domingo, 15 de marzo de 2020

17 MUESTRA SYFY: SÁBADO 7 MARZO


Siento la demora en esta publicación, pero dadas las circunstancias, me ha sido imposible encontrar un minuto para ponerme a escribir o hallar la concentración necesaria. No obstante, ya resguardada en casa y siguiendo las directrices que nos recomiendan, puedo traeros, al fin, la crónica final sobre mi paso por la Muestra Syfy. Todavía me parece mentira que la semana pasada estuviese disfrutando de un Festival de Cine, como si tal cosa y hoy las cosas sean tan diferentes. 

La jornada del Sábado en la Muestra fue mucho más satisfactoria que la anterior en cuanto a películas, pero más polémica en lo que se refiere al ambiente del público. Como ya habréis leído por rrss, fueron muchos los que se quejaron sobre el barullo que se produjo en la sala Mandanga durante la proyección de The Lodge. Ya sabéis que yo disfruto enormemente del ambiente de esta sala, pero reconozco que el problema fue el excesivo número de comentarios que se hicieron, más que la calidad de los mismos porque impidieron "disfrutar" del ambiente y la tensión de esta película. De hecho, la tónica general del público fue que no les había entusiasmado The Lodge, cuando para mi fue una de las mejores películas del año pasado y entró en mi TOP del 2019 que os dejo aquí por si os lo perdisteis. No voy a hacer mención a los comentarios que se hicieron en la sala 3 hacía la presentadora del Festival porque me parecen denigrantes y propios de Atapuerca. Así que dicho esto, coged papel y boli porque empezamos con la tanda de películas y ya os aviso que la mayor parte son recomendables. 



THE CLEANSING HOUR



Iniciamos el sábado con la joya escondida de la Muestra y es que The Cleasing Hour se convirtió en la gran revelación que nos sorprendió a todos. La película es la versión extendida del cortometraje que su director, Damien LeVeck, hizo en 2016 y que contó con bastantes buenas críticas. Os lo dejo aquí para que juzguéis por vosotros mismos qué versión preferís, pero yo lo tengo claro, Padre Max sólo hay uno, jejeje.

La película nos cuenta la historia de dos amigos que se han hecho de oro con un canal en streaming que ofrece exorcismos en directo, todos falsos, por supuesto. El problema llega cuando en uno de ellos la cosa se tuerce y tendrán que lidiar contra algo para lo que no estaban suficientemente preparados, aunque se suponía que eran expertos en la materia. 

Como ya sabréis lo que me seguís por twitter, estoy a tope con los exorcismos y es que me estoy viendo la serie de El Exorcista (2016-2017) y me la estoy gozando muy fuerte. Así que me hacía especial ilusión que la Muestra incluyese una cinta con esta temática, aunque si os soy sincera, no pensaba que unos exorcismos 2.0 fuesen a ser de mi agrado y qué equivocada estaba. The Cleasing Hour es una cinta que te atrapa por su frescura, su manera de parodiar a los programas organizados en directo, su particular humor y el carisma de sus dos personajes principales, el atractivo Padre Max, interpretado por Ryan Guzman y el nuevo icono de la Muestra, Drew, Kyle Gallner. Una cosa que no entiendo es por qué se empeñan en elegir actores tan atractivos para interpretar a curas, ¿quieren que vayamos a la Iglesia en masa para pecar muy fuerte?

La primera parte de la cinta, nos muestra cómo tienen estos dos estafadores montado su negocio (la publicidad de la venta de artículos del Vaticano es insuperable). Más tarde somos espectadores de un exorcismo en directo, al igual que los miles de admiradores del Padre Max, de los que también tenemos imágenes de sus reacciones y sobreimpresiones de los comentarios que dejan en el chat en directo y que son bastante divertidos. 

The Cleasing Hour es una película muy entretenida y disfrutable que mezcla bastante bien el terror y el humor. Sin ser la quinta esencia del cine de exorcismos, consiguió meterse a la mayor parte del público de la Muestra en el bolsillo, entre los que me incluyo y no me importaría ver una segunda parte con El Padre Max y Drew en acción. Aunque os he hablado bastante de los dos protagonistas por motivos obvios, jejeje, la verdadera estrella de la cinta es nuestra poseída, Alix Angelis que realiza un trabajo sorprendente, mostrando los dos caras de su personaje de manera muy convincente.





RABID



La jornada continuó con el remake de las hermanas Soska, de la película de Cronenberg de 1977 y oye, no podría estar más de moda ahora una cinta sobre un virus que contagia a las personas convirtiéndolos en una especie de vampiros a los que se les pudre su propia carne si no ingieren un poquito de sangre. La verdad es que no he visto la película original, pero tengo bastantes ganas de hacerlo, después de que esta nueva versión me entretuviera bastante y me parezca una buena propuesta de Body Horror.

La cinta nos presenta a Rose, una nueva diseñadora de moda bastante retraída que tiene problemas para destacar en su trabajo y hacer amigos. Tras sufrir un grave accidente de tráfico que le desfigura terriblemente la cara, se someterá a un tratamiento experimental para recuperar su belleza. Aunque al principio todo sale bien y milagrosamente nos sólo recupera su belleza inicial, si no que parece haber crecido en ella, la confianza y el arrojo para comerse el mundo, lo cierto es que está trasmitiendo un virus letal a sus amantes que se convierten en bestias rabiosas que asolan la ciudad.

Tenemos una vez más, la historia del patito feo que realmente es una modelo con gafas y que tras pasar por el hada madrina de turno o un tratamiento en una clínica regentada por los miembros de Eyes Wide Shut (1999), resurge como una diosa del Olimpo que hace que los simples mortales nos caigamos de culo. A pesar de este recurso barato, la cinta no se ve afectada por la mala leche que van a tener las hermanas Soska hacia este personaje y su metamorfosis que es bastante desagradable. Lo cierto es que los efectos de maquillaje y el gore de Rabid son de lo mejor de la película, así como la adaptación de la historia al mundo de la moda, un universo tan preocupado e hipócrita con el físico y la apariencia que mostramos a los demás.

Aunque esta historia de lujos y soberbias decae en algún momento, la protagonista, Laura Vandervoort está increíble y aporta mucho más que belleza a su personaje. Es interesante seguir el proceso de su transformación tanto física, como interior, así como ese desenlace tan enigmático y que nos deja con tantos interrogantes. A falta de ver la cinta de Cronenberg que según he leído se centraba más en la propagación de este virus rabioso, el remake de las hermanas Soska, que mucho tiene que ver con American Mary (2012), es una cinta que aunque no vaya a permanecer mucho tiempo en nuestro recuerdo, bien merece un visionado.





THE LODGE



Pues que os voy a contar de la película que ocupó el sexto puesto en mi Top del año pasado, pues que sigue encantándome más si cabe, con cada nuevo visionado. La nueva cinta de los responsables de Gooninght Mommy (2015), Veronica Franz y Severin Fiala, nos traen un nuevo estudio sobre la tóxicas relaciones entre madre e hijos o en este caso, madrastras. 

