abogados, así como grabaciones de las conversaciones que mantuvo con sus familiares desde la cárcel. Una historia muy truculenta, llena de culpables, de lealtad familiar enfermiza, de personas que ocultaron o hicieron caso omiso de las señales de una bomba de relojería que estaba a punto de estallar y una institución deportiva no sólo intolerante, si no que puso en peligro la vida de sus jugadores. 

Prepararos para un giro de guion al final de cada episodio que os dejará con la boca abierta y os impedirá detener el visionado. Vidas inocentes truncadas antes de tiempo y una conducta homicida que con la debida atención, podría haberse corregido antes de desembocar en este amargo final.



EL NAZI IVAN EL TERRIBLE (2019)


Si el anterior caso me dejaba ojiplática por lo insólito que tiene que una estrella del deporte sea acusada de asesinato, ahora mismo sólo recuerdo el caso de O. J. Simpson y Oscar Pistorius, el true crime al que ahora nos enfrentamos es una locura. No tanto por el tema que trata, el de un supuesto criminal de guerra nazi descubierto bajo una identidad falsa en suelo norteamericano, si no por lo rocambolesco de su historia y juicios que se convirtieron en todo un espectáculo mediático. 

El documental aborda en sus 5 episodios uno de los casos más polémicos contra criminales de guerra nazis. John Demjanjuk, un ciudadano norteamericano de origen ucraniano fue identificado por algunos supervivientes del Holocausto como Ivan el Terrible, el carnicero que operaba en la cámara de gas del campo de exterminio de Treblinka y Sorbibor. A raíz de estas acusaciones, se le retiró la ciudadanía norteamericana, fue deportado a Israel dónde fue juzgado. Presenciaremos el estupor de su familia ante semejantes acusaciones, el rocambolesco e histórico juicio que si no recuerdo mal, fue el primero retransmitido en directo por televisión en Israel, así como las declaraciones de familiares, abogados y supervivientes. No sólo tendremos  imágenes sobrecogedoras y muy duras de estos campos de exterminio, si no también los dolorosos testimonios de algunas de las personas que lograron sobrevivir a estas atrocidades que me dejaron totalmente estupefacta, ante semejante grado del maldad humana.

Lo cierto es que la temática de esta serie documental se aleja un poco del tema habitual en este tipo de formatos que suelen abordar crímenes o desapariciones truculentas en los que la investigación parece sacada de una novela de misterio con sus giros de guion y todo. Aquí la intriga que se nos plantea es saber si John Demjanjuk es un ciudadano inocente víctima de una identificación errónea como él asegura o si en realidad es uno de los guardianes más despiadados y sádicos de los campos de exterminio del Tercer Reich, conocido con el apodo de Ivan el Terrible. La serie nos llevará por decenas de derroteros durante los que iremos cambiado de parecer como una veleta y no penséis que el juicio de 1988 en Israel decidirá por vosotros porque eso es sólo una de las paradas de este viaje tan increíble y al mismo tiempo sobrecogedor.

Aunque el género en sí de los True Crime no está hecho para todos los paladares, creo que es imposible enfrentarse a El Nazi Ivan El Terrible sin que te rompa el corazón al recordar uno de los episodios más deleznables de la historia de la humanidad dónde la maldad humana superó todos los límites imaginables.


ACOSADOR NOCTURNO: A LA CAZA DE UNA ASESINO EN SERIE (2021)


Empezamos con uno de estos true crimes basados en serial killers famosos, en este caso uno que sembró el terror en los EEUU, concretamente en Los Ángeles, desde junio de 1984 hasta la primavera de 1985. Así que si después de ver Desaparición en El hotel Cecilmi imagen sobre la ciudad de la estrellas ya se ensombreció, esta serie documental la ha puesto al final de la cola de mis destinos viajeros, si es que en algún momento esa actividad deja de estar en la sección de ciencia ficción.

Lo más aterrador del Acosador Nocturno, Richard Ramirez, es que asaltaba a sus víctimas dentro de su propia casa, por lo que nadie podía sentirse seguro mientras duró su carrera homicida. Fue acusado de haber cometido 14 asesinatos, 5 intentos de homicidio, 9 violaciones y 2 secuestros, entre los que no había distinción de raza, edad o sexo. En el documental aparecen alguno de los supervivientes rememorando lo sucedido y os prometo que se os saltan las lagrimas, sobre todo con el de una mujer, ahora adulta, que fue retenida y víctima de abusos por parte Richard Ramirez cuando tan sólo era una niña.

Sin embargo, el punto fuerte en The Night Stalker no es relatarnos la carrera criminal de uno de los asesinos más despiadados y crueles de los EEUU, si no que durante sus 4 capítulos nos llevará de la mano por la investigación policial que consiguió atraparle. En esta parte, la serie cuenta con los dos detectives encargados del caso, Frank Salerno y el agente Gil Carrillo. Gracias a ellos descubriremos lo duro que fue atrapar a este asesino, no sólo porque se enfrentaban a un criminal que carecía de modus operandi, si no por las trabas a la investigación, así como problemas de presupuesto y politiqueos que debían asumir. El True Crime se encarga de desmitificar totalmente el trabajo policial y nos muestra a dos detectives a los que tantos meses de infructuosa investigación, en los que las víctimas se les iban acumulando y la presión de la opinión pública era cada vez mayor, acabaron afectando a sus vidas personales, derivando en conflictos matrimoniales o recurriendo al alcohol para ahogar la frustración. Habrá personajes que os indignarán porque si ya es complicado atrapar a un asesino de estas características, lidiar con chantajes de periodistas o declaraciones públicas de políticos que desvelaron datos claves de la investigación "sin darse cuenta" es totalmente demencial.

