jueves, 23 de enero de 2020

LAS MEJORES PELÍCULAS DE TERROR DEL 2019

Gif de @TrentShayClaymations en Instagram

Menudo año sabático bloguero me tomé el 2019, pero perdí la inspiración para escribir y la energía necesaria para mantener toda la maquinaria en funcionamiento. En una época en la que los blogs empiezan a estar de capa caída, debido al cambio en los hábitos de consumo de los aficionados al séptimo arte, que prefieren podcasts y canales de Youtube, el blog tenía que adaptarse a esos cambios y ofrecer propuestas atractivas para los Horror Lovers. Así que durante estos más de tres meses de ausencia, no sólo me he dedicado a descansar del gran trabajo que supone estar al mando de todos los aspectos que implican llevar un blog, si no que me he sumergido en una especie de super brain-storming para actualizar el contenido que os ofrezco. No penséis que fue una tarea sencilla porque todo proceso de creación implica su dificultad, pero por fin las ideas salieron a flote y estoy deseando traéroslas para que las disfrutéis. 

Antes de que eso pase, hay algunas tradiciones inapelables con las que hay que proseguir y como siempre os traigo mi TOP 10 con las que fueron PARA MI, las mejores películas de terror del año pasado. Aclaro que son las películas que yo he podido ver en cines, festivales o alguna plataforma a lo largo del 2019, así que no os echéis las manos a la cabeza si hay alguna película que vosotros consideráis de 2018. La vida es dura y no la he inventado yo.

¿Volvió a ser el 2019 el año de terror cómo lo llevan afirmando las publicaciones NO especializadas durante los últimos 5 años aproximadamente? Pues yo diría que NO. Cierto es que las producciones de género siguen incrementándose año tras año, para el goce y disfrute de los Horror lovers, pero a mi parecer, las películas del 2019 tuvieron una calidad media y no hubo tantos productos excepcionales como en años pasados en los que esta lista se hacia sola. 

Publico este TOP a mediados de enero porque aprovecho hasta el mismísimo día 31 de diciembre para ponerme al día con todo lo que se me pudiera haber escapado pero evidentemente, no puedo abarcarlo todo. Así que dicho esto, empezamos con las películas que destacaron sobre la media, en mis visionados del extinto ya 2019.



10. BLISS



La última posición de la lista es para Bliss, una película que ha ido ganando enteros a medida que la he ido digiriendo tras su visionado. Un visionado, que no la beneficiaba en gran manera, ya que sólo se proyectó en las maratones nocturnas de Sitges y después de las jornadas que nos pegábamos viendo una película tras otra, ponerte está explosión de color y sonido a las 2:00, era como si tú mismo te hubieses chutado lo mismo que la protagonista. 

La nueva propuesta de Joe Bergos es el viaje psicotrópico de una artista que frustrada tras haber perdido las inspiración para su último encargo, decide buscar en las drogas el fuego de Prometeo que tanto anhela. El descenso a los infiernos de nuestra protagonista es como si hubieran metido en una batidora a Climax (2018) y Mandy (2018). El resultado es una locura de cinta con música estridente, colores chillones, sexo, litros  de sangre y un ritmo vertiginoso que empieza la primera vez que nuestra protagonista recurre a sustancias prohibidas y ya no para nunca más. 

También la temática del artista que se vuelve medio loco y sus cuadros se vuelven cada vez más oscuros y enigmáticos como influencia de las fuerzas que les poseen, me recordó a Devil's Candy (2015). Una película bastante interesante del director Sean Byrne, el mismo de la gran The Loved Ones (2009) que también os recomiendo.

Ya os advierto que puede que durante la primera media hora de Bliss, no entendáis a dónde quiere llevarnos Bergos con esta historia, pero es un viaje salvaje que nunca olvidareis y que se guarda algún que otro secreto bajo la manga. De hecho, yo hubo un momento que solté un gran "Ahhhhh", cuando me di cuenta por dónde iban los tiros.

Una visión de los Ángeles sórdida y sucia que nos tramité la decadencia en la que está cayendo nuestra protagonista, Dezzy. Cabe destacar la impresionante actuación que se marca Dora Madison porque todo el peso de la película recae sobre ella y es parte fundamental de lo bien que funciona una cinta que con otra actriz al frente, habría sido una chapuza. 



9. IN FABRIC



¿Quién me iba a decir a mi que me iba a gustar tanto una película sobre un vestido mortífero? Una cinta que antes de verla en la pasada Muestra Syfy, no sabía nada sobre ella, pero estaba avalada por el guionista y director, Peter Strickland del que todavía no he visto nada más, pero del que siempre he oído buenas críticas.

Podríamos dividir la estructura de la película en dos partes bien diferenciadas con un hilo conductor que sería el vestido mortífero. La primera y mi preferida es la de una mujer divorciada que vive con su hijo y la odiosa novia de éste, que para su próxima cita decide comprarse un fabuloso (y maldito) vestido rojo. En el segundo tramo, nuestro protagonista celebra su despedida de soltero para la que le han elegido como disfraz nuestro famoso y maligno vestido. En ambas historias su posesión arrastrará una serie de desgracias y de momentos bastante inquietantes. La trama se irá enrareciendo hasta límites insospechados, no sólo por los desastres que acarrea la posesión del vestido, si no por las extrañas prácticas de los dependientes y dueños de la boutique durante sus horas de descanso.

In Fabric está enmarcada en una estética visual muy potente que nos recuerda fuertemente a los gialli: colores saturados con predominación del rojo, maniquís, ambientación setentera y hasta puede que las brujas de Suspiria (1977) hayan cambiado de oficio. La música es tremendamente inquietante y los diálogos pedantes y cargados de humor negro de algunos de los personajes, contribuyen a crear una atmósfera muy turbia y bizarra.

Una propuesta diferente que estoy segura no será del gusto de todo el mundo, pero que si os dejáis atrapar por una película con un vestido con vida propia, dependientas creepys, maniquíes profanados y jefes quisquillosos, In Fabric no os decepcionará. Si su recuerdo ha permanecido en mi memoria desde el mes de Marzo que la vi, será por algo, ¿no?


8. CRAWL



Ya sabéis lo que me gustan las películas de animales mortíferos y para mi está fue la triunfadora del duelo del pasado verano entre los cocodrilos y la propuesta de tiburones que fue la nefasta secuela: 47 Meters Down: Uncaged.

Tenía muchas ganas de ver el regreso de mi adorado Alexandre Aja al terror más puro, tras una temporada dedicado al drama fantástico con Horns (2013) y The 9th Life of Louis Drax ( 2016) y la verdad es que no me ha decepcionado.

A grandes rasgos, la película trata sobre una joven que va a rescatar a su padre que se ha quedado aislado en una cabaña durante un fuerte huracán, con la mala suerte que allí se han refugiado unos cocodrilos, del tipo mortífero extremo y la cosa se va a complicar mucho.

Aja nos da exactamente lo que queríamos para una película veraniega de cocodrilos mortíferos: acción desenfrenada, reptiles creíbles y agresivos, pero no con sentimientos humanos como la sed de venganza del tiburón de The Shallows (2016) y una protagonista fuerte y luchadora como Kaya Scodelario.

