martes, 14 de noviembre de 2017

NOCTURNA 2017: GAME OF DEATH / THE EVIL WITHIN / PHANTASM / MOM AND DAD


¿Pensabais que no llegaría nunca? Pues sí, aquí tenéis la última tanda de películas del Festival de Nocturna 2017 y os prometo que son las mas bizarras, locas y pasadas de vuelta de todo esta edición.


GAME OF DEATH



Hay películas que están concebidas con el único propósito de ser el divertimento del festival de turno y, en el caso del cine de terror, suelen ser cintas con grandes dosis de sangre, personajes planos y una trama absurda que sólo existe como telón de fondo para el festival gore que nos espera. ¿Esto es algo malo? No, si disfrutas de ella en un festival lleno de gente, en el que todo el mundo aplaude con las muertes o se ríe con las absurdeces y termina haciendo muy divertido un truño, que de otra manera hubiese sido infumable. ¿O a alguien le gustó realmente Green Inferno (2013) viéndola solo en su casa? 

Dicho esto, paso a comentaros brevemente el argumento de Game of Death, que como su propio título indica, un grupo de amigos jugarán a un macabro juego que les obligará a asesinar a otros, para no morir ellos. Sencillo, ¿verdad? Pues esto es lo que vamos a tener, un grupo de adolescentes, sin muchas neuronas, que se reúnen para beber y divertirse, pero acaban en la terrible encrucijada de tener que elegir entre convertirse en asesinos o ser aniquilados por el propio juego, mediante el estallido de su cabeza. La verdad es que hasta que se deciden por una u otra vertiente, a alguno de ellos se les hinchará la cabeza como un enorme globo, hasta que estalle estrepitosamente, poniéndolo todo perdido de sangre.

En algunas críticas la señalaban como la mezcla entre Jumanji (1995) y Natural Born Killers (1994), pero creo que esta comparativa le queda bastante grande. Carece de la sorpresa y el impacto que nos causó la primera y del carisma y empatía que nos provocaban los personajes de Oliver Stone. Uno de los principales problemas de Game of Death es precisamente que nos da absolutamente igual quién viva o muere porque no llegamos a conocer a ninguno de los protagonistas.

En definitiva, esta película de bajo presupuesto que a veces se deja notar en alguna de las escenas de muerte, dirigida por los canadienses Laurence Morais-Lagace y Sebastien Landry, es todo un festival de muertes, cabezas que estallan y adolescentes descerebrados que prometen hacernos pasar unos momentos muy divertidos, pero en compañía, por favor, que este no es un producto apto para ver en solitario.




THE EVIL WITHIN



Una de esas películas malditas o con un aura inquietante a su alrededor. The Evil Within fue el único trabajo de su director Andrew Getty, un multimillonario, adicto a las drogas que tardó 15 años en terminarla, tras sufrir problemas financieros, demandas, cambios en el equipo y fallecer trágicamente, antes de poder verla acabada. La película se terminó gracias al productor Michael Lucery y es bastante probable que difiera de la idea que Getty tenía en mente.

The Evil Within nos pone en la piel de Dennis, un treintañero discapacitado y con tendencias sociópatas que vive al cuidado de su hermano mayor en una lujosa casa. Dennis se hace amigo de la imagen que proyecta en un antiguo espejo y que le obliga a desatar una furia asesina, contra las personas que más quiere.

Esta película no hubiese sido posible sin la increíble interpretación de Frederick Koehler, que consigue hacer perfectamente creíble dos personajes con la misma apariencia, pero con expresiones y actitudes corporales totalmente diferentes. Acompañándole tenemos a Sean Patrick Flanery y Dina Meyer, dos rostros conocidos de los años 90 y que contribuyen a generar este aura onírica y de otro tiempo.

Getty concibió un guión muy extraño que nos adentra en la mente perturbada de un loco, en la que la delgada linea que separa las pesadillas de la realidad, se desdibuja. Aunque Dennis es un chico retrasado y tímido que nos produce ternura, el álter ego que aparece reflejado en el espejo, interpretado por el mítico Michael Berryman, en un ser malvado y conspirador que conducirá al Dennis real, a cometer pequeños asesinatos contra animales, en un primer momento para más tarde convencerlo que debe acabar con todas las personas que tienen relación con él.  

The Evil Within es de esas películas que deben digerirse lentamente y, aunque nada más verla no me entusiasmó y estaba segura que de haberla visto sola en casa no la hubiese soportado, me alegra haber tenido la oportunidad de enfrentarme a este producto tan personal y bizarro que, aunque adolece de un guión, a veces incoherente y muy bizarro, en conjunto en una obra única e interesante. No es una cinta fácil de recomendar porque no creo que sea del gusto de mucha gente, pero si os atrevéis a entrar en los retorcidos recovecos de la mente de Dennis, adelante, os espera un viaje de lo más aterrador.  





PHANTASM (1979)



Este fue el único clásico que vi en el Festival y la verdad es que le tenía bastante ganas porque es el inicio de unas de esas sagas míticas del cine de terror que nunca había encontrado el momento de comenzar. Debo reconocer que me debatía entre la sensación de pereza máxima y las ganas de conocer al hombre alto, así que ya sabéis cuál ganó, jajaja. 

Como ya todos sabréis, Phantasm cuenta o lo pretende, la historia de un joven que ve como un hombre alto levanta, sin ayuda de nadie, el ataúd en el que yace el amigo de su hermano, recientemente fallecido. Cuando el chico se lo cuenta a su hermano, éste no le cree, pero no contento con eso, decide seguir más de cerca a este personaje tan siniestro. A partir de aquí, una pesadilla con esferas asesinas, extraños enanos y un enterrador de lo más siniestro harán de sus vidas una auténtica pesadilla de la que no podrán despertar.

