miércoles, 4 de septiembre de 2019

HOSTEL (2005)


Todos o casi todos ya hemos vuelto a la rutina, tras el merecido descanso estival y el blog no iba  ser menos. Abordo esta nueva temporada con más ganas que nunca y pretendo traeros muchas más críticas, especiales temáticos o por países, crónicas de festivales y descubriros esas pequeñas joyas que se ocultan entre las sombras.

Hacía tiempo que quería reseñar Hostel y es que hay muchas películas esenciales para el género de terror que por una u otra razón, no se habían asomado por el blog. Una de las razones más habituales es porque las había visto durante mi periodo vacacional que es cuando hago autenticas maratones cinéfilas y también aprovecho para descansar de mis funciones blogueras. Sin embargo, este verano lancé un reto en el que vería 10 secuelas de cine de terror no vistas, en 10 días y mi primera seleccionada fue Hostel 2 (2007). Aunque hacía unos años que había visto la primera parte, lo cierto es que no la recordaba muy bien y decidí aprovechar la ocasión para revisionarla y poder escribir la crítica sobre ella. 

Como todos sabréis ya, Hostel, fue el segundo largometraje y la obra que encumbraría a Eli Roth, como una de las nuevas promesas del cine de terror del s.XXI. Con su ópera prima, Cabin Fever (2002), la cinta sobre la bacteria come-carne que hacia estragos entre un grupo de amigos que pasaban un plácido fin de semana en una cabaña, despertó el interés de crítica y público, entre los que destacaba un tal Quentin Tarantino que no dudó en producir su siguiente trabajo.

Hostel nos presenta a tres mochileros que viajan por Europa y lo único que buscan es fiesta, drogas y sexo. Una noche conocen por casualidad a un chico en Amsterdam que les envía a un pequeño hostal cerca de Bratislava, dónde les promete que encontrarán mujeres bellísimas con las mismas ganas de sexo que ellos. Allí, nuestros hedonistas mochileros creerán haber descubierto el Olimpo de las diosas, pero están a punto de caer en una trampa en la que ellos se convertirán en el objeto de deseo de los miembros de un club muy exclusivo.

Durante la primera parte de la cinta, se lleva a cabo la presentación de estos tres mochileros: Oli, el islandés fiestero, conocido como el rey del Swing, Josh el más joven y el único con ciertas reticencias a este turismo sexual y nuestro protagonista, Paxton, cuyo carácter es una mezcla de los dos anteriores. Roth nos muestra a estos jóvenes como seres deplorables para los que las mujeres son simples trozos de carne de los que obtener placer durante unas cuantas horas y, por lo tanto, el espectador o yo como espectadora, no siento ni lo más mínimo todo lo que les va a suceder más tarde. En primer lugar, por ser tan neandertales y en segundo, por ser tan estúpidos y dejar que las expectativas de sexo fácil les nublen el juicio. ¿De verdad se pensaban que en Europa del Este es una práctica común en los hostales que tres hombres compartan habitación con dos bellezones ligeras de ropa? Eso sólo pasa el el cine porno, chicos.

En la presentación de personajes, también se van desvelando rasgos del escenario en el que la historia tendrá lugar, ya que tras el paradisíaco hostal, el pequeño pueblo de Eslovaquia se muestra como un lugar gris, decadente y con grupos de delincuentes juveniles por todos lados. Tras esto, damos paso a la acción y al gore en estado puro y es que si por algo es conocida Hostel es por su extrema violencia y las escenas de tortura explicitas: talones de Aquiles seccionados, ojos quemados con soplete, motosierras al más puro estilo de Leatherface, ... 




Según declaraciones del propio Eli Roth, que también firma el guión, la inspiración para esta historia la obtuvo buscando por internet las noticias más escabrosas y dio con una página web tailandesa en la que se le ofrecía a sus clientes la oportunidad de torturar y maltratar a  vagabundos que se habían ofrecido como voluntarios, siempre que sus familias fuesen económicamente recompensadas. Desconozco si esta página web es real o se usó como mero ardid para dar publicidad a la cinta, al estilo de los desmayos y vómitos en salas de cine. Lo cierto es que cuando se estrenó Hostel, yo no era ni de lejos tan aficionada al género como lo soy ahora y este tipo de noticias, junto con ese impactante póster en el que aparecía un hombre con un taladro en la boca, me alejó de la película durante años. Como ya os he confesado en más de una ocasión, el Torture Porn es de los pocos subgénero del cine género con los que no disfruto mucho porque al ser una persona excesivamente empática, lo paso bastante mal con las situaciones a las que someten a los personajes. Sin embargo, no tuve ese problema con Hostel, en gran medida gracias a sus odiosos protagonistas porque, al igual que en los Rape & Revenge, la violencia que se ejerce contra ellos es una especie de Ley del Talión salvaje, porque más que castigar al criminal dándole a probar su propia medicina, aquí la "condena" supera claramente a la ofensa. 

Como en la mayor parte de las películas de Roth, en Hostel no todo es sangre, gore y vísceras, si no que el tono cómico en algunas de sus escenas, nos alejan durante unos minutos del terror en estado puro. Teniendo en cuenta este aspecto, destacaría la escena en la que el cirujano con la motosierra se escurre con la sangre de los dedos cercenados de su víctima y al caerse, se sierra su propia pierna. Dentro del contexto terrorífico de la situación, no deja de ser cómica la torpeza del asesino que le otorga a la víctima una oportunidad de escape que nunca imagino tener.

Sin embargo, en un tono totalmente opuesto a éste, tenemos la frustrante escena de la estación que para mi es una de las más impactantes. ALERTA SPOILERS: La joven asiática está oyendo como el tren que la va a sacar del infierno está llegando a la estación, pero como no puede soportar su propio reflejo, se suicida lanzándose contra la que hubiese sido su vía de escape. No me digáis que no es absolutamente desolador.

Tras su estreno, Hostel recibió muchas críticas del gobierno eslovaco por la imagen que se les había dado en la cinta e incluso invitaron al director al país con todos los gastos pagados, para que comprobase con sus propios ojos que Eslovaquia no era un país decadente con decenas de delincuentes juveniles. Sin embargo, considero que la cinta de Roth es más ofensiva hacia los propios americanos que hacia los eslovacos. Nos muestra la ignorancia de los norteamericanos con respecto al mundo que les rodea y como caen en las típicas trampas para turistas una y otra vez. Además, uno de los clientes de tan deplorable club, con el que nuestro protagonista entabla una conversación es americano. Así que puede que el club este regentado por eslovacos, pero el nicho de mercado está en EEUU. Como dato curioso, os diré que otro de los clientes con el que Paxton tiene un encuentro fugaz es el mismísimo Takashi Miike.

No cabe duda de que Hostel se convirtió en una cinta de referencia y una de las pioneras de la corriente del Torture Porn en el cine de género que tanto éxito tuvo en la primera década de los 2000. Muchas de las imágenes de esta película permanecerán para siempre en el imaginario de los horror lovers y aunque aún me faltan por ver las dos últimas producciones de RothDeath Wish (2018) y The House with a Clock in its Walls (2018), no he vuelto a encontrar la misma fuerza y garra en el resto de su filmografía como la que había en sus dos primeros trabajos. No pierdo la esperanza de que Roth vuelva a los orígenes que le hicieron convertirse en una de las figuras esenciales del cine de género. Si Alexandre Aja lo ha conseguido con Crawl (2019), todo es posible.



lunes, 22 de julio de 2019

VACACIONES MORTÍFERAS: EUROPA


Para la tercera y última semana de este especial veraniego en el que os estoy descubriendo lo seguro que es viajar por el mundo, no nos iremos muy lejos y vamos a disfrutar de la multiculturalidad que nos ofrece nuestra querida Europa. Casi cada país que forma parte de la Unión disfruta de un idioma, unas tradiciones, unas creencias y, por lo tanto, de unos terrores y demonios diferentes. No olvidemos que ésta es la tierra de Vlad el Empalador, el Frankenstein de Mary Shelley, el Krampus, el Kraken y la infinidad de duendes y hadas que habitan los bosques del norte del continente. 