El padre de Aidan y Mia decide pasar las navidades en su cabaña perdida en medio de la nieve porque lo considera una buena idea para que su prometida, Grace, estreche lazos con los chavales. Sin embargo, para darle más intensidad a esta dramática situación, el padre tiene que pasar unos días en la ciudad por trabajo y los chicos y la madrastra se quedan juntos en la casa que, a su vez, está siendo azotada por una fuerte tormenta de nieve. La convivencia no va a ser fácil y no sabemos si es que en la casa se están produciendo sucesos extraños o es que alguien se está volviendo un poco loco, pero de lo que estamos seguros es de que esto, no va a terminar bien. 

La historia en The Lodge se va desarrollando poco a poco, a medida que la tensión va haciendo mella en los espectadores que sabemos que algo muy turbio está a punto de pasar, pero no sabemos por dónde van a ir los tiros o quizás sí, si sois muy listos. Yo la verdad es que no me esperaba el giro que iba a dar la trama en su parte final, cuando nos desvelan el gran enigma de los sucesos extraños de la casa y me dejó con el culo totalmente torcido.

Me parece un ejercicio de tensión, ambientación sobrecogedora e interpretaciones absolutamente sublimes. Una vez más, todo el protagonismo lo tiene una mujer, Riley Keough, que trasmite a la perfección la vulnerabilidad de una joven a la que todo esto de una nueva familia le viene un poco grande, teniendo como tiene un pasado un tanto turbio, al ser la única superviviente del suicidio colectivo de una secta que dirigía su padre. La chica que como es normal, sigue en tratamiento psicológico con medicación, no va a gestionar del todo bien los sucesos extraños que la rodean, ni la tensa situación con los niños, que desembocará en un final sorprendente. 

No os perdáis esta cinta, aunque os recomiendo que lo hagáis en un entorno apacible ya que el tono en The Lodge es serio y de los que acojonan en una oscura noche de cuarentena. 






COLOR OUT OF SPACE



Y, el sábado por la noche llegó la película que toda la mandanga esperaba y es que una Muestra con Nicolas Cage es mucha Muestra. Después de las buenas críticas que nos habían llegado de los afortunados que la pudieron disfrutar en el pasado Festival de Sitges, la expectación era máxima. La adaptación de una de las historias cortas más populares de H.P. Lovecraft dirigida por Richard Stanley, al que recordaremos por su sombrero y por trabajos como: Hardware (1990), Dust Devil(1992) o The Island of Dr. Moreau (1996) de la que fue despedido y sustituido por John Frankenheimer, es cuanto menos que sorprendente.

La película nos presenta a la familia Gardner que recientemente se ha mudado al lugar más bucólico del mundo, huyendo del bullicio de la gran ciudad. El padre, se dedica a la cría de Alpacas (el animal del futuro) y la madre trabaja desde casa, mientras se recupera de una reciente operación. Una noche, un meteorito cae cerca de su casa, muy al estilo del segmento de Creepshow (1982), protagonizado por Stephen King: The Lonesome Death of Jordy Verrill (1982) y sus vidas dan un vuelco. Se empiezan a suceder hechos muy extraños como plantas que crecen demasiado rápido, problemas con las comunicaciones, atípicos comportamientos de los animales e incluso la familia empieza a sufrir la consecuencias de la "radiación" de este meteorito que parece estar alterando las leyes del tiempo y el espacio.

La cinematografía en The Color out of Space es maravillosa con esa profusión de tonalidades rosas, en la mayor parte de los escenarios cuando el "organismo alienígena" se manifiesta, pero no sólo eso, si no que los efectos especiales para desarrollar ese Body horror al más puro estilo de The Thing (1982) es para levantarse de la butaca y aplaudir muy fuerte. 

A pesar de ser una película protagonizada por Nicolas Cage, que esta ahí para elevar la cinta al estatus de culto (muy buen ojo el de los responsables de su productora SpectreVision) el tono es bastante dramático. Sobretodo en la segunda parte, cuando todo se va de madre, sí que tenemos algunas muestras de su histrionismo más exacerbado y de sus muecas más locas, pero nunca deja de ser un hombre normal tocado por el horror de una sustancia que está acabando con su familia, de una manera de lo más cruel y desagradable. 

Muy recomendable esta colaboración entre Stanley-Cage y la productora de Elijah Wood tan amante de la luz y el color en sus últimos trabajos. Dado el éxito que llevan cosechando por todos los festivales por los que han pasado, seguramente no sea la única. Que no os den miedo sus casi dos horas de duración porque os aseguro que este viaje psicodélico y lovecraftiano merece la pena. 






Y hasta aquí mi paso por la 17 Muestra Syfy, ya que el domingo no pude asistir. Un Festival que empezó un tanto regular, pero que después remontó y de qué manera. No dejéis de ver ninguna de las cintas que os he recomendado en cuanto os sea posible porque no os decepcionarán. Me sigue pareciendo mentira que hace sólo una semana estuviéramos tan tranquilos disfrutando de una de las cosas que más me gusta en la vida y hoy estemos en período de cuarentena en casa. Pero al mal tiempo, buena cara y ahora toca prepararnos nuestros propios festivales cinéfilos. ¿Qué puede salir mal si nosotros somos los organizadores?



lunes, 9 de marzo de 2020

17 MUESTRA SYFY: VIERNES 6 MARZO


El pasado fin de semana fue uno de los más intensos de mi año cinéfilo, ya que verse 10 películas en tres días, no es tarea fácil, ni relajada. Este año, la Muestra Syfy se ha visto salpicada por la polémica de un público más revolucionado que en otras ocasiones y por comentarios vergonzosos en la sala 3. Como su propio nombre indica, la Muestra Syfy es una muestra de películas, no un festival de cine, que nos trae cintas, muchas de las cuáles se estrenarán próximamente en salas y que no pretende ser nada más que una reunión para la diversión y el disfrute de lo que nos une a todos los asistentes: la pasión por el cine fantástico. Con esto quedan fuera todos los comentarios que critican de manera denigrante a la presentadora, Leticia Dolera, que nos podrá gustar más o menos, pero se merece el mismo respeto y simpatía con el que ella nos trata a nosotros. No quiero ahondar más en este tipo de temas que me parecen lamentables y vamos a centrarnos en cuestiones meramente cinematográficas. 

La jornada del Viernes fue un tanto regular en la Muestra Syfy y, aunque nos lo pasamos bastante bien con el cachondeo y la risas de la sala 1, la calidad de las películas fue un tanto mediocre, salvo por la nueva propuesta de viajes en el tiempo de Aaron Moorhead y Justin Benson.


