viernes, 19 de marzo de 2021
Los 5 TRUE CRIMES de NETFLIX más adictivos
jueves, 4 de marzo de 2021
LAS 101 JOYAS DESCONOCIDAS DEL CINE DE TERROR SEGÚN FANGORIA
No hay nada que me produzca más satisfacción que descubrir listas de películas de terror desconocidas o infravalorados. Para mi son como pequeños tesoros que estoy deseando abrir y descubrir. Como muchos ya sabréis, Fangoria es una de las revistas más longevas y prestigiosas sobre cine de Terror. Desde su fundación en 1979, nos han proporcionado infinidad de artículos, entrevistas, noticias y especiales sobre películas, videojuegos, libros o cualquier aspecto del entretenimiento más terrorífico.
En 2011 se publicó una guía en la que varios de sus expertos eligieron las 101 mejores películas de Terror desconocidas para el aficionado medio del cine de género. Digo esto porque los auténticos Horror Lovers conocemos la gran mayoría y hemos visto muchas de las películas que nos proponen. Entre ellas podemos encontrar cintas que fueron desechadas por los distribuidores, fracasos iniciales, películas extranjeras (que ya sabemos que eso para los norteamericanos ya es una rara avis en sí misma) o producciones directas a vídeo que esperaban pacientemente ser descubiertas. También encontraremos las películas de directores de renombre que dada su fama, quedaron eclipsadas.
Os he contado todo este rollo porque me ha parecido una gran idea que juntos vayamos descubriendo las películas que Fangoria nos propone y valoremos sí son verdaderas joyas del Cine de Terror. Será un especial que vaya haciendo poco a poco dada su gran envergadura y siempre en artículos de 5 películas, para que no se nos haga muy pesado.
Dicho esto, empezamos con las primeras 5 películas que nos proponen que casualmente ya había visto, pero he querido revisionar las que tenía más olvidadas para poder hablar de ellas como se merecen.
ALICE SWEET ALICE (1976)
Esta película es toda una joya del cine de Terror sententero y es considerada por muchos críticos como la película más Giallo de producción norteamericana, aunque su director confesara en ese momento, que no había visto nada de Dario Argento.
La película, ambientada en la católica y conservadora Paterson, Nueva Jersey, durante los años 60, nos presenta a Karen, una niña de 9 años que va a celebrar su primera comunión y recibe todo tipo de atenciones y regalos por parte de su madre y el joven párroco de la comunidad. Éste trato privilegiado molesta bastante a su celosa hermana Alice que se divierte fastidiando no sólo a su hermana, si no a quién se le pone a tiro. Por eso, cuando Karen es asesinada, todas las sospechas recaen sobre su celosa hermana. El padre biológico de las niñas que había rehecho su vida con otra mujer, regresa para apoyar a su ex en estos duros momentos y localizar al asesino porque está convencido de que Alice no es la responsable.
El libreto de Alice Sweet Alice corre a cargo de Alfred Sole y de su amiga y vecina en Paterson, Rosemary Ritvo, aunque a los mandos de la dirección sólo estaba Sole. El germen de esta película obedece a dos factores: uno, la influencia que ejerció en el director la película Don't look now (1973), de la que claramente tomo la idea del impermeable amarillo del asesino y la excomulgación de Sole de la diócesis de Paterson, a raíz de los cargos por obscenidad que recibió su anterior película Deep Sleep (1972), de claro contenido erótico. De ahí es de dónde viene todo ese ambiente anticatólico que respira la película y la decisión de no señalar a influencias demoniacas como responsable de los crimenes mundanos, si no al fanatismo y represión católica que tantos disgustos y matanzas han provocado
Una película que funciona como un giallo, en el sentido de que tenemos al padre de las niñas investigando por cuenta propia el asesinato de su hija, desoyendo las acusaciones y diagnósticos de policía y médicos que apuntan a Alice como única culpable. Por otro lado, tenemos a un asesino enmascarado con un careta bastante espeluznante: una especie de recreación de una muñeca, traslucida que da bastante grima.