Aunque en Europa carecemos de un mercado tan potente como el americano en lo que a  cine de género se refiere, lo cierto es que desde The Cabinet of Dr Caligari (1920), Haxan (1922) o las películas de Paul Naschy, el cine de género siempre ha estado presente en la industria cinematográfica de casi todos los países de este vasto territorio. El Euroterror huye de remakes, secuelas y productos mil veces vistos, algo tremendamente habitual en el cine hollywoodiense. El cine de género europeo aporta nuevas ideas que son rápidamente copiadas por los norteamericanos para hacer su versión adaptada al pueblo yanqui, es decir, con un pátina de blanqueamiento frente al horror y la crudeza que hace que pierda toda la esencia de la película original. Si por algo se caracteriza este cine de terror europeo es por la controversia, la violencia extrema y la falta de tabúes a la hora de presentarnos historias que erizarían la piel de cualquiera.

Dicho esto, se que no estaréis deseando preparar vuestras maletas para emprender un viaje de Interrail que promete ser apasionadamente terrorífico, pero esto arranca ya. Por cierto, no estaría de más que avisarais a vuestros amigos que se encuentran de Erasmus para que tomen notas de las precauciones que os sugiero en las PELÍCULA de VACACIONES MORTÍFERAS en EUROPA.


DETOUR (2009) - Suecia



Iniciamos este viaje europeo deteniéndonos en la bella Suecia, para nada más y nada menos que adentramos en un bosque un tanto peculiar, pero voy a poneros en antecedentes.

Martin y Lina son una pareja que se ofrece a ayudar a un amigo suyo que se casa ese fin de semana, para ir a comprar el alcohol a Suecia, dónde es mucho mas barato (Es una práctica muy habitual entre los Noruegos ya que las restricciones e impuestos que tiene el alcohol en este país son brutales). De vuelta a Noruega, por la carretea secundaria que han elegido para evitar los controles que les impedirían meter todo ese alcohol en el país, se encuentran con que ésta está bloqueada por un accidente. El policía del control les indica el desvió que deben de tomar para volver a casa, pero los contratiempos se suceden uno tras otro y el cariz siniestro de estos, va en aumento. Nuestros protagonistas se darán cuenta más bien tarde que todos los incidentes no son fruto de la mala suerte y que todos sus movimientos están siendo filmados. 

Tras el éxito de la saga Cold Prey o Dead Snow, el cine de género noruego vivió un boom a finales de los años 2000 en el que proliferaron las cintas de terror de bajo presupuesto con calidad variable. En este entorno surgió la película de Severin Eskeland, un guionista y director curtido en los cortometrajes de género, lo que demuestra la gran calidad técnica y cinematográfica de Detour. Es una pena que no se pueda decir los mismo del guión porque termina siendo predecible, carente de fuerza y no muestra nada nuevo bajo el sol.

Este thriller noruego de terror empieza como un sucedáneo de Dead End (2003) con una atmósfera muy lograda en un bosque tenebroso en el que aparecen personas extrañas de la nada y se acaba convirtiendo el algo parecido a si metemos a Hostel (2005) The Texas Chainsaw massacre (1974) en una batidora. Sí, queridos horror lovers, en los bosques suecos también existen los paletos sanguinarios, pero aquí se han adaptado a la nueva era y tienen un gusto especial por las nuevas tecnologías y lo que éstas pueden ofrecerles a sus negocios mortíferos.

Detour es una película correcta de 77 minutos, ahí su parte buena, que podría haberse arriesgado mucho más con escenas en las que la violencia no ocurriera fuera de pantalla y dónde nos hubieran contado algo más acerca de las motivaciones y negocio de los asesinos. Además, no es nada creíble que los protagonistas tarden tanto tiempo en darse cuenta que todas las cosas raras que están pasando están conectadas y algunas de sus reacciones son un tanto peculiares.

Lo que destacaría de esta cinta Noruega es la ambientación en el bosque de la primera primera parte que era bastante prometedora si la historia nos hubiera llevado por otros derroteros y el conocimiento que adquirimos sobre la cultura de estos países. ¿Os habéis dado cuenta que en el cine Noruego se representa a las fuerzas del orden de una manera un tanto peculiar? La rivalidad "amistosa" entre Suecia y Noruega es un hecho.

CONSEJO VACACIONAL: Un bloqueo en una carretera solitaria en medio de un bosque, realizada por un único agente de policía no es de fiar. Date la vuelta y vuelve por dónde has venido, seguro que cuando llegues a casa sano y salvo, me lo agradecerás. 

VALORACIÓN: Detour es una cinta que podéis esquivar perfectamente a no ser que estéis especialmente interesados en el cine de terror nórdico. No es que sea una mala película, sino una anodina que no aporta nada relevante al género.



THE SHRINE (2010) - Polonia



Del Norte, viajamos hasta un país centroeuropeo, Polonia, en el que unos periodistas americanos van a experimentar cómo los habitantes de un pequeño pueblo nos los reciben precisamente con los brazos abiertos. Aunque en un primer momento, estos lugareños con malas pulgas puedan recordarnos a los de The Wicker Man (1978), And soon the darkness (2010) o la más reciente The Ritual (2018), lo cierto es que los derroteros de esta modesta película no van a ir por el mismo lugar.

Carmen es una joven periodista muy ambiciosa que cree haber descubierto una gran historia: varios mochileros han desaparecido sin dejar rastro en Polonia y quiere viajar allí para averiguar qué le ha pasado a uno de ellos. Aunque su editor se niega, ella vuela hasta el último paradero conocido del mochilero americano, el pequeño pueblo ficticio de Alvania, junto a su novio fotógrafo profesional y su compañera becaria. Allí los lugareños les reciben de manera tan hostil que les echan del pueblo, pero a la salida ven una densa niebla en una parte del bosque y deciden investigarla. Carmen y la becaria, se adentran en la niebla dónde descubren una extraña estatua y cuando logran salir del lugar, los pueblerinos les retienen con consecuencias terribles. 

Segundo largometraje del director canadiense Jon Knautz, tras la interesante Jack Brooks: Monster Slayer (2007) que no me explico como todavía se encuentra entre mis pendientes con las buenas críticas que he leído sobre ella. En esta ocasión, Knautz, nos trae una película de Folk Horror o de Terror Rural tan de moda últimamente gracias al inminente estreno de la esperadísima nueva película de Ari Aster, Midsommar (2019). Pero lo que en un principio parece una cinta un tanto mediocre sobre lugareños mal encarados, sufre un giro de guión en su tramo final totalmente inesperado, que logra salvar los muebles y que The Shrine pase de ser una cinta anodina, a una película decente.   

El problema que le encontraba a The Shrine es que por su forma de estar grabada más bien parecía una TV movie y su personaje principal, Carmen era un tanto odioso. Desde el primer momento, nos la presentan como una periodista muy ambiciosa, manipuladora y mentirosa que pone como escusa una investigación para averiguar el paradero del mochilero, cuando lo que verdaderamente busca es alcanzar la fama, destapando una gran historia. Si a esto le sumamos que el CGI usado en varias de las escenas, como en la recreación de la misteriosa niebla, era bastante penoso, el visionado empezaba a hacer aguas por todos lados.

Sin embargo, todo da un giro de 180 grados en los últimos minutos y nada, ni nadie es lo que parece. El gore se concentra en este tramo y la sangre brota por doquier para finalmente dejarnos con la sensación de que la película ha merecido la pena y que, contra todo pronóstico, consigue sorprender. Es todo un acierto que los diálogos de los lugareños, polacos ellos, no aparezcan subtitulados porque se consigue transmitir a la perfección la sensación de forasteros que tienen los protagonistas y que nunca sean conscientes de lo que verdaderamente está pasando. Una falta de entendimiento que llevará a unos y a otros a un trágico final. 

CONSEJO VACACIONAL: Si sois conocedores de que en un territorio está desapareciendo gente en extrañas circunstancias, no os creáis más listos que la Interpol y vayáis a investigar por vuestra cuenta porque por muy periodistas que seáis, ya que lo mejor que os puede pasar es que corráis la misma suerte que los desaparecidos. 

VALORACIÓN: The Shrine es una película que si conseguís superar su primera mitad, os deleitará con un giro en la trama con el que no contabais y como decía un gran sabio de GH: "ni los buenos son tan buenos, ni los malos, tan malos".



MIDSOMMER (2003) - Dinamarca



Volvemos el norte de Europa para celebrar el Midsommar o solsticio de verano, una de las fiestas más importantes de Suecia, que teniendo en cuenta lo poco que ven el sol por estos lares, no me extraña que lo celebren por todo lo alto.