Obra magna del mítico Don Coscarelli, que convirtió la saga de Phantasm en su buque insignia y, al hombre alto, en todo un icono del cine de terror. También hay que valorarle que, en una época en la que el slasher irrumpió con fuerza en el séptimo arte, él decidiese alejarse totalmente de este tipo de producción y prefiriera embarcarse en una película más centrada en el terror psicológico. 


Phantasm es de esas películas que una vez vista, me planteo cómo ha llegado a convertirse en una cinta de culto. Cierto es que tiene un antagonista carismático, interpretado por el ya imponente, Angus Scrimm, una atmósfera muy personal y onírica, una artilugio aniquilador muy efectivo: la esfera plateada que perfora el cerebro y de la que sale la sangre a propulsión pero, ¿que me decís de la trama? ¿No os resulta bastante inconexa, como si fuesen un montón de escenas unidas por una misma atmósfera y puesta en escena? Seguramente esto se deba a los recortes de posproducción, que acabaron con el hilo de la historia que nos quería transmitir Coscarelli pero, a pesar de ello, Phantasm consiguió captar la atención de legiones de seguidores que veían en esta cinta, el reflejo de esas pesadillas inconexas que nos acababan aterrorizando de igual manera.

Lo cierto es que Phantasm no me entusiasmó mucho, aunque me dejé seducir por su atmósfera pesadillesca. No descarto darle una oportunidad a sus secuelas, para ver si consigo echar algo de luz a una historia y una iconografía que no dejan de ser interesantes pero que, por lo menos en esta primera película, no fueron muy bien aprovechadas. 




MOM AND DAD



Y con el gran Nicolas Cage llegábamos a la clausura de Nocturna que, aunque muchos continuaron con la sesión golfa y la programación del domingo, para mí terminó aquí. Lo cierto es que no podrían haber hecho una mejor elección para cerrar una edición que, sin ninguna duda, se ha convertido en la mejor de estos 5 años de Festival. 

El argumento de Mom and Dad responde a la pregunta que ya por el año 1976 nos formuló el gran Chicho Ibañez Serrador, ¿Quién puede matar a un niño? Pues Nicolas Cage, Selma Blair y el resto de adultos de esta película, serán afectados por un extraño virus, de origen desconocido, que les despertará unas ansias irrefrenable de matar a sus propios hijos. 

A todo aquel que disfrutase con la adrenalina y la locura que destilaba la duología de Crank, dirigida por Brain Taylor y Mark Neveldine, les gustará esta comedia de humor negrísimo que, esta vez Taylor, dirige en solitario. Los constantes movimientos de cámara para trasmitir el ritmo frenético de la acción, las escenas es las que una multitud de adultos se lanzan contra sus hijos para intentar atacarlos de mil maneras posibles y ver a un Nicolas Cage poseído por un frenesí de locura, la convierten en una propuesta gamberra y perfecta para un cierre de Festival.

La película comienza presentándonos a esta típica familia norteamericana, con una hija adolescente que ha dejado de ser la niñita de sus ojos, un hijo pequeño que deja todos los juguetes tirados por la casa y unos padres, que ven como su juventud se ha esfumado y han quedado atrapados en sus aburridas vidas de carrozas. Tras esto, el extraño virus empieza a infectar a todos los adultos y convertir las calles y colegios en auténticos campos de batalla. No hay muchas escenas sangrientas, porque más bien los que se pretende es sugerir estos infanticidios. Más que impactar lo que que la película busca es incomodar. 

Es curioso cómo el primer impulso de Selma Blair, al presenciar esta especie de purga contra los niños, es correr hacia su casa para salvar a sus hijos pero, cuando éstos se cruzan en su ángulo de visión, algo se activa en su cerebro y ya lo único en lo que piensa es en aniquilarlos. Lo mismo le pasará a Cage cuando llegue a la casa y así pasaremos a la segunda parte de la historia que se convierte en una especie de asedio con mazos y cuchillo eléctricos para para alcanzar a los niños que se han encerrado en el sótano.

Aunque Mom and Dad es un gran producto de serie B, hecho para el cachondeo y despiporre festivalero, si que es cierto que, en algunos momentos, se echa de menos un poco más de mala leche y sangre. Pero, en definitiva, Mom and Dad es una gran cinta de entretenimiento que, aunque no es perfecta y su final abrupto te produce la sensación de que el rollo de película se ha quemado, dejando para el olvido el desenlace de la cinta, te deja con la satisfacción de haber visto al Nicolas Cage más histriónico y pasado de vueltas de la historia, jejeje. Una película bastante recomendable para haceros pasar un buen rato, pero mantenerla lejos de aquellos padres a los que veáis un poco desbordados, porque esta película no puede hacer más que sugerirles ideas un tanto radicales, jejeje.





Y aquí termina mi paso por el Nocturna 2017. No voy a perder ahora el tiempo comentando el palmarés del Festival porque a estas alturas poco os puede interesar ya y, además, para variar, me perdí varias de las premiadas como Dhogs o Bajo la Rosa. Una vez ya pasado todo y leídas las valoraciones de mis compañeros horror lovers, lo único que lamento es haberme perdido el documental 78/52 y Matar a dios porque me han despertado muchísimo interés y espero volver a tener la oportunidad de verlas.

¿Que es lo que destacaría de esta 5º edición de Nocturna?

  • La gran elección de películas que sin duda ha sido la mejor de todos los años.

  • El mimo con el que la organización ha tratado a la prensa, respondiendonos a todas nuestras dudas rápidamente y asignandonos asientos centrales en la mayor parte de la sesiones (esto no suele ser lo habitual)
  • El entusiasmo y cariño con el que todo estaba organizado y que el nuevo director del Festival, Sergio Molina, nos transmitió en cada una de sus intervenciones.

