martes, 18 de febrero de 2020

WOMEN IN HORROR MONTH: THE ICE CREAM TRUCK (2017)


El "trabajo"de bloguera de cine de terror a veces conlleva unos sacrificios, para los que no se si estoy debidamente preparada. Mi buceo por esas listas de películas de Terror dirigidas por mujeres y mi afán por traeros ejemplos más desconocidos que no suelen aparecer en esos especiales, me han llevado a ver una película que se sitúa en el universo suburbano de clase media de Mujeres Desesperadas y que casi por accidente, se topa con un slasher.

En The Ice Cream Truck tenemos a una joven madre, Mary que se ha mudado a su nueva casa, una semana antes que su marido y sus hijos, en busca de algo de tranquilidad e inspiración para la escritura de su nuevo libro. Su llegada a este barrio de la periferia de Seattle, despierta el interés de sus vecinas que acuden raudas y veloces a la puerta de Mary para cotillear un poco e invitarla a una fiesta. Allí nuestra protagonista conocerá a la fauna que habita su vecindario y hace algo más que migas con el hijo adolescente de la organizadora del evento. Mientras tanto, tenemos a un vendedor de helados que ha decidido asesinar a todos los jóvenes de conducta reprobable que encuentra a su paso.  

Para Megan Freels Johnston, responsable tanto del guión, como de la dirección de The Ice Cream Truck, éste es su segundo trabajo tras las cámaras, después de su debut con Rebound (2014)Johnston es la nieta del famoso escritor norteamericano de novela negra, Elmore Leonard cuyas novelas han sido adaptadas en innumerables ocasiones al cine y la televisión: Jackie Brown (1997), Out of Sight (1998) o la serie Justified (2010-2015). Según apunta la directora, cuando le preguntan sobre la inspiración para escribir este guión, comenta que en su barrio había muchos camiones de helados, símbolo de juventud y felicidad y que le parecían especialmente asquerosos los que fabricaban helados en la propia furgoneta por lo que pensó que ahí había una historia. Así es, queridos horror lovers, ¿todavía seguís esperando que os llegue esa maravillosa idea para una novela o el guión de una película? Pues mirad que fácil y sencillo fue para Johnston, aunque siendo honestos, su guión hubiese necesitado definir mejor su camino. 

La verdad es que tengo mis dudas a la hora de considerar a The Ice Cream Truck como una película de terror o no. Mas bien parece el drama de una mujer de mediana edad que ve como su juventud se le ha escurrido entre los dedos. El hecho de volver al barrio en el que se crió y estar durante una semana sin su carga familiar, reaviva sus deseos de juventud y revoluciona sus hormonas, hasta el punto de ligar con un adolescente. Mientras Mary intenta frenar sus deseos y el joven hace todo lo posible porque ésta caiga en la tentación, tenemos a un vendedor de helados, paseándose por el barrio en su furgoneta de aire retro y musiquilla infernal, que se dedica a asesinar adolescentes sin que hasta la fecha, sepamos el motivo. 

No hay mayor problema en que desconozcamos las motivaciones del asesino de un slasher y sobretodo como aquí, si lo que quieren es mostrar un asesino prototípico: engaña a los jóvenes para subir a su camión y matarlos, si esta técnica falla, los persigue hasta las entrañas de su casa antes de que tengan sexo y luego se lava la manos porque era un plano muy necesario para la historia. El asesino que va caracterizado como un heladero de los años 30/40 que dice ser "un hombre chapado a la antigua" no produce ningún temor, ni interés. La verdad es que da mucho más miedo el transportista de la mudanza del principio que tienen unas actitudes totalmente extrañas e intimidatorias que este pobre diablo. De hecho, he leído que Johnston tenía la idea de hacer una secuela de esta cinta que justo tendría como protagonista a este transportista, interpretado por Jeff Daniels Phillips al que conoceréis por The Lord of Salem (2012), 31 (2016), 3 from Hell (2016) o Satanic Panic (2019).

Lo que que sí demanda un slasher es un número considerable de asesinatos y muertes más o menos originales. Pues bien, The Ice Cream Truck tampoco nos lo ofrece porque no recuerdo bien si son 5 o 6 asesinatos y esto contando por lo alto y la mayor parte de ellos, no se ven claramente. El más original y gracioso podría haber sido en el que el asesino usa una cuchara de helados para machacar el cráneo de una adolescente, pero el plano que tenemos es el del él mismo asestando los golpes, mientras la sangre le salpica.

No se tarda mucho en perder el intereses de esta subtrama porque está totalmente desconectada del tema principal: la crisis de madurez de la protagonista. Las víctimas son totalmente aleatorias y sólo aparecen en pantalla unos minutos antes de morir por lo que empatía cero. Podrían haber sido extraterrestres, zombis o los tiburones voladores de Sharknado (2013) los que hubiesen estado rondando el barrio que el resultado hubiese sido el mismo. Es como si la directora hubiese estado grabando este drama sobre la crisis de mediana edad y de pronto, se hubiese topado con un slasher y ella tenía la cámara ahí plantada. Todo bastante extraño. 



Otro de los grandes problemas que le veo yo la película es la elección de casting. Si el tema principal de la trama es la relación de una madre de familia de treinta y tantos con un chico de poco más de 18 años, haz que lo parezcan. En el papel de Mary tenemos a la impresionante Deanna Russo que aunque en esa época rondaba la edad que requiere su papel, es una mujer muy atractiva, que aparenta ser más joven. El verdadero escoyo a sortear es la elección de John Redlinger para interpretar a un adolescente de apenas 18 años. No he sido capaz de averiguar la edad de este actor, pero su físico y actitud en la película, representan a alguien mucho más mayor y cercano a la edad de la protagonista. Esto contribuye a que el impacto que debería haber causado en el espectador una relación que rozaba la "corrupción de menores", desaparezca totalmente. 


A pesar de todo esto, hasta el final, no consideré a The Ice Cream Truck una mala película, si no más bien un producto que no esperaba, totalmente alejado de la idea de slasher que me habían vendido. Hasta ese momento, me resultaba una cinta entretenida, con una muy buen ambientación para recrear un vecindario tontamente inquietante y por que no, muy similar al de Halloween (1978). Estas reminiscencias a la película de Carpenter también estaban motivadas por la música. Además el personaje de Mary, me pareció bastante interesante porque se aleja bastante de los estereotipos y nos muestra a una joven madre moderna y más cercana a la realidad.

Sin embargo, ya me empieza a parecer un poco molesto que, al igual que me pasó en Chained (2012), el final de The Ice Cream Truck vuelva a tirar por la borda lo poco que podía haber conseguido. Como ya habréis adivinado no es que la película me estuviese entusiasmando, pero sí que estaba algo intrigada por el salseo de esta atípica pareja porque las hazañas del asesino heladero, a estas alturas, me importaban ya bastante poco. El problema llega cuando el final que te plantean, cuestiona todo lo que has visto hasta ese momento, incluso introduciendo un elemento que carece totalmente de sentido y terminas bastante cabreado con la cinta. Los torcimientos de culo a lo Shyamalan requieren de un arte y un quebramiento de cabeza y no esta salida fácil y super manida que ya huele a rancio y enfada muchísimo. 



jueves, 13 de febrero de 2020

WOMEN IN HORROR MONTH: CHAINED (2012)


A pesar de que en mi caótico 2019 no le dediqué un especial a esta noble causa, retomo la tradición de dedicar el mes de Febrero al papel de la mujer en el cine de Terror. En anteriores ocasiones, os traje tanto películas dirigidas por mujeres, como películas protagonizas por las féminas más malvadas, desequilibradas o vengativas del género. Este año, no voy a ganar en originalidad, porque os voy a volver a traer cintas dirigidas por mujeres, pero me he zambullido en el fango para traeros producciones más desconocidas, que no suelen aparecer en este tipo de listas.