El último día de clase, Christian y su hermana pequeña acuden a una fiesta con sus amigos, pero la alegría y diversión pronto se tornan en tragedia cuando la joven Sofie, de tan sólo 18 años, se suicida. Dos meses después, Christian y sus amigos viajan como cada año hasta una cabaña en el bosque sueco para celebrar el solsticio de verano. Pronto empiezan a sucederse los hechos extraños y el joven estudiante empieza a creer que el espíritu de su hermana quiere comunicarse con él. 

Ópera prima del director danés Carsten Myllerum que a parte de otra cinta infantil sobre viajes en el tiempo, ha dedicado toda su carrera al mundo de la televisión. Este Midsommer de 2003, nada tiene que ver con la película de Ari Aster que toma como base el Folk Horror, si no más bien con una versión escandinava de I know what you did last summer (1997). Lamentablemente, en esta película se le ha dado mucha más importancia al drama que a la sangre y esto no es un slasher, si no un thriller de terror psicológico muy ligerito. 

El comienzo de la película es bastante potente con el suicidio de la joven, pero la presentación de los personajes y sus conflictos se alargan tanto que llega un momento en el que sabes que aquí asesinatos va a haber pocos y el único misterio será averiguar por qué se suicidó Sofie y si realmente hay fantasmas en la casa. La cinta cae en varios clichés mil veces vistos en el cine de terror, como la foto grupal al comienzo de la cinta o jumps scares de manual. Además, una vez que descubrimos el pastel, no existe ninguna explicación lógica para las cosas que han pasado durante toda la película que realmente estaban ahí puestas para despistar.

Salvo la dependienta de un supermercado que conocen en el viaje, todos los personajes son antipáticos. El protagonista tiene en todo momento una cara de no saber a qué ha venido y muchas de sus decisiones no son compatibles con estar atravesando el duelo por el suicidio de su hermana, de la cuál desconocía totalmente que tuviera ningún problema. Hay un momento en la cinta que se va a correr por el bosque para despejar la mente y es absolutamente lamentable ver como se mueve como un pato mareado y no como una persona acostumbrada al running.  

Curiosamente, Midsommer (2003) recibió una gran aceptación en los países escandinavos y la industria americana creyó haber encontrado un nuevo filón que explotar. En 2008 se estrenaba el remake americano titulado Solstice protagonizado por Aaron Ashmore, hermano gemelo del fotógrafo que aparecía en la anteriormente mencionada The Shrine (2010) y es que como son dos gotas de agua, da la sensación que están en cientos de producciones.


CONSEJO VACACIONAL: Si recientemente ha fallecido un familiar o un amigo cercano, no creo que sea el momento más adecuado para hacer una escapada de fiesta y alcohol con los amigos, porque es casi imposible que os lo paséis bien.

VALORACIÓN: Midsommer es una cinta engañosa que se vende como una película de terror que no es. Sinceramente os aconsejo que no perdáis el tiempo con ella porque dramas y películas de género las hay mucho mejores en el cine escandinavo. 



RAMMBOCK: BERLIN UNDEAD (2010) - Alemania



Muy agradecida a Rammbock (2010) por ese soplo de aire fresco a las temáticas que se estaban sucediendo en esta especial de verano, en el que ya empezaba a estar un poco saturada de psicópatas y paletos sanguinarios. El género zombi también se asoma a los viajes mortíferos y es que en el momento más inesperado puedes encontrarte en medio del estallido de una epidemia de infectados como le pasa a nuestro atípico protagonista.

Michael viaja hasta Berlín para devolverle las llaves a su ex novia, en un último intento por reconquistarla. Cuando llega al bloque de apartamentos de la joven, en la ciudad ha estallado una epidemia zombi que transforma a los infectados en maníacos sedientos de sangre y carne humana. Michael y el joven Harper al que acaba de conocer y que se encontraba en el bloque haciendo unas chapucillas, tendrán que luchar para sobrevivir y escapar del edifico que se ha convertido en una especie jaula asediada por los infectados.

Nos enfrentamos a otra ópera prima, en esta caso la del director alemán Marvin Kreun resuelta con mucho más acierto que las anteriores. Tras varios cortometrajes de carácter más bien dramático, Kreun se decantó por una cinta a la que por poco no podríamos denominar largometraje, debido a su poco más de una hora de metraje. Sin embargo, es de agradecer que en estos 64 minutos la historia vaya al grano y hasta haya elementos que hubiesen requerido una mayor explicación.

Rammbock sigue la tendencia de muchas películas del género zombi de los últimos años, que se basan en una trama de carácter dramático que casi como mera anécdota, se ambienta el plena apocalipsis zombi como por ejemplo: Retornados (2013), The Cured (2017), Cargo (2017) o la reciente serie de Netflix, Black Summer (2019). No suelo ser muy fan de esta vertiente del cine zombi que a la vez veo como muy refrescante y una forma de renovar el subgénero, pero que a mi no me funciona porque lo que busco en estas películas es acción desenfrenada y hordas de no muertos al ataque. Sin embargo, contra todo pronóstico, Rammbock me ha resultado bastante interesante, puede que por su corta duración y, a pesar de que me recordaba mucho a REC (2007), escena de la anciana infectada incluida.

Aunque el tono de la película es serio, ya que estamos frente a un drama romántico en el que nuestro protagonista le da casi la misma importancia al apocalipsis que a encontrar y agradar a su ex novia, lo cierto es que hay algunos elementos de humor que encajan a la perfección con el carácter peculiar de Michael. No entendemos por qué una de las noches duerme con un disfraz de oso de peluche o por qué le molesta tanto que Harper construya armas con los tenedores de la casa. Pero sin duda el momento más gracioso es cuando el protagonista se saca una foto con el ariete que han fabricado y que da nombre a la película: rammbock.

Resulta muy interesante la ambientación de la crisis zombi en un bloque de apartamentos que cuenta con un patio común por el que todos los vecinos pueden verse a través de las ventanas. Nos encontraremos con personajes de todo tipo: los valientes, los que se niegan a la evidencia, los que utilizan a los demás en su propio beneficio, ... También las persecuciones de los zombis en los pisos son totalmente claustrofóbicas y angustiosas, manteniendo la tensión del espectador que no atisba ninguna escapatoria posible.


CONSEJO VACACIONAL: Si tu pareja te ha dejado y vive en otra ciudad, mándale las llaves por correo porque te ahorraras más de un disgusto y quizá enfrentarte a hordas de zombis asesinos.

VALORACIÓN: Rammbock es un drama zombi muy cortito que merece mucho la pena. Destacaría la psicología tan singular del protagonista obsesionado con su ex novia para el que no encontrarla en más drama que la crisis zombi y la asombrosa fotografía de una apocalíptica Berlin.


ROSEVILLE (2013) - Bulgaria



Pues si la ventaja de la película anterior era su corta duración, Roseville termina convirtiéndose es un tostón inconmensurable debido a sus más de dos horas de metraje. Hay una cosa que no puedo entender y no se cómo los productores o directores de las películas no se dan cuenta que 90 minutos de duración son más que suficientes para contar una historia.

El comienzo de la película era bastante prometedor con la entrevista al encargado de la investigación de los asesinatos sin resolver, cometidos en 1985 en Roseville, un hotel rural en pleno bosque de los Balcanes. Tras esta primera toma de contacto con el caso, un anuncio nos advierte que lo que vamos a ver a continuación es una recreación artística basada en la evidencias materiales que se encontraron en la hacienda: una joven pareja decide pasar su luna de miel en este variopinto paraje regentado por una pareja de amigos y lo que prometía ser un viaje idílico, se acaba convirtiendo en una pesadilla demoníaca para todos los huéspedes.

No os lo vais a creer, pero estamos ante otro debut de un cineasta europeo, en esta caso el búlgaro Martin Makariev que cuenta con varios trabajos en publicidad y televisión y con otro largometraje, pero alejado del género que nos ocupa.  