Pero si por algo me sorprendió este caso, es por la forma en la que se consiguió atrapar a Richard Ramirez porque, a pesar de las múltiples zancadillas que sufrió la investigación y el miedo al que se vio sometido la ciudad de los Ángeles, incluso en San Francisco dónde también actuó, su detención se siente como un triunfo de todos. 

En definitiva, The Night Stalker es un gran documental muy bien bien estructurado que se aleja del enfoque de este tipo de casos en los que se suele caer en la enumeración de las víctimas y fechorías del criminal. Si por algo merece la pena es por esa investigación policial minuciosa, incansable, por esa imagen del sacrificio policial, de esos supervivientes y familiares de las víctimas que lograron sobreponerse a todo ese dolor sin sentido que les causó este individuo. Un hombre con problema de autoestima y falta de cariño que cuando vio la atención mediática y popular que estaba recibiendo su juicio, se creyó una estrella del rock.



CARMEL: ¿QUIÉN MATÓ A MARIA MARTA? (2020)



Le toca al turno a una serie documental a la que llegué por error y que me dejó al mismo tiempo boquiabierta e indignada por lo que allí se relataba. Os digo por error porque creo que en España, todos oímos la palabra Carmel y la primera asociación que hace nuestra cabeza es  con el famoso barrio de Barcelona y dije pues que buena idea incluir en esta selección un caso de nuestro país, jajaja. Bendita ignorancia, el caso del asesinato de Maria Marta es uno de los casos más mediáticos y polémicos que han sacudido Argentina. Aquí la famosa frase de "la realidad supera a la ficción" tiene una lectura a la inversa porque la realidad que aquí se nos plantea es tan increíble que parece sacada de una novela de intriga a lo Agatha Christie. 

El 27/10/2002, el cuerpo de Maria Marta Garcia Belsunce, socióloga y vicepresidenta de Missing Children Argentina fue hallado por su marido Carlos Carrascosa en el baño de su casa, en el lujoso Country del Carmel, la urbanización privada de clase alta en la que vivían. Pensando que su mujer había tenido un accidente, llamó a familiares, amigos y a urgencias. Mientras que el primer equipo médico que llegó lo calificó como una muerte accidental y consideró la limpieza de la escena como una medida necesaria para ahorrar sufrimiento a la familia, la segunda ambulancia consideró que había demasiada sangre y que la muerte sólo podía calificarse como dudosa por lo que era necesaria la intervención de la policía. A partir de aquí todo se convierte en un caso casi de ciencia ficción, en el que 36 días después de su muerte, la autopsia desvelará datos reveladores sobre la muerte de Maria Marta que pondrán en jaque a la familia, al fiscal y a todas la personas relacionadas con el caso.

No puedo, ni quiero desvelaros más de este asunto porque quiero que alucinéis tanto como hice yo. La serie consta de 4 episodios y en ellos asistiremos al juicio porque los hubo, se plantean las diferentes hipótesis y líneas de investigación que se siguieron en la investigación del caso, así como diferentes variaciones temporales en la sucesión de los hechos, aunque sin indagar profundamente en ninguno de ellos. Las circunstancias que rodearon a la muerte de Maria Marta y su subsiguiente investigación son cuanto menos que enigmáticas y son un testimonio claro del funcionamiento de la justicia en Argentina que según señalan en el propio documental, "existe una diferente para los ricos y otra muy diferente para los pobres". Así mismo, conoceremos los privilegios y salvoconductos con los que cuentan las clases más altas, así como la corrupción que lo salpica absolutamente todo.

El documental cuenta con el testimonio del marido, hermanos y amigos de la víctima, así como del fiscal de caso, Diego Molina Pico. Prepararos para alucinar e indignaros por la deficiencias de la investigación y por cosas que se pasaron por alto que en otro país hubiesen sido evidencias claras de encubrimiento de un asesinato. Dejaros sorprender por el pituto, la gotita y por el hecho de que el asesinato tuvo lugar en una urbanización privada fuertemente protegida, en la que nadie podía entrar o salir sin ser grabado por una de sus cámaras de vigilancia. ¿Jugamos a un Diez Negritos? No os digo más porque quiero que disfrutéis de uno de los True Crime más adictivos y sorprendentes con los que cuenta Netflix. Y yo me pregunto, dónde estaban aquí los investigadores de internet? Porque creo que aquí hubiesen hecho mucha falta, jajaja


EL DESTRIPADOR DE YORKSHIRE


Otro documental sobre un asesino en serie, pero esta vez uno que actuó en Inglaterra, principalmente en el condado de Yorkshire, entre finales de los años 70 y principios de los 80. Petter Sutcliffe, denominado por la opinión pública como el Destripador de Yorkshire, fue un asesino que cometió 13 asesinatos y 7 intentos de homicidio. Sus víctimas eran siempre mujeres solitarias que atacaba en medio de la noche y como varias de ellas fueron relacionadas con la prostitución, fue el motivo por el que se le empezó a denominar The Ripper, por sus similitudes con el mítico asesino victoriano. 

