miércoles, 17 de junio de 2015

LATE PHASES (2014)



Y vamos con otra película de hombres lobo y es que, como sabéis, son mis monstruos favoritos. La verdad es que tendré que reconciliarme un poco con los vampiros, ya que quiero que el blog sea  lo más variado posible pero es que: ¡cuánto daño ha hecho Crespúsculo (2008) a los chupasangres!, ¿verdad?
Vi esta película hace un par de semanas con motivo del #díaoficialdelospeluditos que, un poco por casualidad, organizamos  en twitter @BarrySpawn88, @CiskoNokia y yo. Elegí Late Phases (2014) porque había oído hablar bien de ella y me interesó mucho su argumento.
 
Ambrose, un veterano de guerra, ciego, se traslada a vivir junto a su perro  a Crescent Bay, una idílica residencia de ancianos. La primera noche que pasa en su nueva casa sufre el ataque de lo que se supone es un animal, y en el que su vecina resulta asesinada. La policía le cuenta que, aunque no lo crea, ese tipo de ataques suelen ser bastante habituales en lugares tan cercanos al bosque donde habitan animales salvajes. A Ambrose no le convence la versión oficial, por lo que decide averiguar por su cuenta qué es lo que está pasando en la residencia.
Su director es el español afincado en Argentina, Adrian Garcia Bogliano. Yo, la verdad, no le conocía, pero, por lo visto, es uno de los directores de cine de terror independiente más prometedores del momento. Destaca su participación en uno de uno de los segmentos de ABCs of Death (2012) y la película Here comes de Devil (2012). El guión corre a cargo de Eric Stolze que, con Late Phases, quiso devolverles a los adultos el protagonismo perdido en el cine de terror tras el boom de los slashers en los años 80.
 
Es interesante el enfoque que se  da a los hombres lobo en esta película. Aquí no tenemos jóvenes que se transforman en licántropos, ni mujeres bellísimas que son atacadas por ellos. La acción se centra en una residencia de ancianos con personajes de avanzada edad. El único personaje algo más joven es el hijo de Ambrose y, encima, es un personaje bastante odioso. La idea me pareció novedosa ya que todo el mundo, independientemente de su edad o de su condición física, puede ser atacado por un hombre lobo, ¿no os parece? No entiendo por qué en las películas normalmente se les representa  en su juventud porque, que yo sepa, no son inmortales como los vampiros, ¿no? Bueno, ahora que lo pienso, en Lobo (1994), Jack Nicholson era un licántropo madurito, aunque nada que ver con estos ancianos.
El personaje principal, Ambrose, un veterano de la guerra de Vietnam, reservado, duro, malhumorado y ciego, interpretado por Nick Damici, es sin duda el punto fuerte de esta película. Me recordó, salvando las distancias claro,  al personaje de Clint Eastwood en Gran Torino (2008). Cuando me di cuenta de que Ambrose iba a ser el protagonista, me enganché totalmente a la historia porque me moría de ganas de verle en acción, y la verdad es que no me defraudó ni lo más mínimo. Sí que es cierto que el maquillaje que utilizaron para envejecer a Damici no era muy bueno y tuve que parar un minuto la cinta para comprobar cuál era la edad real del actor,  ya que estaba totalmente convencida de  que no era tan mayor como aparentaba ser. También es interesante la aparición de Tom Noonan como el cura de esta residencia. El rostro de Noonan nos resulta bastante familiar porque ha protagonizado multitud de películas entre las que destacaría sus papeles en: Una pandilla alucinante (1987), Robocop 2 (1990), y El último gran héroe (1993), entre tantas otras.
 
Una cosa que me llamó mucho la atención fue la residencia de ancianos que aparece en la película. No tengo ni idea de si en Estados Unidos todas serán así, aunque supongo que será como todo, que las habrá de todas las maneras, pero Crescent Bay parece más bien un resort para la tercera edad.
Late Phases comete la osadía de entremezclar varios géneros y en ocasiones no sale muy airosa del experimento. Por un lado tenemos el drama, representado por la  difícil relación que mantiene Ambrose con su hijo, que aparece como trasfondo de la película. El terror, presente en los ataques de los hombres lobo, donde la sangre corre a raudales. El humor, bastante negro, implícito en las conversaciones que mantiene Ambrose con los miembros de la comunidad y sobre todo con el cura. Pero, para mí, lo que no termina de encajar del todo son algunos personajes y escenas que me resultan bastante absurdas y te sacan en ocasiones de la película. Por ejemplo, la pareja de policías que tienen una actitud bastante pasiva hacia lo que está pasando en la residencia, como si fuesen, no sé, unos robos de poca importancia. Hubo ocasiones en que me preguntaba si ellos estaban viviendo lo mismo que yo, porque no terminé de entender su inactividad.   
 
En toda película de hombres lobo que se precie el punto álgido está marcado por la transformación del hombre en bestia. En Late Phases la transformación parece una copia de la que pudimos ver en Aullidos (1981), obra de Rob Botin, ayudante del reputado técnico de efectos especiales Rick Baker.  Vemos como la piel burbujea y se resquebraja durante la mutación, pero cuando vemos por fin a la bestia es un poco de chiste. No sabría cómo explicároslo, pero el tono de la película es oscuro, deprimente, con ciertos toques de humor negro por parte de nuestro protagonista, así que me esperaba una bestia más grande, más salvaje, en definitiva, que provocara terror. A ver, tampoco quiero confundiros, las criaturas que aparecen en la película son bestias sanguinarias, pero físicamente se  parecen a los Gremlins pero con mucho pelo. La verdad es que me decepcionaron un poco.
En resumen, Late Phases es una película muy interesante de hombres lobo, enfocada desde una perspectiva a la que nos estamos acostumbrados. Es bastante entretenida y con un protagonista de lo más sorprendente. Tiene algunos fallos y unos hombres lobo que no imponen mucho, pero la verdad es que la película me gustó. Le gustará a los amantes de los licántropos a los que les apetezca ver una propuesta  refrescante, distinta.