Roseville tiene la ambientación de una película de terror clásica en un gran caserón asolado por fuerzas oscuras, personajes poseídos, extraños amuletos, arboles centenarios y dónde nadie es lo que parece o quizá sí. La cinta está muy bien rodada, las actuaciones son muy buenas y la historia apuntaba a ser muy interesante, pero el único problema que tiene es que a la película le sobra, al menos, media hora. Esto provoca que el tedio se apodere del visionado y que se pierda todo el interés en una trama un tanto confusa, que nos marea con idas y venidas de personajes revenidos, persecuciones, revelaciones sorprendentes y hasta un lobo telépata. 


CONSEJO VACACIONAL: No elijáis como destino para una luna de miel un paraje alejado de la civilización porque cuál es el fin de esto ¿qué nadie os moleste? Pues pensad que si alguien os molesta, ya sea el psicokiller o el espíritu de turno, no tendréis a nadie a quién pedir ayuda.

VALORACIÓN: La verdad es que lamento mucho haber visto esta cinta en último lugar porque estoy segura que me hubiese gustado mucho más si no hubiese estado tan cansada. Así que a pesar de que mi valoración no es muy buena, os recomendaría que le dierais una oportunidad a Roseville, un día que estuvierais muy descansados y con hambre de cine para sentaros dos horas frente al televisor sin ser víctima del tedio que me arrastró a mi. 



MEJORES PELÍCULAS DE TERROR VIAJERO EN EUROPA:

  • Cub (2014)
  • Cold Prey (2006)
  • Hostel (2005)
  • A Lonely Place to die (2011)
  • The Descent (2005)
  • Eden Lake (2008)
  • Spring (2014)


  • Y, hasta aquí este especial veraniego que este año ha contado con una semana menos porque en pocos días me voy de viaje a la tierra que voy nacer al inclasificable Yorgos Lanthimos. Espero que disfrutéis de unas vacaciones increíbles y que dejéis todo lo terrorífico para salas de cine y sillones caseros. Además, este verano es bastante estimulante para los Horror Lovers con grandes estrenos como la ya mencionada Midsommar, lo nuevo de mi adorado Alexandre Aja, Crawl con cocodrilos mortíferos y la muy esperado por mi, 47 Meter Down: Uncage. Recemos al espíritu de nuestro venerado George A. Romero, para ninguna de ellas nos decepcione y disfrutemos de un verano mortífero por todo lo alto.


    ¡¡¡¡¡¡¡¡FELICES VACACIONES HORROR LOVERS!!!!!!!




    domingo, 14 de julio de 2019

    VACACIONES MORTÍFERAS: AMÉRICA DEL SUR


    Nos adentramos en la segunda semana de este especial de verano viajero y aterrizamos en Latinoamérica, un destino al que los norteamericanos miran con bastante recelo como nos vienen demostrando en su cine de género. Los innumerables mitos que existen en esta zona, así como el fuerte arraigo de la religión y los violentos conflictos políticos y sociales de las últimas décadas, provocan que sus vecinos yanquis, desconfíen de su seguridad en los países sudamericanos. Es el terror a lo desconocido y cómo no se preocupan de ahondar mucho sobre estas culturas, es habitual que en las películas norteamericanas, retraten a los sudamericanos como fanáticos, viciosos y delincuentes.

    En este especial sobre cine de terror viajero en Sudamérica, he tenido especial cuidado en que cada una de las películas tenga lugar en un país diferente. No todas son de cosecha norteamericana, sino que contamos con una producción chilena sobre la que se dice que es tan extrema como A Serbian Film (2010) y un exploit italiano de los 80, nada más y nada menos que el cierre de la trilogía caníbal de Ruggero Deodato.

    Este viaje por playas y selvas paradisíacas promete ser inolvidable, así que untaros bien de protector solar y coger el machete que arrancamos con las PELÍCULAS de VACACIONES MORTíFERAS en SUDAMÉRICA.


    AND SOON THE DARKNESS (2010) - ARGENTINA



    Remake americano de la cinta británica de 1970 dirigida por el celebre Robert Fuest en la que un par de jóvenes inglesas de tour por la campiña francesas, tienen problemas con los lugareños de la zona. Sin embargo, en la producción norteamericana, el tono más psicológico de Fuest se transforma en una violencia mucho más cruda y cercana al Torture Porn que imperaba en la época gracias a títulos como Hostel (2005) o Saw (2004).

    En esta ocasión el director novel, Marcos Efron sitúa la acción en Argentina. Un par de turistas norteamericanas, Stephanie y Ellie están haciendo un tour en bicicleta por el país y se separan del grupo para pasar tiempo por su cuenta. Tras una noche de fiesta en un pueblo de la argentina profunda, Ellie tiene un incidente con un lugareño. La actitud alocada de ésta molesta a Stephanie y tras un a discusión, se separan. Pasadas unas horas, vuelve a buscarla pero Ellie ha desparecido y nuestra protagonista tendrá que buscarse la vida para dar con ella porque las autoridades no se toman la desaparición muy en serio.  

    Las chicas, interpretadas por dos bellezones como Amber Heard y Odette Yustman, no tardan en llamar la atención en el pueblo y como en toda producción norteamericana de género en las que los turistas yanquis visitan Sudamérica o Europa del este, estos están en constante peligro porque no hay lugareño con buena intenciones, ya sea por acción o omisión. En este sentido, toda la historia en relación a la desaparición de la chica, toma unas dimensiones un poco alocadas que sugieren una trama criminal de gran envergadura, volviendo a caer en los estereotipos de carácter un tanto xenófobo que tienen los yanquis con respecto a los latinoamericanos. Ésta resolución un tanto inverosímil fue la causante de que no disfrutara completamente de este thriller que como mujer, no podía dejar de ponerme en su lugar y sentir el terror de nuestras protagonistas.


    Tampoco entendí muy bien la relevancia del papel de Karl Urban que tan sólo está como relleno para cubrir algún minuto más de metraje y distraer durante un tiempo al espectador, pero si se le hubiesen ahorrado, no nos hubiésemos ni enterado. 

    Destacaría la fotografía de parajes desérticos y un tanto fantasmagóricos que transmiten perfectamente la desolación y soledad de Stephanie en la busca de su amigaasí como el desasosiego al que nos somete siendo espectadores de su angustiosa situación. Yo todo el rato le gritaba a la pantalla: ¡¡No la dejes sola!! Me resultaba tan aterrador que se separaran las dos amigas en un territorio desconocido para ellas y tan hostil, que me ponía bastante nerviosa poniéndome en su lugar. 

    CONSEJO VACACIONAL: Nunca te separes de un grupo organizado en un país que no conoces y por nada del mundo, dejes a un amigo solo, pueden pasar cosas muy graves.

    VALORACIÓN: As soon the darkness es una película entretenida, con una conclusión un tanto insatisfactoria y esto casi es lo peor que se le puede decir a un thriller. Una cinta en la que la angustia y el miedo es palpable, pero la causa de la desaparición de la chica y los personajes tan prototípicos y predecibles, terminan por convertir este remake norteamericano, en un producto meramente aceptable para una noche de verano.



    INDIGENOUS (2014) - PANAMÁ


    No os hacéis una idea de lo duro que es a veces hacer estos especiales y soportar truños como Indigenous. Creo que debería existir una recompensa tal como un par de días libres en el trabajo o un mes de suscripción gratuita a nuestra plataforma de streaming preferida porque esto no está pagado, ni agradecido, jejeje.

    La película nos plantea una premisa inicial muy similar a la de mi amada The Ruins (2008): Cinco amigos están en Panamá de vacaciones y en una fiesta escuchan las historias que existen en torno a una cascada mágica que hay en el interior de la selva, a la que las autoridades no recomiendan visitar. Estos jóvenes que no se caracterizan por su inteligencia, hacen oídos sordos de las advertencias, se internan en la selva y descubren para su desgracia que las leyendas sobre el chupacabras quizás no sean cuentos para asustar a los niños. 

    El primer tercio de la película dónde conocemos a los personajes, sus relaciones y cómo deciden, ellos sólitos, adentrarse en la boca del lobo, me pareció completamente lamentable. No sólo las actuaciones de todos y cada uno de los actores son penosas, si no que sus líneas de diálogo son de lo peor que han escuchado mis oídos en mucho tiempo. Digamos que son un grupo de adolescentes norteamericanos inmaduros que sólo tiene ganas de fiesta, sexo y surf, por los que sus conversaciones y acciones giran en torno a eso y, de repente, se ponen a hablar de temas más profundos como la difícil situación de los jóvenes para encontrar trabajo hoy en día. No es que resulte totalmente antinatural y patético, sino que te hace odiar a todos y cada uno de los personajes y sueñas con que no quede ningún superviviente.

