lunes, 25 de abril de 2016

ATTACK THE BLOCK (2011)


Desde que la humanidad descubrió que no estaba sola en el universo y que otras formas de vida eran posibles, la preocupación por que algún ser de otro planeta llegase a la tierra con intenciones hostiles se ha convertido en un terror universal. Terror que han sabido aprovechar muy bien tanto el cine de ciencia ficción como el de género, trayéndonos propuestas de lo más variadas. Nos hemos encontrado con alienígenas amigables como en E.T. (1982) o Home (2015), con extraterrestres malintencionados en El terror llama a tu puerta  (1986) o en Depredador (1987), pero lo que más le gusta al gran público, sin lugar a dudas, son las invasiones alienígenas, como por ejemplo la de la Guerra de los Mundos (1953) o la de La invasión de los ladrones de cuerpos (1956), o ser nosotros mismos los que, por casualidad, nos topemos con estos seres en otros planetas como en la mítica Alien: el octavo pasajero (1979). Además, el hecho de que todos los alienígenas aparezcan o ataquen a los EEUU quiere decir que aquí en Europa ¿estamos a salvo? Para nada, los extraterrestres están expandiendo sus horizontes e invadiendo nuevos y más cercanos territorios, así que permaneced atentos a lo que sobrevuela vuestras cabezas…

La noche en que un grupo de pandilleros adolescentes del sur de Londres asalta a una enfermera se produce una invasión alienígena en el bloque de viviendas en el que ellos habitan. La única esperanza para la vecindad recae en la habilidad y valentía de estos jóvenes delincuentes.
Así es como hay que debutar en la meca del cine, pisando fuerte, y así lo demostró su guionista y director Joe Cornish con esta gran opera prima. Gracias a este impresionante debut, Hollywood le reclamó para que trabajase en el guion de la adaptación cinematográfica del comic de Tintin, Las aventuras de Tintin (2011) dirigida por el gran Steven Spielberg. Cornish comenzó en el mundo del espectáculo como guionista/director/presentador en la comedia de culto en televisión  Adam and Joe Show (1996-2001) en la que se hacían sketches parodiando conocidos éxitos cinematográficos con muñecos. Así que, después de esto fue a él al primero al que le sorprendió que hubiese gente que financiase una película de ciencia ficción con un director novel que había sido cómico y con un elenco de jóvenes actores también principiantes.

El reparto destaca principalmente por su naturalidad y su veracidad a la hora de interpretar a este grupo de pandilleros que pasan de  delincuentes a héroes en tan sólo una noche. Ésta fue la cinta en la que John Boyega, estrella en ascenso gracias a su participación en Star Wars: el despertar de la fuerza (2015), debutó dando vida a Moses, el líder del grupo. Otras caras conocidas que encontramos en la película son Nick Frost y Jodie Wittaker a la que últimamente he visto muy a menudo en series como Black Mirror (2011) o Broadchurch (2013 - )
El gran éxito que Attack the block cosechó en festivales no es gratuito y es que esta pequeña producción es mucho más que una película de ciencia ficción con alienígenas, también contiene crítica social mostrando a los espectadores que chicos que normalmente habrían sido rechazados por la sociedad por ser considerados peligrosos, sin moral y sin principios, sacan a relucir sus valores para ayudar a sus vecinos, luchando juntos para acabar con el enemigo común. Estos chavales no son más que adolescentes que todavía tiene la oportunidad de cambiar y redimirse por los malos actos que han cometido en el pasado. Otro mítico antihéroe del cine que tiene mucho en común con nuestros protagonistas es Serpiente Plissken en 1997: Rescate en Nueva York (1981)

El ritmo que tiene la película destaca notablemente porque no decae en ningún momento y no deja ni un minuto a la relajación o a la distracción. Todo el mundo corre asustado, hay explosiones, carreras con motos y luchas cuerpo a cuerpo contra los alienígenas. Además, la acción está acompañada por una potente banda sonora en la que predomina el hip hop y el rap.
Hablando de los extraterrestres, me sorprendió mucho su diseño, me parecían un tanto irreales por esos dientes fosforescentes, pero al mismo tiempo me encantaban y estaba deseando que apareciesen en pantalla. Algo que leí en una entrevista que le hicieron a Cornish en relación a la creación de estos monstruos y que me gustó mucho fue que no entendía porque hoy en día se abusaba del CGI intentando dotar a las criaturas de muchos detalles para hacerlas más reales, cuando, precisamente, estamos hablando de seres que no lo son. Los extraterrestres de Attack the block son una combinación de animatrónica y CGI, pero usaron la tecnología para eliminar detalles de los monstruos, más que para dárselos, porque lo que querían transmitir con ellos era la tensión que provoca estar frente a unos seres que se ocultan en las sombras y que no se terminan de ver con definición.