¿Qué hay elementos que la hacen no ser una película totalmente redonda? Estoy de acuerdo. Varias de las víctimas de los cocodrilos, están puestas con calzador con el simple objetivo de convertirse en carne de cañón para nuestros depredadores, pero una cinta de terror de estas características demanda un número aceptable de víctimas y muertes violentas y ésta es la manera de proporcionárnoslas. Así que esto no me produjo demasiados problemas.

Puede que Crawl no ascienda al podio de las películas de cocodrilos mortíferos (puesto ocupado por Rogue (2007) desde hace más de una década), a pesar de sus múltiples referencias cinéfilas a Jaws (1975) o Jurassic Park (1993) y a hechos reales, sí en los huracanas hay quién aprovecha para robar, pero sí es un producto adrenalítico y altamente disfrutable.


7. UPGRADE



Al igual que con In Fabric, pude disfrutar de Upgrade en la pasada edición de la Muestra Syfy y la disfruté a lo grande. Las dos veces que Logan Marshall-Green se ha pasado por este Festival ha sido con sendos peliculones (el anterior fue The Invitation (2015)). Creo que ya ha llegado la hora de que le quitemos esa etiqueta que le encasilla como la versión Hacendado de Tom Hardy porque es un gran profesional que nada tiene que envidiarle al actor de Venom (2018)

Segundo trabajo de Leigh Whannel como director, tras Insidious: Chapter 3 (2015). Ahora el cineasta australiano tiene a las puertas del estreno The Invisible Man (2020), una de las películas más esperadas del año que cuenta con Elisabeth Moss como protagonista y con ella en el barco, nada puede salir mal.

Upgrade nos habla de una pareja que sufre un accidente y cuando nuestro protagonista se despierta en el hospital, descubre que se ha quedado parapléjico. Uno de sus antiguos clientes le ofrece la oportunidad de implantarle un chip en su espina dorsal que le permitirá volver a caminar. Además de esta habilidad nuevamente recuperada, todo su organismo se verá actualizado con múltiples destrezas que le vendrán muy bien porque la trama se va a volver muy loca y este Johh Wick cibernético va a repartir mandanga de la buena. 

A pesar de que Upgrade tiene una trama sencilla, los debates que se plantea su protagonista no los son tanto y parecen sacados de un episodio de Black Mirror (2011-2019). La historia nos sitúa en un futuro cercano, dónde la nuevas tecnologías ya permiten hacer cosas increíbles, pero todavía existen personas que prefieren hacerlo todo a la viaja usanza y reniegan un poco de estos nuevos adelantos. Es el caso de nuestro protagonista, mecánico de profesión, que tendrá que sobreponerse a sus reticencias tecnológicas para salir adelante.

Esta cinta de serie B lo tiene todo: acción, terror y ciencia ficción. En cierta manera, me recordó a las grandes películas del fantástico de los 90, estilo Hardware (1990), Universal Soldier (1992) o Fortress (1992) con las que nos lo pasábamos en grande con la acción que veíamos en pantalla y tampoco necesitábamos una actuaciones impresionantes, ni unas tramas creíbles. Simplemente era entretenimiento y diversión. Upgrade renueva las escenas de lucha con movimientos mecánicos, secos y rapidísimos como si de una mezcla de John Wick y el T-1000 se tratase, pero mantiene ese tufillo de serie B con una trama oscura de las traiciones y de luchas de poder en los bajos fondos tan típicas de antaño.


6. THE LODGE



The Lodge era una de las películas que mas ganas tenía de ver en la pasada edición de Sitges, ya que venía avalada por los directores de la tremendamente inquietante Goodnight Mommy (2015): Veronika Franz y Severin Fiala. Los directores austriacos vuelven a indagar en los problemas de las relaciones entre padres e hijos, en este caso, con una futura madrastra.

Los padres de Aidan y Mia se están divorciando, ya que su padre se ha enamorado de Grace, la única superviviente del suicidio colectivo de una secta, cuando éste estaba escribiendo un artículo sobre ellos. Los niños no aceptan a Grace y a su padre se le ocurre la feliz idea de que los cuatro pasen las Navidades en una cabaña en medio de ninguna parte. Sin embargo, este "genio" en psicología familiar tiene que ausentarse unos días por trabajo y deja allí a los tres juntos para que hagan migas. Y, ¿qué os tengo yo dicho que pasa en el cine de terror con las cabañas aisladas, ya sean en el bosque o en la montaña? Que las cosas no salen como uno había imaginado, si no, infinitamente peor y esta película no va a ser una excepción. 

Como dato curioso, deciros que la secta a la que pertenecía Grace en el pasado está inspirada en los hechos acontecidos a la secta ovni, Heaven's Gate, en la que su líder arrastró a 39 de sus seguidores a un suicido colectivo tras el paso del cometa Hale-Boop en 1997.

Una de las mejores cosas que funcionan en The Lodge y que te hace estar sentado al borde de la butaca, preparado para saltar cuando se produzca la gran revelación, es su atmósfera tremendamente opresiva, oscura y helada. Los tres protagonistas están aislados en una cabaña, en plena tormenta de nieve, la calefacción ha dejado de funcionar y los teléfonos han muerto. Por si esto no fuese suficientemente dramático, la relación de Grace con los niños es bastante tirante y empiezan a suceder cosas raras en la casa. 

¿Fuerzas ocultas acechan la cabaña, alguien está volviéndose loco? La cosa es que cuando la tensión que llevamos conteniendo durante prácticamente toda la película, salta por los aires, te deja con el culo totalmente torcido. Hay gente a la que este giro de la trama no les gustó nada, pero a mi me funcionó perfectamente y me pareció absolutamente terrorífico. Creo que The Lodge es de esas cintas en las que si la trama y la atmósfera no te atrapan desde el principio, corres el peligro de que su final no te funcione e incluso te resulte una estafa. 

The Lodge es un thriller psicológico que se desarrollan a fuego lento, que te va sobrecogiendo poco a poco y en el que tanto la banda sonora, como los silencios que te ponen la piel de gallina, inciden en esa atmósfera sobrecogedora que nos atrapa desde el minuto uno. Si no teméis la historias que se desarrollan lentamente y disfrutasteis con películas como The Witch (2016) Hereditary (2018), creo que The Lodge puede ser de vuestro agrado.  



5. DANIEL ISN'T REAL



Ésta fue la última cinta que vi y que se coló por derechos propios en la lista de lo mejor del año. En cierta manera, me recordó a la anteriormente comentada Upgrade en el sentido que es perfectamente posible crear una gran película de terror/ciencia ficción con un presupuesto moderado, pero con un montón de buenas ideas. Los responsables de traernos esta gran película de serie B, no son otros que Spectre Vision, popularmente conocida como la productora de Elijah Wood. Cuanto tenemos que agradecerle los horror lovers a este actor con el comparto año de nacimiento, por su gran labor hacia el jorror, ya que nos ha traído algunas de las mejores cintas de género de los últimos años: The Greasy Strangler (2016), Mandy (2018) o Color Out of Space (2019).