Sin más dilación, ¡¡¡comenzamos el Bloody Women Power!!! 


CHAINED (2012)




Inicio este especial de películas de terror dirigidas por mujeres con una de las cintas más duras e incomodas que he visto en años. Si bien es cierto que los secuestros es una temática bastante recurrente en el cine, cuando el rapto no obedece a algún tipo de chantaje o no se produce un asesinato, si no que el secuestrador se apropia de la víctima "de por vida" es infinitamente más aterrador.

La responsable de co-escribir el guión y de dirigir la película es Jennifer Lynch, hija de David Lynch. Un hecho que a priori, puede verse como una gran ventaja, le acarreó bastantes problemas en sus inicios, al ser acusada de haber recibido un trato de favor por parte de su padre, a la hora de dirigir su primer largometraje, Boxing Helena (1993). Aunque la película fue nominada en el Festival de Sundance, la crítica se cebó con ella, provocando su desplome en taquilla. A pesar de que su ópera prima había trascendido todas estas vicisitudes y alcanzado el status del culto, el varapalo a su trabajo y autoestima la mantuvo alejada de la Industria durante más de una década, tiempo que dedicó a superar su adicción al alcohol, las drogas y las secuelas de un accidente que casi le costó la vida. No fue hasta el año 2008, que estrenó su siguiente largometraje, Surveillance, un thriller policíaco de lo más inquietante protagonizado por Bill Pullman y Julia Ormond. La película ganó el premio a la mejor película en el Festival de Sitges, lo que no sería especialmente relevante, si no fuera porque ese mismo año competía con la obra maestra del vampirismo, Let the right one in (2008). Tras esto, su siguiente película, Hiss (2009), tampoco estuvo exenta de polémica, ya que según apunta Lynch en una entrevista concedida a la St. Louise Magazine, el producto final nada tenía que ver con su versión de la película, ya que ella no había intervenido en las labores de montaje y edición. Por fin llegamos a su cuarto trabajo tras las cámaras, Chained, película con la que inauguramos el Woman in Horror Month y que se estrenó en el Fantasia Festival de Montreal en 2012, tras el cuál, sólo tuvo distribución doméstica.

La película relata la historia de Bob, un asesino en serie que utiliza su trabajo como taxista para secuestrar mujeres que luego tortura y asesina en su casa. Pero cuando rapta a una de sus víctimas y a su hijo de 9 años, decide quedarse con él y utilizarlo como su esclavo personal. El niño, al que renombra Rabbit, crece bajo una férrea disciplina que le obliga entre otras cosas, a limpiar los estragos de los asesinatos que su "progenitor" comete casi a diario. Cuando Rabbit se convierte en un adulto, Bob decide convertirlo en su protegido e instruirle en el arte de matar a mujeres y trasmitirle ese odio profundo hacia ellas. Pero, ¿habrán hecho mella estos 10 años de cautiverio en Rabbit o por el contrario, todavía queda algo de voluntad propia en él? 

Chained no es la típica película sobre un asesino que podríamos ver cualquier domingo por la tarde en televisión más interesada en el sadismo y los asesinatos que en la propia psicología del asesino. Lynch aborda los lazos afectivos que se establecen entre el niño y su captor y las causas que han llevado a este último a convertirse en un monstruo. La historia está contada a través de los ojos de la víctima, un niño inocente que ha sido aislado del mundo y de todo contacto con el exterior, salvo por este progenitor malsano y los pocos minutos que comparte con las víctimas de éste. La mayor parte de los asesinatos ocurren fuera de pantalla porque Rabbit no suele estar presente en el acto en sí, si no que escucha los gritos de las víctimas y luego se encarga de limpiar toda la sangre y enterrar los cuerpos. No penséis que esto lo hace menos aterrador porque sólo imaginar lo que esta pasando, te pone la piel de gallina.





Prácticamente toda la acción en Chained tiene lugar en esta casa en medio de la nada, sucia, desvencijada y con cámaras de tortura y de enterramiento. En este entorno tan sórdido y malsano es en el que Rabbit vive su niñez y desarrolla su adolescencia, provocando que los lazos afectivos entre el asesino y el niño cada vez sean más fuertes. Si en un primer momento, Rabbit se resigna a obedecer a Bob en todas sus estrictas y macabras reglas como mero recurso de supervivencia, pasados los 10 años de cautiverio, se da una especie de síndrome de Estocolmo a la inversa. El asesino empieza a ver al chico como su protegido y desarrolla un especie de rol paternal enfermizo, animándole en sus estudios de anatomía porque quiere que el chico sea un experto asesino a su imagen y semejanza. 

Y, así es como transcurre la mayor parte de la película, con esta relación enfermiza, con Bob trayendo incontables víctimas anónimas a la casa, el único intento de fuga del chico es rápidamente anulado y provoca su encadenamiento. Resulta poco creíble que no aparezca ni un solo policía en la película, ni nadie que se percate de lo que esta pasando, dado el gran numero de álbumes que Bob le obliga a hacer a Rabbit con las noticias de sus asesinatos. Estamos ante lo que parece ser uno de lo asesinos más prolíficos del cine de terror, pero nadie sospecha nada y esto contribuye al que el mundo que hay tras de las puertas de esa espeluznante casa, no se sienta como real.

El desarrollo de Chained es lento y un tanto repetitivo, pero reproduce bastante bien la sensación de incomodidad y desasosiego que trasciende más allá de su visionado. Es de esas películas como The Mist (2007) o Eden Lake (2008), que sin ser tan buena, te deja mal cuerpo y te hacer perder toda esperanza en la humanidad. 

A parte de esta atmósfera malsana, lo mejor de la película son las interpretaciones de sus dos personajes principales. Por su parte, D'Onofrio, imponente con su presencia física, representa a un asesino implacable, brutal, atormentado por los abusos de padre cuando era niño y emocionalmente inestable. Su forma de hablar y de moverse, así como las ideas que le intenta inculcar al chico, denotan cierto tipo de deficiencia que le hacen impredecible. Por su lado, la interpretación de Eamon Farren que representa a Rabbit en su época adulta, es totalmente conmovedora. Su interpretación del chico frágil y sometido durante años, en el que todavía existen pequeños chispazos de rebeldía, a pesar de que vive continuamente aterrorizado y ese punto de desconexión con la realidad que te hace dudar si Bob no le habrá transformado finalmente, me resultó totalmente convincente. 