THE POOL 




El viernes arrancó con la propuesta tailandesa de la Muestra Syfy que nos trajo a la pareja más torpe del mundo. Su escena inicial nos enseña a un hombre que se despierta en una piscina vacía y un cocodrilo le muerde una pierna, para después llevarnos hacia atrás y ver las causas que le han llevado a él y a su novia, a este terrible desenlace. Por poneros en situación, Day, el protagonista, es un adiestrador de perros que estaba grabando un spot publicitario en la piscina y tras quedarse dormido en una colchoneta, un operario ha iniciado el vaciado de la misma, sin percatarse de la presencia del joven. La enorme piscina pública de 6 metros de profundidad, se ha cerrado permanentemente, no cuenta con escaleras, ni con nadie alrededor que pueda salvarlos, el móvil se ha quedado arriba, pero por si esto fuera poco, un cocodrilo que se ha escapado de no se dónde, ha decidido visitarles para darle un poco más de alegría al drama de esta pareja. 

Desde el primer momento queda claro que estamos ante una producción de serie B (pocos personajes, una sola localización), a la que hay que otorgarle algunas concesiones, pero se nos hizo un tanto imposible pasarle tantas. The Pool es una sucesión de situaciones inverosímiles, es las que todo lo que puede salir mal, sale peor, los protagonistas son los más torpes que yo he visto en mi vida y las decisiones que toman no son muy inteligentes, lo que acaba convirtiendo el conjunto en algo imposible de tomarse en serio. Como buena película asiática, también tiene tiempo para un poco de drama que nos hará odiar muy fuerte a uno de los personajes. 

Por cómo empieza la película, parece que el cocodrilo va a ser una gran amenaza, pero nunca había visto a uno que esté más interesado en echarse la siesta, que en hincarle el diente a su próxima cena. Y, menos mal, porque con la torpeza del protagonista y su novia necesitaban un cocodrilo que estuviera al mismo nivel que ellos. Me rió yo de si a estos dos le hubiese tocado alguno de los cocodrilos de la reciente Crawl (2019), no hubiesen aguantado ni medio asalto. El CGI del caimán se dejaba ver mejor en algunas escenas que en otras, pero en términos generales fue bastante aceptable, no como ese niño atrapado en el cuerpo de un perrete, jajajaja.

Una cinta divertida para ver en un Festival de estas características, pero que en el cualquier otro sitio, sería una película de las que acaban enfadando. Es absurdo que nos pasemos 90 minutos viendo un intento tras otro de los protagonistas para escapar de la piscina y que todos ellos sean un fracaso bien por su incompetencia o bien porque era una idea pésima. Así que salvo que queráis ver The Pool con amigos y entre cervezas, no es una película que os recomendaría mucho. 





BLOOD QUANTUM



Para mi la peor película de la Muestra Syfy llegó con esta propuesta canadiense en la que una epidemia zombi asola el país y los únicos inmunes a la pandemia son los indígenas de una reserva india que cercan la zona para que ningún infectado la traspase. Porque una cosa es que no se contagien del virus letal y otra muy distinta que no puedan ser devorados por un no-muerto. Demasiado drama familiar para mi gusto, en el que cada uno cree saber cuál es la mejor forma para enfrentarse a esta plaga y quiere imponer su ley a los demás, provocando los típicos enfrentamientos entre los supervivientes, tan comunes en cine zombi.

Además de una película de zombis, Blood Quatum pretende ser una protesta social ante la situación que padecen los indígenas en esta zona y se hace referencia a que son los olvidados de todo el mundo, incluso de Dios y por eso no están infectados. De hecho, la escena en la que un hombre blanco intenta acceder a la reserva con su hija posiblemente infectada y se produce una disputa entre los diferentes miembros de la tribu sobre si dejarla entrar o no, podría representar todos esos casos en los que las enfermedades que llevaron consigo los europeos que conquistaron América, exterminaron a los sociedades indígenas que no contaban con los anticuerpos para hacerles frente. 

No soy muy amante de la reciente tendencia de las películas de infectados que tienen como trasfondo un problema social que se acaba convirtiendo en algo más importantes que los propios zombis: Retornados (2013)Melanie: The girl with all the gifts (2016) The Cured (2017). La verdad es que Romero hacia lo mismo, pero de una manera mucho más entretenida que te mantenía interesado durante toda la película. En el caso de Blood Quatum, salvo por algún momento puntual a lo largo de la trama y su apoteósico final con el abuelo ninja, no habría mucho más que destacar, salvo el tedio que me invadió la mayor parte de la cinta.




SYNCHRONIC



A media tarde, le tocó el turno a una de las propuesta que más ganas le tenía: Synchronic. Me gusta mucho el universo fantástico que están creando Justin Benson y Aaron Moorhead en sus películas: Resolution (2012), Spring (2014) o The Endless (2017), muchas de las cuáles han podido disfrutarse en la Muestra.

En esta ocasión, tenemos a un par de paramédicos de Nueva Orleans, con un trabajo que les deja poco tiempo para el descanso, que tienen unas vidas bastante desgraciadas. Dennis, al que da vida un siempre inquietante, Jamie Dornan, tiene mujer y una hija adolescente, Briana, pero no es feliz con su vida y vive amargado. Por su parte, su compañero y gran amigo, Steve, interpretado por el superhéroe, Anthony Mackie, no está mucho mejor, vive con su perro y la soledad le está haciendo rozar el alcoholismo. Esta situación no hace más qué mejorar, cuando una serie de extrañas muertes empiezan a salpicar la ciudad, como consecuencia de una nueva droga de diseño de curso legal que tiene el poder de alterar el tiempo de una manera muy peligrosa.

Benson y Moorhead nos adentran en su particular universo caracterizado por las cuestiones existenciales, la soledad y nuestro paso por el mundo y por el de los demás. La droga se convierte en un vehículo para viajar en el tiempo que depende en qué punto haya sido ingerida, para llevarte a un momento del tiempo u otro. Las visitas al pasado son terroríficas y hacen patente lo dura e intolerante que era la vida y lo mucho que hemos avanzado, aunque todavía nos quede un largo recorrido.

El seguimiento de la trama que ya era enrevesada de por sí, ya que pasa de ser un thriller a una película de viajes en el tiempo en su segunda mitad, se hizo más compleja si cabe, debido a que la copia que vimos era un nuevo montaje de los directores, a los que se les había olvidado cambiar los subtítulos y había partes que no tenían. Esto no habría sido demasiado problema si hubiese estado en la tranquilidad de una sala de cine o en el salón de mi casa, pero en la sala de la mandanga fue un poco imposible. Aun así fue una película que me gustó, a pesar de que no la veo tan redonda como The Endless, pero no deja de ser una propuesta arriesgada, valiente, que plantea cuestiones existenciales mucho más profundas que lo que suele ser habitual en el cine de ciencia ficción y nos presenta una bonita amistad entre dos hombres que comparten sus miedos y frustraciones. 