Lo que llama bastante la atención es el lenguaje callejero empleado por los protagonistas y que no había forma de entender ni siquiera con subtítulos, jajaja. La intención del director era reproducir fielmente el lenguaje de la calle del sur de Londres y para ello se entrevistó con decenas de adolescentes que le ayudaron a conseguirlo. No sé hasta qué punto esta jerga puede ser comprensible para el resto de angloparlantes no londinenses, digamos escoceses, americanos, australianos,…
No penséis que no hay escenas sangrientas en Attack the block porque las hay, que la calificación R de la MPAA no es gratuita, jejeje. En esta película no se andan con chiquitas e intentan acercarse lo más posible a la realidad y si tenemos a un grupo de jóvenes luchando contra extraterrestres con una boca llena de dientes, va a haber heridos e incluso bajas…

En definitiva, tenéis que ver esta cinta si todavía no lo habéis hecho porque merece la pena y mucho. Es de esas cintas que tienen el encanto especial que irradiaban las películas de los 80 en la que chicos jóvenes tenían que enfrentarse a cosas sorprendentes como en Gremlins (1984) o The Goonies (1985), pero aquí con un toque más macarra y gore. Una delicia de la ciencia ficción que está esperando a que la descubráis…

jueves, 21 de abril de 2016

TRUÑOS VARIOS: CARVER (2008) / KNOCK KNOCK (2015)



Vamos con otra entrega de Truños Varios porque hacía muchísimo que no os advertía sobre el mayor mal que se oculta tras el cine de terror: el tedio máximo. Creo que es igual de importante hablaros sobre películas que, por uno u otro motivo, me han gustado y quiero recomendaros, que sobre cintas que prefiero que evitéis para no desperdiciar una hora y media de vuestras vidas, como he hecho yo, jejeje. Como siempre digo, ésta es simplemente mi opinión y puede haber otras radicalmente opuestas, como veremos más adelante…

CARVER (2008)


Descubrí esta película (bendita la hora) en el libro que os comentaba la semana pasada de Horror movie a day: The Book. Así que yo, tan ilusionada después de haber disfrutado enormemente con Frayed (2007) y, en cierta manera, también con No ones lives (2012), me lancé al vacío y sin paracaídas dispuesta a deleitarme con otro de los slashers que aparecen en el libro y cuál fue mi sorpresa al encontrarme con semejante truño, jejeje. Sé que este bloguero no es el único al que le gusta la película en cuestión porque he leído más de una crítica positiva al respecto, pero a mí la verdad es que me pareció aburrida, con una historia mil veces vista y se me hizo extremadamente larga, a pesar de tener la duración habitual, poco más de hora y media.

Un grupo de adolescentes se van de acampada a la montaña. Antes de llegar a su destino deciden parar en una taberna para tomar algo y el dueño les pide ayuda para traer  unas cajas de un antiguo cobertizo. Allí  los jóvenes descubren una serie de cintas en las que aparecen grabadas torturas y asesinatos, aunque no le dan demasiada importancia y deciden seguir con sus planes de acampada. Poco después empezarán a morir asesinados uno a uno y se darán cuenta que las cintas que habían visto no eran ficción…
Carver es el segundo largometraje de su guionista y director Franklin Guerrero Jr. Su opera prima fue The 8th  Plague (2006) que también se desarrolla en las inmediaciones del pueblo imaginario de Halcyon al igual que nuestra película. Guerrero también ha dirigido varios cortometrajes pero su principal ocupación es la publicidad donde ha dirigido importantes anuncios para los mercados norteamericano y asiático.

¿A qué os suena el argumento de Carver? Es la historia que popularizó La Matanza de Texas (1974): adolescentes descerebrados que se van de excursión/acampada/vacaciones y mueren a manos de lugareños locos y psicópatas. Se ve que los jóvenes estadounidenses siguen empeñados en recorrer la América profunda y convertirse en carnaza para estos paletos asesinos. En esta cinta además han hecho un mix con Hostel (2005) por el tema de las torturas y, ya de su propia cosecha, se han inventado lo de las películas snuff.
La calidad de la grabación es pésima. Sé que estamos ante una producción de bajo presupuesto, pero había momentos que parecían estar grabados con una videocámara y esto me impedía, en muchas ocasiones, meterme en la película porque todo me parecía irreal. Las actuaciones de varios de los actores, sobretodo la del psicokiller, no es que ayudasen mucho y, además, los personajes están muy poco desarrollados y no son más que carne de cañón para el asesino.

Algo que se podría destacar son los efectos especiales. No están del todo mal, el problema es que se recrean demasiado en cosas bastante asquerosas. No terminé de entender esa fijación por los baños llenos de mierda hasta las paredes y tomaros esto como algo literal, nada de metáforas para hablaros de lo sucios que estaban los urinarios. Además, algo que mi mente no llegaba a concebir es cómo, por muchas ganas que tuviesen de ir al baño, se sentaban en semejante pozo de suciedad y gérmenes, ¿no sería preferible ir a hacer sus necesidades en medio del bosque? Es algo que hacen varios personajes en la película y no me cabe en la cabeza.
Sinceramente, no os recomiendo esta película en absoluto. A mí no me gustó, pero si hay algún valiente que quiera darle una oportunidad porque, como ya os he dicho,  sí que hay gente a la que le funciona, allá cada uno. Yo os animaría a emplear vuestro tiempo en algo más productivo, como pensar en la musarañas, jejeje.