El mayor problema de Chained llega con el giro de guión que se produce en tu tramo final y del cuál no nos habían dado ninguna pista durante toda la película. El final que parece sacado de un telefilm barato es totalmente abrupto, carente de sentido y eso hace que no funcione. No era necesario estropear el brillante viaje que habíamos hecho siendo lo ojos de la víctima de una asesino letal y atormentado, sólo para sorprendernos y dejarnos con la boca abierta con algo sacado totalmente de la manga y carente de sentido. Es una pena que un final tan desafortunado estropee la sensación general del buen trabajo realizado hasta ese momento, pero así es y me da mucha pena reconocerlo. A pesar de todo, Chained es una película que os recomiendo si queréis pasar un "mal" rato y, ¿quién sabe? a lo mejor a vosotros sí os funciona su torcimiento de culo final.



lunes, 10 de febrero de 2020

UNDERWATER (2020)


La semana pasada fui al estreno de Underwater y aunque en un principio, no tenía pensado traerla al blog porque este mes iba a estar totalmente dedicado al Woman in Horror Month, no quería perder la oportunidad de hablar de una película que contra todo pronóstico, había disfrutado a lo grande. Recabé bastante información sobre ella cuando estuve preparando la crítica para Scanners, el podcast en el que participo habitualmente y las ganas de escribir sobre la cinta dieron alas a mis dedos que escriben estas palabras frenéticamente

Filmada en 2017, Underwater fue la última cinta bajo el sello de la 20th Century Fox, antes de ser comprada por Disney y de ahí, el retraso en su estreno. Para William Eubank, un treintañero con amplia experiencia como director de fotografía, tanto en cortos como largometrajes, ésta es su tercera película como director y la primera respaldado por unos grandes estudios. Los anteriores trabajos de Eubank en la dirección, siempre han estado relacionados con la ciencia ficción. En su ópera prima, Love (2011), que no sólo dirige, sino que también firma el guión, tenemos un drama espacial en el que un joven astronauta pasa años solo, orbitando alrededor de la Tierra tras perder toda comunicación con ésta. Una ralladura introspectiva sobre la soledad bastante soporífera para mi gusto. En su segundo trabajo, The Signal (2014), dónde coescribe el guion junto a su hermano Carlyle y David Frigerio, tenemos un thriller de ciencia ficción en el que tres estudiantes del MIT son arrastrados hasta una casa solitaria persiguiendo a un hacker y tras perder el conocimiento, despiertan en una instalaciones científicas sin saber por qué. Una película con una premisa muy interesante, pero que a medida que avanza, la historia se va desinflando principalmente porque muchos de los enigmas que nos plantea, no tienen explicación.

Eubank no tiene nada que ver con el guion de Underwater que escribe Brian Duffield, el mismo que el de Babysitter (2017), esa comedia de terror dónde descubrimos a Samara Weaving. Y, ¿de qué va esta película? Pues como su propio título indica, nos vamos bajo el agua, exactamente a 7 millas de profundidad en la fosa de las Marianas, dónde se sitúan unas instalaciones científicas. La paz del complejo se ve afectada por un terremoto que colapsa la mayor parte de la estructura y un pequeño grupo de supervivientes tiene que hallar la manera de salir de allí y llegar a la superficie. Algo que a priori, puede parecer muy sencillo, pero que choca contra las dificultades de estar en el fondo del océano: las instalaciones se vienen abajo por las continuas explosiones que ha provocado el terremoto, la presión, la oscuridad, la falta de oxigeno y han perdido toda comunicación con el exterior. Pero como pasaba en dos de mis películas de terror favoritas, The Descent (2005) y The Ruins (2008), el verse atrapados en lugares en los que la escapatoria es muy complicada, va a ser el menor de sus problemas. En el caso de Underwater, no sabemos si bien el terremoto o bien la perforaciones de los científicos, han liberado algo que nunca debía haber sido despertado.

Una relación muy loca que me vino a la cabeza tras ver la película, es que la premisa del desastre es practicante calcada a The Meg (2018). En ese blockbuster, el Megalodón era liberado también en la Fosa de las Marianas tras unas pruebas nucleares en la zona. Así que hay que tener mucho cuidado porque parece que esa fosa es un portal de todos los monstruos y criaturas de nuestras pesadillas.

Volviendo a la película, ésta bebe claramente de películas como Alien (1979) o Abyss (1989), pero no intenta ocultarlo y nos ofrece una película de terror subacuático muy solvente y con claras reminiscencias a la serie B de los años 80 y 90. El ritmo en Underwater es frenético y no deja un minuto para el respiro en esa ardua tarea de encontrar la forma de escapar de ese "ataúd" de acero. Y sí, uno de los puntos fuertes de esta película es la claustrofobia que sentimos en todo momento, tanto en lo estrechos pasillos y angostos recovecos por los que deben introducirse en busca de una salida, como en la inmensidad y oscuridad del océano. 




Una de las flaquezas de Underwater son sus personajes que pecan cómo en la mayor parte de las películas de acción, en no estar muy desarrollados. Tenemos todo un abanico de personajes prototípicos: la chica fuerte, la miedosa e insoportable, el alivio cómico, el capitán decidido y con un punto de locura, el chico valiente y encantador y el tío listo. Se dejan entrever relaciones entre los personajes o historias secundarias que no se desarrollan lo suficiente y quedan un poco cojas. Kristen Stewart está estupenda en su versión de Ripley y, aunque en un primer momento, no estaba muy convencida con la elección de esta actriz a la que le tengo un poco de manía desde Twilight (2008), tengo que reconocer que se ha dejado la piel en este papel. Una mujer fuerte, luchadora e impasible ante la desolación de la situación que tiene que afrontar. A su lado, el carismático Vincent Cassel que con su imponente presencia, ya sabemos que es el capitán y el encargado de salvar a su tripulación. Pero hubo un personaje que me resultó totalmente insoportable y eso que su función era la de alivio cómico, pero sus chistes y chascarrillos no me hacían ninguna gracia. Os estoy hablando del personaje que interpreta T. J Miller, un cómico estadounidense muy conocido en la época en la que se rodó la película, pero actualmente apartado de la industria por sus continuos escándalos.

Pero sin duda, lo mejor de Underwater es su tramo final, dónde descubrimos el terrible mal que ha sido liberado y nos quedamos mitad maravillados, mitad desolados, al saber cuál es la verdadera amenaza a la que se enfrentan los protagonistas. No temáis con que no se vayan a ver muy bien las criaturas porque a pesar de que hay varias escenas en el fondo marino sumidos en la más sobrecogedora oscuridad, va a haber oportunidad de ver al monstruo o monstruos en su totalidad. Sin embargo, como os he dicho, tendréis que esperar hasta sus últimos minutos porque es toda una sorpresa que nadie espera y con la que deseareis levantaros de la butaca y aplaudir muy fuerte. Los efectos especiales de esta parte me parecieron absolutamente increíbles y el diseño de las criaturas os dejará con la boca abierta al reconocer a un viejo conocido del imaginario de nuestras pesadillas literarias

En la película encontramos varias escenas a cámara lenta que embellecen el resultado, pero es un recurso que le gusta demasiado a Eubank y debería de intentar no abusar tanto de él. Aunque la angustia y la claustrofobia del entorno se transmite a la perfección tanto en las instalaciones científicas, como en el océano, también tenemos varios jump scares que aunque predecibles, nunca decepcionan.