Brooke Shields hizo su debut cinematográfico en esta película y dada la fama que alcanzó posteriormente con The Blue Lagoon (1980), cuando la película fue reeditada en 1981, se cambió el poster para utilizar su imagen como reclamo, a pesar de que en Alice Sweet Alice, sale apenas 20 minutos. La verdad es que su personaje es de los pocos adorables que tiene la cinta, porque de raros y odiosos anda sobrada. En primer lugar, Alice, a la que da vida una excelente Paula Sheppard que contaba por aquel entonces con 19 años, interpretando a una joven de 12, acaba de perder a su hermana víctima de una asesinato bastante macabro y ella no siente absolutamente nada. Como buena psicópata que es o acabará siendo en un futuro, en vez de llorar las penas, se dedica a hacerle la puñeta a su vecino, el desagradable Sr. Alphonso. Digo desagradable, por no llamarle otra cosa, ya que protagoniza una de las escenas más turbias de la cinta, cuando intenta propasarse con la perturbada, pero todavía niña, Alice. También la tía de la criatura que ha llegado a la casa para ayudar a su hermana con el duelo, parece odiar a todo el mundo, especialmente a Alice de la que está segura es la asesina de su hermana. Así que salvando a los padres de las niñas que tienen unos momentos de resurgimiento romántico, muy a la italiana y el joven párroco que tiene un claro enamoramiento platónico de la madre, el resto de los personajes de la historias son bastante odiosos, por no decir detestables.
En definitiva, lo que más me atrae de Alice Sweet Alice es su imaginería religiosa tan inquietante, la sordidez del Sr. Alphonso, la frialdad de Alice, los asesinatos tan macabros y su retrato de un cristianismo radical asentado en la represión, las envidias y la hipocresía.
ALONE IN THE DARK (1982)
Una de esas rareza del cine ochentero que quedó sepultada por el éxito de los slashers de asesinos enmascarados que masacraban adolescentes inmaduros compulsivamente. Aunque se la suele encasillar dentro de este subgénero, lo cierto es que yo la considero más una película de venganza que se acaba transformando en todo un survival. Es cierto que cuando los perturbados escapan de la institución psiquiátrica en la que estaban internos, dejan tras de sí un reguero de muertos y damnificados, pero tan sólo porque es el camino que les separa del objeto de su venganza.
Ópera prima de su director, Jack Sholder que también participó en la elaboración del guión y que años después nos traería otro título de culto para el fantástico, como es Hidden (1987). A grandes rasgos, la película trata sobre un grupo de internos de un psiquiátrico que se escapan de la institución, tras un corte de luz que tira por tierra todo el sistema de seguridad. Obsesionados con la idea de que el nuevo psiquiatra ha asesinado al anterior para ocupar su puesto, este grupo formado por cinco psicópatas bien definidos por las particularidades de su demencia, deciden acudir a la casa del nuevo doctor para vengarse por la supuesta muerte de su anterior psiquiatra.
Los temas que se tocan en Alone in the Dark son bastante más profundos que los que suelen darse en un slasher prototípico. Aquí se desarrolla la idea de lo fina que es la capa que separa a los cuerdos, de los locos. La institución psiquiátrica en la que va a empezar a trabajar nuestro protagonista se distingue por la indulgencia en las técnicas, hasta con los pacientes más peligrosos que emplea su director. Un espléndido Donald Pleasence que en muchas ocasiones hasta nos hace dudar de que él mismo, sea uno de los los internos. Por otro lado, la familia de este nuevo psiquiatra, perfectamente normal y para nada violenta, tendrá que hacer todo lo posible para sobrevivir cuando estos locos asalten su casa, hasta el punto de convertirse en asesinos, si fuera necesario.
Si por algo destaca esta película es por un reparto excepcional. El grupo de pacientes que escapan de la institución está formador por: un ex soldado esquizofrénico y paranoico interpretado por Jack Palance, un párroco con tendencias pirómanas al que da vida Martin Landau, un abusador de menores y The Bleeder, un asesino que oculta su cara tras una máscara de hockey y que sangra por la nariz siempre que quiere cometer un crimen. Aunque estos dos últimos actores no son conocidos, para el papel de nuevo doctor del psiquiátrico, tenemos a Dwight Schulz, más conocido como Murdock del Equipo A (1983-1987), para todo aquel que se criase en los 80.
Como dato curioso, deciros que para la escena de la pesadilla final contaron con el artesano en efectos especiales, Tom Savini, con el que Sholder había trabajado en la grandiosa, The Burning (1981).
Alone in the Dark fue la primera película producida por la New Line Cinema, que ya había visto el filón del mercado de cine de género cuando se dedicaba exclusivamente a tareas de distribución. A esta productora, hoy en día absorbida por la Warner, le debemos sagas como A Nighmare on Elm street, Critters o The Texas Chainsaw Massacre.