  • Ese momento mágico que vivimos durante la entrega del premio como Maestro del Fantástico a Narciso Ibañez Serrador. Su presencia y sus palabras, se nos quedarán grabadas a todos los que tuvimos la suerte de vivir este momento.
  • Reconozco que, aunque en un primer momento no estaba muy segura con los cambios que había decidido introducir la nueva organización (fechas y desdoblamiento de sedes), tengo que reconocer que han sido todo un acierto y me han renovado la ilusión y el entusiasmo por nuestro festival de la capital, al que deseo un futuro muy fructífero y cargado de ediciones que yo pueda disfrutar, jejeje.


jueves, 9 de noviembre de 2017

NOCTURNA 2017: TRAGEDY GIRLS / HOSTILE / LES AFFAMÉS / REVENGE



TRAGEDY GIRLS



No se si es casualidad, pero ya resulta sospechoso y un tanto repetitivo, que ésta sea la tercera película del mes pasado (The Babysitter, Happy Death Day), protagonizada por mujeres atípicas como Scream Queens o Final Girls. No obstante, era una de las películas que más ganas tenía de ver, tras las buenas críticas recibidas en el festival de Sitges.

La historia arranca con Sadie y McKayla, dos adolescentes tan obsesionadas con la redes sociales y conseguir seguidores, que han decidido secuestrar a un conocido asesino en serie para que las instruya en el arte de matar y así conquistar la red. Pero, como no podía de otra manera, el plan se tuerce y nuestras protagonistas tendrán que modificar su plan, pero no por ello escatimar en sangre y víctimas. 

La comedía de terror ideada por Tyler MacIntyre, pretende darle una nueva vuelta de turca al slasher, tranformando a las víctimas habituales de este tipo de películas, en las asesinas encargadas de emprender la matanza adolescente. Es interensante y al mismo tiempo aterrador, ver cómo estas dos jovenes matan con el único afan de conseguir seguidores para su blog "Tragedy Girls", en el que se dedican a informar sobre los asesinatos que tienen lugar en el pueblo, pero claro, con información más que privilegiada. La película esta plaga de hastags, likes y de referencias a las redes sociales por las que navegan los jovenes de hoy en día y, lejos de ser molesto, complementa bastante bien la estética desenfadada y cómica de la cinta.

Además de un guión interesante, el exito de Tragedy Girls se sustenta en la química de sus dos protagoniastas, interpretadas por las prácticamente desconocidas, Brianna Hildebrand y Alexandra Shipp. Representan a la perfeccion la delicadeza de unas adolescentes bien vistas y valoradas por sus familiares y amigos y ese punto de locura asesina que a veces sale a la luz. También son muy interentes los cameos de Josh Hutcherson, cuyo papel es deternillante y el de Kevin Durand, que aquí interpreta a un asesino con algún que otro problema de dicción.

En una sociedad como en la que vivimos, tan preocupada por la popularidad a cualquier costa, no es muy descabellado pensar que algo así pudiese llegar a producirse, pero lejos de ser alarmante, Tragedy Girls, se centra en el humor y en la diversión. Alguno de los asesinatos, en los que se derrocha sangre a raudales, me recordó en cierto modo, a la escena de la trituradora de madera de Tucker and Dale vs Evil (2010), interesante, ¿verdad?. Pues toda la película esta plaga de momentos cómicos y situaciones absurdas de lo más divertidas y, aunque no es una película perfecta, es una propuesta refrescante, dónde el binomio entre el humor y la comedia funciona a la perfección. 




HOSTILE



Lo cierto es que me enfrenté a esta película con las expectativas por los suelos, después de haber leído alguna que otra opinión que la catalogaba como un tostón supremo. En algún momento, hasta se me pasó por la cabeza, cambiar la entrada por la película de la otra sala, dónde iban a proyectar Maniac (1981), como homenaje a una de las musas del festival, Caroline Munro. Pero, teniendo en cuenta que precisamente había elegido Hostile, huyendo de este clásico que, en su momento, no me funcionó para nada, pensé que era mejor lo malo por conocer, que lo malo conocido, jejeje.

Esta pequeña película francesa, respaldada por Xavier Gens, director de una cinta mítica de la corriente del Cine Extremo francés, Frontière(s) (2007), que aquí parece un Eli Roth de tierras galas, bajo ese anuncio de "Xavier Gens Presents", esta dirigida por Mathieu Turi. Hostile es su ópera prima como director, aunque cuenta con una sólida carrera a sus espaldas como asiente de dirección, en títulos de bastante envergadura como Inglorious Bastards (2009) o Sherlock Holmes: A Game of Shadows (2011).

El argumento de Hostile es bastante simple. Nos situamos en un futuro post-apocalíptico al más puro estilo Mad Max, en el que Juliet, nuestra protagonista, sufre una accidente y queda atrapada en su coche, en medio del desierto. La joven tendrá que sobrevivir a las extrañas criaturas que acechan de noche mientras, mediante flaskbacks, recuerda su complicada historia de amor. 

Lo que son las expectativas, ¿verdad? No esperaba nada de esta película, más que una siesta en la butaca (la proyectaban a las 17.15) y me encontré con un debut bastante correcto e interesante. Es posible que el público de Sitges, dónde se había proyectado previamente, se sintiese decepcionado, al no encontrar ninguna película de terror, si no un dramón romántico post-apocalíctico con tintes fantásticos, pero la verdad es que a mí, sin resultarme ninguna maravilla, me funcionó.

La protagonista, interpretada por Brittany Ashworth a la que podemos ver en la recientemente estrenada The Crucifixion (2017), del omnipresente Xavier Gens, no es un personaje simpático, ni que nos caiga bien, pero tampoco queremos que muera atacada por extrañas criaturas. Al mismo tiempo, queremos saber más de su poco idílica historia de amor, que aunque tiene el estilo de un Pretty Woman de sobremesa, es lo que la hace seguir luchando por su vida. 