BACURAU



Llegaba al final de la jornada con los ánimos un tanto templados porque ninguna de las propuestas me estaba encantando y el cansancio de la semana ya empezaba a hacer mella en mi, que hubiese necesitado una propuesta tan potente como Train to Busan (2016) o la reciente The Invisible Man (2020) para levantarme. No era ni mucho menos el caso de Bacurau, pero reconozco que disfruté mucho más esta película que el resto de mis compañeros más que nada por el tostón que me había supuesto Blood Quatum.  

En esta ocasión tenemos a un pequeño pueblo en las montañas brasileñas, en el que todos sus habitantes están muy unidos y juntos forman piña ante el corrupto de su alcalde que sólo se interesa por ellos cuando es época de elecciones. Sin embargo los tranquilos habitantes de Bacurau van a tener que enfrentarse a un grupo de yankis que han elegido el pueblo como su particular coto de caza.

A pesar de que Bacurau obtuvo el premio especial del jurado en la pasada edición del Festival de Cannes, tengo que reconocer que no era una película que me llamase excesivamente la atención y que seguramente si no hubiese sido por la Muestra se me hubiese escapado. Es una película que tarda en arrancar, pero cuando lo hace te propone un interesante viaje a través de la lucha de clases, el desprecio a la vida de los demás y la unión de un pueblo frente a la fatalidad. En cierta manera es como si los gestores de Hostel (2005) hubiese decidido salir al exterior y tomarse las mismas libertades para matar inocentes, simplemente por propia diversión.

Una propuesta bastante arriesgada que no será del gusto de todos, pero los que consigan entrar, disfrutarán de su humor descabellado y de un puñado de personajes memorables encabezados por Sonia Braga y Udo Kier. 




lunes, 2 de marzo de 2020

17 MUESTRA SYFY


¡Qué ganas teníamos todos de que llegase el Festival más irreverente de la capital! Y es que la Muestra Syfy es mucho más que un festival de cine fantástico, es un evento en el que se congrega lo más granado de la Mandanga, para darlo absolutamente todo durante un fin de semana que será inolvidable para todos ellos. Aclarad las gargantas y estad preparados para aplaudir a la luna, gritarle a los personajes odiosos, inventaros chascarrillos ocurrentes, cerrad la puerta, pedirle a la pantalla más zooms y, en definitiva, disfrutar de las películas a Tod Acosta.

El cartel de este año rinde homenaje a los 35 años de Regreso al Futuro y podremos disfrutar de una de las películas más importantes de los 80 en pantalla grande. Pero no sólo eso, si no que contamos con más de 15 sesiones en lo que supone uno de los mejores cárteles del Festival Syfy de los últimos años. Yo estoy emocionada porque voy a poder ver en pantalla grande: Synchronic, Color Out of Space y Le Daim que son películas que lamenté mucho perderme en el pasado Festival de Sitges. Por primera vez, la Muestra Syfy se estrena con una película de animación de Disney-Pixar. Onward será la encargada de dar el pistoletazo de salida a 4 días de ciencia ficción en el corazón de Madrid, el mítico Palacio de la Prensa. Para la clausura han elegido The Boy: La Maldición de Brahms, la secuela del muñeco mortífero que cosechó bastante éxitos en el ya lejano 2016. En esta ocasión, la cinta está protagonizada por Katie Holmes, la madre de una familia que se muda a una casa de la que desconoce su oscuro pasado. Su hijo aprovecha el tiempo para entablar amistad con un muñeco con forma humana al que llamará Brahms y, a partir de aquí, empieza la marcha.

Aquí tenéis el programa completo de la 17 Muestra Syfy que se celebra en Madrid de 5 al 8 de Marzo y a continuación os explico a grandes rasgos en qué consiste cada una de las películas restantes:






  • THE POOL: Thriller tailandés (esto es bien) en el que una pareja se queda atrapada es una super piscina de 6 metros de profundidad y éste no va a ser el mayor de sus problemas. Huid fuerte del trailer si queréis sorprenderos y disfrutar de una cinta que cuenta con toda mi atención.
  • BLOOD QUANTUM: Película canadiense sobre una epidemia zombi en una reserva natural, en la que los únicos inmunes parecen ser los indígenas que habitan la zona.
  • SYNCHRONIC: El dueto formado por Justin Benson y Aaron Moorhead nos traen un thriller en el que dos paramédicos ven cómo su vida da un giro, tras descubrir una serie de muertes, aparentemente causas por una nueva droga de diseño. 
  • BACURAU: Desde Brasil tenemos una propuesta que en su sinopsis parece bastante parecida a la de la futura The Hunt (2020) y es que, tras la muerte de su matriarca, el pueblo de Bacurau parece haberse convertido en el coto de caza humana de un grupo de estadounidenses. 
  • SHED OF THE DEAD: Una nueva comedia británica de zombis en la que un aficionado a los juegos de rol tendrá que convertirse en un héroe si quiere salvar a sus seres queridos de la hecatombe de los no-muertos.
  • TROLLS 2: GIRA MUNDIAL: Sesión matinal para niños con la secuela de la supuestamente exitosa comedia musical de animación ( lo siento pero es que no controlo nada la animación infantil)
  • THE CLEASING HOUR: Película de exorcismos es la que un grupo de amigos tiene un canal de vídeo en el que transmiten en directo falsas posesiones, hasta que como era de esperar, una de estás es verdadera y se lía muy parda.
  • RABID: Remake de las hermanas Soska de la película homónima de Cronenberg. En esta ocasión, una aspirante a diseñadora de moda sufre un terrible accidente que la desfigura, pero gracias a un tratamiento experimental consigue recuperar milagrosamente su antiguo aspecto, pero todo en la vida tiene un precio.
  • THE LODGE: Peliculón que puede ver en la pasada edición de Sitges y que formó parte de mi TOP 10 del año. 
  • COLOR OUT OF SPACE: La película basada en la famosa historia corta de Lovecraft, dirigida por Richard Stanley y protagonizada por Nicolas Cage. ¿Qué puede salir mal? Una de las películas más aclamadas del pasado año, nos presenta a una familia que vive plácidamente en el campo hasta que un meteorito impacta en las inmediaciones, llenando su vida de luz y de color, pero también de un poco de sangre y alucinaciones.
  • SATANIC PANIC: Comedia de terror en la que una repartidora de pizza tendrá que luchar por su vida, al darse de bruces en su último reparto con una secta satánica que andaba buscando una virgen para completar su ritual. 
  • HUMAN LOST: Película de animación japonesa que nos sitúa en un futuro en el que la medicina ha logrado superar a la muerte, pero sólo lo más pudientes pueden acceder a este avance y nuestro protagonista no es uno de ellos. 
  • LE DAIM: Comedia negra francesa en la que un hombre está tan obsesionado con la chaqueta de ante que acaba de adquirir que esto le llevará a cometer actos totalmente irracionales y sangrientos.
  • FIRST LOVE: Qué bonito es el amor, ¿verdad? Pero en manos de Takashi Miike se vuelve un tanto turbio y es que en su nueva película, un joven boxeador que atraviesa una mala racha se encuentra con su primer amor, una prostituta adicta a las drogas que está inmersa en una trama relacionado con el tráfico de estupefacientes y es perseguida por lo mejor de cada casa: un yakuza, un policía corrupto y una asesina de las traídas chinas. 