    La cosa mejora ligeramente cuando empiezan a morir uno tras otro en la selva a manos de una bestia salvaje y, si antes os decía que la trama inicial era igual que la de The Ruins (2008), el monstruo, más que tener la apariencia que se le atribuye al Chupacabras, parece el hermano latino de las criaturas de The Descent (2005). Escenas en que las que enfoca al personaje y la criatura aparece por detrás, en segundo plano, para atacarle desprevenido, las hay a montones y está calcada de una de las secuencias más míticas de la película de Neil Marshall. Independientemente de esto, el diseño del monstruo está muy bien y casi se podría decir que es lo mejor de la cinta.

    Indigenous es la típica película de terror con criatura sanguinaria que cae en los clichés y sustos habituales (retratar a las autoridades locales como incompetentes y que ocultan información), en la que lo único disfrutable son las apariciones esporádicas del monstruo porque por lo demás es un producto bastante prescindible.


    CONSEJO VACACIONAL: Si te advierten sobre un sitio al que no debes ir, no seas tan zoquete de ir. Pero si aún así decides obviar las advertencias, grábalo todo en directo en alguna red social, porque puede que eso sea lo único que te salve la vida.

    VALORACIÓN: Os aconsejaría que huyeseis muy fuerte de esta película porque salvo el monstruo y alguna que otra muerte más sangrienta, no hay nada que merezca la pena e incluso, todos los personajes son bastante odiosos.



    TRAUMA (2018) - CHILE




    Viajamos a Chile para enfrentarnos a un Rape & Vengeance de esos de alto conteniendo violento, hasta el punto que fue prohibida en varios festivales. En este caso, debo reconocer que la brutalidad de esta película es cierta y no obedece a ninguna estratagema publicitaria, ya que la violencia es totalmente explicita y hay escenas sumaste desagradables.

    Trauma arranca con una de las escenas más fuertes y desagradables que recuerdo. Nos sitúa en 1978, en plena dictadura de Pinochet en Chile y vemos como un joven es brutalmente vejado y traumatizado, lo que acarreará terribles consecuencias. En la  siguiente escena, pasamos al momento actual, en el que un grupo de cuatro amigas van a pasar el fin de semana a la típica cabaña en el bosque del cine de terror, pero antes paran en un bar rural para preguntar por las indicaciones para llegar a la casa. Como ya os imaginaréis, esto es un error garrafal porque los aldeanos, todos hombres con mirada de pocos amigos, nos las reciben con amabilidad y dulzura precisamente y esa misma noche, un padre y su hijo adulto, asaltaran la cabaña de las mujeres, para abusar de ellas, torturarlas y violarlas. 

    Según su guionista y director, Lucio A. Rojas, para el que Trauma es ya su cuarta película de género, con esta cinta pretendía criticar el pasado de Chile, mostrando las vejaciones y abusos que se produjeron durante el mandato del dictador. No dudo que las atrocidades que se cometieron durante este aciago periodo de la historia Chilena, fueran incluso peores que lo que muestra la película, pero más que una denuncia, me resultó un muestrario de escenas violentas, violaciones y abusos que pretenden incomodar al espectador, hasta el punto de estar tentada de suspender su visionado. Y, si éste es el efecto que produjo en mi, que tengo un estomago duro en lo que a cine de terror se refiere, no creo que Rojas haya conseguido que su denuncia haya llegado a mucha gente.

    Trauma es una cinta de terror extremo que gira en torno al sexo es su vertiente más depravada porque no sólo contamos con violaciones de lo más duras e hirientes para el espectador, sino con prácticas incestuosas o pedófilas. La película nos deja claro que los monstruos se crean por las enseñanzas y el entorno en el que viven y no por cuestiones genéticas.

    En todo rape & vengeance, el momento de la venganza nos redime, en cierta manera, de las vejaciones cometidas contra la víctima y somos bastante permisivos a la hora de que la agresividad infligida por éstas contras sus agresores sea incluso más dura. El problema en Trauma es que la violencia contra estas cuatro chicas en tan cruel y extrema, que es imposible que posteriormente la venganza pueda superarla, dejándonos en la más absoluta desolación. Además, por si no fueran suficientes las ofensas que se cometen contra las cuatro protagonistas, tenemos constantes flaskbacks que no muestran cómo se creo este asesino cruel y despiadado y las atrocidades que fue obligado a presenciar y cometer. 

    Por todo lo demás, es una producción de buena calidad, las escenas de gore están hechas con efectos prácticos bastante creíbles y las actuaciones son convincentes.

    CONSEJO VACACIONAL: Hay que tener mucho cuidado con el turismo rural  porque no sólo hay lugareños chungos en la América profunda y, terminantemente prohibido parar en un bar o supermercado rural. ¿No os habéis dado cuenta de la infinidad de películas de terror en las que todo se tuerce precisamente en ese momento? Ahora mismo se me viene a la cabeza I spit on your grave (2010).

    VALORACIÓNSi os soy sincera, Trauma me ha resultado sumamente desagradable y había momentos en los que me costaba mantener los ojos en la pantalla. No es una película que recomendaría porque no me parece disfrutable para nada y tampoco es que sea una gran aportación al género. Así que os aconsejaría que huyeseis muy fuerte de ella y no como suele ser habitual porque sea una mala película, si no porque es dura e incomoda de ver. 


    TURISTAS (2006) 


    Cogemos el avión y ponemos rumbo a Brasil para disfrutar de la película más conocida de este especial. No estaba entre mis primeras candidatas, pero dado que tuve serias dificultades para dar con mis otras opciones, me decanté por una cinta de la que guardaba un buen recuerdo.

    Seguimos la pista a un grupo de mochileros americanos y australianos que viajan por el Brasil rural, cuando su autobús sufre un accidente. Para matar el tiempo hasta que venga el siguiente autobús, deciden bajar a una playa cercana, en un entorno paradisíaco, con un gran chiringuito con bebidas y música. Deciden pasar del autobús y pegarse el fiestón de su vida como jóvenes descerebrados que son y al día siguiente, cuando despiertan, descubren que les han robado todas sus pertenecías. Todo esto es el inicio de un maquiavélico plan que atentará contra la vida de nuestros protagonistas y es que el dicho: estar en lugar equivocado, en el peor momento, aquí encaja al dedillo.

    Turistas sigue la estela que dejó Hostel (2005), no sólo por compartir una premisa similar, la de turistas americanos inocentes que viajan al extranjero y les pasan cosas malas, si no por representar la violencia de una manera cruda, realista y con altas dosis de gore. Tras este inicio, Turistas desarrolla libremente una de las leyendas urbanas mas conocidas, esa en la que tras una noche de fiesta o sexo con una bella joven, el sujeto se despertaba con una resaca terrible y un riñón de menos. Pues digamos que aquí, la fiesta es el lugar de captación de nuestros protagonistas como donantes potenciales y, a partir de aquí, todo y todos, les conducirán a la boca del lobo en el interior de la jungla. 

    Al igual que me pasó con And soon the darkness, la mayor parte de la película, me parecían situaciones perfectamente factibles y que nos podían pasar a cualquiera con un espíritu un poco aventurero. Lo único que me chirriaba un poco es que una vez que ya les habían robado e iban de peregrinación por la selva en busca de una cabaña, todavía les quedasen ganas para divertirse en unas lagunas con cuevas subterráneas. Estoy convencida que yo en ese momento, estaría en tal estado de nervios que sólo tendría humor para hallar la manera de salir de allí lo antes posible. Sin embargo, bien por ellos por entretenerse en estas grutas subacuáticas porque su orientación en ellas será determinante en el final de la película. 

    Como era de esperar, Turistas no tuvo muy buena recepción en Brasil, ya que no se daba muy buen imagen de sus habitantes y esto podía perjudicar a su turismo. Si esto fuera cierto, nadie visitaría ninguno de los países que estamos viendo a través de este especial y los pobres australianos y ciudadanos de la américa profunda, estarían pidiendo asilo en otros países, alegando peligrosos serial killers y animales vengativos en sus territorios. Además, ya deberíamos estar acostumbrados a que los norteamericanos se representan en las películas como las víctimas inocentes y los extranjeros o extraterrestres son todos malvados y poco fiables.