Aunque ya os he comentado que Hostile es una película correcta, sí que me parece que abusa demasiado de los flasbacks, que acaparan la mayor parte del argumento. Lo verdaderamente interesante es la trama de Juliet, atrapada en un coche volcado, con escasa munición y víveres, haciendo frente, como puede, a unos monstruos que quieren cenársela esa noche. En las escenas de acción, en las que se producen los ataques de los monstruos, la tensión está muy bien dirigida y sin duda, constituyen el principal atractivo de la cinta. 

Puede entender que Hostile no sea una cinta que vaya a gustar a todo el mundo, principalmente por su vertiente edulcorada y un final más que previsible. Sin embargo, si nos la tomamos como lo que es, un drama romántico, en un entorno desolador y diferente, creo que funciona bastante bien. No olvidemos que estamos hablando del debut de su director, que aquí también firma el guión, por lo que tendríamos que ser algo más benevolentes y esperar  a ver qué derroteros toma la carrera del joven cineasta galo. 



LES AFFAMÉS



¿Qué deciros de la película canadiense del festival que fue presentada a través de un simpático vídeo de su guionista y director, Robin Aubert, junto a su hija? Pues que a mí me encanta el cine zombi, pero el de acción, el de esos zombis que corren a los Usain Bolt, que atacan en hordas de millones de no-muertos y que son más difíciles de matar que el propio Steven Seagal. Esto no quiere decir que no sea amante del cine zombi haitiano o del gran George A. Romero, sino que no puedo con esa vertiente moderna de transformar el cine zombi en dramas humanos lentos, tediosos y aburridos, como me pasó con la francesa Mutants (2009) o la española The Returned (2013). Pues bien Les Affamés es de ese estilo y por lo tanto, no es fruto de mi devoción.

En Les Affamés, el virus zombi se ha extendido por el mundo y en un pequeño pueblo de Quebec, un puñado de supervivientes intenta sobrevivir a pesar de falta de esperanza y vivieres.

Como antes os comentaba, la cinta se posiciona en el drama de estas personas que se ven obligadas a unirse para sobrevivir, a pesar de que tienen caracteres e intereses muy diferentes. A diferencia de las películas o series norteamericanas de zombis, aquí no tienen grandes planes, ni ningún héroe que se haga cargo de la situación, sino que enfocan esta terrible situación desde un plano más realista y mundano. Los zombis de vez en cuando atacan, salpicando de bajas a nuestro, ya de por sí, reducido grupo de personajes y otras veces se dedican a apilar sillas o juguetes en extraños montones que observan petrificados. ¿El motivo de todo esto? Lo siento, pero no lo pillé, así que si alguien puede echar luz sobre este síndrome de diógenes al estilo zombi, se lo agradecería enormemente.

Lo que destacaría en Les Affamés es su cuidada fotografía y cinematografía, que denotan la gran maestría y el saber hacer de su director. Pero en definitiva, el guión no me funcionó. Los personajes están escasamente definidos por lo que no empatizas con ninguno de ellos y no sientes, en absoluto, sus muertes, y esto termina provocando que la historia se me hiciera tediosa y carente de interés. He leído muy buenas críticas sobre Les Affamés e incluso se ha convertido en una de las sensaciones del año en lo que a cine fantástico se refiere, pero en mi humilde opinión, es un guión fallido con un envoltorio precioso y profesional.



REVENGE



La estrella de Nocturna, una de las películas más alabadas de Sitges, premiada con la mejor dirección, un rape & vengeance, ¿qué más se podía pedir? Pues que me hubiese impactado tanto como el remake de I spit on your grave (2010) o Savaged (2013) y no fue el caso.

Revenge sigue el esquema habitual de este tipo de cintas, en el que tres hombres casados y adinerados, se reúnen para cazar, como todos los años, en una casoplón en medio de la nada, pero esta vez, uno de ellos trae a su amante, provocando el interés y el deseo de sus amigos. Tras la "obligada" violación, la chica es dada por muerta, pero ésta se recupera milagrosamente y emprende una sangrienta venganza contra sus atacantes.

Coralie Fargeat, responsable del guión y la dirección, nos presenta un rape & vengeance concebido para el disfrute de una audiencia, ávida de ver a una preciosa joven, acabar con una panda de indeseables. El problema que yo le encuentro a la cinta y el motivo por el cuál no ha pasado a ocupar los primeros puestos de mis rape & vengeance favoritos, es que hay que hacerle demasiadas concesiones para que la situación resulte creíble. Con esto, no me estoy refiriendo a que una chica menudita y un tanto ingenua, se convierta en una Lara Croft de la vida y arrase con sus técnicas de supervivencia y aniquilamiento, como es habitual es las cintas de este género. Me refiero a que hay una serie de elementos, un tanto fantásticos que, al no encontrarnos en una cinta de ciencia ficción como lo era Savaged, resultan un tanto increíbles e hilarantes: la escena de la rama en llamas, la cauterización de sus heridas o los litros de sangre que pierde la chica y ella tan feliz.

Revenge cuenta con una protagonista carismática y dura, interpretada a la perfección por Matilda Lutz, el desalmado que comete la violación, el que la permite y el grandísimo hijo de p.... que intenta solucionar la situación, eliminado el problema. Un reparto bastante reducido pero que en ningún momento, resulta insuficiente para el devenir de la historia. 

Una venganza sangrienta y salvaje siempre es disfrutable y en esta cinta no soy capaz de calcular los litros y litros de fluido rojo que pudieron utilizar. Sobre todo en esa alargada escena final que se convierte en un interminable pilla pilla por una casa inundada de sangre, que en la audiencia no produjo otra cosa que multitud de carcajadas. 