Segundo largometraje de su director, Adam Egypt Mortimer del que tan sólo he visto la antología de Holidays (2016) en la que participaba en uno de los episodios y lo cierto es que no puedo hablar muy bien de ella. Sin embargo, después del buen sabor de boca que me ha dejado Daniel isn't real quizás pruebe suerte con su anterior trabajo, Some Kind of Hate (2015), a pesar de que sus críticas son más que modestas. La película, basada en la novela de Brian DeLeeuwIn this way I was saved, tuvo la suerte de contar con el propio escritor para la elaboración del guion junto a Egypt Mortimer y son más que evidentes las similitudes de la historia con The Fight Club (1999) y Donnie Darko (2001). Podríamos ver a Daniel, el oscuro amigo imaginario del protagonista, como una versión moderna de Tyler Durden y con la película de Richard Kelly comparte la enfermedad de sus protagonistas y las visión alterada que éstos tienen de la realidad. 

Daniel isn't real nos presenta el viaje a los infiernos de nuestro protagonista Luke, un joven con problemas de esquizofrenia que tiene una amigo imaginario que actúa como su alter ego, mostrando su lado más oscuro. Al principio, será una ventaja contar con este amigo que le ayudará a reafirmar la confianza en sí mismo y destacar en clase o lucirse con las chicas, pero a medida que pasa el tiempo, los deseos de Daniel se van volviendo más oscuros y tóxicos. 

Una película que se envuelve en una estética retro, muy de moda últimamente en cintas cómo Neon Demon (2016), Mandy (2018) o la anteriormente comentada, Bliss (2019), que se caracterizan por potentes bandas sonoras y saturación de colores en algunas de sus escenas. Esto contribuye a que un tema cómo los problemas mentales del protagonista, ya sobradamente tratados en el cine, adquiera aquí una dimensión muy atractiva, cercana a un terror de carácter surrealista. 



4. VIVARIUM





Le toca el turno a la cinta que más disfruté de todas las que puede ver en la edición VII del Festival Nocturna de Madrid. Un propuesta de ciencia ficción muy turbia en la que una joven pareja que está buscando la casa de sus sueños, termina atrapada en un barrio residencial de pesadilla.

La película que nos propone Lorcan Finegan, en su segundo trabajo como guionista y director, más bien parece sacada de un capitulo de Twilight Zone (1959-1964) o de Black Mirror (2011-2019). La película parte de una premisa sencilla que se va enturbiando y enrareciendo de mala manera y en la que la estética medio onírica, medio fantástica es sublime. 

En su esencia, Vivarium contiene una fuerte crítica contra el estilo de vida acomodado en los barrios residenciales de la clases medias, dónde todo es aparentemente perfecto. Aquí esa perfección raya en lo desesperante: las calles del barrio de nuestros protagonistas están formadas por hileras interminables de casas idénticas a la suya, el cielo es azul sin una sola nube, en su casa todo está decorado a la perfección, pero de un manera anodina e impersonal. La monotonía de su día a día irá minando la buena relación de esta joven pareja que no puede soportar el tedio y la desesperación de verse atrapados en una situación que no han elegido o quizás sí.

La película se enmarca en una estética cuidadísima llena de tonos pastel, dónde predomina el verde, las líneas rectas, la pulcritud y la copia. Las casas, los jardines, todo es igual y se repite una y otra vez, hasta los cuadros de la casa representan la propia casa o partes de la misma. Es como si los personajes se vieran atrapados por el estilo de vida perfecto que habían soñado. ¿Lo queréis? Pues aquí tenéis dos tazas.

La química entre sus dos protagonistas en innegable. Imogen Pots y Jesse Eisenberg ven como la maquinaria de la vida acomodada hace mella en su relación, reproduciendo de forma exagerada estereotipos de género: Él sale todos los días a trabajar (escavar un hoyo que no tiene ninguna función, ni sentido) y ella se dedica a la crianza de un niño que no es suyo y que tiene una clara tendencia a la sociopatía.  


Vivarium es una de las propuestas más refrescantes y mal rolleras de todo el año y no deberíais perdérosla, sobretodo si pensáis que la máxima de la felicidad es casarse, tener un hijo y vivir en la casa de tus sueños. Es todo un engaño de la mal llamada: Sociedad del Bienestar.  


3. READY OR NOT



No tenía muchas expectativas en que una película producida por la Disney/Fox y que iba a tener recorrido en las salas comerciales, pudiese ser tan gamberra, divertida y sorprendente, como lo es Ready or Not, pero se acabó convirtiendo en mi cinta favorita del pasado festival de Sitges. Lo que no sabía en ese momento y que descubrí tras investigar un poco más sobre la cinta es que detrás de ella está la Fox Searchlight, lo que viene a ser la filial más irreverente de la gran productora y que nos ha traído películas nada convencionales como: Juno (2007), Black Swan (2010) o Shape of Water (2017). Así que la próxima vez que me enfrente a una producción de la Fox me fijaré antes en que filial la respalda, antes de echarme a temblar, jejeje. 

Un survival en el que una novia debe de huir de la familia de su recién estrenado marido que intenta matarla, porque si sobrevive a esa noche fatídica, una curiosa maldición se cernirá sobre todos ellos. 

Uno de los grandes aciertos de Ready or Not es que va directa al grano y una vez celebrada la boda y elegido el juego para esa noche, pasamos a la acción desenfrenada y el ritmo vertiginoso de este escondite macabro. Aunque la absoluta protagonista es la nueva Final Girl del s. XXI, Samara Weaving que en esta película le quita el título a Leticia Dolera en lo que a novia mortífera molona se refiere, el resto de secundarios están sublimes en sus roles estereotipados de familia política odiosa. No podía haber mejor elección para este patriarca totalmente descerebrado y fiel a las tradiciones familiares, que Henry Czerny. No hay nadie como él para interpretar papeles de villano despiadado con clase y para prueba, la serie Revenge (2011-2015). Su mujer, interpretada por Andie MacDowell, es un personaje bastante ambiguo y nunca tendremos claro si es de fiar o no. Pero el personaje que me robó el corazón fue la despiadada matriarca, interpretada por Nicky Guadagni que a sanguinaria y perturbada no le gana nadie y en esa familia de desequilibrados, la competencia es dura.

Ready or Not es una comedia de terror que destila un humor negro como el carbón, en lo que supone una crítica contra las clases adineradas y las dificultades a las que se enfrenta una persona normal para entrar en un círculo tan cerrado y sus peculiares tradiciones familiares. Todo esto bastante salido de madre eso sí, pero contribuye muy bien a que el público se identifique con esta novia normal y de clase media, en la que su supervivencia puede verse como una lucha frente al orden establecido por los ricos y la tradición más casposa. 

La cinta es el último trabajo del tándem formado por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillet , también llamados Radio Silence y que ya trabajaron juntos en uno de los segmentos de VHS (2012), de Southbound (2015) y en el largometraje Devil's Due (2014) que no he tenido el placer o la desgracias de ver, dado sus críticas más que modestas. 

Si todavía queda alguien que no ha visto Ready or Not, os la recomiendo muy mucho porque es una de las películas más refrescantes del año, con un final a la altura de las grandes expectativas creadas y con lo que creo que es un guiño a Takeshi Miike, ahí lo dejo. Además, es una cinta que puede ver prácticamente todo el mundo, al que le guste la tensión, la acción y no le importe un poquito de sangre.


2. US



Para un director que con su primer trabajo consiguió un éxito tan fulgurante como Jordan Peele con Get Out (2017), su segunda película no iba a ser tarea fácil, ya que iba a ser observada con lupa por críticos y espectadores, dispuestos a endiosarlo o con hacha en mano para sepultarlo. 

