jueves, 17 de septiembre de 2020

10 PELÍCULAS DESCONOCIDAS DEL CINE DE TERROR ASIÁTICO QUE NO OS PODÉIS PERDER

Era de esperar que con los cursos sobre cine Chino y cine Coreano que hice con Cine Asia en la primera mitad de este 2020, mi verano iba estar cargado de cine asiático, aunque lo que no sabía en aquel momento es que me iba a decantar casi exclusivamente por el terror (aunque era de suponer), ya que durante los cursos habíamos tratado infinidad de géneros, a cada cuál más interesante. 

La irrupción del J-Horror en occidente, a finales de los años 90, con cintas como Ringu (1998) de Hideo NakataJu-on (2000) de Takashi Shimizu, revolucionó el cine de género y llenó las pantallas de cabelleras morenas larguísimas, de aguas estancadas y de niños blanquecinos con ojos negros que emitían extraños ruiditos que nos ponían la piel de gallina. Historias en torno a la mitología asiática, sus fantasmas y su folclore, la paranoia ante las tecnologías de la época: cintas de vídeo, internet, cámaras fotográficas o los móviles, se hicieron cada vez más presentes en la cultura occidental que vio en todo esto un claro filón y comenzaron a aparecer los consabidos remakes. Además, como bien es sabido que los asiáticos suelen tener buena mano para los negocios, también vieron en este boom del cine de terror nipón, una oportunidad inigualable y no sólo en Japón empezaron a proliferar las versiones de mejor o peor calidad, si no también en Corea del Sur, China o Tailandia. Esta fue la causa, por la que a los pocos años, el mercado del cine de género se vio saturado de tantas producciones en torno a la misma temática, que prácticamente en la primera década de los años 2000, el J-Horror estaba ya de capa caída. 

Han pasado muchos años desde entonces y el cine de terror asiático ha cambiado bastante y ha expandido sus horizontes. Aunque se siguen creando historias sobrenaturales en torno a fantasmas vengativos femeninos que, en muchas ocasiones, suponen un crítica velada de la represión que las mujeres tienen en esta parte del mundo, también nos encontramos con historias terroríficas que abordan otras temáticas y realidades totalmente diferentes. Como todos sabemos el género zombi está más de moda que nunca en la cinematografía coreana que ha encontrado la fórmula para renovarlo, pero también tenemos películas de terror asiáticas con monstruos gigantes, vampiros, reality shows mortíferos, venganzas encarnizadas, canibalismo, psicópatas y hasta zapatos mortíferos.

El cine de Terror Asiático se suele caracterizar por giros de guión que te dejan con el culo torcido, una estética preciosista en la que todo, hasta la banda sonora, está cuidado hasta el más mínimo detalle y una superposición de géneros que muchas veces descolocan al espectador más inexperto. Tampoco tienen ningún problema a la hora de mostrar sin tapujos una violencia hiperbólica o el gore porque son países que lo han pasado tan mal a lo largo de su historia, que han vivido tantas atrocidades que expresan esta barbarie a través de su cine. 

Este especial es el resultado de todos esos visionados veraniegos, dónde además de volver a disfrutar de joyas del terror asiático como Ju-on: The Grudge (2002)Ringu (1998) o Train to Busan (2016), me centré principalmente, en cintas más desconocidas porque quería descubriros propuestas más que recomendables, alejadas de las habituales. Así que después de todas esas horas entre fantasmas vengativos, familias desestructuradas, gente loca de atar y con fuerte ansia por la sangre, éstas son las 10 películas de Terror Asiático que no os podéis perder:



THE QUIET FAMILY (1988)

Empezamos fuerte, con nada más y nada menos que la maravillosa opera prima de Jee-woon Kim, al que seguro conoceréis por: A Tale of Two Sisters (2003), A bittersweet life (2005) o I saw the devil (2010). Kim escribe el guión y dirige esta comedia negra con tintes de terror en la que una familia compra ilusionada un pequeño albergue en la montaña, en medio de ninguna parte, con la idea de convertirlo en un hotel, pero los clientes no llegan nunca. Cuando su primer huésped se suicida, la familia decide ocultar el cadáver para evitar la mala publicidad que les podría hundir el negocio. Sin embargo, ésta sólo sera la primera de las muchas desgracias que asolarán a nuestra peculiar familia y les complicarán la existencia.