El documental no sólo nos relata la infame carrera de asesinatos y ataques que se dilataron durante 5 años, aterrorizando a las mujeres de un país, si no también la nefasta y costosa investigación policial motivada por los prejuicios machistas de sus principales responsables. Al mismo tiempo, hace un retrato increíble de una época y una sociedad como la Inglesa en la década de los 70 marcada por la crisis económica y social. El testimonio de policías que investigaron el caso, así como de periodistas que cubrieron la noticia, nos aportan diferentes puntos de vista que nos ayudan a entender por qué todo se hizo tan mal. Los investigadores se hicieron a la idea de que estaban persiguiendo a un Jack el Destripador del s.XXI y siguieron esa línea, desestimando otros ataques y pruebas que no cumplían con el perfil que ellos se habían creado del asesino.

Lo que mas me gustó fue el revulsivo femenino que surgió a la raíz de las medidas policiales para proteger a la población que pretendían que las mujeres no salieran solas por la noche, cuando el problema era un hombre que las mataba. ¿Por qué imponerle medidas restrictivas a las posibles víctimas y no a los potenciales asesinos? Todo era un claro indicativo del machismo que imperaba en la época y las manifestaciones de mujeres exigiendo su libertad y derechos, a pesar de la conmoción que suponía tener una asesino en libertad que las estaba matando, me parece admirable.

Así que en definitiva, El destripador de Yorkshire, es uno de los True Crime de este estilo que más me han gustado porque no se centra en la carrera criminal del asesino, sino que devuelve el respeto a las víctimas porque todas ellas eran inocentes y muestra como la misoginia de investigadores y periodistas convirtieron esta investigación en una de las más bochornosas de todo el país. Sólo os adelanto que el asesino fue interrogado hasta en 9 ocasiones, antes de ser detenido y no como fruto de estas investigaciones precisamente.



Hasta aquí mis recomendaciones de True Crimes que podemos encontrar en Netflix. Más adelante, os traeré más especiales como éste pero disponibles en otras plataformas porque como ya es he dicho es un formato que genera mucho ruido en las rrss y la opinión pública y todas quieren un trozo del pastel. Yo me voy a dar un descanso porque tanto dolor y sufrimiento real me deja echa polvo. Necesito ficción, efectos especiales dónde sepa que todos vuelven sanos y salvos casa y volver a creer en el ser humano porque ahora mismo he perdido toda la fe que me quedaba. 



jueves, 4 de marzo de 2021

LAS 101 JOYAS DESCONOCIDAS DEL CINE DE TERROR SEGÚN FANGORIA



No hay nada que me produzca más satisfacción que descubrir listas de películas de terror desconocidas o infravalorados. Para mi son como pequeños tesoros que estoy deseando abrir y descubrir. Como muchos ya sabréis, Fangoria es una de las revistas más longevas y prestigiosas sobre cine de Terror. Desde su fundación en 1979, nos han proporcionado infinidad de artículos, entrevistas, noticias y especiales sobre películas, videojuegos, libros o cualquier aspecto del entretenimiento más terrorífico. 

En 2011 se publicó una guía en la que varios de sus expertos eligieron las 101 mejores películas de Terror desconocidas para el aficionado medio del cine de género. Digo esto porque los auténticos Horror Lovers conocemos la gran mayoría y hemos visto muchas de las películas que nos proponen. Entre ellas podemos encontrar cintas que fueron desechadas por los distribuidores, fracasos iniciales, películas extranjeras (que ya sabemos que eso para los norteamericanos ya es una rara avis en sí misma) o producciones directas a vídeo que esperaban pacientemente ser descubiertas. También encontraremos las películas de directores de renombre que dada su fama, quedaron eclipsadas.

Os he contado todo este rollo porque me ha parecido una gran idea que juntos vayamos descubriendo las películas que Fangoria nos propone y valoremos sí son verdaderas joyas del Cine de Terror. Será un especial que vaya haciendo poco a poco dada su gran envergadura y siempre en artículos de 5 películas, para que no se nos haga muy pesado. 

Dicho esto, empezamos con las primeras 5 películas que nos proponen que casualmente ya había visto, pero he querido revisionar las que tenía más olvidadas para poder hablar de ellas como se merecen.



ALICE SWEET ALICE (1976)


Esta película es toda una joya del cine de Terror sententero y es considerada por muchos críticos como la película más Giallo de producción norteamericana, aunque su director confesara en ese momento, que no había visto nada de Dario Argento.