Resumiendo, Revenge es un rape & vengeance que bien merece un visionado por su buen manejo de la tensión, por su maravillosa protagonista, los asesinatos, la sangre y, en definitiva, por esas situaciones absurdas que la acaban convirtiendo en una propuesta tremendamente divertida y disfrutable. No será la mejor de su género, pero si una cinta entretenida para pasar un buen rato y no tomarse demasiado en serio.


domingo, 5 de noviembre de 2017

NOCTURNA 2017: HAPPY DEATH DAY




Perdonad la tardanza en traeros la reseñas de Nocturna, pero fue acabar el festival y ser víctima del mayor trancazo de la historia o por lo menos de la mía propia, jejeje. El constipado se extendió hasta la noche de Halloween, por lo que no tuve más remedio que quedarme en casa, pero la parte buena fue que honré esta mágica noche con una pequeña maratón de 3 películas que espero traeros pronto por el blog. Y, ya no me enrollo más y pasó a contaros mi experiencia en Nocturna 2017.

Lo primero de todo, me gustaría confesaros que ésta ha sido la mejor edición a la que he asistido y digamos que en serio, he acudido los últimos 3 años. El nivel de las películas ha sido superior al de otras ediciones porque sin ir más lejos, lo del año pasado fue una tortura china. También, en la asistencia de público se ha notado un incremento en prácticamente todas las sesiones, pero sobretodo en la inauguración y la clausura dónde la sala estaba llena hasta la fila 1 y lo sé porque a mí me tocó ver Mom and Dad desde la fila 2, jajjaaa. 

Pero lo que más feliz me ha hecho, ha sido conocer en persona a un montón de amigos twitteros y blogueros como a la estupenda @mensajeramojave con la que interactuo mucho por twitter, a los simpatiquísimos integrantes del blog, El fin de los mundos, y por fin, conocí al gran Salariasa, de Aguas Turbias, todo un honor para mí. ¡¡Snuff, te estas resistiendo!!! jajaja. Además, volví a disfrutar del festival al lado de mis queridos mandaguers y de mi inseparable amiga y horror lover Carmen. Y, ahora sí, vamos con lo que os interesa, las películas de Nocturna 2017.

HAPPY DEATH DAY



Así sí se hace un blockbuster de terror. No digo que sea la quinta esencia del cine de género pero es un producto muy cuidado, entretenido y altamente disfrutable, tanto para los amantes de cine de terror, como para los menos versados en en el género. Además, ¿cuánto hacía que no veíamos un slasher que no fuera un remake, reboot o secuela? 

Como ya todos sabréis la película parte de la premisa de Atrapado en el tiempo (1993), pero con algunas diferencias. Nuestra protagonista, Tree, una chica engreída y mentirosa, es asesinada por un enmascarado el día de su cumpleaños, pero quedará atrapada en un extraño bucle temporal que la hará revivir una y otra vez ese mismo día y su trágico final. Tree tendrá que ser capaz de resolver su propio crimen, si quiere sobrevivir, ya que a diferencia de lo que le pasaba a Bill Murray, Tree conserva en su cuerpo las secuelas de sus múltiples asesinatos y esto la irá debilitando.

Para su director, Christopher Landon, hijo del inolvidable Michael Landon, protagonista de La casa de la pradera (1974-1983) y Autopista hacia el cielo (1984-1989), éste no es ni su primer trabajo tras las cámaras, ni su primera participación en una película de terror. Aunque principalmente ha desempeñado funciones de guionista en un montón de películas, lo que verdaderamente nos interesa a los horror lovers es que ha sido el director de la penúltima cinta de la saga de Paranormal Activity, The Marked ones (2014) y la más que disfrutable comedia de terror, Scouts Guide to the Zombie Apocalyse (2015). Por lo que no precipito al decir que estamos frente a uno de los directores más interesantes de esas comedias de terror tan gamberras y frescas que tanto triunfan en el panorama actual.

En Happy death day, volvemos a tener a una protagonista atípica para una cinta de terror como ya nos pasó en Babysitter (2017). Tree no es una persona para nada simpática, sino que es una fiestera cabrona e hija de su madre, pero que nos acaba cayendo bien y queremos que sobreviva a toda costa. No me molestó en absoluto el mensaje de la película a lo 13 reason why (2017), de que todo acto o comportamiento tiene sus consecuencias y que la protagonista se de cuenta de ello y vaya intentado ser mejor persona cada vez que empieza un nuevo día. Es una cinta dirigida principalmente a un público adolescente y me parece perfecto que un medio que no suele ser el habitual, les bombardeé con este tipo de mensajes para conseguir erradicar estas actitudes dañinas y egoístas de la juventud de hoy en día. 

Uno de los principales atractivos de Happy Death Day, es ver cómo Tree intenta aprender de sus muertes previas, para conseguir escapar de su destino, pero al cambiar sus acciones, otra persona termina muriendo. Así que lo que tenemos es algo parecido a un macabro juego de Quien es quien?, en el que los muertos de cada una de las vidas de Tree, se van eliminando del panel de posibles sospechosos. Es muy divertido ver con qué humor se toma la protagonista el hecho de que nadie, más que ella, vaya a recordar sus acciones y esto le permite hacer más de una locura. 