Y, esto es todo queridos horror lovers. Como habéis podido comprobar este año tenemos una programación excepcional para un fin de semana en el que la mandanga tomará el centro de Madrid. Si os ha picado un poquito la curiosidad y queréis uniros a esta noble causa, aquí podéis adquirir el bono para todo el Festival y aquí las entradas individuales. ¡¡¡Os esperamos este fin de semana en la 17 Muestra Syfy para rugir como auténticos Mandaguers!!!



sábado, 29 de febrero de 2020

FEBRERO MORTÍFERO



QUÉ VER




MEJORES PELÍCULAS/SERIES DEL MES: (Podéis consultar todo lo que he visto en mi cuenta de Letterbox)

  • Underwater (2020): Ya os hablé largo y tendido sobre ella, en la crítica que tenéis en el blog. En resumen, me pareció una más que entretenida cinta de acción/terror y syfy que respira la esencia de la serie B de los 80 y 90 y que nos otorga un tramo final digno de aplauso muy fuerte.
  • Trilogy of Terror (1975): Una joyita no muy conocida de los telefilms británicos, en formato antológico con 3 historias de Richard Matheson, todas ellas protagonizas por una excepcional Karen Black.  
  • The Invisible Man (2020): Increíble la actualización que Leigh Whannel ha hecho de un monstruo clásico, convirtiéndolo en un drama de terror con la violencia doméstica como tema principal. La tensión, sobretodo de su primer tercio, te mantiene con la respiración contenida y el corazón en un puño. Muy, muy recomendable.


TRAILERS QUE ME HAN VOLADO LA CABEZA:

  • The Hunt (24/04)

  • The Superdeep (Festivales otoño)

  • Run (8/05)


VÍDEOS  DE YOUTUBE INDISPENSABLES:


  • Spooky Astronauts: Top Horror movies of the Last Decade 2010-2019. Como ya iréis descubriendo, soy bastante adicta a este canal y a su creadora Emma, de la que me siento un alma gemela. Las dos amamos el cine de Terror por encima de todo y somos pelirrojas= Hermanas separadas al nacer, jajaja. En este vídeo, Emma no sólo nos cuenta cuáles son sus películas de terror favoritas año a año, si no que también nos menciona esas joyas ocultas tan valiosas y que tanto apreciamos. También tiene un vídeo similar de la década anterior.


  • Bicho 14: Las 7 mejores películas de Terror Espacial - TOP: He descubierto este canal hace muy poco, gracias a los chicos de RottenMind. Me encanta el terror espacial y los que me seguís desde hace tiempo, sabéis que Event Horizon (1997) es una película que me flipa mucho. Aunque he visto la mayor parte de cintas de este TOP, me ha sorprendido la inclusión de dos found footage de terror espacial que no conocía y sólo por eso merecía estar incluido entre los mejores videos de mi mes mortífero, jejeje.


QUÉ LEER



ARTÍCULOS IMPRESCINDIBLES:


  • FUERA DE SERIES: Así eran las versiones de Locke & Key que nunca llegaron a emitirse. Álvaro Onieva nos habla de las tres versiones que fueron descartadas antes de que la serie aterrizara en Netflix. Un artículo muy interesante que nos da muestras de lo complicado que ha sido llevar esta novela gráfica a la pequeña pantalla y el por qué de alguna de las decisiones tomadas por la gran N, para su adaptación. 


QUÉ ESCUCHAR



PODCASTS ADICTIVOS

  • MISIÓN DE AUDACES: Del Crimen al cine - Ed Gein: Interesante acercamiento a la figura de Ed Gein, uno de los asesinos cuya truculenta vida ha inspirado a más de un personaje mítico del cine de terror. Además, también incluye el análisis de las películas que narran su historia y todo en un tono muy divertido, a la par que interesante. 
  • LA COLA DEL ESCORPIÓN: Edición Aliado. Adictivos, como siempre, los programas que D&D le dedicaron durante el mes de Febrero al Women in Horror Month. Nos descubren varias películas bastante desconocidas que incluso ellos salvan de la quema.
  • AGUAS TURBIAS: Aguas Turbias 101 - Paranormal Activity Saga Parte 1 y 102 Parte 2: Un repaso espectacular a toda la saga de uno de los Found Footage que revolucionó el género, al mostramos lo inquietante que puede ser grabarse mientras se duerme. Yo me quedé en la segunda película y sin ganas de continuar, pero tras haberme escuchado los dos podcasts enteritos y hasta el final, jejeje, quizá le de una oportunidad a Paranormal Activity: The Mark Ones (2014).
  • SINAUDIENCIA: Programa 883: Girl on the third floor, Child's play 2019 y The Antenna: Sin Audiencia es otro de esos podcasts a los que soy asidua y no me pierdo ni uno sólo de sus programas porque es un placer escuchar a Javi y Jordi. En esta ocasión, hablan sobre tres películas muy interesantes, sobre todo The Antenna, una producción turca bastante interesante. 

martes, 18 de febrero de 2020

WOMEN IN HORROR MONTH: THE ICE CREAM TRUCK (2017)


El "trabajo"de bloguera de cine de terror a veces conlleva unos sacrificios, para los que no se si estoy debidamente preparada. Mi buceo por esas listas de películas de Terror dirigidas por mujeres y mi afán por traeros ejemplos más desconocidos que no suelen aparecer en esos especiales, me han llevado a ver una película que se sitúa en el universo suburbano de clase media de Mujeres Desesperadas y que casi por accidente, se topa con un slasher.

En The Ice Cream Truck tenemos a una joven madre, Mary que se ha mudado a su nueva casa, una semana antes que su marido y sus hijos, en busca de algo de tranquilidad e inspiración para la escritura de su nuevo libro. Su llegada a este barrio de la periferia de Seattle, despierta el interés de sus vecinas que acuden raudas y veloces a la puerta de Mary para cotillear un poco e invitarla a una fiesta. Allí nuestra protagonista conocerá a la fauna que habita su vecindario y hace algo más que migas con el hijo adolescente de la organizadora del evento. Mientras tanto, tenemos a un vendedor de helados que ha decidido asesinar a todos los jóvenes de conducta reprobable que encuentra a su paso.  