La película, ambientada en la católica y conservadora Paterson, Nueva Jersey, durante los años 60, nos presenta a Karen, una niña de 9 años que va a celebrar su primera comunión y recibe todo tipo de atenciones y regalos por parte de su madre y el joven párroco de la comunidad. Éste trato privilegiado molesta bastante a su celosa hermana Alice que se divierte fastidiando no sólo a su hermana, si no a quién se le pone a tiro. Por eso, cuando Karen es asesinada, todas las sospechas recaen sobre su celosa hermana. El padre biológico de las niñas que había rehecho su vida con otra mujer, regresa para apoyar a su ex en estos duros momentos y localizar al asesino porque está convencido de que Alice no es la responsable.

El libreto de Alice Sweet Alice corre a cargo de Alfred Sole y de su amiga y vecina en Paterson, Rosemary Ritvo, aunque a los mandos de la dirección sólo estaba Sole. El germen de esta película obedece a dos factores: uno, la influencia que ejerció en el director la película Don't look now (1973), de la que claramente tomo la idea del impermeable amarillo del asesino y la excomulgación de Sole de la diócesis de Paterson, a raíz de los cargos por obscenidad que recibió su anterior película Deep Sleep (1972), de claro contenido erótico. De ahí es de dónde viene todo ese ambiente anticatólico que respira la película y la decisión de no señalar a influencias demoniacas como responsable de los crimenes mundanos, si no al fanatismo y represión católica que tantos disgustos y matanzas han provocado

Una película que funciona como un giallo, en el sentido de que tenemos al padre de las niñas investigando por cuenta propia el asesinato de su hija, desoyendo las acusaciones y diagnósticos de policía y médicos que apuntan a Alice como única culpable. Por otro lado, tenemos a un asesino enmascarado con un careta bastante espeluznante: una especie de recreación de una muñeca, traslucida que da bastante grima.

Brooke Shields hizo su debut cinematográfico en esta película y dada la fama que alcanzó posteriormente con The Blue Lagoon (1980), cuando la película fue reeditada en 1981, se cambió el poster para utilizar su imagen como reclamo, a pesar de que en Alice Sweet Alice, sale apenas 20 minutos. La verdad es que su personaje es de los pocos adorables que tiene la cinta, porque de raros y odiosos anda sobrada. En primer lugar, Alice, a la que da vida una excelente Paula Sheppard que contaba por aquel entonces con 19 años, interpretando a una joven de 12, acaba de perder a su hermana víctima de una asesinato bastante macabro y ella no siente absolutamente nada. Como buena psicópata que es o acabará siendo en un futuro, en vez de llorar las penas, se dedica a hacerle la puñeta a su vecino, el desagradable Sr. Alphonso. Digo desagradable, por no llamarle otra cosa, ya que protagoniza una de las escenas más turbias de la cinta, cuando intenta propasarse con la perturbada, pero todavía niña, Alice.  También la tía de la criatura que ha llegado a la casa para ayudar a su hermana con el duelo, parece odiar a todo el mundo, especialmente a Alice de la que está segura es la asesina de su hermana. Así que salvando a los padres de las niñas que tienen unos momentos de resurgimiento romántico, muy a la italiana y el joven párroco que tiene un claro enamoramiento platónico de la madre, el resto de los personajes de la historias son bastante odiosos, por no decir detestables.

En definitiva, lo que más me atrae de Alice Sweet Alice es su imaginería religiosa tan inquietante, la sordidez del Sr. Alphonso, la frialdad de Alice, los asesinatos tan macabros y su retrato de un cristianismo radical asentado en la represión, las envidias y la hipocresía. 


ALONE IN THE DARK (1982)


Una de esas rareza del cine ochentero que quedó sepultada por el éxito de los slashers de asesinos enmascarados que masacraban adolescentes inmaduros compulsivamente. Aunque se la suele encasillar dentro de este subgénero, lo cierto es que yo la considero más una película de venganza que se acaba transformando en todo un survival. Es cierto que cuando los perturbados escapan de la institución psiquiátrica en la que estaban internos, dejan tras de sí un reguero de muertos y damnificados, pero tan sólo porque es el camino que les separa del objeto de su venganza.

Ópera prima de su director, Jack Sholder que también participó en la elaboración del guión y que años después nos traería otro título de culto para el fantástico, como es Hidden (1987). A grandes rasgos, la película trata sobre un grupo de internos de un psiquiátrico que se escapan de la institución, tras un corte de luz que tira por tierra todo el sistema de seguridad. Obsesionados con la idea de que el nuevo psiquiatra ha asesinado al anterior para ocupar su puesto, este grupo formado por cinco psicópatas bien definidos por las particularidades de su demencia, deciden acudir a la casa del nuevo doctor para vengarse por la supuesta muerte de su anterior psiquiatra.  

Los temas que se tocan en Alone in the Dark son bastante más profundos que los que suelen darse en un slasher prototípico. Aquí se desarrolla la idea de lo fina que es la capa que separa a los cuerdos, de los locos. La institución psiquiátrica en la que va a empezar a trabajar nuestro protagonista se distingue por la indulgencia en las técnicas, hasta con los pacientes más peligrosos que emplea su director. Un espléndido Donald Pleasence que en muchas ocasiones hasta nos hace dudar de que él mismo, sea uno de los los internos. Por otro lado, la familia de este nuevo psiquiatra, perfectamente normal y para nada violenta, tendrá que hacer todo lo posible para sobrevivir cuando estos locos asalten su casa, hasta el punto de  convertirse en asesinos, si fuera necesario. 