La verdad es que ha sido recabando información para hablaros de ella que me han entrado unos deseos irrefrenables de volverla a ver. Aunque ya conozco el gran enigma de la trama, considero que es una película que tiene varias capas de información que iremos descubriendo es posteriores visionados. Además, también tiene diferentes interpretaciones a la cuestión que nos plantea y que según el momento en el que nos enfrentemos a ella y la información de la que dispongamos en ese momento, pueden variar. Aquí os dejo el super vídeo que se marcó Emma de Spooky Astronaut explicando cada referencia, Easter egg (conejos, tijeras, guantes y 11:11) y posibles interpretaciones que encontramos en Us.

En cierta manera y salvando las distancias, esta película me recuerda a alguno de los capítulos más controvertidos de Black Mirror (2011-2019) que solía comentar con amigos y me resultaba muy curioso descubrir que según las experiencias y la cultura de cada uno sobre los temas que se trataban, las interpretaciones podían ser muy diferentes.

A estas alturas del año, ya todo el mundo sabe que Us es una película de terror sobre los doppelgängers, los dobles malvados que todos tenemos por ahí pululando y que el día que nos encontremos cara a cara con el nuestro, sera un augurio de nuestra propia muerte. Yo como cohabito con mi lado Bloody y mi lado Princess, ese problema no le tengo, jejeje. Pues bien, es esta película una familia afroamericana de clase media americana se ve a enfrentar exactamente a la versión mortífera de sí mismos. 

El terror en Us no es solamente opresivo por la invasión del hogar que sufren los protagonistas, si no que el hecho de estar siendo atacados por una copia de si mismos que en ningún momento saben cómo va a actuar, es completamente perturbador. Lo que más me gusta del cine de Peele, sí de sus dos películas, es que no se limita a plantearnos una sencilla historia de terror (que también son validísimas, no me estoy quejando), sino que lo utiliza como un vehículo muy efectivo para lanzar una contundente critica social. Si en Get Out nos ofrecía una crítica incisiva contra el racismo y la hipocresía de las clases altas, aquí lo que nos plantea es una visión amarga y desoladora contra el capitalismo y el miedo a ser suplantado. 

Las actuaciones de todos y cada uno de los personajes son sublimes porque se ponen en la piel de dos personajes antagónicos y lo bordan. Especial mención para su protagonista, la últimamente omnipresente Lupita Nyong'o, que quién me iba decir a mi a esas alturas de año con lo que me había gustado en esta película que iba a acabar detestándola por esa cinta que casi todos amáis y yo odio muy fuerte, la extremamente ñoña y edulcorada, Little Monters (2019). No puedo dejar de nombrar a mi adorada Elisabeth Moss que aunque no aparezca mucho en pantalla, tiene una escena hacia el final de la película que es absolutamente sublime y se me quedó grabada a fuego. 

Una de las cosas que me gustan de los directores jóvenes de ahora es que sienten la necesidad de compartir con el mundo las películas que les han inspirado o influenciado para crear su historia. En este caso, os dejo las 10 películas que Peele les dijo a su actores que debían verse para preparar sus personajes y salvo la primera, las he visto todas (increíble):
  • Dead Again (1991)
  • The Shinning (1980)
  • Babadook (2014)
  • It follows (2014)
  • A Tale of two sisters (2003)
  • The Birds (1963)
  • Funny Games (1997/2007)
  • Martyrs (2008)
  • Let me in (2010)
  • The sixth sense (1999)


1. MIDSOMMAR



Sin duda, la película con la que peor lo pasé y por consiguiente, la que más he disfrutado este año, ha sido Midsommar. Si os soy sincera, no contaba con que la nueva película de Ari Aster me fuese a conquistar, ya que soy de las pocas a la que Hereditary no le impresionó tanto como a la mayoría. 

No necesito sentirme identificada con el personaje de una película para que ésta me guste, pero en esta ocasión, entendía tan bien como se podía estar sintiendo la protagonista con respecto a uno de los dramas que la tocan de lleno, que salí del cine echa polvo. Esto es algo que sólo entenderán los horror lovers y no los que me preguntan que por qué voy al cine a pasarlo mal, pero que una película consiga removerme por dentro y transmitirme sensaciones de manera tan visceral, para mi tiene un valor incalculable. 

A estas alturas ya sabemos que Midsommar cuenta la historia de Dani, una joven que intenta superar una tremenda tragedia familiar y decide unirse al viaje que su novio y sus amigos, estudiantes de antropología, deciden hacer al festival del solsticio de verano que se celebra en un pequeña comuna de la campiña sueca. Allí las cosas no son lo que parecen y las tradiciones de esta comunidad son más oscuras y salvajes que lo que nuestros protagonistas imaginaban.

Midsommar se enmarca dentro de ese reducido grupo de película de terror diurno en las que todo el horror se produce a plena luz de día y ningún susto procede de alguien o algo que se oculta entre los sombras: The Birds (1963), The Wicker man (1973), Who can kill a child (1976), Funny Games (1997/2007) o Bone Tomahawk (2015). Además, la belleza de las imágenes de la campiña y de esta bucólica comunidad floral, se transforman en cuestión de segundos, en algo terrorífico e incluso gore. Si ya el año pasado  Hereditary nos ofreció un montón de imágenes icónicas para el imaginario del cine de terror, Midsommar no se queda atrás.

Aunque las dos películas de Ari Aster no tienen nada que ver a nivel argumental, ni de escenografía, ambas dejan vislumbrar las dotes y el estilo propio de un director que esperemos que de mucho que hablar en los próximo años. La gran potencia visual de las imágenes, unida a la maestría a la hora de utilizar el sonido, hacen de Midsommar una experiencia única para todos los sentidos.

Y, como dato curioso os vuelvo a dejar las películas que según el joven director hay que ver previamente para entender mejor Midsommar y aunque a estas alturas eso ya sea prácticamente imposible, nunca viene mal echarle un vistazo a las fuentes que utilizó como referencia para crear semejante joya:
  • Black Narcissus (1947)
  • MacBeth (1971)
  • Tess (1979)
  • ¿Qué difícil es ser un dios (2013)




Hasta aquí llega el TOP con mis 10 películas favoritas del pasado 2019 en lo que a Terror se refiere. No obstante, ha habido varias que se han quedado fuera por muy poco y me gustaría mencionarlas, para que las tengáis en cuenta por si no las habéis visto todavía:


MENCIONES DE HONOR


LEAP OF FAITH: WILLIAM FRIEDKLIN ON THE EXORCIST: No está en la lista principal porque es un documental, pero me parece ORO PURO. Entrevista a Friedklin dónde nos cuenta las anécdotas y el por qué de cada decisión artística de la que para mi es la mejor película de Terror de todos los tiempos.

HAUNT: Un slasher correcto, entretenido, con alguna muerte bastante sangrienta y los payasos mas chungos del 2019.

RABID: De cómo hacer cualquier cosa por preservar tu belleza, puede cobrarte una tremenda factura e incluso generar una epidemia sanguinaria.

BRIGHTBURN: La versión maligna y molona de Superman. La idea de qué hubiese pasado si el gran héroe no hubiese ido por el buen camino, me pareció muy entretenida, gamberra y mucho más gore de lo esperado.