Considero que Alone in the Dark es una cinta que merece ser rescatada, no sólo por su reparto espectacular y sus guiños a películas como Halloween (1978) o Friday the 13th (1980), si no porque aborda temas o nos pone en situaciones mucho más complejas de las que se perciben a simple vista: el turbio pasado de la hermana del psiquiatra, la permisividad de instituciones mentales que pretenden que los internos sean más colegas que pacientes, las frágiles medidas de seguridad del centro y cómo en un país desarrollado como EEUU, un corte de luz a nivel municipal, puede acarrear disturbios violentos generalizados....
APT PUPIL (1998)
THE ASPHYX (1973)
The Asphyx es toda una rara avis del terror gótico británico que merece ser rescatada por su original visión del Mad Doctor, la inmortalidad y los experimentos para cambiar los designios divinos.
Un rico científico de la época victoriana, aficionado a la fotografía, descubre una especie de bruma que aparece en las fotos cerca de la personas, cuando éstas están próximas a la muerte. Tras un trágico accidente descubre que este borrón no es alma de la persona abandonando el cuerpo, si no que es el Asphyx, un espíritu de la mitología griega que aparecía para llevarse a la persona al inframundo. Poseído por la idea de burlar a la muerte, nuestro científico fabrica un dispositivo capaz de atrapar a estos espíritus y así convertir a esas personas en inmortales. Sin embargo, el invento no parece funcionar del todo bien y cegado por la ambición y la arrogancia, este ingenuo mad doctor acabará provocando una serie de consecuencias devastadoras para toda su familia.
La película está ambientada en la impresionante mansión de la familia Cunningham dónde vive este prestigioso y respetado científico junto a sus hijos y su futura esposa. El interior de la casa nos trasporta a esa imagen que tenemos de la época victoriana con salas repletas de estanterías atestadas de libros, instrumental científico, retratos en blanco y negro y relojes de pie. Un ambiente científico intelectual que nos recuerda mucho al de la novela de Frankenstein. Toda la acción se desarrolla en este entorno y le otorga a la película una apariencia bastante teatral.
En la película no existe ningún villano, ni monstruo como tal, si no un espíritu, el Asphyx, al que ahora identificaríamos como la Muerte que viene a buscar a sus futuras víctimas porque les ha llegado su hora. No existe ninguna maldición, ni ningún oscuro designio, la muerte se limita a perpetuar el orden natural de las cosas. Lo que sí tenemos es un científico que cegado por el dolor y la tragedia realiza experimentos imprudentes que van más allá de su propia capacidad intelectual y cuya ambición lo acabará devorando.
El diseño del Asphyx es bastante gracioso, una especie de holograma azulado que representa lo que a mi me parece una momia con la boca abierta y aspecto amenazador. La verdad es que me recordó bastante a los fantasmas verdosos de los Cazafantasmas, jejeje.
A pesar del gran trabajo de dirección y cinematografía que desprende The Asphyx está fue la única película que dirigió Peter Newbrook. El cineasta británico dedicó la mayor parte de su carrera a tareas de producción, cinematografía y operador de cámara en clásicos como The Bridge on the river Kwai (1957) o Lawrence of Arabia (1962).
Más que una película de terror considero a The Asphyx como un drama de proporciones astronómicas con ciertas dosis de ciencia ficción. Una película interesante, sin villano, de ritmo pausado, con algún giro en la trama, sin demasiados sobresaltos que nos transporta a esa época en la que era plausible pensar en capturar el alma de alguien y convertirla en inmortal o juntar pedacitos de personas y crear un autómata. Una época donde los espíritus, las maldiciones formaban parte de la vida cotidiana y la inocencia ante lo desconocido era entrañable.
THE BEYOND (1981)
miércoles, 24 de febrero de 2021
WIHM: ALWAYS SHINE (2016)
Tengo que reconocer que tenía mucha curiosidad por ver Always Shine, descubrir a su directora Sophia Takal, que el año pasado recibió unas críticas feroces por su trabajo en según se dijo, una versión de feminismo barato en el remake de Black Christmas (2019). Lo cierto es que todas estas malas opiniones, me alejaron de ver la película, cuando además no soy muy entusiasta de los remakes que a mi parecer son innecesarios. No obstante, si en algo ha contribuido mi visionado de Always Shine es en mi interés por el resto de la filmografia de Takal, sobretodo ha despertado mi curiosidad su opera prima Green (2011), de la que he leído que puede considerarse como una precuela no confesa de esta película.
lunes, 15 de febrero de 2021
WIHM: FATAL FRAME (2014)
Qué contenta estoy con la selección de películas para el WIHM que llevo hasta ahora porque además de brindarme la oportunidad de descubrir nuevas directoras de cine de terror de las que no tenía ni idea, estoy disfrutando bastante con sus propuestas. Este año, quería ampliar un poco más el abanico e introducir una mayor variedad de nacionalidades porque es evidente que no solo hay directoras de terror en Estados Unidos. Así que dada mi reciente pasión por el cine de género asiático, quería incluir al menos una película de aquellas latitudes.