Si por algo destaca esta película es por un reparto excepcional. El grupo de pacientes que escapan de la institución está formador por: un ex soldado esquizofrénico y paranoico interpretado por Jack Palance, un párroco con tendencias pirómanas al que da vida Martin Landau, un abusador de menores y The Bleeder, un asesino que oculta su cara tras una máscara de hockey y que sangra por la nariz siempre que quiere cometer un crimen. Aunque estos dos últimos actores no son conocidos, para el papel de nuevo doctor del psiquiátrico, tenemos a Dwight Schulz, más conocido como Murdock del Equipo A (1983-1987), para todo aquel que se criase en los 80.

Como dato curioso, deciros que para la escena de la pesadilla final contaron con el artesano en efectos especiales, Tom Savini, con el que Sholder había trabajado en la grandiosa, The Burning (1981).

Alone in the Dark fue la primera película producida por la New Line Cinema, que ya había visto el filón del mercado de cine de género cuando se dedicaba exclusivamente a tareas de distribución. A esta productora, hoy en día absorbida por la Warner, le debemos sagas como A Nighmare on Elm street, Critters o The Texas Chainsaw Massacre

Considero que Alone in the Dark es una cinta que merece ser rescatada, no sólo por su reparto espectacular y sus guiños a películas como Halloween (1978) o Friday the 13th (1980), si no porque aborda temas o nos pone en situaciones mucho más complejas de las que se perciben a simple vista: el turbio pasado de la hermana del psiquiatra, la permisividad de instituciones mentales que pretenden que los internos sean más colegas que pacientes, las frágiles medidas de seguridad del centro y cómo en un país desarrollado como EEUU, un corte de luz a nivel municipal, puede acarrear disturbios violentos generalizados....


APT PUPIL (1998)


Apt Pupil o Verano de Corrupción, como se la conoce en España es una película que me perturba y me entristece terriblemente, no sólo por la historia que nos cuenta, si no por el trágico final de su protagonista, Brad Renfro que moriría a la temprana edad de 25 años.

La película está basada en uno de los cuatro relatos que forman parte de la antología de Stephen King, Las Cuatro Estaciones (1982) y que cuenta con otras dos historias adaptadas con éxito al cine como son: The Shawshank Redemption (1994) y Stand by me (1986). La realización de esta película fue un sueño cumplido de su director Brian Singer que desde que leyó el libro en su adolescencia, siempre había querido adaptarlo a la gran pantalla y tras el éxito que obtuvo con su ópera prima, The Usual Suspects (1995), puedo llevarlo a cabo. La trayectoria de Singer continuó es ascenso, en primer lugar con las películas de la saga de X-Men, pero sobre todo, por su trabajo más reciente hasta la fecha, la multipremiada, Bohemian Rhapsody (2018).

Apt Pupil nos muestra de una manera bastante gráfica, cómo el mal puede corromper a la mente más brillante e inocente. Un joven de 14 años, atraído por la ideología nazi, descubre que unos de sus vecinos es uno de los criminales más sanguinarios de la Segunda Guerra Mundial y ahora vive en su vecindario bajo una identidad falsa. El chico chantajea al anciano porque quiere que éste le cuente de primera mano las historias de la guerra que no le cuentan en el colegio, ni aparecen en los libros, a cambio de no denunciarle ante las autoridades. A partir de aquí, se inicia una relación de manipulación en ambos sentidos, bastante enfermiza que tendrá consecuencias terribles. Por un lado, el evocar viejos recuerdos e ideales que habían permanecido enterrados durante años, provocan que el monstruo que albergaba el interior de Arthur Denker/Kurt Dussander vuelva a despertase y al mismo tiempo, estas historias de torturas, vejaciones y asesinatos insensibilizan al chaval que poco a poco se va convirtiendo más que en un nazi, en un psicópata controlador y despiadado.

El guion que fue adaptado por Brandon Boyse, se aleja bastante de la novela en su tramo final. El relato de King concluye de una manera mucho más contundente, con una espiral de violencia a manos del propio chaval ya en su edad adulta que aquí sí que se ha convertido en todo un nazi, no sólo por sus impulsos homicidas, si no por los comentarios racistas que vierte sobre su novia judía. Por el contrario, aunque la adaptación de Boyce termina de una forma menos drástica en la que el chaval se ha vuelto un manipulador, pero parece que su maldad no va a ir a más allá, sigue poniendo los pelos de punta. 

Las actuaciones de ambos, especialmente la de Ian McKellen, son muy convincentes. Es todo un espectáculo ver la transformación que sufre el personaje de McKellen que pasa de ser un anciano decrépito de un apacible barrio residencial americano, a un ser despiadado, cruel y mucho más erguido que no se arrepiente de sus atrocidades del pasado. 