4X4: Como ir a robar un coche y quedarte atrapado en él y que esto se convierta en un calvario asfixiante y agónico. Salvo su mensaje social metido con calzador, bastante entretenida.

THE PERFECTION: De cómo los sueños truncados y las aspiraciones por ser la número uno, pueden convertirte en un monstruo.


Y, como siempre, no podrían faltar las grandes decepciones y truños del año de las que hay que huir muy fuerte, que ya he hecho yo el sacrificio de verlas por vosotros:


TRUÑOS DEL AÑO 


HAPPY DEATH DAY 2U: No me gustó el giro de esta segunda parte hacia la ciencia ficción y el romanticismo. Eché mucho de menos la carga de terror. 

47 METERS DOWN: UNCAGED: No me funcionó nada bien esta película de tiburones que se adentran en el universo de The Descent, pero con resultados totalmente opuestos.

RATTLESNAKE: Primer batacazo de Netflix con esta historia de maldiciones y deudas con seres sobrenaturales carente de alma y de interés.

WOUNDS: Otra de las producciones de Netflix, pero en este caso una que ha causado gran controversia. Hay quienes la aman y otros como a mi, a los que le ha parecido un tostón incomprensible y del que hubiere necesitado media hora más de película para entender el sentido de la trama.

BODY AT BRIGHTON ROCK: Una premisa, a priori interesante, con una chica bastante torpe perdida en un bosque y con algo o alguien que la acecha, que se acaba convirtiendo en una cinta de terror psicológico extremadamente light y tramposa. 

LITTLE MONSTERS: Se que aquí estoy en minoría, pero hacia tiempo que no odiaba tan fuerte una película. Una comedia zombi con niños y una Lupita muy divertida sí, pero excesivamente edulcorada, mema y horrible. No puedo con ella, lo siento.




miércoles, 4 de septiembre de 2019

HOSTEL (2005)


Todos o casi todos ya hemos vuelto a la rutina, tras el merecido descanso estival y el blog no iba  ser menos. Abordo esta nueva temporada con más ganas que nunca y pretendo traeros muchas más críticas, especiales temáticos o por países, crónicas de festivales y descubriros esas pequeñas joyas que se ocultan entre las sombras.

Hacía tiempo que quería reseñar Hostel y es que hay muchas películas esenciales para el género de terror que por una u otra razón, no se habían asomado por el blog. Una de las razones más habituales es porque las había visto durante mi periodo vacacional que es cuando hago autenticas maratones cinéfilas y también aprovecho para descansar de mis funciones blogueras. Sin embargo, este verano lancé un reto en el que vería 10 secuelas de cine de terror no vistas, en 10 días y mi primera seleccionada fue Hostel 2 (2007). Aunque hacía unos años que había visto la primera parte, lo cierto es que no la recordaba muy bien y decidí aprovechar la ocasión para revisionarla y poder escribir la crítica sobre ella. 

Como todos sabréis ya, Hostel, fue el segundo largometraje y la obra que encumbraría a Eli Roth, como una de las nuevas promesas del cine de terror del s.XXI. Con su ópera prima, Cabin Fever (2002), la cinta sobre la bacteria come-carne que hacia estragos entre un grupo de amigos que pasaban un plácido fin de semana en una cabaña, despertó el interés de crítica y público, entre los que destacaba un tal Quentin Tarantino que no dudó en producir su siguiente trabajo.

Hostel nos presenta a tres mochileros que viajan por Europa y lo único que buscan es fiesta, drogas y sexo. Una noche conocen por casualidad a un chico en Amsterdam que les envía a un pequeño hostal cerca de Bratislava, dónde les promete que encontrarán mujeres bellísimas con las mismas ganas de sexo que ellos. Allí, nuestros hedonistas mochileros creerán haber descubierto el Olimpo de las diosas, pero están a punto de caer en una trampa en la que ellos se convertirán en el objeto de deseo de los miembros de un club muy exclusivo.

Durante la primera parte de la cinta, se lleva a cabo la presentación de estos tres mochileros: Oli, el islandés fiestero, conocido como el rey del Swing, Josh el más joven y el único con ciertas reticencias a este turismo sexual y nuestro protagonista, Paxton, cuyo carácter es una mezcla de los dos anteriores. Roth nos muestra a estos jóvenes como seres deplorables para los que las mujeres son simples trozos de carne de los que obtener placer durante unas cuantas horas y, por lo tanto, el espectador o yo como espectadora, no siento ni lo más mínimo todo lo que les va a suceder más tarde. En primer lugar, por ser tan neandertales y en segundo, por ser tan estúpidos y dejar que las expectativas de sexo fácil les nublen el juicio. ¿De verdad se pensaban que en Europa del Este es una práctica común en los hostales que tres hombres compartan habitación con dos bellezones ligeras de ropa? Eso sólo pasa el el cine porno, chicos.

En la presentación de personajes, también se van desvelando rasgos del escenario en el que la historia tendrá lugar, ya que tras el paradisíaco hostal, el pequeño pueblo de Eslovaquia se muestra como un lugar gris, decadente y con grupos de delincuentes juveniles por todos lados. Tras esto, damos paso a la acción y al gore en estado puro y es que si por algo es conocida Hostel es por su extrema violencia y las escenas de tortura explicitas: talones de Aquiles seccionados, ojos quemados con soplete, motosierras al más puro estilo de Leatherface, ... 




Según declaraciones del propio Eli Roth, que también firma el guión, la inspiración para esta historia la obtuvo buscando por internet las noticias más escabrosas y dio con una página web tailandesa en la que se le ofrecía a sus clientes la oportunidad de torturar y maltratar a  vagabundos que se habían ofrecido como voluntarios, siempre que sus familias fuesen económicamente recompensadas. Desconozco si esta página web es real o se usó como mero ardid para dar publicidad a la cinta, al estilo de los desmayos y vómitos en salas de cine. Lo cierto es que cuando se estrenó Hostel, yo no era ni de lejos tan aficionada al género como lo soy ahora y este tipo de noticias, junto con ese impactante póster en el que aparecía un hombre con un taladro en la boca, me alejó de la película durante años. Como ya os he confesado en más de una ocasión, el Torture Porn es de los pocos subgénero del cine género con los que no disfruto mucho porque al ser una persona excesivamente empática, lo paso bastante mal con las situaciones a las que someten a los personajes. Sin embargo, no tuve ese problema con Hostel, en gran medida gracias a sus odiosos protagonistas porque, al igual que en los Rape & Revenge, la violencia que se ejerce contra ellos es una especie de Ley del Talión salvaje, porque más que castigar al criminal dándole a probar su propia medicina, aquí la "condena" supera claramente a la ofensa. 

Como en la mayor parte de las películas de Roth, en Hostel no todo es sangre, gore y vísceras, si no que el tono cómico en algunas de sus escenas, nos alejan durante unos minutos del terror en estado puro. Teniendo en cuenta este aspecto, destacaría la escena en la que el cirujano con la motosierra se escurre con la sangre de los dedos cercenados de su víctima y al caerse, se sierra su propia pierna. Dentro del contexto terrorífico de la situación, no deja de ser cómica la torpeza del asesino que le otorga a la víctima una oportunidad de escape que nunca imagino tener.