En definitiva, Underwater es una película de Terror muy entretenida y disfrutable, que desde el primer minuto no nos deja un minuto de descanso y la angustia que nos va generando la terrible situación de los protagonistas, se ve más que recompensada en su tramo final. Con esto no quiero decir que sea un peliculón porque no lo es, pero nos da lo que le pedimos siempre al cine que nos entretenga y nos haga disfrutar a lo grande. Además de animaros a verla, os recomendaría que en la medida de lo posible, lo hicierais en una sala de cine porque esos efectos especiales y esas criaturas bien merecen verse en pantalla grande.



viernes, 31 de enero de 2020

ENERO SANGRIENTO





Lo prometido es deuda y ésta es la primera de las novedades que van a llegar al blog. Quería traeros artículos frescos y rápidos de leer que no os entretuvieran más de unos pocos minutos pero que, al mismo tiempo, os proporcionaran horas de entretenimiento y os sirvieran como fuente de inspiración para descubrir mucho material sobre este género que tanto nos apasiona.

La idea me surgió gracias a los maravillosos emails de Sábado Gigante que se marca Noel Ceballos , periodista de GC España por el que siento una gran admiración. Desde ya mismo os animo a que os suscribáis a su newsletter porque me parece ORO PURO y estaréis al día de todo lo que se cuece en la cultura nacional y mundial con este gran monstruo de la comunicación.

A grandes rasgos, lo que pretendo conseguir con estos nuevos artículos que publicaré al final de cada mes, es traeros lo mejor que he visto, escuchado o leído durante esos 30 días y que, a mi parecer, es material imprescindible para todo horror lover que se precie. Una forma de compartir con vosotros el Bloodyverso en el que vivo y respiro cada día.

Dicho esto, empezamos:


QUÉ VER




MEJORES PELÍCULAS/SERIES DEL MES: (Podéis consultar todo lo que he visto en mi cuenta de Letterbox)

  • Dracula (serie/Netflix) (2020): Magistral reinvención del mito del conde Dracula a través de tres episodios de hora y media a manos de Mark Gattis y Steven Moffat, creadores de Sherlock. 
  • Dark night of the Scarecrow (1981): Una serie B ochentera muy disfrutable sobre un crimen injusto, una venganza y un espantapájaros ¿mortífero?


TRAILERS QUE ME HAN VOLADO LA CABEZA:


VÍDEOS  DE YOUTUBE INDISPENSABLES:


  • SensacineDraculaTop sobre las 10 mejores adaptaciones de Drácula a la gran pantalla y comparativa con la serie de Netflix.
  • RottenMind: Mejores películas del 2019. Un TOP con las mejores películas del año pasado que no se limita exclusivamente al Terror. Sin duda, os sorprenderá su número uno, una película muy reivindicable.
  • Spooky Astronaut (inglés). 12 Days of Christmas 2019. Tanto para los que estáis a tope con el listening, como para los que no (podéis ponerle subtítulos), no dejéis de ver la serie de las 12 películas de terror SORPRESA que Emma nos reseñó en Navidades. 


QUÉ LEER



ARTÍCULOS IMPRESCINDIBLES:


  • Filmin: Las 101 películas más esperadas del 2020. Una agenda indispensable para cinéfilos, entre las que encontramos La Abuela de Paco Plaza, la comedia de Terror, Bad Hair de Justin Simer o Kandisha de Maury y Bustillo que han vuelto con fuerza al cine de género. 
  • Fuera de Series: Las series de AMC, SundanceTV y DARKArtículo de finales de 2019 con series de Terror con muy buena pinta y lo interesante, es que ya las tenemos disponibles.
    • The Complex (DARK): Spin off y precuela de 2013 sobre Ringu (1998) y de manos de su creador, Hideo Nakata.
    • AMC Visionaries - Eli Roth: La historia del terror. Sólo he visto el primer capítulo sobre Slashers y me pareció una maravilla que hay que ver con papel y boli para ir anotando las referencias e ideas de los grandes maestros del género.
    • The Terror: Infamy (AMC): Segunda parte de la exitosa serie antológica, que en esta ocasión estará ambientada en la Segunda Guerra Mundial y unos inquietantes fantasmas japoneses.
    • Ghost Theater (DARK): Otra de las series de Hideo Nakata, en esta ocasión de 2015. Aquí una joven actriz de teatro verá cómo algo o alguien quiere acabar con la obra a toda costa, lo que puede acarrearle terrible consecuencias. 



QUÉ ESCUCHAR



PODCASTS ADICTIVOS

  • Marea Nocturna: ¡Especial Drácula!Complemento indispensable para la serie de Netflix, repasando los mejores Dráculas de la historia del cine, así como alguna joya bastante bizarra.
  • La Cola del Escorpión: Lo mejor del 2019: Repaso de las películas de terror más disfrutadas por D&D. Nada de TOPs que eso sería caer muy bajo para ellos.
  • Aguas Turbias: Aguas Turbias 100 Parte 1 Parte 2: Programa especial de más de 9 horas de diversión con anécdotas, recuerdos, invitados y todo lo que hace grande a mi podcast favorito.
  • El Terror no tiene Podcast: Top 10. Lo mejor del 2019: Un TOP bastante atípico en el que descubriréis muchas películas que no aparecen en otros especiales y que yo ni siquiera conocía. 

jueves, 23 de enero de 2020

LAS MEJORES PELÍCULAS DE TERROR DEL 2019

Gif de @TrentShayClaymations en Instagram

Menudo año sabático bloguero me tomé el 2019, pero perdí la inspiración para escribir y la energía necesaria para mantener toda la maquinaria en funcionamiento. En una época en la que los blogs empiezan a estar de capa caída, debido al cambio en los hábitos de consumo de los aficionados al séptimo arte, que prefieren podcasts y canales de Youtube, el blog tenía que adaptarse a esos cambios y ofrecer propuestas atractivas para los Horror Lovers. Así que durante estos más de tres meses de ausencia, no sólo me he dedicado a descansar del gran trabajo que supone estar al mando de todos los aspectos que implican llevar un blog, si no que me he sumergido en una especie de super brain-storming para actualizar el contenido que os ofrezco. No penséis que fue una tarea sencilla porque todo proceso de creación implica su dificultad, pero por fin las ideas salieron a flote y estoy deseando traéroslas para que las disfrutéis. 

Antes de que eso pase, hay algunas tradiciones inapelables con las que hay que proseguir y como siempre os traigo mi TOP 10 con las que fueron PARA MI, las mejores películas de terror del año pasado. Aclaro que son las películas que yo he podido ver en cines, festivales o alguna plataforma a lo largo del 2019, así que no os echéis las manos a la cabeza si hay alguna película que vosotros consideráis de 2018. La vida es dura y no la he inventado yo.

¿Volvió a ser el 2019 el año de terror cómo lo llevan afirmando las publicaciones NO especializadas durante los últimos 5 años aproximadamente? Pues yo diría que NO. Cierto es que las producciones de género siguen incrementándose año tras año, para el goce y disfrute de los Horror lovers, pero a mi parecer, las películas del 2019 tuvieron una calidad media y no hubo tantos productos excepcionales como en años pasados en los que esta lista se hacia sola. 