Con un reparto de lujo que incluye a los, en este momento no tan famosos, Choi Min-sik y Song Kang-ho, veremos los vaivenes de esta desectructurada familia por impedir que su negocio se hunda. A pesar de que la base principal de la trama es bastante trágica, las particularidades de cada uno de los miembros de esta familia, a cada cuál más peculiar, hacen que situaciones que a priori resultarían dramáticas, se conviertan en cómicas y viceversa. En varias de estas situaciones, los espectadores contamos con más información de la que tienen los propios personajes de la historia y esto hace que sepamos antes que ellos que están cometiendo un grave error con consecuencias terribles. Pero en otras ocasiones, situaciones que podrían parecer cómicas, como cuando todos los miembros de la familia están en la puerta, invitando a los clientes a quedarse o cuando todos ellos miran fijamente como los huéspedes firman el libro de visitas, acaban convirtiéndose en bastante espeluznantes. 

Como curiosidad os diré que La Felicidad de los Katakuri (2001) del maestro Takashi Miike se inspiró bastante es esta cinta.

The Quiet Family se ha convertido por derechos propios en una de mis comedias de terror favoritas y os dejo el opening de la cinta que pone de manifiesto claramente que no estamos ante una película convencional. El travelling por las distintas dependencias y pasillos del hotel que son bastante tenebrosos y lúgubres, al ritmo de una canción de hip-hop de una banda latino-americana fue toda una declaración de intenciones del gran Jee-woon Kim.



THE SWIMMERS (2014)


Viajamos hasta Tailandia para encontrarnos con The Swimmers, un thriller psicológico adolescente con aspectos del cine de terror, escrito y dirigido por Sophon Sakdaphisit, que saltó a la fama tras ser uno de los responsables del libreto de Shutter (2004), una de las película referenciales del país de las mil sonrisas. Los anteriores trabajos de Sakdaphisit tras la cámara, Coming soon (2008) y Ladda Landa (2011) giran en torno a fantasmas y  apariciones y si os gusta ese subgénero, son también dos propuestas bastante interesantes y que os podría haber recomendado igualmente. Sin embargo, me he decantado por su tercer trabajo como director porque fue el que más me impresionó en su momento. No deja de ser un drama, envuelto en una película de terror con su moralina y creo que no hay nadie como los asiáticos para hacer esto, sin que el espectador piense que les están aleccionando.  

The Swimmers nos presenta un par de amigos del club de natación del instituto, Perth y Tan que al mismo son rivales dentro del agua, ya que ambos luchan por una plaza en una prestigiosa universidad. Ambos están enamorados de Ice, pero aunque ella es oficialmente la novia de Tan, Perth mantiene su amor hacia ella en secreto. Este triangulo amoroso termina tragicamente cuando la chica se suicida en la piscina en que los dos amigos entrenaban y mientras que Tan, no puede ni acercarse al agua e investiga qué condujo a su novia a tomar tal drástica decisión, Perth continua con su trabajo como nadador y empieza a ganar las competiciones, aunque el fantasma de Ice no le dejará en paz. 

La historia no está contada de manera lineal, si no mediante flaskbacks que van despejando las dudas sobre la trama y nos dejan con la boca abierta, a cada nueva revelación. No es tanto una película de fantasmas vengativos o que busquen que alguien descubra que les pasó, si no una historia sobre la culpa y las secuelas de una acto imprudente.

Espero que no os echen mucho para atrás las películas con un desarrollo lento porque estamos frente a una cinta de prácticamente dos horas, pero que merece mucho la pena por el descenso a los infiernos de alguno de sus personajes y las consecuencias que puede acarrear una mala decisión, en un momento de euforia.



BEDEVILLED (2010)

Volvemos a Corea con una de las películas que nunca me canso de recomendar y que me impactó a los niveles de I saw the Devil (2010)del anteriormente mencionado Jee-woon Kim, por la crudeza y violencia de su historia.

En esta ocasión, tenemos a una trabajadora de un banco que está atravesando unos momentos complicados en su vida y decide buscar refugio unos días, en la isla en la que vivían sus abuelos cuando era pequeña. Allí se encuentra con una amiga de la infancia que la recibe con las brazos abiertos porque la ve como una vía de escape a los múltiples abusos que sufre por parte de los lugareños. Como nuestra protagonista no quiere involucrarse en más historias que compliquen su existencia, la desesperada mujer tomará las riendas de la situación y de qué manera.