KNOCK, KNOCK (2015)


No creo que a nadie le sorprenda si digo que esta película es de lo peor que ha hecho Eli Roth hasta la fecha. Sí, sí, muchísimo peor que Green Inferno (2013) que si la vemos con amigos por lo menos nos entretenemos y nos echamos unas risas pero, ¿ésta? da igual si la vemos solos o en compañía porque el resultado es el mismo: un gran truño.

Evan, devoto esposo y padre de dos niños, se queda solo en casa cuando su familia se va a pasar el fin de semana fuera. Esa noche, en plena tormenta, dos jóvenes muy atractivas llegan a su casa solicitando ayuda porque se han extraviado. Lo que en un primer momento podría ser una suerte para Evan, se convierte en la peor pesadilla que nunca podría haber imaginado.
Un Eli Roth en plena fase chileno-obsesiva escribe y dirige esta película. A esta fase pertenecen también After Shock (2012), en la que participa como guionista y actor y la que antes os comentaba, Green Inferno (2013). También tiene un poco de fijación con Lorenza Izzo que aparece en los papeles principales de todas estas películas, pero teniendo en cuenta que se convirtió en su flamante esposa en 2014, creo que vamos a tenerla para rato. El resto de reparto está formado por Ana de Armas que está abriéndose paso en el mercado norteamericano, sin demasiado éxito por el momento, y  la auténtica joya de la corona,  Keanu Reeves. No es que Reeves haya sido nunca santo de mi devoción, pero le consideraba un actor competente. En Knock, Knock es, sin ningún ápice de duda, el peor de todo el elenco, está sobreactuado y no me parece nada creíble.

Knock, Knock es el remake no oficial de la película de los 70, Death Game (1977) y sus protagonistas femeninas Sondra Locke y Colleen Camp participan aquí como productoras. Se ve que no tenían nada mejor en lo que invertir su dinero…
Sé que en las películas no siempre tiene que estar todo perfectamente explicado, pero yo suelo pecar de querer tener un argumento muy bien atado donde las cosas encajen y tengan cierto sentido y aquí no entendía nada. En primer lugar, ¿cuál es la motivación de estas dos chicas para torturar y arruinar la vida del protagonista? No me quedó nada claro por qué son ellas las que le provocan una y otra vez hasta que el pobre incauto se acuesta con ellas y luego, ¿deciden castigarle por haber caído en la tentación? ¡Venga ya! También podríamos asumir que son unas locas de atar con problemas psicóticos pero, seamos sinceros, no dan el papel.

En esta película el bueno de Eli abandona su tendencia por el gore y las escenas excesivamente violentas en pos de una violencia más psicológica, pero no por ello menos sádica. Esto no quiere decir que funcione porque me pareció bastante absurda en ocasiones (momento cascos) y lo único en lo que pensaba era en que el final de la cinta llegase pronto.
En definitiva, si todavía no habéis visto Knock, Knock estáis a tiempo para huir lo más lejos posible para que no os alcance. Y después de haber visto/sufrido lo último de Eli Roth (bueno, me falta el remake sin sentido de Cabin Fever (2016) pero paso, jejeje) yo me hago una pregunta: ¿Habrá perdido esta joven promesa del cine de terror definitivamente el norte y ya sólo nos va a traer película planas, aburridas y sin sentido?

viernes, 15 de abril de 2016

FRAYED (2007)


Hace poco he descubierto el libro de un bloguero de cine de terror que me tiene completamente entusiasmada: Horror Movie A Day: The Book. Como su propio nombre indica, nos recomienda una película de terror para cada uno de los 365 días del año, pero no recurre a los clásicos o a los éxitos de taquilla, sino a cintas menos conocidas y que para él son lo mejor que ha pasado por su blog durante todos estos años, nada más y nada menos que 2.500 títulos. Cada mes está dedicado a un subgénero de terror diferente y hoy nos adentraremos en una de sus 29 películas elegidas para el mes de Febrero, el mes de los Slashers…

El sheriff de un pequeño pueblo tiene a su hijo, Kurt, ingresado en un hospital psiquiátrico desde que, siendo niño, asesinó brutalmente su madre. El chico ya es demasiado mayor para seguir en esa institución y deciden trasladarlo, momento que él aprovecha para escapar. Uno de los guardas del hospital, Gary, le persigue por el bosque para detenerlo pero Kurt tiene algunos asuntos pendientes que necesita resolver antes de ser capturado de nuevo.  
El equipo técnico responsable de Frayed es bastante peculiar ya que está formado por tres guionistas y dos directores, Norbert Caoili y Rob Portmann. ¡Menudo follón!, ¿no os parece? Pero, sin embargo, en todas las entrevistas que he leído siempre dicen que se coordinaron a las mil maravillas. Según cuentan, a la hora de escribir el guion cada uno de ellos trabajó en él por separado, posteriormente pusieron sus notas en común y eligieron las mejores ideas (supongo que de ahí viene ese final tan enrevesado)