Publico este TOP a mediados de enero porque aprovecho hasta el mismísimo día 31 de diciembre para ponerme al día con todo lo que se me pudiera haber escapado pero evidentemente, no puedo abarcarlo todo. Así que dicho esto, empezamos con las películas que destacaron sobre la media, en mis visionados del extinto ya 2019.



10. BLISS



La última posición de la lista es para Bliss, una película que ha ido ganando enteros a medida que la he ido digiriendo tras su visionado. Un visionado, que no la beneficiaba en gran manera, ya que sólo se proyectó en las maratones nocturnas de Sitges y después de las jornadas que nos pegábamos viendo una película tras otra, ponerte está explosión de color y sonido a las 2:00, era como si tú mismo te hubieses chutado lo mismo que la protagonista. 

La nueva propuesta de Joe Bergos es el viaje psicotrópico de una artista que frustrada tras haber perdido las inspiración para su último encargo, decide buscar en las drogas el fuego de Prometeo que tanto anhela. El descenso a los infiernos de nuestra protagonista es como si hubieran metido en una batidora a Climax (2018) y Mandy (2018). El resultado es una locura de cinta con música estridente, colores chillones, sexo, litros  de sangre y un ritmo vertiginoso que empieza la primera vez que nuestra protagonista recurre a sustancias prohibidas y ya no para nunca más. 

También la temática del artista que se vuelve medio loco y sus cuadros se vuelven cada vez más oscuros y enigmáticos como influencia de las fuerzas que les poseen, me recordó a Devil's Candy (2015). Una película bastante interesante del director Sean Byrne, el mismo de la gran The Loved Ones (2009) que también os recomiendo.

Ya os advierto que puede que durante la primera media hora de Bliss, no entendáis a dónde quiere llevarnos Bergos con esta historia, pero es un viaje salvaje que nunca olvidareis y que se guarda algún que otro secreto bajo la manga. De hecho, yo hubo un momento que solté un gran "Ahhhhh", cuando me di cuenta por dónde iban los tiros.

Una visión de los Ángeles sórdida y sucia que nos tramité la decadencia en la que está cayendo nuestra protagonista, Dezzy. Cabe destacar la impresionante actuación que se marca Dora Madison porque todo el peso de la película recae sobre ella y es parte fundamental de lo bien que funciona una cinta que con otra actriz al frente, habría sido una chapuza. 



9. IN FABRIC



¿Quién me iba a decir a mi que me iba a gustar tanto una película sobre un vestido mortífero? Una cinta que antes de verla en la pasada Muestra Syfy, no sabía nada sobre ella, pero estaba avalada por el guionista y director, Peter Strickland del que todavía no he visto nada más, pero del que siempre he oído buenas críticas.

Podríamos dividir la estructura de la película en dos partes bien diferenciadas con un hilo conductor que sería el vestido mortífero. La primera y mi preferida es la de una mujer divorciada que vive con su hijo y la odiosa novia de éste, que para su próxima cita decide comprarse un fabuloso (y maldito) vestido rojo. En el segundo tramo, nuestro protagonista celebra su despedida de soltero para la que le han elegido como disfraz nuestro famoso y maligno vestido. En ambas historias su posesión arrastrará una serie de desgracias y de momentos bastante inquietantes. La trama se irá enrareciendo hasta límites insospechados, no sólo por los desastres que acarrea la posesión del vestido, si no por las extrañas prácticas de los dependientes y dueños de la boutique durante sus horas de descanso.

In Fabric está enmarcada en una estética visual muy potente que nos recuerda fuertemente a los gialli: colores saturados con predominación del rojo, maniquís, ambientación setentera y hasta puede que las brujas de Suspiria (1977) hayan cambiado de oficio. La música es tremendamente inquietante y los diálogos pedantes y cargados de humor negro de algunos de los personajes, contribuyen a crear una atmósfera muy turbia y bizarra.

Una propuesta diferente que estoy segura no será del gusto de todo el mundo, pero que si os dejáis atrapar por una película con un vestido con vida propia, dependientas creepys, maniquíes profanados y jefes quisquillosos, In Fabric no os decepcionará. Si su recuerdo ha permanecido en mi memoria desde el mes de Marzo que la vi, será por algo, ¿no?


8. CRAWL



Ya sabéis lo que me gustan las películas de animales mortíferos y para mi está fue la triunfadora del duelo del pasado verano entre los cocodrilos y la propuesta de tiburones que fue la nefasta secuela: 47 Meters Down: Uncaged.

Tenía muchas ganas de ver el regreso de mi adorado Alexandre Aja al terror más puro, tras una temporada dedicado al drama fantástico con Horns (2013) y The 9th Life of Louis Drax ( 2016) y la verdad es que no me ha decepcionado.

A grandes rasgos, la película trata sobre una joven que va a rescatar a su padre que se ha quedado aislado en una cabaña durante un fuerte huracán, con la mala suerte que allí se han refugiado unos cocodrilos, del tipo mortífero extremo y la cosa se va a complicar mucho.

Aja nos da exactamente lo que queríamos para una película veraniega de cocodrilos mortíferos: acción desenfrenada, reptiles creíbles y agresivos, pero no con sentimientos humanos como la sed de venganza del tiburón de The Shallows (2016) y una protagonista fuerte y luchadora como Kaya Scodelario.

¿Qué hay elementos que la hacen no ser una película totalmente redonda? Estoy de acuerdo. Varias de las víctimas de los cocodrilos, están puestas con calzador con el simple objetivo de convertirse en carne de cañón para nuestros depredadores, pero una cinta de terror de estas características demanda un número aceptable de víctimas y muertes violentas y ésta es la manera de proporcionárnoslas. Así que esto no me produjo demasiados problemas.

Puede que Crawl no ascienda al podio de las películas de cocodrilos mortíferos (puesto ocupado por Rogue (2007) desde hace más de una década), a pesar de sus múltiples referencias cinéfilas a Jaws (1975) o Jurassic Park (1993) y a hechos reales, sí en los huracanas hay quién aprovecha para robar, pero sí es un producto adrenalítico y altamente disfrutable.


7. UPGRADE



Al igual que con In Fabric, pude disfrutar de Upgrade en la pasada edición de la Muestra Syfy y la disfruté a lo grande. Las dos veces que Logan Marshall-Green se ha pasado por este Festival ha sido con sendos peliculones (el anterior fue The Invitation (2015)). Creo que ya ha llegado la hora de que le quitemos esa etiqueta que le encasilla como la versión Hacendado de Tom Hardy porque es un gran profesional que nada tiene que envidiarle al actor de Venom (2018)

Segundo trabajo de Leigh Whannel como director, tras Insidious: Chapter 3 (2015). Ahora el cineasta australiano tiene a las puertas del estreno The Invisible Man (2020), una de las películas más esperadas del año que cuenta con Elisabeth Moss como protagonista y con ella en el barco, nada puede salir mal.

Upgrade nos habla de una pareja que sufre un accidente y cuando nuestro protagonista se despierta en el hospital, descubre que se ha quedado parapléjico. Uno de sus antiguos clientes le ofrece la oportunidad de implantarle un chip en su espina dorsal que le permitirá volver a caminar. Además de esta habilidad nuevamente recuperada, todo su organismo se verá actualizado con múltiples destrezas que le vendrán muy bien porque la trama se va a volver muy loca y este Johh Wick cibernético va a repartir mandanga de la buena. 