Para Megan Freels Johnston, responsable tanto del guión, como de la dirección de The Ice Cream Truck, éste es su segundo trabajo tras las cámaras, después de su debut con Rebound (2014)Johnston es la nieta del famoso escritor norteamericano de novela negra, Elmore Leonard cuyas novelas han sido adaptadas en innumerables ocasiones al cine y la televisión: Jackie Brown (1997), Out of Sight (1998) o la serie Justified (2010-2015). Según apunta la directora, cuando le preguntan sobre la inspiración para escribir este guión, comenta que en su barrio había muchos camiones de helados, símbolo de juventud y felicidad y que le parecían especialmente asquerosos los que fabricaban helados en la propia furgoneta por lo que pensó que ahí había una historia. Así es, queridos horror lovers, ¿todavía seguís esperando que os llegue esa maravillosa idea para una novela o el guión de una película? Pues mirad que fácil y sencillo fue para Johnston, aunque siendo honestos, su guión hubiese necesitado definir mejor su camino. 

La verdad es que tengo mis dudas a la hora de considerar a The Ice Cream Truck como una película de terror o no. Mas bien parece el drama de una mujer de mediana edad que ve como su juventud se le ha escurrido entre los dedos. El hecho de volver al barrio en el que se crió y estar durante una semana sin su carga familiar, reaviva sus deseos de juventud y revoluciona sus hormonas, hasta el punto de ligar con un adolescente. Mientras Mary intenta frenar sus deseos y el joven hace todo lo posible porque ésta caiga en la tentación, tenemos a un vendedor de helados, paseándose por el barrio en su furgoneta de aire retro y musiquilla infernal, que se dedica a asesinar adolescentes sin que hasta la fecha, sepamos el motivo. 

No hay mayor problema en que desconozcamos las motivaciones del asesino de un slasher y sobretodo como aquí, si lo que quieren es mostrar un asesino prototípico: engaña a los jóvenes para subir a su camión y matarlos, si esta técnica falla, los persigue hasta las entrañas de su casa antes de que tengan sexo y luego se lava la manos porque era un plano muy necesario para la historia. El asesino que va caracterizado como un heladero de los años 30/40 que dice ser "un hombre chapado a la antigua" no produce ningún temor, ni interés. La verdad es que da mucho más miedo el transportista de la mudanza del principio que tienen unas actitudes totalmente extrañas e intimidatorias que este pobre diablo. De hecho, he leído que Johnston tenía la idea de hacer una secuela de esta cinta que justo tendría como protagonista a este transportista, interpretado por Jeff Daniels Phillips al que conoceréis por The Lord of Salem (2012), 31 (2016), 3 from Hell (2016) o Satanic Panic (2019).

Lo que que sí demanda un slasher es un número considerable de asesinatos y muertes más o menos originales. Pues bien, The Ice Cream Truck tampoco nos lo ofrece porque no recuerdo bien si son 5 o 6 asesinatos y esto contando por lo alto y la mayor parte de ellos, no se ven claramente. El más original y gracioso podría haber sido en el que el asesino usa una cuchara de helados para machacar el cráneo de una adolescente, pero el plano que tenemos es el del él mismo asestando los golpes, mientras la sangre le salpica.

No se tarda mucho en perder el intereses de esta subtrama porque está totalmente desconectada del tema principal: la crisis de madurez de la protagonista. Las víctimas son totalmente aleatorias y sólo aparecen en pantalla unos minutos antes de morir por lo que empatía cero. Podrían haber sido extraterrestres, zombis o los tiburones voladores de Sharknado (2013) los que hubiesen estado rondando el barrio que el resultado hubiese sido el mismo. Es como si la directora hubiese estado grabando este drama sobre la crisis de mediana edad y de pronto, se hubiese topado con un slasher y ella tenía la cámara ahí plantada. Todo bastante extraño. 



Otro de los grandes problemas que le veo yo la película es la elección de casting. Si el tema principal de la trama es la relación de una madre de familia de treinta y tantos con un chico de poco más de 18 años, haz que lo parezcan. En el papel de Mary tenemos a la impresionante Deanna Russo que aunque en esa época rondaba la edad que requiere su papel, es una mujer muy atractiva, que aparenta ser más joven. El verdadero escoyo a sortear es la elección de John Redlinger para interpretar a un adolescente de apenas 18 años. No he sido capaz de averiguar la edad de este actor, pero su físico y actitud en la película, representan a alguien mucho más mayor y cercano a la edad de la protagonista. Esto contribuye a que el impacto que debería haber causado en el espectador una relación que rozaba la "corrupción de menores", desaparezca totalmente. 


A pesar de todo esto, hasta el final, no consideré a The Ice Cream Truck una mala película, si no más bien un producto que no esperaba, totalmente alejado de la idea de slasher que me habían vendido. Hasta ese momento, me resultaba una cinta entretenida, con una muy buen ambientación para recrear un vecindario tontamente inquietante y por que no, muy similar al de Halloween (1978). Estas reminiscencias a la película de Carpenter también estaban motivadas por la música. Además el personaje de Mary, me pareció bastante interesante porque se aleja bastante de los estereotipos y nos muestra a una joven madre moderna y más cercana a la realidad.

Sin embargo, ya me empieza a parecer un poco molesto que, al igual que me pasó en Chained (2012), el final de The Ice Cream Truck vuelva a tirar por la borda lo poco que podía haber conseguido. Como ya habréis adivinado no es que la película me estuviese entusiasmando, pero sí que estaba algo intrigada por el salseo de esta atípica pareja porque las hazañas del asesino heladero, a estas alturas, me importaban ya bastante poco. El problema llega cuando el final que te plantean, cuestiona todo lo que has visto hasta ese momento, incluso introduciendo un elemento que carece totalmente de sentido y terminas bastante cabreado con la cinta. Los torcimientos de culo a lo Shyamalan requieren de un arte y un quebramiento de cabeza y no esta salida fácil y super manida que ya huele a rancio y enfada muchísimo. 



jueves, 13 de febrero de 2020

WOMEN IN HORROR MONTH: CHAINED (2012)


A pesar de que en mi caótico 2019 no le dediqué un especial a esta noble causa, retomo la tradición de dedicar el mes de Febrero al papel de la mujer en el cine de Terror. En anteriores ocasiones, os traje tanto películas dirigidas por mujeres, como películas protagonizas por las féminas más malvadas, desequilibradas o vengativas del género. Este año, no voy a ganar en originalidad, porque os voy a volver a traer cintas dirigidas por mujeres, pero me he zambullido en el fango para traeros producciones más desconocidas, que no suelen aparecer en este tipo de listas.

Sin más dilación, ¡¡¡comenzamos el Bloody Women Power!!! 


CHAINED (2012)




Inicio este especial de películas de terror dirigidas por mujeres con una de las cintas más duras e incomodas que he visto en años. Si bien es cierto que los secuestros es una temática bastante recurrente en el cine, cuando el rapto no obedece a algún tipo de chantaje o no se produce un asesinato, si no que el secuestrador se apropia de la víctima "de por vida" es infinitamente más aterrador.