Aunque la historia que desarrolla la novela y la película son ficticias, esconden su parte de verdad. Durante la caída del Tercer Reich, mucho altos cargos nazis, especialmente científicos, fueron indultados y introducidos en la sociedad estadounidense mediante identidades falsas en la denominada Operación Paperclip. De hecho, tenéis disponible en Netflix, un true crime llamado The Devil next door (2019), sobre un entrañable ancianito estadounidense que fue identificado como Ivan El Terrible, un sanguinario operario de cámara de gas en los campos de exterminio de la Segunda Guerra Mundial. Si por el contrario preferís algo de ficción más gamberra, porque el True Crime es bastante duro, en Prime Video tenéis también la serie Hunters (2020), protagonizada por Al Pacino, sobre cazadores de nazis en suelo norteamericano durante la segunda mitad del s. XX.

En definitiva, Apt Pupil es una película que me fascina por sus similitudes con la realidad y al mismo tiempo me deja un poso de tristeza muy grande en el corazón. El mal nunca muere y puede terminar pudriendo a todo lo que está a su alrededor.



THE ASPHYX (1973)

The Asphyx es toda una rara avis del terror gótico británico que merece ser rescatada por su original visión del Mad Doctor, la inmortalidad y los experimentos para cambiar los designios divinos. 

Un rico científico de la época victoriana, aficionado a la fotografía, descubre una especie de bruma que aparece en las fotos cerca de la personas, cuando éstas están próximas a la muerte. Tras un trágico accidente descubre que este borrón no es alma de la persona abandonando el cuerpo, si no que es el Asphyx, un espíritu de la mitología griega que aparecía para llevarse a la persona al inframundo. Poseído por la idea de burlar a la muerte, nuestro científico fabrica un dispositivo capaz de atrapar a estos espíritus y así convertir a esas personas en inmortales. Sin embargo, el invento no parece funcionar del todo bien y cegado por la ambición y la arrogancia, este ingenuo mad doctor acabará provocando una serie de consecuencias devastadoras para toda su familia.

La película está ambientada en la impresionante mansión de la familia Cunningham dónde vive este prestigioso y respetado científico junto a sus hijos y su futura esposa. El interior de la casa nos trasporta a esa imagen que tenemos de la época victoriana con salas repletas de estanterías atestadas de libros, instrumental científico, retratos en blanco y negro y relojes de pie. Un ambiente científico intelectual que nos recuerda mucho al de la novela de  Frankenstein. Toda la acción se desarrolla en este entorno y le otorga a la película una apariencia bastante teatral.  

En la película no existe ningún villano, ni monstruo como tal, si no un espíritu, el Asphyx, al que ahora identificaríamos como la Muerte que viene a buscar a sus futuras víctimas porque les ha llegado su hora. No existe ninguna maldición, ni ningún oscuro designio, la muerte se limita a perpetuar el orden natural de las cosas. Lo que sí tenemos es un científico que cegado por el dolor y la tragedia realiza experimentos imprudentes que van más allá de su propia capacidad intelectual y cuya ambición lo acabará devorando. 

El diseño del Asphyx es bastante gracioso, una especie de holograma azulado que representa lo que a mi me parece una momia con la boca abierta y aspecto amenazador. La verdad es que me recordó bastante a los fantasmas verdosos de los Cazafantasmas, jejeje.

A pesar del gran trabajo de dirección y cinematografía que desprende The Asphyx está fue la única película que dirigió Peter Newbrook. El cineasta británico dedicó la mayor parte de su carrera a tareas de producción, cinematografía y operador de cámara en clásicos como The Bridge on the river Kwai (1957)Lawrence of Arabia (1962).

Más que una película de terror considero a The Asphyx como un drama de proporciones astronómicas con ciertas dosis de ciencia ficción. Una película interesante, sin villano, de ritmo pausado, con algún giro en la trama, sin demasiados sobresaltos que nos transporta a esa época en la que era plausible pensar en capturar el alma de alguien y convertirla en inmortal o juntar pedacitos de personas y crear un autómata. Una época donde los espíritus, las maldiciones formaban parte de la vida cotidiana y la inocencia ante lo desconocido era entrañable. 


THE BEYOND (1981)



Me es imposible no amar muy fuerte la trilogía extraoficial de las Puertas del Infierno de Fulci, especialmente su segunda parte. The Beyond o mejor con ese título tan maravillo que los italianos le ponían a sus gialli y películas de terror... E tu vivrai nel terrore! L'Aldilà es una cinta de terror que tiene una ligera coherencia argumental pero que sin embargo, su potencia a la hora de crear una atmósfera de pesadilla infernal, sigue funcionando a día de hoy como un tiro. La intensidad y el efectismo de la violencia y el gore en muchas de las escenas provocaron su censura en varios países y su ascensión a los altares del culto.

La historia gira en torno al hotel Seven Doors en Luisiana. La primera escena nos lleva a 1927, cuando una multitud mal encarada se dirige al hotel con antorchas y cadenas para dar muerte de una forma muy sanguinaria y atroz a Schweick, un artista al que acusan de brujería y haber traído una maldición al hotel y la ciudad. Su muerte abre una de las siete puertas del Infierno que estás esparcidas por el mundo y que permite a los muertos pasar al mundo de los vivos. Acto seguido, la acción nos traslada a la época actua en 1981, dónde Liza Merril, una neoyorquina que no tiene ni idea del pasado del hotel, lo ha heredado y lo ve cómo su última oportunidad para prosperar en la vida. Sin embargo, los trabajos de acondicionamiento del hotel activan el portal maldito y junto al médico del pueblo, su interes romántico, se enfrentarán no sólo a los muertos vivientes, si no a una infinidad de males que podrán contra las cuerdas a la desdichada pareja.