Lo primero que me llamó la atención de esta película fue su título tan peculiar. Frayed es un adjetivo que puede hacer referencia a un material que esté deshilachado o raído o a un estado mental exaltado o tenso. Creo que ambas acepciones son adecuadas para describir la mente de Kurt ya que, por un lado sus recuerdos tienen ciertos flecos que necesitan ser resueltos y por otro está crispado y enfadado con todos aquellos que le han tenido retenido durante estos años. Éste no iba a ser el título de la película que inicialmente se iba a llamar Alone pero, cuando se dieron cuenta de que una película extranjera que se iba a estrenar también en el Screamfest tenía el mismo título, decidieron cambiarlo. Sin duda, fue la elección más acertada.
Partimos de la base de que estamos frente a una película de bajo presupuesto, de serie B, pero de B con mayúscula porque funciona perfectamente en todos los sentidos. La escena inicial es brutal y a partir de ella se construyó el resto de la trama. No os miento cuando os digo que no recuerdo haber visto nada igual en otra película pero sí me recordó  al corto de Sergio Morcillo, Metamorphose (2013), muy recomendable.

El hecho de que veamos el asesinato de la madre a través de la grabación de la videocámara que ella llevaba en la mano cuando fue atacada, le da una veracidad sorprendente a las imágenes. Os dejo el video del making of para que veáis el arte de los técnicos de efectos especiales para reproducir ese hecho tan brutal. Os advierto que es una escena no apta para personas sensibles, así que no elijáis esta cinta para introducir a un amigo en el cine de terror porque tendrá pesadillas durante meses, jejeje.
Como os apuntaba al principio, Frayed es un slasher,  pero bastante diferente. Se le da bastante importancia a la  psicología del asesino y puede que no sea todo lo sangrienta que podría esperarse después de ese inicio tan salvaje. De hecho, creo que ese sería el único aspecto reprochable. Con un mayor número de asesinatos en pantalla (tenemos varios fuera de ella) hubiese sido una propuesta redonda.

Todos los escenarios que aparecen en la película: el psiquiátrico, el bosque, la casa de la familia, están perfectamente utilizados y nos transmiten a la perfección la tensión y el terror que sienten los personajes al verse perseguidos por un asesino implacable.
Los personajes son los típicos de cualquier slasher y a excepción de Tony Doupe, el sheriff y padre atormentado, que tiene una amplia carrera en el cine y la televisión a sus espaldas, el resto del elenco era bastante desconocido. Todas  las actuaciones son correctas y la verdad es que nadie desentona demasiado. Y sí, aparece la doble de Megan Fox, jejeje.

Pero si algo diferencia a esta película y la hace diferente de los demás slashers es su sorprendente final. Os vais a encontrar con un par de giros argumentales que, si no habéis estado suficientemente atentos durante toda la película, puede que no entendáis su enrevesada conclusión. Así que, no podéis ver esta película comiendo o mirando el móvil, tenéis que estar bien pendientes de lo que pasa en pantalla, ¡nada de distracciones! A pesar de su dificultad, el final de Frayed está muy bien atado y es, esencialmente, el responsable de que esta película sea superior a la media. Además, estoy segura que seguiréis dándole vueltas a esos giros durante un tiempo y puede que incluso volváis a revisionar la cinta para ver si todo encaja…
Me he encontrado con múltiples opiniones acerca de esta película, hay a quienes les parece una pequeña joyita que ha pasado inadvertida y a quienes les parece que tiene un final un poco tramposo. A mí me gustó bastante, su atmósfera tensa me cautivó y el final, aunque me costó entenderlo, me pareció muy original y sorprendente. Me gusta encontrarme con propuestas frescas de vez en cuando.


miércoles, 13 de abril de 2016

+1 [PLUS ONE] (2013)


Los técnicos de marketing de la industria cinematográfica lo tienen cada vez más complicado para conseguir que un público, cada día más exigente, consuma sus películas. Así que, ¿no os parece suficiente reclamo el título tan enigmático de la película de hoy? Yo creo que es de lo más inteligente porque, sin duda, consigue lo que busca: despertar nuestra curiosidad y nuestros deseos de saber a qué obedece ese +1 o Plus one, como también se la conoce, pero no olvidéis nunca que la curiosidad mató al gato…

David y Teddy son dos adolescentes que se dirigen a lo que promete ser la fiesta del año, aunque cada uno con objetivos totalmente diferentes. David intentará recuperar a su exnovia, Jill, con la que ha roto recientemente y Teddy, por su parte, intentará acostarse con todo lo que se le ponga a tiro. Sin embargo, sus planes se verán ligeramente afectados por la caída de un meteorito que ha afectado al sistema eléctrico y que con cada apagón no hace sino complicar las cosas aún más.
La película ha sido escrita y dirigida por el griego Dennis Iliadis. Puede que no os suene mucho el nombre pero si os digo que es el responsable del más que decente remake de La última casa a la izquierda (2009) ya os va sonando algo más, ¿verdad? Iliadis encontró la inspiración para desarrollar la premisa de esta historia en sus propios desastres amorosos, preguntándose qué hubiese pasado de haber podido retroceder en el tiempo tras una discusión y cambiar las cosas (esperemos que no pensase hacer lo mismo que el protagonista, jejeje)