Fatal Frame es la adaptación de la novela de Eiji Otsuka, Fatal Frame: A curse affecting only girls (2014) que su vez se basa en una de las franquicias más importantes del mundo de los videojuegos de terror. Mari Asato, una de las directoras de mayor éxito en los últimos años del panorama del terror nipón, no sólo se encarga de dirigir esta película, si no que también corre a su cargo la adaptación del guion. Mari Asato comenzó su carrera en el mundo del cine como fotógrafa y aprendiz de Kiyoshi Kurosawa, muy conocido en el cine de género por títulos tan influyentes como Cure (1997), Kairo (2001) o Creepy (2016), de la que os hablé en mi especial sobre cine de terror asiático poco conocido. Pocos años después, empezó a dirigir sus propias películas, principalmente aportaciones a franquicias de cine de terror ya consolidadas y exitosas. Fue una de las seleccionadas para impulsar la franquicia de Ju-on en su décimo aniversario con dos películas: Black Ghost (2009) y White Ghost (2009). Entre sus películas más conocidas cabe destacar tres secuelas de la conocida cinta de ciencia ficción/terror The Chasing World (2008), Ring of Curse (2011), película de maldiciones protagonizada por idols y Bilocation (2013), terror con doppelgängers, gracias a cuyo éxito consiguió que la ofrecieran ponerse al frente de la película que hoy nos ocupa.
Como yo no soy muy de videojuegos, me he enterado que la cinta sólo se basa ligeramente en el juego de supervivencia en el que había que matar fantasmas con una cámara oscura. Pues bien, la película nos sitúa en un instituto católico de niñas en el que una de ellas, Aya, la chica más popular, tras tener visiones de su propia muerte, se encierra en su cuarto. A partir de ese día, se aparece el fantasma de una joven que pide ayuda a las estudiantes para que la liberen de la maldición y una a una van desapareciendo. Todas creen que la culpable de todo es Aya, a la que llevan mucho tiempo sin ver menos Michi y juntas tratarán de liberar al colegio de esta horrible maldición que sólo afecta a las chicas cuando a la media noche besan la foto de la persona a la que aman.
De una forma muy inocente y muy bien integrada en la historia, Fatal Frame nos habla de la sexualidad femenina, del tabú de la homosexualidad en Japón y de la fatalidad que acarrea que personas tan jóvenes con las hormonas en total efervescencia, no vayan a poder vivir nunca su amor de manera natural. Las chicas que sucumben ante la maldición son aquellas que en una especie de estado de sonambulismo, besan una foto de Aya de la que todas están enamoradas.
Fatal Frame es una película japonesa de fantasmas de corte clásico: mujeres protagonistas, maldición e investigación para resolver el conflicto. La tensión y el misterio se va cociendo a fuego lento, aquí no tenemos grandes sustos y el fantasma se mueve sigilosamente y se acerca lentamente a la pantalla o a sus víctimas.
Aunque la atmósfera de la película es ya totalmente inquietante de por sí con los fantasmas y las desapariciones de las chicas, lo cierto es que la propia escuela con sus extrañas costumbres, ya pone los pelos de punta. La trágica Ofelia de Hamlet es algo parecido al emblema de la institución y la directora no sólo tiene en su despacho el famoso cuadro de John Everett Millais que representa su ahogamiento en el río, si no que en la ceremonia de graduación, las niñas cantan el soliloquio del suicidio de Ofelia. Todo bastante espeluznante teniendo en cuenta que la escuela arrastra un gran historial de ahogamientos.
La belleza de unas imágenes, que nos trasladan a un especie de estado de duermevela placentero porque la película no produce terror en ningún momento, más bien inquieta y despierta curiosidad por el origen del fantasma. Después de varios giros de guión, algunos más tramposos que otros, la realidad será desvelada y como siempre me quedé con la satisfacción de ese arte que destilan las historias asiáticas de fantasmas que son utilizados como respuesta sobrenatural a crímenes o traiciones terrenales.