Habré visto The Beyond como tres veces y siempre tarda días en irse de mi memoria porque no paro de darle vueltas a su significado. Aunque la sinopsis de la película es a grandes rasgos la que os he señalado, hay muchas escenas que no aportan contenido a la historia, pero que están ahí por su impacto o para el despliegue de la artesanía gore de la que presume la película. Escenas como aquella en la que a la madre de una niña se le cae un liquido corrosivo encima. ¿Qué provoca que esa mujer esté petrificada en el suelo y que el líquido le caiga sobre la cara? Ni idea porque todo sucede fuera de cámara, pero da igual porque la escena es fantástica e impactante. Otra secuencia que también está insertada por la potencia de su escena gore es en la que la mujer ciega está rodeada por cadáveres que simplemente se quedan mirándola como figuras de cera y en un momento dado, ella le dice a su perro lazarillo que los ataque y se acaba liando muy parda porque el perro se zombifica, fuera de pantalla y la ataca a ella. No le encuento mucho sentido a esta escena en el conjunto de la historia, pero ¿no os parece enigmático que el perro la muerda la yugular y una oreja? Es decir, la víctima es una mujer ciega a la que acabas de dejar sin otros dos sentidos: el habla y el oido. 

La combinación de la belleza, el horror y la música en The Beyond me resulta totalmente hipnótica y nos traslada como en un mal sueño a ese mundo infernal. Tanto aquí como en City of the Living Dead dónde también aparece Catriona MacCall, pero en un papel diferente, abundan los primeros planos de los personajes totamente en sombras, tan sólo iluminados por una banda de luz sobre sus ojos. Los planos en sí son de una belleza expectacular, pero al mismo tiempo esta imagen transmite una sensación de inquietud y temor muy potente. Lo mismo pasa con una de las secuencias más icónicas de toda la cinta, aquella panorámica en la que la protagonista viaja por una carretera totalmente desierta y se detiene al ver a una mujer y su perro en medio de la calzada. Cuando se cierra el plano vemos que la mujer de gran belleza está ciega y su mirada nos pone los pelos de punta.

Sólo se me ocurren palabras de alabanza para esta película en la que encontamos de todo, desde demonios, hordas de zombis, arañas carnivoras o libro maldito hasta la revelación de lo que hay al otro lado de la puerta del infierno. No se ha escatimado en escenas sangrientas con una especial predilección por los rostros derretidos y los ojos que salen de las orbitas. Una joya sin duda del cine de terror, aunque para nada desconocida entre los aficionados al género.


miércoles, 24 de febrero de 2021

WIHM: ALWAYS SHINE (2016)


Tengo que reconocer que tenía mucha curiosidad por ver Always Shine, descubrir a su directora Sophia Takal, que el año pasado recibió unas críticas feroces por su trabajo en según se dijo, una versión de feminismo barato en el remake de Black Christmas (2019). Lo cierto es que todas estas malas opiniones, me alejaron de ver la película, cuando además no soy muy entusiasta de los remakes que a mi parecer son innecesarios. No obstante, si en algo ha contribuido mi visionado de Always Shine es en mi interés por el resto de la filmografia de Takal, sobretodo ha despertado mi curiosidad su opera prima Green (2011), de la que he leído que puede considerarse como una precuela no confesa de esta película. 

No olvidemos que el remake de Black Christmas corría a cargo de la Blumhouse y que está fue la primera película de la compañía dirigida por una mujer, tras la fuertes críticas que recibió su presidente, Jason Blum, al afirmar que en sus más de 100 producciones no había habido ninguna mujer al frente porque había pocas directoras interesadas en hacer cine de terror. Se ve que este buen hombre tan experto en el cine de género para según que cosas, no había oído hablar de: Jennifer Kent, Karyn Kusama, Anna Biller, Julia Ducornau, Lucile Hadzihalilovic, Ana Lily Amirpour o Claire Denis, por nombrar sólo a las más conocidas. De ahí que sean tan importantes iniciativas como la del WIHM que no deberían limitarse a un solo mes en el calendario porque el cine de terror dirigido por mujeres merece que se reconozca su valor porque está lejos de tener la visibilidad y la representación que le corresponde.

Después de esta disertación filosófica, volvemos a Always Shine y su directora porque hay muchas cosas que decir. Sophia Takal estaría dentro de esa ola de cineastas independientes englobados bajo la etiqueta de post-mumblecore. Un movimiento caracterizado por presupuestos muy ajustados, gran naturalismo tanto en interpretaciones y diálogos, como temáticas cercanas a los dramas psicológicos y comedias negras que se produjeron a partir del 2010. De ahí lo de post porque el mumblecore propiamente dicho, iría del 2002 al 2010. Takal compaginaba sus trabajos como actriz con sus proyectos tras las cámaras, hasta que fue fichada por Jason Blum tanto para el remake que os comentaba, como para uno de los capítulos de la serie antológica Into de Dark, New Year, New You (2018). Aunque a priori esto iba a suponer un salto cualitativo en su carrera, parece que las criticas tan hirientes que han recibido sus últimos proyectos pueden truncar este ascenso. Esperemos que esto no sea así porque esta directora tiene todavía muchas cosas que decir que ya se empezaban a atisbar en sus proyectos más personales e independientes.