+1 es un thriller de ciencia ficción que aborda el tema de los saltos temporales y cómo a raíz de éstos aparecen los dobles o Doppelgängers (doble fantasmagórico de una persona viva) de cada uno de los adolescentes que se encuentran en la fiesta. Cada vez que se produce un apagón aparece una reproducción exacta de cada uno ellos realizando las mismas acciones que ellos mismos habían estado realizando sólo unos minutos antes. Con cada apagón, la distancia temporal que separa a los jóvenes de sus clones se va reduciendo, conduciéndonos a un final imprevisible.  
Creo que es bastante divertido ver cómo funciona esta teoría en una de esas fiestas que estamos acostumbrados a ver en las comedias americanas para adolescentes tipo American Pie (1999), donde abundan el alcohol, las drogas, el sexo y en las que la diversión no conoce límites. Además, los cuatro personajes protagonistas resultan bastante interesantes ya que nadie es lo que parece en un primer momento. Tenemos la impresión de estar ante unos personajes que reproducen a la perfección los estereotipos de este tipo de películas desenfadadas pero, a medida que avanza la película, nos daremos cuenta de que las primeras impresiones engañan y que los protagonistas tienen más de una cara.

A pesar de que toda la película gira en torno a los numerosos intentos de David por recuperar a su ex novia aprovechándose de los saltos temporales, a mí fue lo que peor me funcionó y lo que me resultó más aburrido. Además, el desenlace que tiene esta historia no me gustó nada de nada (aquí las paradojas temporales se las pasaron un poco por el arco del triunfo) Lo mejor, sin duda, son las historias, tanto de los otros protagonistas como del resto de personajes secundarios que van apareciendo durante toda la cinta. De mis preferidas, la escena en la que Teddy se acaba de acostar con una rubia despampanante, ésta va a darse una ducha y se produce un nuevo apagón que trae consigo la aparición de una réplica exacta de la chica en la cama junto a un Teddy, totalmente alucinado.
Puede que en ocasiones +1 se haga repetitiva ya que, en el fondo, estamos viendo diferentes versiones de las mismas escenas, pero al tener esa música tan pegadiza, sobretodo en las escenas de la fiesta en la piscina, la verdad es que no me importó mucho y lo único que quería era saber qué iba a pasar cuando los personajes y sus clones se encontraran.

Lo que a mí y, supongo que a todo el mundo, le parece más interesante es ver cómo cada uno de los protagonistas y el resto de personajes se enfrentan al hecho de tener una réplica exacta de sí mismos. Y, salvo la chica solitaria que acepta a su clon como a su mejor amiga y la única persona capaz de entenderla, el resto reacciona como desgraciadamente se ha comportado el ser humano a lo largo de toda la historia: atacando aquello que desconoce o no comprende.
El cine ha desarrollado esta idea de los dobles en numerosas ocasiones. Se me vienen a la cabeza títulos como: La invasión de los ladrones de cuerpos (1956), Triangle (2009) o, la más reciente, Coherence (2013). Aunque todas ellas son infinitamente mejores que la que hoy nos ocupa e imprescindibles para cualquier cinéfilo, ya sea amante del terror o no, +1 no deja de ser una propuesta entretenida y bastante aceptable. Además, aquí, a diferencia de lo que suele pasar con las películas de terror en las que tenemos protagonistas adolescentes que se van de fiesta, no tenemos asesinos enmascarados que vayan a eliminarlos uno a uno (San Valentín sangriento (1981)), ni espíritus o monstruos que vayan a asustarlos (Carrie (1976), Evil Dead (1981) o Piraña 3D (2010)), sino que su mayor problema son ellos mismos, jejeje.

Existen todo tipo de opiniones acerca de esta película, hay quienes la aman y quienes la odian o como yo, que ni una cosa ni otra. No es una película que vaya a pasar a formar parte de vuestro Top 10, pero sin duda es una propuesta original y con la que pasaréis un rato entretenido. Así que, yo, sinceramente, se la recomendaría a todos aquellos que estén un poco cansados de slashers adolescentes y quieran averiguar hasta dónde es capaz de llegar el ser humano por conseguir lo que desea. Y vosotros, ¿qué haríais si os encontraseis con vuestro clon frente a frente?


jueves, 31 de marzo de 2016

THIRST (2009)


¿Qué tal han ido esas vacaciones? ¿Habéis aprovechado para viajar, descansar o ver mucho cine de terror? Yo he tenido tiempo para todo y me he dado cuenta de que he visto más películas de las que pensaba, pero no puedo relajarme estos meses si quiero  conseguir el reto que me he propuesto en twitter. Ver 365 cintas en 2016 es muy difícil, así que  ¡a darlo todo! , jejeje.