Lo cierto es que ésta es la película que mejor me funcionó del festival, con una protagonista cabrona y divertida, interpretada perfectamente por Jessica Rothe, la máscara del asesino me parece muy mal rollera y aunque las dosis de sangre no son abundantes, el ritmo frenético, la tensión y el humor que destila la cinta te mantiene enganchado a la pantalla en todo momento. Así que no se os ocurra perderos la segunda película de terror de año, que ha conseguido alzarse con en Nº1 en la taquilla norteamericana, porque en diciembre tenemos que enfrentarnos a la dura tarea de elegir cuál ha sido la mejor comedia del año y esta en una firme candidata. 

lunes, 23 de octubre de 2017

NOCTURNA 2017: FESTIVAL DE CINE FANTASTICO DE MADRID



Más de un año y medio esperando la nueva edicion de Nocturna, el Festival de Cine Fantástico de Madrid y, por fin, desde este Miércoles 25 al 29 de Octubre podremos disfrutar de él. Un Festival que afronta un cambio de imagen, fechas, sedes y hasta de equipo de organización. Lo primero que me ha llamado la atención, como gran seguidora de este festival que soy, es su cambio de fecha de mayo a octubre porque no considero que les vaya a beneficiar mucho el estar tan próximos al Festival de Sitges que finalizó hace sólo unos pocos días. En esta V edición dispondremos de dos sedes diferentes, una en el Cinesa proyecciones y otra en la Cineteca de Madrid que acogerá la programación nacional. Esto aumentará el número de películas a proyectar, pero considero que difilcultará el tránsito de expectadores, al encontarse a media hora de distancia en transporte público. Sin embargo, nada de esto me impedirá disfrutar un año más, de una de las citas ineludibles de la capital para cualquier horror lover que se precie y pienso exprimirla a tope junto al equipo de mandanguers.

El programa del Festival viene bastante cargadito con propuestas de todo tipo y géneros como rape & vengeances, zombis, sectas, cajas con extraños poderes, presencias demoniacas, vampiros, hombres lobo policía y un largo etc. La elegida para dar el pistoletazo de salida a este renovado festival, no es otra que Happy Death Day (2017), que junto con The Babysitter (2017) se disputarán el título a la mejor comedia de terror del año. En la clausura, podemos disfrutar de Mom and Dad (2017)una película que recibió bastante buenas críticas en el pasado Festival de Sitges y es que, ¿quién no está deseando ver a Nicolas Cage como un padre mortífero? Entre las 31 películas que conformarán la cartelera de esta V edición, tendremos propuestas tan apetecibles como: Tragedy Girls, The Evil Within, Matar a Dios, 78/52 o Revenge. Os dejo aquí el enlace a su página dónde podréis consultar todos los horarios y titulos del Nocturna 2017

Además, contaremos con el homenaje a Narciso Ibañez Serrador que recibirá la distinción de Maestro del Fantástico y del que se proyectarán El hombre que vendió su risa (1964)La Residencia (1970) y la estupenda ¿Quién puede matar a un niño? (1976). La mítica actriz británica, Caroline Munro, también será homenajeada en esta edición, con un pase especial de Maniac (1980), el actor Jack Taylor recibirá el Noctuna de Honor y contaremos con la proyeccion de La Novena Puerta (1999) y por último, pero el que más ilusión me hace sin ninguna duda, es el premio que recibirá como Maestro del Fantástico, el gran Don Coscarelli. El sábado se proyectará una de sus obras más míticas, Phantasm (1979), que ya os confieso que no he visto y que mejor oportunidad que ésta, para ponerle remedio. ¿No os parece?

El Forum Fnac Callao acogerá la mayor parte de las actividades parelelas del festival como encuentros con los homenajeado, presentaciones de libros y mesas redondas de fanzines, cortometrajes, editoriales y festivales. 

Lo cierto es que este Nocturna 2017 se me presenta un poco complicado porque mi gran amiga y eterna compañera de festivales y maratones de terror, está un poco indispuesta y no sabremos hasta el último momento si podrá acompañarme, como cada año, al Festival. De esto dependerá, en gran medida, las películas a las que podré asistir por lo que todavía no os puedo adelantar mi planificación fílmica. No obstante, os voy a dejar la lista de películas a las que tendría previsto acudir, en caso de que todo saliese a las maravillas, para que podáis consultar las críticas que vaya haciendo, más facilmente. 



¿Son unas cuántas verdad? Tengo que darle un buen empujón a mi visionado de cine de este año, que está considerableme por debajo del anterior, jajaja. Podéis seguirlo en twitter bajo el hastag #ElCineQueHeVistoEn2017 y prepararos para uniros el año que viene.


jueves, 19 de octubre de 2017

WAKE WOOD (2009)


A todos aquellos que medianamente entendéis el inglés, os recomiendo el podcats canadiense Faculty of Horror. En él, Andrea Subissati y Alexandra West, nos hablan de una o dos películas al mes, pero por si esto os parece poca frecuencia, en su pagina web, nos dejan un montón de información adicional de cada episodio, que es una autentica delicia.

Pues bien, una vez hechas las presentaciones, os diré que la película de hoy, Wake Wood, la descubrí gracias a su especial de Halloween del año pasado. Este 2017 tienen otro, así que ya tenéis, nada más y nada menos, que 62 películas de género recomendadas por estas dos grandes expertas del cine de terror. Yo que vosotros no me las perdería.

Una joven pareja se ha mudado al tranquilo pueblo irlandés de Wake Wood para superar la trágica muerte de su hija. Cuando pensaban que era imposible soportar la perdida de la niña y que incluso, la pena iba a acabar con la relación, descubren que el pueblo guarda un secreto que puede devolver la felicidad a su vidas.

Y, como no podría ser de otra manera, el responsable de esta película es un irlandés, David Keating que, salvo por un par de películas más y otros tantos documentales, no se ha prodigado mucho por la meca del cine. Aunque Wake Wood se comercializó como una producción de la nuevamente resurgida Hammer, lo cierto es que ésta no invirtió un solo duro en su creación, sino que adquirió los derechos una vez terminada, para su distribución.

Dicho esto, vamos a adentrarnos un poco más en la película, una especie de Pet Semetary (1989) con magia pagana irlandesa de por medio. Porque sí, tendremos a una niña que vuelve de la muerte un tanto cambiada, más que por su aspecto físico, que no acojona como lo hacía Cage en la adaptación de la novela de Stephen King, por sus preferencias a la hora de divertirse. Y es que si el pueblo tiene una serie de normas por la cuáles se te concede el don de recuperar a un ser querido tras su muerte, quien eres tu, aunque seas el mismísimo Little Finger de Game of Thrones (2011 - ), para llevarles la contraría. 