A pesar de que Upgrade tiene una trama sencilla, los debates que se plantea su protagonista no los son tanto y parecen sacados de un episodio de Black Mirror (2011-2019). La historia nos sitúa en un futuro cercano, dónde la nuevas tecnologías ya permiten hacer cosas increíbles, pero todavía existen personas que prefieren hacerlo todo a la viaja usanza y reniegan un poco de estos nuevos adelantos. Es el caso de nuestro protagonista, mecánico de profesión, que tendrá que sobreponerse a sus reticencias tecnológicas para salir adelante.

Esta cinta de serie B lo tiene todo: acción, terror y ciencia ficción. En cierta manera, me recordó a las grandes películas del fantástico de los 90, estilo Hardware (1990), Universal Soldier (1992) o Fortress (1992) con las que nos lo pasábamos en grande con la acción que veíamos en pantalla y tampoco necesitábamos una actuaciones impresionantes, ni unas tramas creíbles. Simplemente era entretenimiento y diversión. Upgrade renueva las escenas de lucha con movimientos mecánicos, secos y rapidísimos como si de una mezcla de John Wick y el T-1000 se tratase, pero mantiene ese tufillo de serie B con una trama oscura de las traiciones y de luchas de poder en los bajos fondos tan típicas de antaño.


6. THE LODGE



The Lodge era una de las películas que mas ganas tenía de ver en la pasada edición de Sitges, ya que venía avalada por los directores de la tremendamente inquietante Goodnight Mommy (2015): Veronika Franz y Severin Fiala. Los directores austriacos vuelven a indagar en los problemas de las relaciones entre padres e hijos, en este caso, con una futura madrastra.

Los padres de Aidan y Mia se están divorciando, ya que su padre se ha enamorado de Grace, la única superviviente del suicidio colectivo de una secta, cuando éste estaba escribiendo un artículo sobre ellos. Los niños no aceptan a Grace y a su padre se le ocurre la feliz idea de que los cuatro pasen las Navidades en una cabaña en medio de ninguna parte. Sin embargo, este "genio" en psicología familiar tiene que ausentarse unos días por trabajo y deja allí a los tres juntos para que hagan migas. Y, ¿qué os tengo yo dicho que pasa en el cine de terror con las cabañas aisladas, ya sean en el bosque o en la montaña? Que las cosas no salen como uno había imaginado, si no, infinitamente peor y esta película no va a ser una excepción. 

Como dato curioso, deciros que la secta a la que pertenecía Grace en el pasado está inspirada en los hechos acontecidos a la secta ovni, Heaven's Gate, en la que su líder arrastró a 39 de sus seguidores a un suicido colectivo tras el paso del cometa Hale-Boop en 1997.

Una de las mejores cosas que funcionan en The Lodge y que te hace estar sentado al borde de la butaca, preparado para saltar cuando se produzca la gran revelación, es su atmósfera tremendamente opresiva, oscura y helada. Los tres protagonistas están aislados en una cabaña, en plena tormenta de nieve, la calefacción ha dejado de funcionar y los teléfonos han muerto. Por si esto no fuese suficientemente dramático, la relación de Grace con los niños es bastante tirante y empiezan a suceder cosas raras en la casa. 

¿Fuerzas ocultas acechan la cabaña, alguien está volviéndose loco? La cosa es que cuando la tensión que llevamos conteniendo durante prácticamente toda la película, salta por los aires, te deja con el culo totalmente torcido. Hay gente a la que este giro de la trama no les gustó nada, pero a mi me funcionó perfectamente y me pareció absolutamente terrorífico. Creo que The Lodge es de esas cintas en las que si la trama y la atmósfera no te atrapan desde el principio, corres el peligro de que su final no te funcione e incluso te resulte una estafa. 

The Lodge es un thriller psicológico que se desarrollan a fuego lento, que te va sobrecogiendo poco a poco y en el que tanto la banda sonora, como los silencios que te ponen la piel de gallina, inciden en esa atmósfera sobrecogedora que nos atrapa desde el minuto uno. Si no teméis la historias que se desarrollan lentamente y disfrutasteis con películas como The Witch (2016) Hereditary (2018), creo que The Lodge puede ser de vuestro agrado.  



5. DANIEL ISN'T REAL



Ésta fue la última cinta que vi y que se coló por derechos propios en la lista de lo mejor del año. En cierta manera, me recordó a la anteriormente comentada Upgrade en el sentido que es perfectamente posible crear una gran película de terror/ciencia ficción con un presupuesto moderado, pero con un montón de buenas ideas. Los responsables de traernos esta gran película de serie B, no son otros que Spectre Vision, popularmente conocida como la productora de Elijah Wood. Cuanto tenemos que agradecerle los horror lovers a este actor con el comparto año de nacimiento, por su gran labor hacia el jorror, ya que nos ha traído algunas de las mejores cintas de género de los últimos años: The Greasy Strangler (2016), Mandy (2018) o Color Out of Space (2019).

Segundo largometraje de su director, Adam Egypt Mortimer del que tan sólo he visto la antología de Holidays (2016) en la que participaba en uno de los episodios y lo cierto es que no puedo hablar muy bien de ella. Sin embargo, después del buen sabor de boca que me ha dejado Daniel isn't real quizás pruebe suerte con su anterior trabajo, Some Kind of Hate (2015), a pesar de que sus críticas son más que modestas. La película, basada en la novela de Brian DeLeeuwIn this way I was saved, tuvo la suerte de contar con el propio escritor para la elaboración del guion junto a Egypt Mortimer y son más que evidentes las similitudes de la historia con The Fight Club (1999) y Donnie Darko (2001). Podríamos ver a Daniel, el oscuro amigo imaginario del protagonista, como una versión moderna de Tyler Durden y con la película de Richard Kelly comparte la enfermedad de sus protagonistas y las visión alterada que éstos tienen de la realidad. 

Daniel isn't real nos presenta el viaje a los infiernos de nuestro protagonista Luke, un joven con problemas de esquizofrenia que tiene una amigo imaginario que actúa como su alter ego, mostrando su lado más oscuro. Al principio, será una ventaja contar con este amigo que le ayudará a reafirmar la confianza en sí mismo y destacar en clase o lucirse con las chicas, pero a medida que pasa el tiempo, los deseos de Daniel se van volviendo más oscuros y tóxicos. 

Una película que se envuelve en una estética retro, muy de moda últimamente en cintas cómo Neon Demon (2016), Mandy (2018) o la anteriormente comentada, Bliss (2019), que se caracterizan por potentes bandas sonoras y saturación de colores en algunas de sus escenas. Esto contribuye a que un tema cómo los problemas mentales del protagonista, ya sobradamente tratados en el cine, adquiera aquí una dimensión muy atractiva, cercana a un terror de carácter surrealista. 



4. VIVARIUM





Le toca el turno a la cinta que más disfruté de todas las que puede ver en la edición VII del Festival Nocturna de Madrid. Un propuesta de ciencia ficción muy turbia en la que una joven pareja que está buscando la casa de sus sueños, termina atrapada en un barrio residencial de pesadilla.