Sin embargo, en un tono totalmente opuesto a éste, tenemos la frustrante escena de la estación que para mi es una de las más impactantes. ALERTA SPOILERS: La joven asiática está oyendo como el tren que la va a sacar del infierno está llegando a la estación, pero como no puede soportar su propio reflejo, se suicida lanzándose contra la que hubiese sido su vía de escape. No me digáis que no es absolutamente desolador.

Tras su estreno, Hostel recibió muchas críticas del gobierno eslovaco por la imagen que se les había dado en la cinta e incluso invitaron al director al país con todos los gastos pagados, para que comprobase con sus propios ojos que Eslovaquia no era un país decadente con decenas de delincuentes juveniles. Sin embargo, considero que la cinta de Roth es más ofensiva hacia los propios americanos que hacia los eslovacos. Nos muestra la ignorancia de los norteamericanos con respecto al mundo que les rodea y como caen en las típicas trampas para turistas una y otra vez. Además, uno de los clientes de tan deplorable club, con el que nuestro protagonista entabla una conversación es americano. Así que puede que el club este regentado por eslovacos, pero el nicho de mercado está en EEUU. Como dato curioso, os diré que otro de los clientes con el que Paxton tiene un encuentro fugaz es el mismísimo Takashi Miike.

No cabe duda de que Hostel se convirtió en una cinta de referencia y una de las pioneras de la corriente del Torture Porn en el cine de género que tanto éxito tuvo en la primera década de los 2000. Muchas de las imágenes de esta película permanecerán para siempre en el imaginario de los horror lovers y aunque aún me faltan por ver las dos últimas producciones de RothDeath Wish (2018) y The House with a Clock in its Walls (2018), no he vuelto a encontrar la misma fuerza y garra en el resto de su filmografía como la que había en sus dos primeros trabajos. No pierdo la esperanza de que Roth vuelva a los orígenes que le hicieron convertirse en una de las figuras esenciales del cine de género. Si Alexandre Aja lo ha conseguido con Crawl (2019), todo es posible.



lunes, 22 de julio de 2019

VACACIONES MORTÍFERAS: EUROPA


Para la tercera y última semana de este especial veraniego en el que os estoy descubriendo lo seguro que es viajar por el mundo, no nos iremos muy lejos y vamos a disfrutar de la multiculturalidad que nos ofrece nuestra querida Europa. Casi cada país que forma parte de la Unión disfruta de un idioma, unas tradiciones, unas creencias y, por lo tanto, de unos terrores y demonios diferentes. No olvidemos que ésta es la tierra de Vlad el Empalador, el Frankenstein de Mary Shelley, el Krampus, el Kraken y la infinidad de duendes y hadas que habitan los bosques del norte del continente. 

Aunque en Europa carecemos de un mercado tan potente como el americano en lo que a  cine de género se refiere, lo cierto es que desde The Cabinet of Dr Caligari (1920), Haxan (1922) o las películas de Paul Naschy, el cine de género siempre ha estado presente en la industria cinematográfica de casi todos los países de este vasto territorio. El Euroterror huye de remakes, secuelas y productos mil veces vistos, algo tremendamente habitual en el cine hollywoodiense. El cine de género europeo aporta nuevas ideas que son rápidamente copiadas por los norteamericanos para hacer su versión adaptada al pueblo yanqui, es decir, con un pátina de blanqueamiento frente al horror y la crudeza que hace que pierda toda la esencia de la película original. Si por algo se caracteriza este cine de terror europeo es por la controversia, la violencia extrema y la falta de tabúes a la hora de presentarnos historias que erizarían la piel de cualquiera.

Dicho esto, se que no estaréis deseando preparar vuestras maletas para emprender un viaje de Interrail que promete ser apasionadamente terrorífico, pero esto arranca ya. Por cierto, no estaría de más que avisarais a vuestros amigos que se encuentran de Erasmus para que tomen notas de las precauciones que os sugiero en las PELÍCULA de VACACIONES MORTÍFERAS en EUROPA.


DETOUR (2009) - Suecia



Iniciamos este viaje europeo deteniéndonos en la bella Suecia, para nada más y nada menos que adentramos en un bosque un tanto peculiar, pero voy a poneros en antecedentes.

Martin y Lina son una pareja que se ofrece a ayudar a un amigo suyo que se casa ese fin de semana, para ir a comprar el alcohol a Suecia, dónde es mucho mas barato (Es una práctica muy habitual entre los Noruegos ya que las restricciones e impuestos que tiene el alcohol en este país son brutales). De vuelta a Noruega, por la carretea secundaria que han elegido para evitar los controles que les impedirían meter todo ese alcohol en el país, se encuentran con que ésta está bloqueada por un accidente. El policía del control les indica el desvió que deben de tomar para volver a casa, pero los contratiempos se suceden uno tras otro y el cariz siniestro de estos, va en aumento. Nuestros protagonistas se darán cuenta más bien tarde que todos los incidentes no son fruto de la mala suerte y que todos sus movimientos están siendo filmados. 

Tras el éxito de la saga Cold Prey o Dead Snow, el cine de género noruego vivió un boom a finales de los años 2000 en el que proliferaron las cintas de terror de bajo presupuesto con calidad variable. En este entorno surgió la película de Severin Eskeland, un guionista y director curtido en los cortometrajes de género, lo que demuestra la gran calidad técnica y cinematográfica de Detour. Es una pena que no se pueda decir los mismo del guión porque termina siendo predecible, carente de fuerza y no muestra nada nuevo bajo el sol.

Este thriller noruego de terror empieza como un sucedáneo de Dead End (2003) con una atmósfera muy lograda en un bosque tenebroso en el que aparecen personas extrañas de la nada y se acaba convirtiendo el algo parecido a si metemos a Hostel (2005) The Texas Chainsaw massacre (1974) en una batidora. Sí, queridos horror lovers, en los bosques suecos también existen los paletos sanguinarios, pero aquí se han adaptado a la nueva era y tienen un gusto especial por las nuevas tecnologías y lo que éstas pueden ofrecerles a sus negocios mortíferos.

Detour es una película correcta de 77 minutos, ahí su parte buena, que podría haberse arriesgado mucho más con escenas en las que la violencia no ocurriera fuera de pantalla y dónde nos hubieran contado algo más acerca de las motivaciones y negocio de los asesinos. Además, no es nada creíble que los protagonistas tarden tanto tiempo en darse cuenta que todas las cosas raras que están pasando están conectadas y algunas de sus reacciones son un tanto peculiares.

Lo que destacaría de esta cinta Noruega es la ambientación en el bosque de la primera primera parte que era bastante prometedora si la historia nos hubiera llevado por otros derroteros y el conocimiento que adquirimos sobre la cultura de estos países. ¿Os habéis dado cuenta que en el cine Noruego se representa a las fuerzas del orden de una manera un tanto peculiar? La rivalidad "amistosa" entre Suecia y Noruega es un hecho.

CONSEJO VACACIONAL: Un bloqueo en una carretera solitaria en medio de un bosque, realizada por un único agente de policía no es de fiar. Date la vuelta y vuelve por dónde has venido, seguro que cuando llegues a casa sano y salvo, me lo agradecerás. 