    CONSEJO VACACIONAL: Cuando sufres un accidente en un país que no conoces es mejor que no te separes del grupo y vuelvas a tu hotel, siempre habrá tiempo para irse de farra después. 

    VALORACIÓN: Turistas da lo que promete. Una cinta entretenida con un terror muy real que te hace pasarlo mal, si logras ponerte en la piel de los protagonistas. La acción no decae en ningún momento y hay escenas angustiosas, sobretodo las persecuciones subacuáticas en las que llega a faltarte el aire. Una película muy refrescante y disfrutable para una calurosa noche de verano.


    CUT AND RUN (1985) - VENEZUELA 



    Y, terminamos nuestra andadura por Sudamérica, con una última parada en Venezuela, en su parte del Amazonas y con un anfitrión de lujo, el gran Ruggero Deodato. Cut and Run cierra la trilogía de lo que se ha llamado, erróneamente para mi, la trilogía del canibalismo, ya que en esta película, a pesar de haber mucha sangre, muertes y gore, no encontramos muestras de canibalismo por ninguna parte. Dedodato quiso desmarcarse un poco de esta temática con un argumento más cercano a las preocupaciones de la época: los cárteles de drogas y el fanatismo religioso.

    En esta ocasión, tenemos como protagonistas a una reportera y un camarógrafo que están investigando las disputas de los cárteles de drogas en Miami y durante ellas descubren que el hijo del director de la cadena de noticias que ha desaparecido, se encuentra en el Amazonas, bajo el mando de un superviviente de la masacre de Jonestown. Se dirigen allí, si ningún tipo de protección y se encuentran como un "ejercito" de indígenas se dedica a robarles la droga a varios cárteles. Vamos, lo que viene siendo una masacre detrás de otra.

    Cut and Run nos ofrece una película de acción en la selva con una banda de indígenas bastante sanguinarios que mutilan y torturan a sus víctimas, capitaneados por el inconfundible Michael Berryman, que a su vez está dirigido por el secuaz de Jim Jones, interpretado por Richard Lynch. Desconocemos totalmente porque en sus incursiones para robar droga son tan violentos y se recrean en la tortura, porque escudarse simplemente en que son salvajes, es un poco limitado y vuelve a caer en los estereotipos que en esta época se le daban a los indígenas en el cine de género. También contamos con los reporteros más valientes que hayáis visto nunca porque no es que se metan en la boca del lobo, esto es ya un nivel superior de temeridad laboral. Me impactó ver al principio de la película, como nuestros valientes periodistas se colaban en el escenario de una matanza, incluso antes de que llegase la policía y se ponían a grabar como si tal cosa, entre los cadáveres. Desde luego, la prensa sensacionalista de hoy en día, parece un canal de Disney Channel comparado con esto.

    Pero si os ha parecido poco, no debéis olvidar que estamos en la selva amazónica y nuestros intrépidos protagonistas tendrán no sólo que escapar de los indígenas mortíferos, si no de los múltiples peligros que esconde la jungla: serpientes, cocodrilos, ... Además, también tenemos el drama familiar del jefe de reporteros que quiere rescatar a su hijo de las garras de la secta. En definitiva, que aquí no hay quién se aburra con tanta trama, aunque en algunos momentos decaiga un poco el ritmo.

    Aunque como os he comentado al principio, en Cut and Run no hay canibalismo, los amantes del gore no se van asentir decepcionados porque tenemos cabezas cortadas, hombres partidos por la mitad, vísceras, amputaciones y un amplio catalogo de atrocidades ejecutadas con bastante destreza. También me gustaría destacar la banda sonora de Claudio Simonetti que le otorga algo de empaque a este exploit de serie B.

    CONSEJO VACACIONAL: Aunque viajéis a un lugar exótico por trabajo, primero comprobar si es una zona apacible, porque os podéis meter en el territorio en el que operan varios cárteles de drogas, que eso es casi lo de menos o introduciros en la zona dónde un grupo de indígenas sanguinarios matan a todo bicho viviente y han dejado la jungla plagada de trampas mortales. 

    VALORACIÓN: Típico exploit selvático de los 80 con altas dosis de violencia y un argumento con mil tramas y todas ellas un tanto inverosímiles. Aún así, Cut and Run es un cinta bastante entretenida y con estos calores veraniegos, siempre se agradece ver escenarios paradisíacos con selvas y cataratas, aunque estén un poco manchados de sangre.  



    MEJORES PELÍCULAS DE TERROR VIAJERO EN SUDAMÉRICA:







    domingo, 7 de julio de 2019

    VACACIONES MORTÍFERAS: AUSTRALIA


    Ya estamos en Julio y con él llega el especial de verano del blog, que aunque esta primera mitad del año he estado poco activa por estos lares, no quería dejaros sin una completa selección de cintas para disfrutar o sufrir, según se vea, este verano.

    Este año el tema elegido son las vacaciones mortíferas y es que si algo nos ha enseñado el cine norteamericano de género es que cuando sus queridos ciudadanos abandonan la seguridad del sueño americano, siempre les pasan cosas y ninguna buena. Si bien es cierto que el turismo de interior por los Estados Unidos tampoco es que sea muy seguro a ojos de estos cineastas, he querido centrarme en su visión hacia los países extranjeros y como aquí, peligros de todo tipo les están acechando, casi nada más bajarse del avión.

    Esta semana viajaremos, eso sí, con mucha precaución, hasta el continente AUSTRALIANO. En este caso, no han sido producciones norteamericanas las que nos han mostrado los infinitos peligros que tiene viajar a las antípodas, sino que han sido directores patrios como Greg Mc Lean, Andrew Traucki o Chris Sun los que nos han vendido Australia y Nueva Zelanda como territorios más hostiles que viajar a Marte sin traje espacial. La función de estos especiales veraniegos no es traeros las mejores películas o más conocidas que hay sobre estos temas, si no cintas más desconocidas y que nunca se han pasado por este blog. Así que es muy probable que nos topemos con más de un truño, como ya pasó el año pasado, pero también es necesario advertiros de esas cintas de las que debéis huir muy fuerte. Y, dicho estos, empezamos con las PELÍCULAS de VACACIONES MORTÍFERAS en AUSTRALIA.


    STORM WARNING (2007)



    Empezamos fuerte la selección de películas porque sin duda, Storm Warning es una pequeña joya del cine de terror australiano. Quién piense como yo que está frente a una cinta de desastres fortuitos en el mar al estilo de All is lost (2013) o The Perfect Storm (2000), esta muy equivocado. El problema de nuestra pareja de urbanitas que han decidido pasar la jornada navegando por las marismas australianas, no es otro que al no haber comprobado las condiciones climatológicas de su ruta, se ven avocados a refugiarse de la tormenta en una isla y es aquí dónde empieza su verdadero problema. Digamos que han saltado de la sartén para caer en las brasas porque la casa en la que se han refugiado que parece de los primos lejanos de Leatherface, está habitada por tres paletos bastante sanguinarios a los que no les ha hecho mucha gracia su visita.

    La cinta estaba avalada por Jaimie Blacks conocido director australiano de terror por títulos como: Urband Legend (1998), Valentine (2001) o Long Weekend (2008), remake de la película homónima de 1978, que también refleja los peligros que esconde la naturaleza australiana. Según apunta Blacks en una entrevista que podéis encontrar en Youtube, Greg McLean inicio un nuevo subgénero de anti-turismo hacia el país y él sólo se ha dedicado a seguir su pasos. Imagino que el ministerio de turismo australiano tiene que estar muy contento con su directores de terror, ¿no os parece?

    Storm Warning recuerda bastante a los exploits setenteros del tipo Straw Dogs (1971), The Last House on the Left (1972) o I Spit on your grave (1978), por su alto contenido violento y sexual. Los urbanitas civilizados y educados se ven obligados a convertirse en autenticas máquinas de matar sádicas y despiadadas para escapar con vida de una panda de paletos que han decido acabar con ellos. Lo que me encanta de estas películas es ver cómo los protagonistas buenos y que, en un primer momento, intentan salir de la situación mediante el diálogo y la negociación, se vuelven seres mucho más sádicos que sus atacantes. Y es que hoy en día, hay que tener mucho cuidado a quién robas o intentas atacar porque puede ser una bestia salvaje que sólo necesitaba ser despertada: No one lives (2012) o Don't Breathe (2016).