Así que como consecuencia de contradecir una de las reglas sobrenaturales del pueblo, tendremos a una niña mortífera, que asesinará a todo aquel que se cruza en su camino, en una espiral de violencia y mala leche muy interesante. 


Impermeable amarillo guiño al rojo de Don't look now (1973)

Aunque estemos hablando de una pequeña producción irlandesa, no penséis que han escatimado en sordidez porque hay una cuantas escenas un pelín desagradables, como en la que Aidan Gillen le hace una cesárea a una vaca o el propio ritual para resucitar a los muertos. Hay un elemento bastante curioso que utiliza la gente del pueblo, una especie de ábaco con extrañas propiedades que no terminan de estar muy claras. Por un lado, parece una especie de ordenador arcaico en el que se introducen los datos y características del fallecido y pluf, ¡magia!, le tienes vivito y coleando pero, en otra ocasión, se utiliza para detectar a un posible resucitado fraudulento. Así que no me termina de quedar muy claro la utilidad de este ábaco tan peculiar.

El papel de Eva Birthistle aquí es bastante similar al que interpretaba en la grandiosa The Children (2008). Una joven madre a la que le cuesta ver a sus propios hijos como una amenaza y enfrentarse a ellos con dureza. Como os he comentado antes, Aidan Gillen es el amoroso padre y esposo, capaz de todo por devolver la felicidad a su mujer, rota por el dolor por la muerte de su hija. Y entre los secundarios, cabría destacar a Timothy Spall, el druida y líder del pueblo, que le plantea la posibilidad al matrimonio de recuperar a su hija. 

Lo que más me ha gustado de este drama sobrenatural, además de la profunda tristeza y desesperación que trasmiten los padres de la niña, es esa atmósfera oscura de pequeño pueblo escondido de la campiña irlandesa que sigue conservando sus extraños rituales y tradiciones. Todo muy parecido a The Wicker Man (1978), dónde también se veía con cierta suspicacia a la gente que venía de fuera y no les dejaban integrarse en la comunidad.

Interesante cinta de terror con niños mortíferos, en la que el drama de la perdida del ser querido y las consecuencias de quebrantar las reglas divinas, acarren consecuencias terribles. Una película con cierto regusto a las cintas de serie B de estilo gótico, dónde la historia se va desarrollando de manera pausada y el terror es limitado,pero efectivo. Wake Wood no aporta nada que no hallamos visto en numerosas ocasiones, pero sí que es cierto que lo envuelve en un áurea melancólica y creepy que la hacen muy disfrutable.



lunes, 16 de octubre de 2017

THE BABYSITTER (2017)


Algo estaba indagando para la sección de trailers que hago cada mes, cuando me topé con una foto del rodaje de esta película. Como no había mucha información sobre ella, no la retuve en mi memoria, hasta que este fin de semana, con su estreno en Netflix, las redes sociales se pusieron a echar humo. Yo, después de casi tres años con el blog, ya he aprendido la lección y si una cinta empieza a causar revuelo entre el público y la mayor parte de las opiniones son buenas, hay que verla porque con un 90% de probabilidad, no me defraudará. Babysitter no ha sido la excepción y me lo he pasado pipa con ella.

Cole, es un chico de 12 años, sobreprotegido, un tanto friky y objeto de las bromas de sus compañeros, entre otras cosas, por seguir teniendo una niñera a su edad. Pero afortunadamente para él, Bee, es una niñera extremadamente sexy, divertida, que entiende tanto de Stark Trek como de Alien y utiliza, muy a menudo, citas de películas en sus conversaciones. Una noche Cole se queda despierto para averiguar qué es lo que realmente hace Bee cuando él se va a la cama y lo que descubre le dejará con el culo torcido.

Esta comedia de terror, irreverente hasta límites insospechados, que dudo que se hubiese estrenado en salas sin algún tijeretazo en sus diálogos, es obra de McG, conocido principalmente por un par de películas de los Angeles de Charlie y Terminator Salvation (2009).

La película, con clara estética videoclipera, arranca con la presentación de los personajes. La estrecha relación, casi de hermanos de Cole (Judah Lewis) y Bee (Samara Weaving), la autentica estrella de la cinta, los curiosos padres de Cole, que suelen irse de escapada para solucionar sus problemillas maritales y su vecinita (Emely Alyn Lind), la única amiga del colegio que tiene una situación familiar un tanto peculiar con las "protestantes" de su padre, jajaja. Una vez conocidos todos, empieza la marcha con el sorprendente descubrimiento de Cole y todo se convierte en una espiral de violencia, sangre y muertes, en esta especie de Home Alone (1990) gore.  



Como no os quiero desvelar mucho de la trama, para no estropearos la experiencia, os diré que la premisa que se establece para que empiece el festival gore, está introducida como escusa porque apenas se explica nada del sentido que tiene todo esto, ni lo que intentan conseguir con ello. Sólo hay unos de los personajes, la animadora interpretada por la ex chica Disney, Bella Thorne, que sí que explica sus razones para estar en la casa de Cole con oscuros propósitos. Para mí es de los personajes secundarios más divertidos y el que tiene las líneas de dialogo, más irreverentes y políticamente incorrectas. Me alegro de que Netflix haya llegado a nuestras vidas, porque ese tipo de diálogos serían impensables en la televisión o salas de cine españolas. 

Babysitter tienes momentos bastante cómicos con lo que confieso que me reí, pero sobre todo escenas en las que lo ojos se me iban salir de las órbitas ante la sorpresa de lo que estaba viendo. Esta película se definiría como un enorme WTF que no te abandona nunca. Y, para los que estéis dudando de si además de humor, esta cinta tiene sangre, os diré que hay litros y litros, pero también explosiones, pechos disparados, muertes a tupliplén y hasta un tórrido beso entre dos de las actrices principales, al más puro estilo de Wild Thing (1998). El grupo de amigos de Bee están estereotipados hasta la máxima potencia, pero eso no afecta en absoluto a la trama. Tenemos a la animadora superficial sólo preocupada por su físico, el chico cachas que siempre va sin camiseta, la asiática sádica, el negro gracioso y que siempre acaba cubierto de sangre y el friky al que nunca han besado. Todo un cocktail de personajes de lo más varipinto. 