VALORACIÓN: Detour es una cinta que podéis esquivar perfectamente a no ser que estéis especialmente interesados en el cine de terror nórdico. No es que sea una mala película, sino una anodina que no aporta nada relevante al género.



THE SHRINE (2010) - Polonia



Del Norte, viajamos hasta un país centroeuropeo, Polonia, en el que unos periodistas americanos van a experimentar cómo los habitantes de un pequeño pueblo nos los reciben precisamente con los brazos abiertos. Aunque en un primer momento, estos lugareños con malas pulgas puedan recordarnos a los de The Wicker Man (1978), And soon the darkness (2010) o la más reciente The Ritual (2018), lo cierto es que los derroteros de esta modesta película no van a ir por el mismo lugar.

Carmen es una joven periodista muy ambiciosa que cree haber descubierto una gran historia: varios mochileros han desaparecido sin dejar rastro en Polonia y quiere viajar allí para averiguar qué le ha pasado a uno de ellos. Aunque su editor se niega, ella vuela hasta el último paradero conocido del mochilero americano, el pequeño pueblo ficticio de Alvania, junto a su novio fotógrafo profesional y su compañera becaria. Allí los lugareños les reciben de manera tan hostil que les echan del pueblo, pero a la salida ven una densa niebla en una parte del bosque y deciden investigarla. Carmen y la becaria, se adentran en la niebla dónde descubren una extraña estatua y cuando logran salir del lugar, los pueblerinos les retienen con consecuencias terribles. 

Segundo largometraje del director canadiense Jon Knautz, tras la interesante Jack Brooks: Monster Slayer (2007) que no me explico como todavía se encuentra entre mis pendientes con las buenas críticas que he leído sobre ella. En esta ocasión, Knautz, nos trae una película de Folk Horror o de Terror Rural tan de moda últimamente gracias al inminente estreno de la esperadísima nueva película de Ari Aster, Midsommar (2019). Pero lo que en un principio parece una cinta un tanto mediocre sobre lugareños mal encarados, sufre un giro de guión en su tramo final totalmente inesperado, que logra salvar los muebles y que The Shrine pase de ser una cinta anodina, a una película decente.   

El problema que le encontraba a The Shrine es que por su forma de estar grabada más bien parecía una TV movie y su personaje principal, Carmen era un tanto odioso. Desde el primer momento, nos la presentan como una periodista muy ambiciosa, manipuladora y mentirosa que pone como escusa una investigación para averiguar el paradero del mochilero, cuando lo que verdaderamente busca es alcanzar la fama, destapando una gran historia. Si a esto le sumamos que el CGI usado en varias de las escenas, como en la recreación de la misteriosa niebla, era bastante penoso, el visionado empezaba a hacer aguas por todos lados.

Sin embargo, todo da un giro de 180 grados en los últimos minutos y nada, ni nadie es lo que parece. El gore se concentra en este tramo y la sangre brota por doquier para finalmente dejarnos con la sensación de que la película ha merecido la pena y que, contra todo pronóstico, consigue sorprender. Es todo un acierto que los diálogos de los lugareños, polacos ellos, no aparezcan subtitulados porque se consigue transmitir a la perfección la sensación de forasteros que tienen los protagonistas y que nunca sean conscientes de lo que verdaderamente está pasando. Una falta de entendimiento que llevará a unos y a otros a un trágico final. 

CONSEJO VACACIONAL: Si sois conocedores de que en un territorio está desapareciendo gente en extrañas circunstancias, no os creáis más listos que la Interpol y vayáis a investigar por vuestra cuenta porque por muy periodistas que seáis, ya que lo mejor que os puede pasar es que corráis la misma suerte que los desaparecidos. 

VALORACIÓN: The Shrine es una película que si conseguís superar su primera mitad, os deleitará con un giro en la trama con el que no contabais y como decía un gran sabio de GH: "ni los buenos son tan buenos, ni los malos, tan malos".



MIDSOMMER (2003) - Dinamarca



Volvemos el norte de Europa para celebrar el Midsommar o solsticio de verano, una de las fiestas más importantes de Suecia, que teniendo en cuenta lo poco que ven el sol por estos lares, no me extraña que lo celebren por todo lo alto.

El último día de clase, Christian y su hermana pequeña acuden a una fiesta con sus amigos, pero la alegría y diversión pronto se tornan en tragedia cuando la joven Sofie, de tan sólo 18 años, se suicida. Dos meses después, Christian y sus amigos viajan como cada año hasta una cabaña en el bosque sueco para celebrar el solsticio de verano. Pronto empiezan a sucederse los hechos extraños y el joven estudiante empieza a creer que el espíritu de su hermana quiere comunicarse con él. 

Ópera prima del director danés Carsten Myllerum que a parte de otra cinta infantil sobre viajes en el tiempo, ha dedicado toda su carrera al mundo de la televisión. Este Midsommer de 2003, nada tiene que ver con la película de Ari Aster que toma como base el Folk Horror, si no más bien con una versión escandinava de I know what you did last summer (1997). Lamentablemente, en esta película se le ha dado mucha más importancia al drama que a la sangre y esto no es un slasher, si no un thriller de terror psicológico muy ligerito. 

El comienzo de la película es bastante potente con el suicidio de la joven, pero la presentación de los personajes y sus conflictos se alargan tanto que llega un momento en el que sabes que aquí asesinatos va a haber pocos y el único misterio será averiguar por qué se suicidó Sofie y si realmente hay fantasmas en la casa. La cinta cae en varios clichés mil veces vistos en el cine de terror, como la foto grupal al comienzo de la cinta o jumps scares de manual. Además, una vez que descubrimos el pastel, no existe ninguna explicación lógica para las cosas que han pasado durante toda la película que realmente estaban ahí puestas para despistar.

Salvo la dependienta de un supermercado que conocen en el viaje, todos los personajes son antipáticos. El protagonista tiene en todo momento una cara de no saber a qué ha venido y muchas de sus decisiones no son compatibles con estar atravesando el duelo por el suicidio de su hermana, de la cuál desconocía totalmente que tuviera ningún problema. Hay un momento en la cinta que se va a correr por el bosque para despejar la mente y es absolutamente lamentable ver como se mueve como un pato mareado y no como una persona acostumbrada al running.  

Curiosamente, Midsommer (2003) recibió una gran aceptación en los países escandinavos y la industria americana creyó haber encontrado un nuevo filón que explotar. En 2008 se estrenaba el remake americano titulado Solstice protagonizado por Aaron Ashmore, hermano gemelo del fotógrafo que aparecía en la anteriormente mencionada The Shrine (2010) y es que como son dos gotas de agua, da la sensación que están en cientos de producciones.


CONSEJO VACACIONAL: Si recientemente ha fallecido un familiar o un amigo cercano, no creo que sea el momento más adecuado para hacer una escapada de fiesta y alcohol con los amigos, porque es casi imposible que os lo paséis bien.

VALORACIÓN: Midsommer es una cinta engañosa que se vende como una película de terror que no es. Sinceramente os aconsejo que no perdáis el tiempo con ella porque dramas y películas de género las hay mucho mejores en el cine escandinavo. 