Always Shine es un thriller psicológico en el que dos antiguas amigas, Anna y Beth, dos actrices en puntos muy diferentes de sus carreras, deciden hacer una escapada de fin de semana para retomar su relación. Las envidias, la falta de sinceridad y los celos aflorarán en este entorno idílico haciendo de la estancia un verdadera infierno en la que la personalidad real de cada una de ellas se manifestará de forma terrible.



Aunque esto puede parecer el típico argumento de película de sobremesa sobre la rivalidad y suplantación de personalidades entre amigas, compañeras de trabajo, a lo Single White Female (1992), lo interesante aquí es ese trasfondo de machismo imperante en la industria del cine que ha experimentado Takal a lo largo de toda su carrera. Las protagonistas son actrices, con un una fisionomía y físico tan similar que Takal juego con ello y hay escenas en las que no podríamos distinguir a una de a otra. Debido a estas similitudes es lógico pensar que aspirarían al mismo tipo de papeles, sin embargo son las dos caras de una misma moneda: la del éxito y la del fracaso. Beth goza de cierta fama que le permite vivir de su trabajo, mientras que Anna recibe pocas ofertas y tiene que trabajar como camarera para poder pagar las facturas. Pero, ¿qué las diferencia? Sus personalidades y su aceptación o rechazo dentro de una sociedad machista. 

En las escenas iniciales, la presentación de ambos personajes nos postulan a Beth como la buena y a Anna como la mala, pero lo cierto es que los dos personajes tienen muchas aristas y aquí no hay nadie libre de pecado. Beth es una profesional educada, sumisa y complaciente que no se queja por nada y que acepta cualquier propuesta, aunque a priori ésta no la satisfaga. No tiene ningún problema en desnudarse en pantalla, una exigencia demasiado frecuente en sus papeles, aunque sea algo que no la hace sentir cómoda pero es lo que se espera de ella y lo contrario podría provocar perder ese proyecto. Esta sumisión y deseo de complacer y agradar a los demás no sólo se limita a  su ámbito laboral, si no también a su ámbito personal, es incapaz de rechazar las adulaciones de otros hombres a pesar de tener pareja o de que su amiga hubiese mostrado cierto interés por esta persona.

Por su lado Anna, a la que en un primer momento etiquetamos como la mala o la persona que rechazamos por su beligerancia, agresividad y carácter intimidatorio es una persona que defiende su valores, no se calla en ningún momento y defiende lo que cree hasta sus últimas consecuencias de una manera bastante extrema, lo que claramente la perjudica a la hora de conseguir proyectos. Solo cuando se transforma en Beth y adopta esa actitud dulce, sumisa y que pasa por los cánones comúnmente aceptados por la sociedad es cuando empieza a conseguir lo que quiere de la gente.

El trabajo de las dos actrices es soberbio, especialmente el de Mackenzie Davis por el que se llevó el premio a la mejor actriz en el Festival de Tribeca. Es capaz de representar en su personaje la fiereza de una mujer que se siente constantemente atacada y menospreciada y en la mayor parte de las ocasiones con razón, lo que pasa es que sus formas bruscas acaban desvirtualizando el sentido de todo. Su carmín rojo pasión actúa más como una señal de advertencia y peligro que de sexualidad. Sin embargo, al mimo tiempo es capaz de mostrar su fragilidad ante las opiniones de los demás, sus traiciones y falsedades. Por su parte Caitlin Fitzgerald, que interpreta a la buena y correcta Beth que menosprecia su trabajo en un intento de no hacer sentir mal a su amiga por sus éxitos, guarda bajo esa perfecta fachada de corrección y falsa modestia, un gran sentimiento de inferioridad. Se sabe peor actriz que su amiga y no la ayuda en nada desde su posición más privilegiada. 

Aunque la trama y el mal rollo se va a cociendo a fuego lento, hasta convertirse en una situación totalmente angustiosa, la escena que recuerdo cómo más perturbadora es en la que Anna le muestra a Beth como interpretar su papel, mientras ésta le hace la replica. La escena es tan visceral y la tensión tan insoportable que sólo por esto Mackenzie Davis ya se merecía todo los premios del mundo.

Aunque Always Shine juega con una superposición de imágenes perturbadoras entre escenas y algunos giritos en la trama que durante un tiempo nos desconciertan, la escena final es totalmente reveladora. Una película sobre las amistades tóxicas, el descenso a la locura, sobre lo que más odias y que al mismo tiempo es en lo que te gustaría convertirte, los problemas de identidad, la realidad de una sociedad machista en la que si las mujeres nos responden a ciertos cánones de comportamiento son rechazadas. Una cinta que cuanto más la pienso, más me gusta.