La película que nos propone Lorcan Finegan, en su segundo trabajo como guionista y director, más bien parece sacada de un capitulo de Twilight Zone (1959-1964) o de Black Mirror (2011-2019). La película parte de una premisa sencilla que se va enturbiando y enrareciendo de mala manera y en la que la estética medio onírica, medio fantástica es sublime. 

En su esencia, Vivarium contiene una fuerte crítica contra el estilo de vida acomodado en los barrios residenciales de la clases medias, dónde todo es aparentemente perfecto. Aquí esa perfección raya en lo desesperante: las calles del barrio de nuestros protagonistas están formadas por hileras interminables de casas idénticas a la suya, el cielo es azul sin una sola nube, en su casa todo está decorado a la perfección, pero de un manera anodina e impersonal. La monotonía de su día a día irá minando la buena relación de esta joven pareja que no puede soportar el tedio y la desesperación de verse atrapados en una situación que no han elegido o quizás sí.

La película se enmarca en una estética cuidadísima llena de tonos pastel, dónde predomina el verde, las líneas rectas, la pulcritud y la copia. Las casas, los jardines, todo es igual y se repite una y otra vez, hasta los cuadros de la casa representan la propia casa o partes de la misma. Es como si los personajes se vieran atrapados por el estilo de vida perfecto que habían soñado. ¿Lo queréis? Pues aquí tenéis dos tazas.

La química entre sus dos protagonistas en innegable. Imogen Pots y Jesse Eisenberg ven como la maquinaria de la vida acomodada hace mella en su relación, reproduciendo de forma exagerada estereotipos de género: Él sale todos los días a trabajar (escavar un hoyo que no tiene ninguna función, ni sentido) y ella se dedica a la crianza de un niño que no es suyo y que tiene una clara tendencia a la sociopatía.  


Vivarium es una de las propuestas más refrescantes y mal rolleras de todo el año y no deberíais perdérosla, sobretodo si pensáis que la máxima de la felicidad es casarse, tener un hijo y vivir en la casa de tus sueños. Es todo un engaño de la mal llamada: Sociedad del Bienestar.  


3. READY OR NOT



No tenía muchas expectativas en que una película producida por la Disney/Fox y que iba a tener recorrido en las salas comerciales, pudiese ser tan gamberra, divertida y sorprendente, como lo es Ready or Not, pero se acabó convirtiendo en mi cinta favorita del pasado festival de Sitges. Lo que no sabía en ese momento y que descubrí tras investigar un poco más sobre la cinta es que detrás de ella está la Fox Searchlight, lo que viene a ser la filial más irreverente de la gran productora y que nos ha traído películas nada convencionales como: Juno (2007), Black Swan (2010) o Shape of Water (2017). Así que la próxima vez que me enfrente a una producción de la Fox me fijaré antes en que filial la respalda, antes de echarme a temblar, jejeje. 

Un survival en el que una novia debe de huir de la familia de su recién estrenado marido que intenta matarla, porque si sobrevive a esa noche fatídica, una curiosa maldición se cernirá sobre todos ellos. 

Uno de los grandes aciertos de Ready or Not es que va directa al grano y una vez celebrada la boda y elegido el juego para esa noche, pasamos a la acción desenfrenada y el ritmo vertiginoso de este escondite macabro. Aunque la absoluta protagonista es la nueva Final Girl del s. XXI, Samara Weaving que en esta película le quita el título a Leticia Dolera en lo que a novia mortífera molona se refiere, el resto de secundarios están sublimes en sus roles estereotipados de familia política odiosa. No podía haber mejor elección para este patriarca totalmente descerebrado y fiel a las tradiciones familiares, que Henry Czerny. No hay nadie como él para interpretar papeles de villano despiadado con clase y para prueba, la serie Revenge (2011-2015). Su mujer, interpretada por Andie MacDowell, es un personaje bastante ambiguo y nunca tendremos claro si es de fiar o no. Pero el personaje que me robó el corazón fue la despiadada matriarca, interpretada por Nicky Guadagni que a sanguinaria y perturbada no le gana nadie y en esa familia de desequilibrados, la competencia es dura.

Ready or Not es una comedia de terror que destila un humor negro como el carbón, en lo que supone una crítica contra las clases adineradas y las dificultades a las que se enfrenta una persona normal para entrar en un círculo tan cerrado y sus peculiares tradiciones familiares. Todo esto bastante salido de madre eso sí, pero contribuye muy bien a que el público se identifique con esta novia normal y de clase media, en la que su supervivencia puede verse como una lucha frente al orden establecido por los ricos y la tradición más casposa. 

La cinta es el último trabajo del tándem formado por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillet , también llamados Radio Silence y que ya trabajaron juntos en uno de los segmentos de VHS (2012), de Southbound (2015) y en el largometraje Devil's Due (2014) que no he tenido el placer o la desgracias de ver, dado sus críticas más que modestas. 

Si todavía queda alguien que no ha visto Ready or Not, os la recomiendo muy mucho porque es una de las películas más refrescantes del año, con un final a la altura de las grandes expectativas creadas y con lo que creo que es un guiño a Takeshi Miike, ahí lo dejo. Además, es una cinta que puede ver prácticamente todo el mundo, al que le guste la tensión, la acción y no le importe un poquito de sangre.


2. US



Para un director que con su primer trabajo consiguió un éxito tan fulgurante como Jordan Peele con Get Out (2017), su segunda película no iba a ser tarea fácil, ya que iba a ser observada con lupa por críticos y espectadores, dispuestos a endiosarlo o con hacha en mano para sepultarlo. 

La verdad es que ha sido recabando información para hablaros de ella que me han entrado unos deseos irrefrenables de volverla a ver. Aunque ya conozco el gran enigma de la trama, considero que es una película que tiene varias capas de información que iremos descubriendo es posteriores visionados. Además, también tiene diferentes interpretaciones a la cuestión que nos plantea y que según el momento en el que nos enfrentemos a ella y la información de la que dispongamos en ese momento, pueden variar. Aquí os dejo el super vídeo que se marcó Emma de Spooky Astronaut explicando cada referencia, Easter egg (conejos, tijeras, guantes y 11:11) y posibles interpretaciones que encontramos en Us.

En cierta manera y salvando las distancias, esta película me recuerda a alguno de los capítulos más controvertidos de Black Mirror (2011-2019) que solía comentar con amigos y me resultaba muy curioso descubrir que según las experiencias y la cultura de cada uno sobre los temas que se trataban, las interpretaciones podían ser muy diferentes.

A estas alturas del año, ya todo el mundo sabe que Us es una película de terror sobre los doppelgängers, los dobles malvados que todos tenemos por ahí pululando y que el día que nos encontremos cara a cara con el nuestro, sera un augurio de nuestra propia muerte. Yo como cohabito con mi lado Bloody y mi lado Princess, ese problema no le tengo, jejeje. Pues bien, es esta película una familia afroamericana de clase media americana se ve a enfrentar exactamente a la versión mortífera de sí mismos. 