RAMMBOCK: BERLIN UNDEAD (2010) - Alemania



Muy agradecida a Rammbock (2010) por ese soplo de aire fresco a las temáticas que se estaban sucediendo en esta especial de verano, en el que ya empezaba a estar un poco saturada de psicópatas y paletos sanguinarios. El género zombi también se asoma a los viajes mortíferos y es que en el momento más inesperado puedes encontrarte en medio del estallido de una epidemia de infectados como le pasa a nuestro atípico protagonista.

Michael viaja hasta Berlín para devolverle las llaves a su ex novia, en un último intento por reconquistarla. Cuando llega al bloque de apartamentos de la joven, en la ciudad ha estallado una epidemia zombi que transforma a los infectados en maníacos sedientos de sangre y carne humana. Michael y el joven Harper al que acaba de conocer y que se encontraba en el bloque haciendo unas chapucillas, tendrán que luchar para sobrevivir y escapar del edifico que se ha convertido en una especie jaula asediada por los infectados.

Nos enfrentamos a otra ópera prima, en esta caso la del director alemán Marvin Kreun resuelta con mucho más acierto que las anteriores. Tras varios cortometrajes de carácter más bien dramático, Kreun se decantó por una cinta a la que por poco no podríamos denominar largometraje, debido a su poco más de una hora de metraje. Sin embargo, es de agradecer que en estos 64 minutos la historia vaya al grano y hasta haya elementos que hubiesen requerido una mayor explicación.

Rammbock sigue la tendencia de muchas películas del género zombi de los últimos años, que se basan en una trama de carácter dramático que casi como mera anécdota, se ambienta el plena apocalipsis zombi como por ejemplo: Retornados (2013), The Cured (2017), Cargo (2017) o la reciente serie de Netflix, Black Summer (2019). No suelo ser muy fan de esta vertiente del cine zombi que a la vez veo como muy refrescante y una forma de renovar el subgénero, pero que a mi no me funciona porque lo que busco en estas películas es acción desenfrenada y hordas de no muertos al ataque. Sin embargo, contra todo pronóstico, Rammbock me ha resultado bastante interesante, puede que por su corta duración y, a pesar de que me recordaba mucho a REC (2007), escena de la anciana infectada incluida.

Aunque el tono de la película es serio, ya que estamos frente a un drama romántico en el que nuestro protagonista le da casi la misma importancia al apocalipsis que a encontrar y agradar a su ex novia, lo cierto es que hay algunos elementos de humor que encajan a la perfección con el carácter peculiar de Michael. No entendemos por qué una de las noches duerme con un disfraz de oso de peluche o por qué le molesta tanto que Harper construya armas con los tenedores de la casa. Pero sin duda el momento más gracioso es cuando el protagonista se saca una foto con el ariete que han fabricado y que da nombre a la película: rammbock.

Resulta muy interesante la ambientación de la crisis zombi en un bloque de apartamentos que cuenta con un patio común por el que todos los vecinos pueden verse a través de las ventanas. Nos encontraremos con personajes de todo tipo: los valientes, los que se niegan a la evidencia, los que utilizan a los demás en su propio beneficio, ... También las persecuciones de los zombis en los pisos son totalmente claustrofóbicas y angustiosas, manteniendo la tensión del espectador que no atisba ninguna escapatoria posible.


CONSEJO VACACIONAL: Si tu pareja te ha dejado y vive en otra ciudad, mándale las llaves por correo porque te ahorraras más de un disgusto y quizá enfrentarte a hordas de zombis asesinos.

VALORACIÓN: Rammbock es un drama zombi muy cortito que merece mucho la pena. Destacaría la psicología tan singular del protagonista obsesionado con su ex novia para el que no encontrarla en más drama que la crisis zombi y la asombrosa fotografía de una apocalíptica Berlin.


ROSEVILLE (2013) - Bulgaria



Pues si la ventaja de la película anterior era su corta duración, Roseville termina convirtiéndose es un tostón inconmensurable debido a sus más de dos horas de metraje. Hay una cosa que no puedo entender y no se cómo los productores o directores de las películas no se dan cuenta que 90 minutos de duración son más que suficientes para contar una historia.

El comienzo de la película era bastante prometedor con la entrevista al encargado de la investigación de los asesinatos sin resolver, cometidos en 1985 en Roseville, un hotel rural en pleno bosque de los Balcanes. Tras esta primera toma de contacto con el caso, un anuncio nos advierte que lo que vamos a ver a continuación es una recreación artística basada en la evidencias materiales que se encontraron en la hacienda: una joven pareja decide pasar su luna de miel en este variopinto paraje regentado por una pareja de amigos y lo que prometía ser un viaje idílico, se acaba convirtiendo en una pesadilla demoníaca para todos los huéspedes.

No os lo vais a creer, pero estamos ante otro debut de un cineasta europeo, en esta caso el búlgaro Martin Makariev que cuenta con varios trabajos en publicidad y televisión y con otro largometraje, pero alejado del género que nos ocupa.  

Roseville tiene la ambientación de una película de terror clásica en un gran caserón asolado por fuerzas oscuras, personajes poseídos, extraños amuletos, arboles centenarios y dónde nadie es lo que parece o quizá sí. La cinta está muy bien rodada, las actuaciones son muy buenas y la historia apuntaba a ser muy interesante, pero el único problema que tiene es que a la película le sobra, al menos, media hora. Esto provoca que el tedio se apodere del visionado y que se pierda todo el interés en una trama un tanto confusa, que nos marea con idas y venidas de personajes revenidos, persecuciones, revelaciones sorprendentes y hasta un lobo telépata. 


CONSEJO VACACIONAL: No elijáis como destino para una luna de miel un paraje alejado de la civilización porque cuál es el fin de esto ¿qué nadie os moleste? Pues pensad que si alguien os molesta, ya sea el psicokiller o el espíritu de turno, no tendréis a nadie a quién pedir ayuda.

VALORACIÓN: La verdad es que lamento mucho haber visto esta cinta en último lugar porque estoy segura que me hubiese gustado mucho más si no hubiese estado tan cansada. Así que a pesar de que mi valoración no es muy buena, os recomendaría que le dierais una oportunidad a Roseville, un día que estuvierais muy descansados y con hambre de cine para sentaros dos horas frente al televisor sin ser víctima del tedio que me arrastró a mi. 



MEJORES PELÍCULAS DE TERROR VIAJERO EN EUROPA:

  • Cub (2014)
  • Cold Prey (2006)
  • Hostel (2005)
  • A Lonely Place to die (2011)
  • The Descent (2005)
  • Eden Lake (2008)
  • Spring (2014)


  • Y, hasta aquí este especial veraniego que este año ha contado con una semana menos porque en pocos días me voy de viaje a la tierra que voy nacer al inclasificable Yorgos Lanthimos. Espero que disfrutéis de unas vacaciones increíbles y que dejéis todo lo terrorífico para salas de cine y sillones caseros. Además, este verano es bastante estimulante para los Horror Lovers con grandes estrenos como la ya mencionada Midsommar, lo nuevo de mi adorado Alexandre Aja, Crawl con cocodrilos mortíferos y la muy esperado por mi, 47 Meter Down: Uncage. Recemos al espíritu de nuestro venerado George A. Romero, para ninguna de ellas nos decepcione y disfrutemos de un verano mortífero por todo lo alto.


    ¡¡¡¡¡¡¡¡FELICES VACACIONES HORROR LOVERS!!!!!!!