Como sabréis, sobre todo los que me seguís en mi cuenta de twitter, estoy sufriendo una pequeña fiebre por el cine de terror asiático y es que cada película que descubro es una pequeña joya, de esas que dan mucho que pensar tras su visionado y que te dejan un mal cuerpo… Pues bien, para la vuelta de vacaciones os he traído una película de vampiros coreanos que me gustó bastante y que está  dirigida por el conocido director Chan-Wook Park.

Un sacerdote se somete a un experimento médico que sale mal y lo trasforma en un vampiro. Esto modificará sus hábitos de vida y sus necesidades, despertando en su interior un deseo irrefrenable por la mujer de su amigo con la que iniciará una tormentosa relación.

Chan-Wook Park es uno de los directores más destacados e importantes de Corea del Sur. Dio el salto al mercado internacional con la segunda parte de su trilogía de la venganza, Oldboy (2003), que cosechó numerosos premios entre los que destaca el Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes o el premio a la mejor película en el Festival de Sitges. De momento sólo he visto la primera parte de esta trilogía, Sympathy for Mr. Vengeance (2002) y me ha parecido una absoluta maravilla, así que me tiemblan las piernas sólo de pensar en la experiencia tan alucinante que me espera con Oldboy. La película que hoy nos ocupa es la última que realizó en Corea antes de dar el salto al cine norteamericano con Stoker (2013), protagonizada por Nicole Kidman y Mia Wasikowska. Yo sólo os digo que después de ver estas dos películas pienso darle un repaso a toda la filmografía de Park de principio a fin, con cortos incluidos y todo, porque hacía tiempo que no me impresionaban tanto los guiones y la manera de filmar de un director.


La historia de cómo Chan-Wook Park concibió el guion de Thirst es un tanto curiosa ya que, según apuntaba en una entrevista que concedió tras su estreno, la historia le había venido a la cabeza hacía 10 años, incluyendo la famosa escena que aparece en la carátula. Sin embargo, aparcó la idea durante un tiempo porque no se le ocurría cómo desarrollar esta relación amorosa tan desgarradora y no fue hasta que cayó en sus manos la obra de Emilie Zola, Thérèse Rasquin, que decidió fusionar en su guion el libro y la historia de vampiros. Ya sabéis que me encanta descubrir este tipo de historias, cómo guionistas y directores encuentran la inspiración para sus películas. Creo que es algo mágico, nunca sabes dónde te puede estar esperando tu “musa”…
Estrictamente hablando, Thirst no es una película de terror, es la historia de un amor amargo y cruel protagonizada por un vampiro, que en su vida como humano fue sacerdote. Así que os podéis ir haciendo una idea del calvario y de los conflictos morales que le va a suponer a nuestro protagonista el tener que matar para alimentarse de sangre humana (buenísimo el sistema que usa para procurarse el alimento) o la lujuria incontrolable que siente por la mujer de su amigo, un sentimiento que no había experimentado anteriormente. Kang-ho Song interpreta perfectamente el tormento que soporta este sacerdote/vampiro, así como el amor y la pasión que siente por Tae-ju. El personaje al que da vida Song está construido de tal forma que desde el primer momento empatiza totalmente con el público. Un sacerdote tan bondadoso que se ofrece como voluntario para ser infectado con un nuevo virus que ha aparecido en África, para que así puedan probar en su cuerpo un medicamento experimental que hasta la fecha ha causado la muerte a todos los voluntarios, no puede caerle mal a nadie, ¿no? Y si además, esta prueba le provoca la muerte y convertirse en un vampiro durante el resto de su existencia, ya nos rendimos totalmente a sus pies, jejeje. En cualquier otra película, este personaje habría resultado extremadamente edulcorado, pero no en una impregnada con el estilo de Chan-Wook Park. La otra componente de este tándem amoroso y, que en muchas ocasiones eclipsa al mismísimo Song, está interpretada por Oh-bin Kim. Encarna a una pobre chica a la que su madrastra ha obligado a casarse con su hijo enfermo, a la que tratan como una esclava y que verá, en su clandestina relación con el sacerdote, una válvula de escape a su terrible vida.


La potencia visual con la que Chan-Wook Park nos deleita en esta película es espectacular, el contraste de colores, unas imágenes bellísimas, unos efectos especiales utilizados con maestría y en su justa medida, que no hacen más que potenciar el mensaje de esta historia de amor tan atípica. Y no os penséis que la sangre escasea, que va, hay pequeñas dosis de violencia extrema y sangre en abundancia como para satisfacer a los amantes del gore.
Y si tengo que ponerle algún pero a Thirst sería su excesiva duración, 2 horas y 13 minutos, que creo que se podría haber reducido recortando alguna escena pero, sinceramente, tampoco me molestó mucho porque la historia me enganchó en todo momento.