Bedevilled refleja perfectamente el contraste y la podredumbre de las dos Coreas, la urbana y la rural. No tiene miedo a la hora de abordar temas bastante escabrosos en la cultura asiática como: el crimen de personas mayores, niños o familiares, incesto, homosexualidad o la mutilación de cadáveres. Cómo veis, la película es bastante cruda y aunque en sus dos primeros tercios es más el drama de esta pobre mujer atrapada dentro de una comunidad despreciable, en el último tramo se desata la locura y el terror en forma de festival gore. Me quedaría corta si describiese esta película como un Rape and Vengeance porque son tantos los abusos que sufre esta mujer que su venganza no podría ser otra que desmedida y brutal.

Una película a la que os aconsejo acercaros con buen estado de ánimo porque es terriblemente perturbadora y no tanto por la violencia física que aparece en pantalla, si no por el maltrato psicológico y las vejaciones que sufre la mujer. También refleja de manera bastante cruda, que tan dañino puede ser quién te ataca, cómo quién no hace nada por impedirlo. Y, estad preparados para su desenlace porque es de esos en los que si te quedaba alguna mínima esperanza en la raza humana, se desvanece como los buenos sueños.

Si queréis saber más, os dejo aquí la crítica que le hice en su momento. 



PEE MAK (2013)


Después de una película tan cruda como Bedevilled, toca recuperar un poco los ánimos con esta comedia de terror tailandesa tan divertida. Pee Mak (2013) recupera en clave de humor, la historia del famoso fantasma femenino tailandés, Mae Nak, acerca de una mujer embarazada, cuyo marido se va a luchar a la guerra y en su ausencia, ella y el niño mueren como consecuencia de un parto complicado. Cuando éste regresa a casa, su mujer y su hijo le esperan con expectación, pero los vecinos intentarán advertirle que realmente son fantasmas. 

Nuestra película nos viene a contar más o menos lo mismo, con la variación de que el soldado cuando regresa a casa, se trae consigo a los 4 mejores amigos que ha hecho en el ejército, para que se tomen unos días de descanso en su pueblo. Pues bien, con estos personajes desdentados y de peinados cómicos, llega el despiporre porque os prometo que con los puntos que tiene Pee Mak, os reiréis a carcajadas. 

La película nos sitúa a principios del s. XIX, en la guerra que acabaría con el Reino de Siam, aunque nuestros protagonistas parecen que estén pasando la jornada en una sesión de paint ball. A pesar de que la historia se remonta a poco más de un siglo antes de nuestra era, encontramos continuas referencias a la cultura popular actual como a Rocky (1976)3oo (2006) o The Last Samurai (2003) que son absolutamente fabulosas. Pee Mak se vuelca mucho más en el humor que en el terror, pero ya os digo que eso no es ningún problema cuando estéis desternillandoos de la risa. Pero si queréis algo más serio, que trate este fantasma del folclore tailandés en su versión mas terrorífica, tenéis Nang Nak (1999) y una cinta que lo trae a la actualidad, Ghost of Mae Nak (2005), pero ya os advierto que ninguna de ellas es tan buena como la que tenemos entre manos.

Como dato curioso comentaros que los actores de esta película aparecen en el segmento In the Middle, dirigido por el mismo director para la antología Phobia (2008) y que está muy en la misma sintonía de comedia de terror que tenemos aquí.

Pero si todavía no he logrado convenceros para que le deis una oportunidad a esta cinta, os diré que Pee Mak sigue siendo a día de hoy, la película nacional más taquillera en Tailandia. Además, su director, Banjong Pisathanthanakun fue uno de los responsables del otro boom del cine tailandés que os comentaba antes, Shutter (2004) que como os estaréis dando cuenta, fue el germen de una buena cantera de directores y guionistas. 



CREEPY  (2016)


¿Ya os habéis relajado lo suficiente? Pues agarraros fuerte porque vienen curvas que ya sabéis que cuando los japoneses se ponen siniestros, saben cómo ponernos los pelos como escarpias.

En esta ocasión estamos frente a un thriller de terror de Kiyoshi Kurosowa que aunque tiene una filmografia bastante extensa y en la que se ha prodigado en todo tipo de géneros, en occidente se le conoce principalmente por ser el artífice de Pulse (Kairo) (2001) y Cure (1997). En Creepy, un policía retirado que ahora se dedica a la enseñanza como profesor de psicología criminal, decide investigar un caso sin resolver de hace varios años, sobre una familia que desapareció sin dejar rastro, dejando tras de sí a una hija adolescente que sigue intenta superar este trauma. Paralelamente, el policía y su mujer se han mudado a los suburbios, en busca de una vida más tranquila e intentan adaptarse a un vecindario bastante peculiar.  