La responsable de co-escribir el guión y de dirigir la película es Jennifer Lynch, hija de David Lynch. Un hecho que a priori, puede verse como una gran ventaja, le acarreó bastantes problemas en sus inicios, al ser acusada de haber recibido un trato de favor por parte de su padre, a la hora de dirigir su primer largometraje, Boxing Helena (1993). Aunque la película fue nominada en el Festival de Sundance, la crítica se cebó con ella, provocando su desplome en taquilla. A pesar de que su ópera prima había trascendido todas estas vicisitudes y alcanzado el status del culto, el varapalo a su trabajo y autoestima la mantuvo alejada de la Industria durante más de una década, tiempo que dedicó a superar su adicción al alcohol, las drogas y las secuelas de un accidente que casi le costó la vida. No fue hasta el año 2008, que estrenó su siguiente largometraje, Surveillance, un thriller policíaco de lo más inquietante protagonizado por Bill Pullman y Julia Ormond. La película ganó el premio a la mejor película en el Festival de Sitges, lo que no sería especialmente relevante, si no fuera porque ese mismo año competía con la obra maestra del vampirismo, Let the right one in (2008). Tras esto, su siguiente película, Hiss (2009), tampoco estuvo exenta de polémica, ya que según apunta Lynch en una entrevista concedida a la St. Louise Magazine, el producto final nada tenía que ver con su versión de la película, ya que ella no había intervenido en las labores de montaje y edición. Por fin llegamos a su cuarto trabajo tras las cámaras, Chained, película con la que inauguramos el Woman in Horror Month y que se estrenó en el Fantasia Festival de Montreal en 2012, tras el cuál, sólo tuvo distribución doméstica.

La película relata la historia de Bob, un asesino en serie que utiliza su trabajo como taxista para secuestrar mujeres que luego tortura y asesina en su casa. Pero cuando rapta a una de sus víctimas y a su hijo de 9 años, decide quedarse con él y utilizarlo como su esclavo personal. El niño, al que renombra Rabbit, crece bajo una férrea disciplina que le obliga entre otras cosas, a limpiar los estragos de los asesinatos que su "progenitor" comete casi a diario. Cuando Rabbit se convierte en un adulto, Bob decide convertirlo en su protegido e instruirle en el arte de matar a mujeres y trasmitirle ese odio profundo hacia ellas. Pero, ¿habrán hecho mella estos 10 años de cautiverio en Rabbit o por el contrario, todavía queda algo de voluntad propia en él? 

Chained no es la típica película sobre un asesino que podríamos ver cualquier domingo por la tarde en televisión más interesada en el sadismo y los asesinatos que en la propia psicología del asesino. Lynch aborda los lazos afectivos que se establecen entre el niño y su captor y las causas que han llevado a este último a convertirse en un monstruo. La historia está contada a través de los ojos de la víctima, un niño inocente que ha sido aislado del mundo y de todo contacto con el exterior, salvo por este progenitor malsano y los pocos minutos que comparte con las víctimas de éste. La mayor parte de los asesinatos ocurren fuera de pantalla porque Rabbit no suele estar presente en el acto en sí, si no que escucha los gritos de las víctimas y luego se encarga de limpiar toda la sangre y enterrar los cuerpos. No penséis que esto lo hace menos aterrador porque sólo imaginar lo que esta pasando, te pone la piel de gallina.





Prácticamente toda la acción en Chained tiene lugar en esta casa en medio de la nada, sucia, desvencijada y con cámaras de tortura y de enterramiento. En este entorno tan sórdido y malsano es en el que Rabbit vive su niñez y desarrolla su adolescencia, provocando que los lazos afectivos entre el asesino y el niño cada vez sean más fuertes. Si en un primer momento, Rabbit se resigna a obedecer a Bob en todas sus estrictas y macabras reglas como mero recurso de supervivencia, pasados los 10 años de cautiverio, se da una especie de síndrome de Estocolmo a la inversa. El asesino empieza a ver al chico como su protegido y desarrolla un especie de rol paternal enfermizo, animándole en sus estudios de anatomía porque quiere que el chico sea un experto asesino a su imagen y semejanza. 

Y, así es como transcurre la mayor parte de la película, con esta relación enfermiza, con Bob trayendo incontables víctimas anónimas a la casa, el único intento de fuga del chico es rápidamente anulado y provoca su encadenamiento. Resulta poco creíble que no aparezca ni un solo policía en la película, ni nadie que se percate de lo que esta pasando, dado el gran numero de álbumes que Bob le obliga a hacer a Rabbit con las noticias de sus asesinatos. Estamos ante lo que parece ser uno de lo asesinos más prolíficos del cine de terror, pero nadie sospecha nada y esto contribuye al que el mundo que hay tras de las puertas de esa espeluznante casa, no se sienta como real.

El desarrollo de Chained es lento y un tanto repetitivo, pero reproduce bastante bien la sensación de incomodidad y desasosiego que trasciende más allá de su visionado. Es de esas películas como The Mist (2007) o Eden Lake (2008), que sin ser tan buena, te deja mal cuerpo y te hacer perder toda esperanza en la humanidad. 

A parte de esta atmósfera malsana, lo mejor de la película son las interpretaciones de sus dos personajes principales. Por su parte, D'Onofrio, imponente con su presencia física, representa a un asesino implacable, brutal, atormentado por los abusos de padre cuando era niño y emocionalmente inestable. Su forma de hablar y de moverse, así como las ideas que le intenta inculcar al chico, denotan cierto tipo de deficiencia que le hacen impredecible. Por su lado, la interpretación de Eamon Farren que representa a Rabbit en su época adulta, es totalmente conmovedora. Su interpretación del chico frágil y sometido durante años, en el que todavía existen pequeños chispazos de rebeldía, a pesar de que vive continuamente aterrorizado y ese punto de desconexión con la realidad que te hace dudar si Bob no le habrá transformado finalmente, me resultó totalmente convincente. 

El mayor problema de Chained llega con el giro de guión que se produce en tu tramo final y del cuál no nos habían dado ninguna pista durante toda la película. El final que parece sacado de un telefilm barato es totalmente abrupto, carente de sentido y eso hace que no funcione. No era necesario estropear el brillante viaje que habíamos hecho siendo lo ojos de la víctima de una asesino letal y atormentado, sólo para sorprendernos y dejarnos con la boca abierta con algo sacado totalmente de la manga y carente de sentido. Es una pena que un final tan desafortunado estropee la sensación general del buen trabajo realizado hasta ese momento, pero así es y me da mucha pena reconocerlo. A pesar de todo, Chained es una película que os recomiendo si queréis pasar un "mal" rato y, ¿quién sabe? a lo mejor a vosotros sí os funciona su torcimiento de culo final.



lunes, 10 de febrero de 2020

UNDERWATER (2020)