    Ya sabéis que las películas protagonizadas por mujeres fuertes ya sean heroínas o asesinas, me suelen gustar bastante y la protagonista de Storm Warning, Nadia Farès se ha convertido en una de mis favoritas. Ella se las ingenia para escapar del encierro al que las han sometido los paletos porque la ayuda que recibe de su marido es practicamente nula. Aceptamos que a la primera de cambio le hieren una pierna para que toda la responsabilidad de la supervivencia y huida recaiga sobre la mujer, pero cuando estaba en plena forma sus decisiones tampoco eran de los más acertadas. Este personaje es uno de los pocos aspectos que no me gustaron de la película porque se acaba convirtiendo en un lastre para nuestra heroína que tiene una ideas para acabar con sus captores de los más originales y sangrientas. Los amantes del gore, las vísceras y los litros y litros de sangre no se van a sentir decepcionados con esta película ya que una vez superado la primer mitad mas lenta y de presentación de la situación, pasaremos a un festival de sangre y muertes de los más sugerentes.

    CONSEJO VACACIONAL: Si estás navegando por el mar y ves que se avecina una tormenta, vuelve al sitio del que viniste y no te aventures por nuevas rutas porque puede ser peor el remedio que la enfermedad.

    VALORACIÓN: Storm warning me ha sorprendido bastante porque estaba predispuesta a encontrarme un producto cercano al telefilm y me he encontrado con un exploit mucho mas sanguinario y entretenido de lo que me esperaba. Así que a los horror lovers que les gusten las experiencias fuertes en la línea de las películas que os he ido nombrando, no os perdáis esta pequeña joyita sanguinaria. 


    DYING BREED (2008)




    De momento no va mal la cosa porque el nivel de las películas está siendo aceptable y en estos especiales en los que suelo huir de las cintas más conocidas, no siempre en una tarea fácil de conseguir. Dying Breed aúna dos de los iconos más importantes de la historia de Tasmania: el extinto tigre de Tasmania y la leyenda en torno a Alexander Pearce, el preso fugado del penal australiano que se alimentó de sus compañeros para sobrevivir y finalmente fue apresado y ahorcado en 1824. 

    La cinta nos sitúa en la piel de Nina, una estudiante de zoología que viaja a Tasmania para continuar con las investigaciones que su hermana había llevado acabo en la isla, antes de fallecer en un fatal accidente. Con ella viajan su novio y una pareja de amigos australianos con los que se adentran en la selva para hallar pruebas de la existencia del mítico tigre. Pronto darán con un poblado aislado, habitado por autóctonos un tanto peculiares que no parecen demasiado hospitalarios. Sí, queridos horror lovers, estamos frente a lo que podríamos llamar una versión australiana de Wrong Turn (2013) o The Hills have eyes (1977), con aldeanos chungos, pero en este caso, no están físicamente deformados porque su peculiaridad no es originaria de ninguna prueba nuclear o de productos tóxicos.

    Primer y último largometraje hasta la fecha de Jody Dwyer que contó con la participación de Leigh Whannell famoso guionista, director y actor por películas como la saga SawInsidious o la gran Upgrade (2018) entre otras. También podemos ver a Nathan Phillips, la víctima masculina de unos de mis asesinos favoritos Mick Taylor en Wolf Creek (2005).

    En Dying Breed volvemos a tener a una protagonista femenina que es la que lleva a todos los personajes a la boca del lobo, pero al mismo tiempo sabe defenderse por sí misma y luchar. Además, es el único personaje con un desarrollo un poco mas elaborado que el de sus compañeros con los que no llegas a empatizar en ningún momento e incluso deseas que el personaje interpretado por Nathan Philips muera pronto.

    La cinta cuenta con un arranque inicial en el que se nos presenta la leyenda de Alexander Pearce, ocurrida en 1824, en la que este mercenario logra escapar de la cárcel en la que se había convertido la isla de Tasmania y cómo se alimenta de los otros fugados para sobrevivir en un paraje tan árido como éste. Si la historia de este personaje histórico despierta vuestra curiosidad, tanto como lo hizo en mi, os recomienda Van Diemen´s Land (2009) que precisamente, cuenta esta historia. 

    Tras este prometedor comienzo, tenemos el típico planteamiento de los survivals: un grupo de jóvenes sin demasiado sentido de la autoconservación, se adentran en la naturaleza más salvaje o en un zona alejada de su zona de confort, con consecuencias terribles. El problema que tiene Dying Breed es que la presentación de personajes y el planteamiento del conflicto son demasiado alargados y terminan provocando una perdida de interés, cuando finalmente llegamos a la mejor parte de la película en el último tercio, dónde se concentran la mayor parte de las muertes, el gore y los torcimientos de culo. 

    Es triste decir que Dwyer no ha sabido aprovechar una trama de lo más interesante que nos podía haber ofrecido un  gran historia de supervivencia, con escenas de acción y tensión, en un paraje tan exótico como Tasmania. Si a esto le sumamos que contábamos con dos amenazas iniciales: unos lugareños con ansias de matar y captar nuevos efectivos para su clan, junto con un tigre, supuestamente extinto, que nos podría haber deleitado con varios ataques, hubiese tenido el survival definitivo. ¿No os parece? Sin embargo, tendremos que conformamos con un producto un tanto insustancial que consigue remontar algo en su trama final, aunque no tanto como para que alguna de sus escenas perdure durante mucho tiempo en nuestra memoria.

    CONSEJO VACACIONAL: No vayas a explorar parajes desconocidos en busca de un animal mítico sin ir escoltado por un equipo profesional, al estilo del que llevaban en Kong: Skull Island (2017).

    VALORACIÓN: Un survival bastante justito que se pone más interesante hacia su tramo final. Lo mejor, el origen de nuestros lugareños sanguinarios y alguna escena gore resultona. 



    LEMON TREE PASSAGE (2014)



    Pues como era de esperar después de una buena racha de cintas, pinchamos y de qué manera con Lemon Tree Passage. Una película que toma como premisa una leyenda urbana que surgió a raíz de un vídeo de Youtube en el que un motorista murió en un accidente contra un coche conducido por adolescentes, en la carretera de Lemon Tree Passsage. El fantasma del hombre se aparece a los jóvenes que conducen por esta carrera a alta velocidad, como un coche que va tras ellos y al llegar al punto del siniestro, se sale de la carretera y se choca contra algo. Os dejo por aquí el vídeo, aunque ya os advierto que no se ve nada.

    La cinta nos presenta a tres mochileros americanos de vacaciones por Australia que conocen en la playa a un par chicos que les cuentan esta leyenda urbana y juntos deciden averiguar si son capaces de dar con el fantasma. Cuando se le encuentren, las cosas para nuestros cinco protagonistas irán de mal en peor.

    Primer largometraje para el australiano David Campbell, que también participa en el guión junto a Erica Brien y aquí es dónde reside para mi el principal problema de esta película. Aunque toman como premisa inicial la leyenda de este fantasma de carretera, lo cierto es que la historia se abandona a los pocos minutos de metraje, para darnos una explicación totalmente diferente de la entidad que persigue a los chicos. La historia es bastante farragosa, con personajes que aparecen escasos minutos y luego tendrán un papel fundamental al final, muertes inexplicables, flasbacks de los que no terminas de entender su conexión con la trama, ... 

    En definitiva, que llegas al tramo final de la película que posiblemente sea lo más interesante y potente, con un interés nulo. Además, lejos de darte una solución satisfactoria, te crea más dudas porque no entiendes porque han muerto personas inocentes que nada tuvieron que ver con el crimen por el que los persigue el fantasma.

    CONSEJO VACACIONAL: Si viajas a un lugar sobre el que existe una leyenda urbana, no quieras comprobar si es cierta porque puede ser que pagues un precio muy alto.

    VALORACIÓN: Os recomendaría que no perdieras el tiempo con este thriller sobrenatural de fantasmas vengativos que los hay infinitamente mejores, principalmente en el cine asiático. 



    THE CLINIC (2010)



    Vamos llegando casi al final de este especial de películas que nos demuestran lo peligroso que es viajar a Australia y en esta ocasión, me topé con una cinta sobre la cuál no tenía ninguna expectativa y lo cierto es que sin ser un gran producto, me mantuvo interesada durante la mayor parte del tiempo.