Por sacar algún punto débil a la película diría que hay algún personaje secundario que no tienen mucho que ver con la trama principal y aparecen para no volver a hacerlo nunca más. Uno de ellos es el chaman que canaliza la voz de una de las chicas malditas y que no terminé de entender cuál era su función o si simplemente, su inclusión se debía a algún fan service con el videojuego. Digo esto por el tema de la cámara oscura, un elemento clave en el videojuego, cuya aparición aquí es anecdótica.
Reconozco que a pesar de que Fatal Frame no me parece una película perfecta, me ha fascinado. Todo en ella, su trágica historia con varias capas, la bellísima manera de estar rodada, la música que contribuye en gran medida a esa atmósfera onírica, han hecho de esta película todo un descubrimiento. La verdad es que me ha dejado con ganas de seguir conociendo la filmografia de Mari Asato y no tardaré mucho en ver Bilocation (2013), a la que ya tenía en el radar. Así que más pronto que tarde espero traeros su reseña porque tengo en mente hacer otro especial de Terror desconocido asiático y si pasa el corte, allí estará. Según noticias recientes, Chistophe Gans, director francés conocido por la adaptación de Silent Hill (2006), habría afirmado estar preparando una nueva película sobre Fatal Frame.
jueves, 11 de febrero de 2021
WIHM: MESSIAH OF EVIL (1973)
Seguimos en el Woman in Horror Month con una película que llevaba tiempo queriendo ver porque aunque no es de las cintas más conocidas, sí que suele aparecer en casi todas las listas de las mejores películas de terror dirigidas por mujeres. Messiah of Evil es una película enigmática, con una atmósfera totalmente onírica en la que muchas veces no sabremos si estamos viendo la realidad o las pesadillas de alguno de los personajes, deja más interrogantes que respuestas, pero a pesar de ello resulta fascinante. Os confieso que he tenido que verla dos veces para tratar de entenderla y ahora tengo tantas cosas en la cabeza de las que os quiero hablar que a ver si soy capaz de ordenar mis ideas y no convertir esto en una locura, jajaja.
En esta ocasión, la autoría de la película está compartida. Gloria Katz y su marido, Willard Huyck escriben, dirigen y producen esta película, aunque el trabajo de Glorian Katz no aparece acreditado. Messiah of Evil era la única película que habían hecho cuando George Lucas, compañero de universidad de Huyck, les contrató para el guión de American Graffity (1973). A partir de aquí, su carrera despegó, principalmente en el mundo del guión y la producción con películas como Indiana Jones and the temple of the Doom (1984) o Howard the duck (1986). Como veis en el título, la película fue estrenada en 1973 pero 10 años después se reestrenó bajo el nombre de The Dead People porque la MPA (Movie Picture Association of America) les prohibió usar la palabra Mesías porque según ellos, provocaba confusión.
Volviendo a Messiah of Evil fue un película de bajo presupuesto que arrastró varios problemas en la producción y pos producción, lo que acabó convirtiéndola en una película inacabada y con algunos problemas de cohesión: subtramas que se abandonan o personajes flojos. Sin embargo, lejos de desmerecerla, esto "fallos" de cohesión contribuyen a darle al conjunto una patina de surrealismo y extrañeza que la convierten en una película muy interesante. No me extraña en absoluto que haya ascendido a las esferas del culto porque es una obra de lo más enigmática.
Basada ligeramente en el relato de H.P. Lovecraft, The Shadow over Innsmouth (1931), Messiah of Evil comienza con el degollamiento de un hombre a manos de una chica. Tras esto, conocemos a Arletty, una joven que se dirige a Point Dune, en la costa de California porque lleva tiempo sin saber nada de su padre, un artista que se había retirado allí para pintar. Una vez en el pueblo, empiezan a sucederse situaciones extrañas tanto con los lugareños, como con el entorno: un inquietante episodio en la gasolinera, la extraña casa de su padre con pinturas de figuras humanas en blanco y negro que cubren la paredes, el encuentro con un peculiar trío de viajeros, Thom, Laura y Toni, que pasan el tiempo escuchando leyendas de la zona y que acabarán instándose con ella en la casa de su padre. Gracias a la historia que les cuenta un lugareño descubren la leyenda del forastero oscuro. Un personaje que 100 años antes había bajado de la montañas cuando la luna se volvió roja, proclamando una nueva religión con tendencias caníbales que vino acompañada de cosas terribles. El forastero anunció que volvería un siglo después, cuando la luna volviese a teñirse de rojo.