Es posible que Babysitter no sea del gusto de todo el mundo, porque no es la quinta esencia del cine de terror, ni nada parecido. Hay que tomársela como lo que es, una comedia con un humor negrísimo, desenfada y con muy mala leche que promete hacernos pasar un buen rato y que pasado un tiempo, nos acordaremos poco o nada de ella. Sin embargo, hoy por hoy es la mejor comedia de terror del año (creo que no he visto otra, jajaja).

Mi recomendación es que no indaguéis absolutamente nada sobre ella, si queréis disfrutarla a lo grande, sin saber qué es lo que se os viene encima. Hasta la propia sinopsis de Netflix ya es un spoiler en sí misma y os cuenta mucho más de lo que yo os he contado aquí. Así que poneros la película directamente y no seáis curiosos que la curiosidad mató al gato y en el cine de terror, a todo el mundo, jejeje. 



jueves, 12 de octubre de 2017

BELOW (2002)


La verdad es que elegí esta película porque me encantan las historias de terror localizadas en espacios reducidos, dónde las posibilidad de escape son muy escasas, como barcos, naves espaciales o… submarinos. Me encantan esas atmósferas angustiosas, claustrofóbicas dónde una tripulación que se conoce desde hace tiempo, es eliminada poco a poco, con el consiguiente trauma emocional para los supervivientes y el empeoramiento de sus posibilidades de escapar. Además de contar con un guión sólido y cautivador, Alien (1979), Abyss (1989), Event Horizon (1997) o Triangle (2009), conseguían transmitir a la perfección esa agonía del encierro y esa angustia de estar amenazados por algo que atenta contra tu vida y no poder salir corriendo. Yo, que cada vez soy más claustrófobica, lo paso realmente mal con este tipo de películas y eso es algo que me entusiasma. Que una cinta sea capaz de acelerarme el pulso, ponerme nerviosa y hasta tener que abrir la ventana en busca de aire, no tiene precio.

Durante la II Guerra Mundial, la tripulación de un submarino americano rescata a los tres supervivientes de un barco hospital inglés hundido por los torpedos alemanes. Entre los supervivientes, hay una mujer que provoca el malestar y desasosiego de una tripulación totalmente masculina, pero antes de que empiecen siquiera a preocuparse por este tema, tendrán que hacer frente a un submarino enemigo que les pisa los talones y una presencia maligna que ronda por el buque.

El responsable de la trama del submarino maldito, no es otro que el tan de moda Darren Aronosky, que aquí coescribe el guion junto a Lucas Sussman y el director de la cinta, David Twohy. Twony es conocido por la saga de ciencia ficción que reelanzó al estrellato a Vin Diesel: Pitch Black (2000), The Chronicles of Riddick (2004), etc. Pero antes de su faceta de director, Towhy ya se ha había labrado una solida carrera como guionista de grandes títulos de Hollywood como The Fugitive (1993) o Waterworld (1995).

Lo mejor con lo que cuenta Below ese esa atmósfera opresiva de la que os hablaba en la introducción. La gran reproducción del interior del submarino, hasta el más mínimo detalle, el manejo de la luz y de la cámara, contribuyen a transmitir esa sensación de claustrofobia, como si estuviéramos recorriendo los laberintos de un enorme ataúd de hierro. Da la sensación de que hay demasiados marineros pululando por el barco o que las estancias son muy pequeñas porque las tomas que hay de exterior del submarino, lo muestran como una inmensa mole.



Sin embargo, el problema esencial de esta película en su guión. Intentan por todos los medios asustar al espectador con tantos elementos que acaba perdiendo efectividad. Por un lado, tenemos la desaparición en extrañas circunstancias del antiguo capitán, sustituido ahora por Brice, interpretado por el conocido Bruce Greenwood, muy de moda actualmente gracias a la estupenda Gerald's Game (2017). Por otro lado, entre los supervivientes del barco hospital hay un hombre con la cara destrozada que parece esconder algo. Yo todo el rato pensaba que portaba una enfermedad infecto contagiosa, a lo Cabin Fever (2002), pero mi gozo en un pozo. Por si esto fuera poco, tenemos también un submarino alemán que les ha detectado y atacado, provocando desperfectos muy graves en el buque. Y por último, lo más importante, estamos ante un submarino maldito porque empiezan a sucederse extraños episodios, como cuando suena, como por arte de magia, la canción de Benny Goodman, Sing, Sing, Sing, en los momentos más inoportunos o la aparición de presencias extrañas que conducen a la tripulación a más de un accidente mortal. Pero, ¿realmente estamos ante sucesos provocados por un fantasma o es la paranoia de una tripulación cada vez mas tensa por su terrible situación o las alucinaciones que les provoca la falta de oxigeno, fruto de una de las averías del submarino?

Nos intentan despistar con muchos elementos y ninguno de ellos, ni la parte del thriller, ni la parte sobrenatural, están totalmente desarrollados y se quedan diluidos sin una explicación satisfactoria. Es una pena que una puesta en escena tan espectacular y unas buenas actuaciones, como la siempre solvente Olivia Williams, mi adorado Jason Fleming o Zach Galifianakis, en uno de sus primeros papeles serios, no se resolviese de mejor manera. 

No obstante, creo que Below es una cinta que merece la pena por su gran ambientación y su atmósfera fantasmagórica, muy al estilo de las películas de terror clásico o de un capítulo de The Twilight Zone (1959-1964).