    The Clinic nos presenta a una pareja de guapos a rabiar, Cameron, al que da vida el tristemente desaparecido Andy Whitfield, ese Spartacus que quitaba el hipo y Tabrett Bethell como Beth, su prometida en avanzado estado de gestación. En la Nochebuena de 1979, nuestra pareja viaja en coche por el Outback australiano para visitar a la madre de Beth y, aunque no se te aparezca Mick Taylor , esta zona sigue siendo peligrosa y un camión les saca de la carretera provocando un accidente. Tras el susto, deciden descansar en un motel de carretera y cuando por la noche, Cameron vuelve a la habitación, tras haberse ausentado unos minutos para comprar comida en una gasolinera cercana, se encuentra con que su prometida ha desaparecido y no hay rastro de ella. Cameron alerta a la policía de la desaparición y mientras tanto, Beth despierta en una bañera cubierta de hielo dónde descubre que le han sacado a su hijo del útero y una cicatriza atraviesa su abdomen. 

    ¡Qué mal rollo! ¿verdad? Pues si os digo que su guionista y director, James Rabbitts se inspiró en hechos reales de raptos de bebes nonatos, ya nos quedamos muertos del todo. Rabbitts debutó en el cine con este thriller de terror en que descubriremos por qué varias mujeres embarazadas han sido raptadas y sus bebes robados. No os penséis que la explicación va a ser sencilla porque las mujeres que parecen haber sido dejadas de la mano de dios en una clínica abandonada en medio de la nada, estarán siendo motorizadas por cámaras, a modo de un Gran Hermano terriblemente siniestro. Por si esto no fuera ya suficientemente dramático, hay algo o alguien que las está dando caza y se nos encoje el corazón ver como unas víctimas tan indefensas que acaban de sufrir una cesárea rudimentaria, tienen que huir mientras sus heridas se abren y sangran. Lo cierto es que quedaba un tanto artificial que todas las víctimas que visten una especie de pijama banco con numeración romana, luciesen exactamente las misma mancha de sangre. Es cierto que las heridas se deben a la incisión de la cesaría, pero que todas tengas la misma longitud y cantidad de sangre me parecía poco creíble.

    La trama es de esas que se va enredando de tal manera que temes que la conclusión no vaya a ser satisfactoria, porque salir de ese embrollo, no es tarea fácil. Aunque aquí hay todo es bastante increíble y absurdo por los menos intentan dar una explicación y eso siempre es de agradecer. 

    Lo que no me gustó nada son los flasbacks en los que aparece un bebe tumbado sobre unos números romanos por los que corren ríos de sangre realizados con un CGI tan cutre que hacía daños a los ojos. Exceptuando este tema, la producción es bastante decente y la laberíntica clínica, rodeada de una especia de explotación ganadera, da bastante mal rollo. No hace falta quedarte encerrado por la noche en el corral de Isolation (2005) con vacas mutantes para ponerte los pelos de punta.

    Éste fue el ultimo trabajo de Andy Whitfield, ya que enfermó durante la grabación y eso propició la re escritura de su personaje y su desaparición de la trama principal.  

    CONSEJO VACACIONAL: Nunca pasar la noche en un motel de carretera rural regentado por un persona con un nivel evolutivo inferior a un hombre Cromagnon. Además, tratándose del Outback australiano, en el mejor de los casos serás atacado por algún cocodrilo o jabalí gigante o incluso por el psicópata de turno, así que búscate otro lugar para hospedarte.

    VALORACIÓN: Aunque no hay mucho momentos sanguinarios en The Clinic ya que la cesárea forzada que sufre la protagonista ocurre fuera de pantalla por lo que no es tan perturbadora como À L'intérieur (2007), basa su fuerza en el terror a lo desconocido, a no saber qué está pasando. Me pareció una película bastante entretenida, con sus carencias y con una resolución final  un tanto absurda, pero sí se lo personamos a Haute Tension (2003) porque no lo vamos a hacer ahora.



    GONE (2007)



    Finalizamos este viaje tan peligroso por Australia con una película sobre la que no había oído hablar hasta que me puse con este especial. Argumentalmente es bastante parecida a Wolf Creek (2005), pero carece de la fuerza y la contundencia de la cinta de Greg MacLean. En esta caso se han centrado más en crear un thriller psicológico y un ambiente malrollero que un producto de terror.

    En Gone seguimos los pasos de una pareja británica, Alex y Sophie, que han planeado un viaje por la costa Australiana. Antes de rencontrarse con su novia en Sidney, Alex pierde su autobús de conexión y conoce por casualidad al carismático Taylor, un turista norteamericano más experimentado en la isla.  Taylor les propone conocer la verdadera esencia de Australia, haciendo un viaje por el interior para conocer el famoso Outback y la pareja accede a abandonar su tour organizado en pos de la aventura. A medida que pasan los días y se van internando en paisajes desérticos y de tierras áridas, Alex empezará a sospechar que Taylor no es trigo limpio y que quizás no haya sido tan buena idea adentrase con él, en lo desconocido.

    Una road-movie en la que sabes en todo momento lo que va a pasar porque se ve venir a la legua, pero quieres descubrir hasta qué punto se va a tensar la situación. Los dos primeros tercios en los que se desarrolla esta relación enfermiza entre los tres protagonista se hace un poco lenta porque no hay mucha acción y algunas de las decisiones de las víctimas se te hacen un tanto absurdas  y que sirven sólo para darle más juego a la trama. Es en la parte final dónde se concentra toda la acción y la situación explota por los aires con una muerte bastante original y curiosa, pero que hubiese requerido de más contundencia y fuerza, para salvar una cinta que termina haciéndose un tanto tediosa.

    Se que las comparaciones son odiosas, pero todos los que hayáis visto Wolf Creek os va a ser imposible desligar su recuerdo cuando veáis Gone porque todo lo que podría haber sido esta película para ser grande, ya lo había hecho MacLean un año antes. Digamos que se nos queda un poco a medio gas porque aunque la tensión se mantiene durante casi todo el metraje y la relación infecta entre los personajes está bastante bien construida, lo cierto es que desconocemos las motivaciones de Taylor para hacer lo que hace. No es que las razones de Mick Taylor para asesinar turistas fueran las mejores, pero dentro de su psicopatía tenía un sentido. Aquí es que carecemos de todo dato al respecto y hay momentos en los que su actitud no es demasiado creíble y si el asesino de un thriller falla, apaga y vámonos.

    Destacaría la fotografía de los paisajes australianos que es absolutamente espectacular y esto no es de extrañar porque su director, Ringan Ledwidge es uno de los directores de publicidad mas importantes y reconocidos hoy en día. Gone supuso su primer y único largometraje hasta le fecha porque tras él, sólo ha hecho cortos pero con actrices de reconocimiento internacional como Rosamund Pike o Kristen Steward. Es posible que no le beneficiara estrenarse sólo un año después de Wolf Creek, ya que esta cinta no disfrutó de estreno comercial y tras pasar por algún festival, fue directamente al mercado doméstico. Sinceramente, esta película parece un gran telefilm de esos que nos ponen los fines de semana en Antena 3  por la tarde y si no buscáis nada más, en en ese sentido funciona perfectamente. 

    CONSEJO VACACIONAL: Nunca viajes con extraños

    VALORACIÓN: Un thriller psicológico para una tarde de verano y disfrutar de unos paisajes increíbles y de una situación enfermiza con unos personajes un tanto planos. 


    Hasta aquí nuestro viaje por Australia y los terribles peligros que nos acechan en cada esquina. En esta selección no ha habido ninguna cinta con animal mortífero, pero ya sabéis que en esta zona existe una gran concentración de ellos y que sus directores no tienen ningún reparo en mostrárnoslo. Ésta sólo ha sido una selección de películas de viajes más desconocidas y que no había visto, pero si queréis mandanga de la buena, acomodaros en el sillón y preparad palomitas porque a continuación os dejo mis cintas preferidas sobre este tema.



    MEJORES PELÍCULAS DE TERROR VIAJERO EN AUSTRALIA


  • Wolf Creek (2005)
  • Rogue (2007)
  • Black Water (2007)
  • The Triangle (2009)
  • The Reef (2010)
  • Wolf Creek 2 (2013)