Tanto si os gustan los vampiros como si no, os recomiendo totalmente esta cinta porque creo que tiene todos los ingredientes de una gran experiencia cinéfila. No os dejéis engañar por su ritmo lento porque os estarán esperando algunas sorpresas, giro de guion incluido, y un final tan poético que os dejará con la boca abierta. Y no dejéis de disfrutar del arte de Chan-Wook Park porque es un verdadero regalo para las personas que, como yo, amamos el cine.


viernes, 18 de marzo de 2016

HIDDEN (2015)



Ésta fue una de las primeras películas que vi de esa lista de Blog Horror que me tiene loca descubriendo las mejores películas de género del año pasado. No sé por qué había tardado tanto en hablaros de ella ya que, aunque por motivos totalmente diferentes, Last Shift y Hidden son mis cintas favoritas a día de hoy. Es de esas películas que cuando acaba y ves los créditos en la pantalla, lo primero que piensas es en el gran peliculón que acabas de ver y la sensación de satisfacción de haber disfrutado enormemente te invade por completo. Empecemos, que la cosa promete, jejeje.
Una familia lleva 301 días refugiada en un bunker bajo tierra, huyendo de un virus que se ha extendido por la zona y ataca a la población. Además, unos seres a los que denominan breathers (no sé cómo se traducirá en España) que se encuentran en la superficie, quieren darles caza.

Con esta cinta indie de bajo presupuesto se estrenaban los gemelos Duffer, Matt y Ross, en la meca del cine. Se les conoce como los Duffer Brothers y el año pasado obtuvieron un gran reconocimiento tras haber firmado el guion de cuatro de los capítulos de la afamada serie Wayward Pines (2015 -  ). Actualmente, se encuentran inmersos en la nueva serie que Netflix está preparando para este verano, Strangers Things, protagonizada por Wynona Ryder y en la que los hermanos se encargan del guion y de la dirección.
Es muy complicado conseguir que una película que se desarrolla casi totalmente en un espacio tan reducido como es un bunker y en la que la mayor parte del tiempo sólo aparecen 3 personajes, resulte atractiva e interesante durante todo su metraje. Hidden lo consigue porque la intriga por saber qué o quienes son los temibles breathers es tal que no puedes despegar los ojos de la pantalla ni un solo minuto. Además, la película es bastante oscura, no hay apenas luz en las escenas del bunker por lo que la atención se tiene que intensificar para no perderte nada.

A pesar de ser una película pequeña, Hidden cuenta con actores de la talla de Alexander Skarsgård (True Blood, 2008-2014; Melancholia, 2011) y Andrea Riseborough (Oblivion, 2013; Birdman, 2014). Sus actuaciones son estupendas, pero sobre todo me gustó el papel que interpreta Skargård como un amante padre y esposo cuya mayor preocupación es proteger a su hija pequeña y hacer que su encierro sea lo más agradable posible. La niña, interpretada por Emily Ann Lind, me resultó familiar durante toda la película pero no conseguí averiguar el por qué hasta hoy cuando, recabando información, me he dado cuenta de que era la joven Amanda Clarke en la serie Revenge (2011-2015). Placeres culpable de éstos que tiene una, jejeje. Pues bien, aunque la actuación de Lind me parece para quitarse el sombrero, su papel me parece cargante y de niña redicha e insoportable. Sinceramente pienso que su papel tendría que haber tenido menos importancia  porque, en ocasiones, las intervenciones de la niña chirrían. 
Considero que lo que mayor intriga y tensión provoca es que no sabemos apenas nada de esos seres que habitan el exterior y de los que la familia se está protegiendo con cadenas en todas las puertas de salida del bunker. Me pareció muy interesante que el “enemigo” no aparezca en pantalla durante la mayor parte del tiempo y  sólo con mover esas cadenas bruscamente, simulando que algo quiere entrar, se me ponían los pelos de punta. Hay que ver lo sencillo que resulta  a veces  transmitir tensión al espectador sin recurrir a grandes alardes tecnológicos.

Pero, sin duda, lo mejor de todo es cuando por fin llega ese giro final que te hace entender perfectamente lo que ha pasado y te quedas con la boca abierta de par en par. Todas las incógnitas sobre lo que le ha pasado a la población, quienes son los breathers y por qué la familia acabó en ese refugio, se despejan. Todas las piezas encajan como en un gran puzle. Sé que habrá gente que se podrá imaginar o habrá averiguado este giro final, pero yo no fui una de ellas y eso me permitió disfrutar a lo grande. No os puedo contar mucho más, porque ésta es una de esas películas a las que debéis enfrentaros con la mínima información posible, para no echar a perder la sorpresa final de un gran thriller.
En cuanto a la producción no entiendo muy bien lo que pasó con esta película porque se rodó en 2013, su estreno se pospuso para el 2014, y finalmente fue lanzada en DVD y en los portales de streaming en el 2015. Es incomprensible que bodrios como Zombeavers (2014) o la Pyramid (2014) lleguen a las pantallas de cine y este peliculón no. Pero, en fin, no hay quien entienda a los grandes estudios, porque detrás de esta producción está, nada más y nada menos, que la Warner Bross.