Estos 100 años están a punto de cumplirse y los lugareños parecen estar poseídos por una especie de mal que los obliga a quedarse catatónicos mirando a la luna, esperando expectantes con hogueras en la playa o persiguiendo y "matando" a estos forasteros que han llegado a su pueblo. Es muy curiosa la caracterización de estos infectados porque a parte de sangrar por los ojos, un peculiar gusto por la carne cruda, una expresión hierática e ir bien vestidos, pasarían perfectamente por personas normales. Su representación recuerda mucho a Night of the Living Dead (1968) de George A. Romero. Otra de las cosas que me llamaron poderosamente la atención es que casi todos los infectados van vestidos de traje, como si acabaran de salir de una boda, en contraposición con Arletty y el trío protagonista que representan una imagen más bohemia, hippy y libertina. Desconozco si esto es un indicativo de una lucha de clases, pero casualmente las figuras pintadas por el padre de Arletty en la casa se corresponden con la estética de estos infectados.
Aunque todo en Messiah of Evil es fascinante, me gustaría destacar sus 3 escenas más icónicas porque tiene bastante miga. En primer lugar, cuando Laura decide marcharse de la ciudad porque no le gusta el comportamiento de Thom con la recién llegada Arletty y es recogida por una camioneta conducida por el personaje mas enigmático de toda la película. Éste está interpretado por el actor afroamericano albino, Bennie Robison, cuya inexpresividad y mirada desviada, le otorga una aire espeluznante que se incentiva cuando descubrimos su gusto por la ingesta de ratas vivas. Para más inri, lleva a un grupo de personas sentadas en la parte de atrás de la camioneta, totalmente estáticas y con la cabeza inclinada hacia arriba, entiendo que expectantes a que la luna se tiña de rojo. Un hecho que me pareció de lo más inquietante, pero que los personajes que lo presenciaron, no parecían darle mucha importancia.
Pasamos de esta escena casi automáticamente a otra que me interesa y que tiene lugar en el supermercado al que huye Laura, tras escaparse la camioneta. El lugar parece desierto, hasta que la joven gira uno de los pasillos y se encuentra con un gran grupo de autóctonos comiendo carne cruda directamente del contenedor de refrigeración y cuando detectan su presencia, empiezan a perseguirla. La localización en un entorno comercial nos recuerda al que años después usaría George A. Romero en Dawn of the Dead (1978) y que aquí desconozco si pretende ser una crítica contra el consumismo excesivo porque en Messiah of Evil todo es un enigma, jajaja.
La última escena de las que os quería hablar y que como cinéfila, me fascina es la que tiene lugar en una sala de cine a la que acude la otra joven viajera, Toni para vencer el tedio que le supone su estancia en el pueblo. La chica entra en una sala prácticamente vacía y a media que avanza el Western que se está proyectando, la sala se va llenando a sus espaldas de lugareños hieráticos que sangran por los ojos. El ruido de la película y la situación tan surrealista que se da y al mismo tiempo tan terrorífica, la convierten en una escena que permanecerá para siempre grabada en mi memoria.
También es muy relevante en Messiah of Evil, el uso de la voz en off tanto de la propia protagonista, como del padre desaparecido, a través de los diarios que la joven encuentra en la casa: Estos narradores con ese tono de voz tan escalofriante, no sólo nos ayudan a seguir la trama, si no a otorgarle al conjunto un tono de extrañeza porque es como si Arletty nos contase la historia una vez pasada, pero relata hechos en los que ella no intervino y no estaba presente.
Otro dato curioso es que la mayor parte de las muertes que se dan en la película son más sugeridas que explicitas por lo que queda en manos del espectador la interpretación que se les de. Bueno, la verdad es que todos los interrogantes que nos sugiere Messiah of Evil: ¿de dónde viene esta especie de infección maldita? ¿cómo se contagia? ¿porque estos infectados salvan a algunas personas y a otras no? ¿porque se pinta el padre de Arletty la cara de azul? queda en nuestra mano, los espectadores, darle una interpretación.
Como habéis podido comprobar Messiah of Evil ha sido una película que a pesar de sus imperfecciones, me ha fascinado y que os recomiendo encarecidamente. Dejaros atrapar por la maldición de Cape Dune, estad prevenidos para cuando aparezca la luna de sangre porque abrirá las puertas del Infierno. "Y, entretanto dejemos que nuestro tiempo discurra, suavemente, en la prisión de nuestras mentes.