La semana pasada fui al estreno de Underwater y aunque en un principio, no tenía pensado traerla al blog porque este mes iba a estar totalmente dedicado al Woman in Horror Month, no quería perder la oportunidad de hablar de una película que contra todo pronóstico, había disfrutado a lo grande. Recabé bastante información sobre ella cuando estuve preparando la crítica para Scanners, el podcast en el que participo habitualmente y las ganas de escribir sobre la cinta dieron alas a mis dedos que escriben estas palabras frenéticamente

Filmada en 2017, Underwater fue la última cinta bajo el sello de la 20th Century Fox, antes de ser comprada por Disney y de ahí, el retraso en su estreno. Para William Eubank, un treintañero con amplia experiencia como director de fotografía, tanto en cortos como largometrajes, ésta es su tercera película como director y la primera respaldado por unos grandes estudios. Los anteriores trabajos de Eubank en la dirección, siempre han estado relacionados con la ciencia ficción. En su ópera prima, Love (2011), que no sólo dirige, sino que también firma el guión, tenemos un drama espacial en el que un joven astronauta pasa años solo, orbitando alrededor de la Tierra tras perder toda comunicación con ésta. Una ralladura introspectiva sobre la soledad bastante soporífera para mi gusto. En su segundo trabajo, The Signal (2014), dónde coescribe el guion junto a su hermano Carlyle y David Frigerio, tenemos un thriller de ciencia ficción en el que tres estudiantes del MIT son arrastrados hasta una casa solitaria persiguiendo a un hacker y tras perder el conocimiento, despiertan en una instalaciones científicas sin saber por qué. Una película con una premisa muy interesante, pero que a medida que avanza, la historia se va desinflando principalmente porque muchos de los enigmas que nos plantea, no tienen explicación.

Eubank no tiene nada que ver con el guion de Underwater que escribe Brian Duffield, el mismo que el de Babysitter (2017), esa comedia de terror dónde descubrimos a Samara Weaving. Y, ¿de qué va esta película? Pues como su propio título indica, nos vamos bajo el agua, exactamente a 7 millas de profundidad en la fosa de las Marianas, dónde se sitúan unas instalaciones científicas. La paz del complejo se ve afectada por un terremoto que colapsa la mayor parte de la estructura y un pequeño grupo de supervivientes tiene que hallar la manera de salir de allí y llegar a la superficie. Algo que a priori, puede parecer muy sencillo, pero que choca contra las dificultades de estar en el fondo del océano: las instalaciones se vienen abajo por las continuas explosiones que ha provocado el terremoto, la presión, la oscuridad, la falta de oxigeno y han perdido toda comunicación con el exterior. Pero como pasaba en dos de mis películas de terror favoritas, The Descent (2005) y The Ruins (2008), el verse atrapados en lugares en los que la escapatoria es muy complicada, va a ser el menor de sus problemas. En el caso de Underwater, no sabemos si bien el terremoto o bien la perforaciones de los científicos, han liberado algo que nunca debía haber sido despertado.

Una relación muy loca que me vino a la cabeza tras ver la película, es que la premisa del desastre es practicante calcada a The Meg (2018). En ese blockbuster, el Megalodón era liberado también en la Fosa de las Marianas tras unas pruebas nucleares en la zona. Así que hay que tener mucho cuidado porque parece que esa fosa es un portal de todos los monstruos y criaturas de nuestras pesadillas.

Volviendo a la película, ésta bebe claramente de películas como Alien (1979) o Abyss (1989), pero no intenta ocultarlo y nos ofrece una película de terror subacuático muy solvente y con claras reminiscencias a la serie B de los años 80 y 90. El ritmo en Underwater es frenético y no deja un minuto para el respiro en esa ardua tarea de encontrar la forma de escapar de ese "ataúd" de acero. Y sí, uno de los puntos fuertes de esta película es la claustrofobia que sentimos en todo momento, tanto en lo estrechos pasillos y angostos recovecos por los que deben introducirse en busca de una salida, como en la inmensidad y oscuridad del océano. 




Una de las flaquezas de Underwater son sus personajes que pecan cómo en la mayor parte de las películas de acción, en no estar muy desarrollados. Tenemos todo un abanico de personajes prototípicos: la chica fuerte, la miedosa e insoportable, el alivio cómico, el capitán decidido y con un punto de locura, el chico valiente y encantador y el tío listo. Se dejan entrever relaciones entre los personajes o historias secundarias que no se desarrollan lo suficiente y quedan un poco cojas. Kristen Stewart está estupenda en su versión de Ripley y, aunque en un primer momento, no estaba muy convencida con la elección de esta actriz a la que le tengo un poco de manía desde Twilight (2008), tengo que reconocer que se ha dejado la piel en este papel. Una mujer fuerte, luchadora e impasible ante la desolación de la situación que tiene que afrontar. A su lado, el carismático Vincent Cassel que con su imponente presencia, ya sabemos que es el capitán y el encargado de salvar a su tripulación. Pero hubo un personaje que me resultó totalmente insoportable y eso que su función era la de alivio cómico, pero sus chistes y chascarrillos no me hacían ninguna gracia. Os estoy hablando del personaje que interpreta T. J Miller, un cómico estadounidense muy conocido en la época en la que se rodó la película, pero actualmente apartado de la industria por sus continuos escándalos.

Pero sin duda, lo mejor de Underwater es su tramo final, dónde descubrimos el terrible mal que ha sido liberado y nos quedamos mitad maravillados, mitad desolados, al saber cuál es la verdadera amenaza a la que se enfrentan los protagonistas. No temáis con que no se vayan a ver muy bien las criaturas porque a pesar de que hay varias escenas en el fondo marino sumidos en la más sobrecogedora oscuridad, va a haber oportunidad de ver al monstruo o monstruos en su totalidad. Sin embargo, como os he dicho, tendréis que esperar hasta sus últimos minutos porque es toda una sorpresa que nadie espera y con la que deseareis levantaros de la butaca y aplaudir muy fuerte. Los efectos especiales de esta parte me parecieron absolutamente increíbles y el diseño de las criaturas os dejará con la boca abierta al reconocer a un viejo conocido del imaginario de nuestras pesadillas literarias

En la película encontramos varias escenas a cámara lenta que embellecen el resultado, pero es un recurso que le gusta demasiado a Eubank y debería de intentar no abusar tanto de él. Aunque la angustia y la claustrofobia del entorno se transmite a la perfección tanto en las instalaciones científicas, como en el océano, también tenemos varios jump scares que aunque predecibles, nunca decepcionan.

En definitiva, Underwater es una película de Terror muy entretenida y disfrutable, que desde el primer minuto no nos deja un minuto de descanso y la angustia que nos va generando la terrible situación de los protagonistas, se ve más que recompensada en su tramo final. Con esto no quiero decir que sea un peliculón porque no lo es, pero nos da lo que le pedimos siempre al cine que nos entretenga y nos haga disfrutar a lo grande. Además de animaros a verla, os recomendaría que en la medida de lo posible, lo hicierais en una sala de cine porque esos efectos especiales y esas criaturas bien merecen verse en pantalla grande.