Hidden es una de esas películas pequeñas de las que no te esperas nada y te lo da todo. Un thriller post-apocalíptico que te deja muy buen sabor de boca. Así que sólo me queda pediros que no se os ocurra perderos esta pequeña joya porque sería un gran error por vuestra parte y que se la recomendéis a todo el mundo para que no caiga en el olvido. Ah, y una cosa muy importante, grabad en vuestra memoria las normas para sobrevivir al apocalipsis:

1.       No perder los nervios por nada

2.      No salir al exterior porque puedes ser descubierto.
      3.    Respetar las normas


miércoles, 16 de marzo de 2016

INTRUDERS (2015)



Ésta es una de esas películas de las que había oído hablar mucho últimamente y, como el Home invasion es un subgénero que me suele entretener bastante, me decidí a verla hace un par de semanas. La verdad es que fue un fin de semana un tanto curioso porque además de Intruders, vi otra película en la que la protagonista era también una agorafóbica, por lo que me estoy volviendo una autentica experta en la materia. La otra cinta era Musarañas (2014), una de las mejores cintas de género español que he visto últimamente y os aseguro que estoy viendo muchas, ¿por qué será?
Anna es agorafóbica y por eso, cuando tres criminales asaltan su casa, ella no puede escapar. Lo que los asaltantes no saben es que Anna no es tan frágil como parece y les va a poner las cosas bastante difíciles. 

A pesar de su extensa carrera como asistente de producción y de dirección, Adam Schinder debuta como director con este thriller opresivo en el que las apariencias engañan. En la producción cuenta con la colaboración de Brian Netto, junto al que escribió el guion de Delivery: The Beast Within (2014), una película bastante apreciada en el ámbito festivalero. En un primer momento, la película recorrió el circuito de festivales bajo el título de Shut in, pero puede que fuese ante el inminente estreno de una película con el mismo título protagonizada por Naomi Watts que se espera para este 2016, que decidiesen cambiarlo a Intruders. Tampoco es que se rompieran la cabeza buscando alternativas, jejeje.
Creo que nunca os lo había dicho, pero me encantan las frases promocionales que aparecen en los poster de las películas como la escalofriante: “En el espacio nadie escuchará tus gritos” (Alien, 1979) o la advertencia: “No les mojes, mantenlos lejos de la luz y no les des de comer después de medianoche” (Gremlins, 1984) o con la que aún me sigo estremeciendo a día de hoy: “Ya están aquí…” (Poltergeist, 1982). Pues bien, la frase que acompaña al título en esta cinta: “They should have left her alone” (Deberían haberla dejado sola) también llama bastante la atención ya que desde el principio estás intrigado intentando averiguar el por qué de tal afirmación y cuándo lo descubres… no  puedes estar más de acuerdo, jejeje.

Intruders es una de esas cintas que intenta salirse un poco de las pautas establecidas por el subgénero al que pertenece, introduciendo un importante giro argumental en el último tercio de la película, del que depende mayormente su éxito o fracaso. La verdad es que el giro es bastante original y sorprendente pero creo no se sustenta del todo, principalmente por el personaje de Anna. Con esto no quiero decir que la actuación de Beth Riesgraf sea mala, porque es la única que destacaría de todo el reparto, sino que la psicología de su personaje carece de sentido. Cambia de víctima a agresora y viceversa con una facilidad apabullante y, lo que ya es de traca, es que en toda esta persecución por su casa, corriendo de un lado para otro otro, me cogen, me escapo, Anna siempre luce perfecta. Supongo que no todo el mundo se fija en estas cosas, pero a mí me chirrían muchísimo como también me pasó con la chica que se iba a escalar con escote en Vertige (2009), totalmente creíble, ¡venga ya! Pues como os decía, Anna va perfectamente peinada y maquillada durante toda la película y el único desperfecto que tiene es que a su espectacular vestido se le rompe una manga. ¡Qué tragedia!
Por otro lado, los asaltantes tampoco me dijeron mucho ya que reproducen a la perfección los estereotipos habituales en este tipo de películas.  Uno de ellos es un psicópata que no dudará ni por un minuto en hacer daño a Anna o a quién se tercie, otro es el cabecilla y el que parece poner un poco de orden en toda esta locura y, por último, tenemos a su hermano pequeño, un chico sensible y débil. Algo que ya empieza a aburrirme porque suele ser habitual en todos los home invasión, por muy originales que pretendan ser en su argumento, es que siempre hay cierto tipo de parentesco entre alguno de los asaltantes. Con esto, lo único que pretenden es que cuando uno de ellos es agredido o muere, el enfrentamiento del resto con las víctimas se convierta en algo personal que ya no tiene vuelta atrás. En este aspecto, esta película no es diferente.

Resumiendo, Intruders es un Home invasion correcto, con buenas actuaciones, bien ejecutado y con un giro argumental bastante original y dramático, pero al que le falta algo de fuerza para convertirse en el peliculón que pretendía ser. No obstante, es una opción bastante interesante y entretenida para disfrutar cualquier horror night, pero eso sí, solos en casa…