El terror en Us no es solamente opresivo por la invasión del hogar que sufren los protagonistas, si no que el hecho de estar siendo atacados por una copia de si mismos que en ningún momento saben cómo va a actuar, es completamente perturbador. Lo que más me gusta del cine de Peele, sí de sus dos películas, es que no se limita a plantearnos una sencilla historia de terror (que también son validísimas, no me estoy quejando), sino que lo utiliza como un vehículo muy efectivo para lanzar una contundente critica social. Si en Get Out nos ofrecía una crítica incisiva contra el racismo y la hipocresía de las clases altas, aquí lo que nos plantea es una visión amarga y desoladora contra el capitalismo y el miedo a ser suplantado. 

Las actuaciones de todos y cada uno de los personajes son sublimes porque se ponen en la piel de dos personajes antagónicos y lo bordan. Especial mención para su protagonista, la últimamente omnipresente Lupita Nyong'o, que quién me iba decir a mi a esas alturas de año con lo que me había gustado en esta película que iba a acabar detestándola por esa cinta que casi todos amáis y yo odio muy fuerte, la extremamente ñoña y edulcorada, Little Monters (2019). No puedo dejar de nombrar a mi adorada Elisabeth Moss que aunque no aparezca mucho en pantalla, tiene una escena hacia el final de la película que es absolutamente sublime y se me quedó grabada a fuego. 

Una de las cosas que me gustan de los directores jóvenes de ahora es que sienten la necesidad de compartir con el mundo las películas que les han inspirado o influenciado para crear su historia. En este caso, os dejo las 10 películas que Peele les dijo a su actores que debían verse para preparar sus personajes y salvo la primera, las he visto todas (increíble):
  • Dead Again (1991)
  • The Shinning (1980)
  • Babadook (2014)
  • It follows (2014)
  • A Tale of two sisters (2003)
  • The Birds (1963)
  • Funny Games (1997/2007)
  • Martyrs (2008)
  • Let me in (2010)
  • The sixth sense (1999)


1. MIDSOMMAR



Sin duda, la película con la que peor lo pasé y por consiguiente, la que más he disfrutado este año, ha sido Midsommar. Si os soy sincera, no contaba con que la nueva película de Ari Aster me fuese a conquistar, ya que soy de las pocas a la que Hereditary no le impresionó tanto como a la mayoría. 

No necesito sentirme identificada con el personaje de una película para que ésta me guste, pero en esta ocasión, entendía tan bien como se podía estar sintiendo la protagonista con respecto a uno de los dramas que la tocan de lleno, que salí del cine echa polvo. Esto es algo que sólo entenderán los horror lovers y no los que me preguntan que por qué voy al cine a pasarlo mal, pero que una película consiga removerme por dentro y transmitirme sensaciones de manera tan visceral, para mi tiene un valor incalculable. 

A estas alturas ya sabemos que Midsommar cuenta la historia de Dani, una joven que intenta superar una tremenda tragedia familiar y decide unirse al viaje que su novio y sus amigos, estudiantes de antropología, deciden hacer al festival del solsticio de verano que se celebra en un pequeña comuna de la campiña sueca. Allí las cosas no son lo que parecen y las tradiciones de esta comunidad son más oscuras y salvajes que lo que nuestros protagonistas imaginaban.

Midsommar se enmarca dentro de ese reducido grupo de película de terror diurno en las que todo el horror se produce a plena luz de día y ningún susto procede de alguien o algo que se oculta entre los sombras: The Birds (1963), The Wicker man (1973), Who can kill a child (1976), Funny Games (1997/2007) o Bone Tomahawk (2015). Además, la belleza de las imágenes de la campiña y de esta bucólica comunidad floral, se transforman en cuestión de segundos, en algo terrorífico e incluso gore. Si ya el año pasado  Hereditary nos ofreció un montón de imágenes icónicas para el imaginario del cine de terror, Midsommar no se queda atrás.

Aunque las dos películas de Ari Aster no tienen nada que ver a nivel argumental, ni de escenografía, ambas dejan vislumbrar las dotes y el estilo propio de un director que esperemos que de mucho que hablar en los próximo años. La gran potencia visual de las imágenes, unida a la maestría a la hora de utilizar el sonido, hacen de Midsommar una experiencia única para todos los sentidos.

Y, como dato curioso os vuelvo a dejar las películas que según el joven director hay que ver previamente para entender mejor Midsommar y aunque a estas alturas eso ya sea prácticamente imposible, nunca viene mal echarle un vistazo a las fuentes que utilizó como referencia para crear semejante joya:
  • Black Narcissus (1947)
  • MacBeth (1971)
  • Tess (1979)
  • ¿Qué difícil es ser un dios (2013)




Hasta aquí llega el TOP con mis 10 películas favoritas del pasado 2019 en lo que a Terror se refiere. No obstante, ha habido varias que se han quedado fuera por muy poco y me gustaría mencionarlas, para que las tengáis en cuenta por si no las habéis visto todavía:


MENCIONES DE HONOR


LEAP OF FAITH: WILLIAM FRIEDKLIN ON THE EXORCIST: No está en la lista principal porque es un documental, pero me parece ORO PURO. Entrevista a Friedklin dónde nos cuenta las anécdotas y el por qué de cada decisión artística de la que para mi es la mejor película de Terror de todos los tiempos.

HAUNT: Un slasher correcto, entretenido, con alguna muerte bastante sangrienta y los payasos mas chungos del 2019.

RABID: De cómo hacer cualquier cosa por preservar tu belleza, puede cobrarte una tremenda factura e incluso generar una epidemia sanguinaria.

BRIGHTBURN: La versión maligna y molona de Superman. La idea de qué hubiese pasado si el gran héroe no hubiese ido por el buen camino, me pareció muy entretenida, gamberra y mucho más gore de lo esperado.

4X4: Como ir a robar un coche y quedarte atrapado en él y que esto se convierta en un calvario asfixiante y agónico. Salvo su mensaje social metido con calzador, bastante entretenida.

THE PERFECTION: De cómo los sueños truncados y las aspiraciones por ser la número uno, pueden convertirte en un monstruo.


Y, como siempre, no podrían faltar las grandes decepciones y truños del año de las que hay que huir muy fuerte, que ya he hecho yo el sacrificio de verlas por vosotros:


TRUÑOS DEL AÑO 


HAPPY DEATH DAY 2U: No me gustó el giro de esta segunda parte hacia la ciencia ficción y el romanticismo. Eché mucho de menos la carga de terror. 

47 METERS DOWN: UNCAGED: No me funcionó nada bien esta película de tiburones que se adentran en el universo de The Descent, pero con resultados totalmente opuestos.

RATTLESNAKE: Primer batacazo de Netflix con esta historia de maldiciones y deudas con seres sobrenaturales carente de alma y de interés.

WOUNDS: Otra de las producciones de Netflix, pero en este caso una que ha causado gran controversia. Hay quienes la aman y otros como a mi, a los que le ha parecido un tostón incomprensible y del que hubiere necesitado media hora más de película para entender el sentido de la trama.

BODY AT BRIGHTON ROCK: Una premisa, a priori interesante, con una chica bastante torpe perdida en un bosque y con algo o alguien que la acecha, que se acaba convirtiendo en una cinta de terror psicológico extremadamente light y tramposa. 

LITTLE MONSTERS: Se que aquí estoy en minoría, pero hacia tiempo que no odiaba tan fuerte una película. Una comedia zombi con niños y una Lupita muy divertida sí, pero excesivamente edulcorada, mema y horrible. No puedo con ella, lo siento.