Más que una película de terror, considero a Creepy como un thriller con una atmósfera muy siniestra que nos muestra de una manera muy extrema, la alienación que sufre nuestra sociedad hoy en día. No es muy habitual que en la grandes ciudades, conozcamos o tengamos una relación estrecha con nuestros vecinos, pero en los suburbios japoneses que nos muestra Kurosawa, esto ya toma un cariz extremo. Aquí, la mayor parte de los residentes del vecindario rehuyen el contacto, a excepción del inquietante Nishino, que tiene un comportamiento de lo más errático. Hay momento en los que se muestra extremadamente simpático y complaciente, pero de repente, cambia a un tono brusco y borde. ¿Esconderá algo Nishino?

Una trama que se cuece a fuego lento pero que te mantiene enganchado durante sus poco más de 2 horas de metraje, gracias a una atmósfera opresiva y siniestra que nos conducirá a las mismísimas entrañas del abismo. Hay que hacerle alguna concesión a la película porque el guión tiene varias lagunas y decisiones dudosas de alguno de los personajes, pero te engancha tanto la desconcertante e incomoda relación con el vecino que necesitas saber más. Estad preparados para cuando toda esta cocción lenta de trama explote en su intenso desenlace. Sin duda, una película para lo que no se podría haber elegido un título más acertado. 



MACABRE (2009)     

Cambiamos de país y viajamos a Indonesia de la mano de la dupla formada por Kimo Stambel y Timo Tjahjanto, más conocidos como los Mo Brothers, de los que con suerte, veré en Sitges, sus últimos trabajos, esta vez por separado. Macabre fue su opera prima y es la versión extendida de su primer corto Dara (2007) que fue incluido en la antología Faces of Fear (2008) y que os dejo enlazado porque está disponible en Vimeo.

En Macabre, un grupo de amigos, entre los que tenemos a una joven embarazada, se dirigen al aeropuerto de Yakarta, cuando se encuentran en la carretera con una joven que parece haber sido asaltada. La chica, un tanto extraña, les pide que la llevan a su casa, dónde su bella y joven madre les recibe con toda la hospitalidad del mundo y les invita a cenar. Lo que el grupo de amigos no sabe todavía es que se acaban de meter en la boca del lobo y ellos se van a convertir en las estrellas principales de este festival gore.

Una película claramente inspirada en The Texas Chainsaw Masacre (1949) con una familia con una especial predilección por la carne humana y una violencia y crueldad extrema. Los Mo Brothers no escatimaron en sangre, ni gore y la representación gráfica de amputaciones, vísceras desparramadas y yugulares seccionados harán las delicias de los amantes de este cine tan salvaje.

Todas las miradas recaen sobre la anfitriona de la casa, la Dara del corto, interpretada por una bellísima y letal Shareefa Daanish que lo mismo dispara flechas que empuña sables. Y, como en esta película las que llevan la voz cantante son las mujeres, en el lado de los pobres samaritanos que socorrieron a la hija de esta macabra familia, tenemos a nuestra heroína Ladya, a la que da vida la siempre increíble, Julie StelleLadya tendrá que adoptar el mismo nivel de violencia que sus agresores, para intentar salir con vida de esta noche infernal. Salvando las distancias, su personaje de Final Girl, me recordaba al de Sharni Vinson en You're Next (2011), una "invitada" más preparada y motivada de lo que se esperaban los agresores.

El punto fuerte de esta producción son los efectos especiales utilizados en la representación de los asesinatos, a cada cuál más salvaje porque no os preocupéis que tenemos víctimas de sobra para experimentar de lo lindo. Así que todo aquel que disfrute con el splatter y la violencia extrema estará encantado de descubrir esta película y conocer a Dara que nos hipnotiza con su belleza y frialdad, pero que cuando se suelta la melena hace que se te hiele la sangre a los niveles del hidrógeno liquido de Terminator 2. ¿Os acordáis? Pues lo dicho, si queréis una película que nos os haga pensar mucho y con la que disfrutes de lo lindo en su festival gore, Macabre es vuestra película.

 


ALONE (2007)


Volvemos a Tailandia, porque ya os he avisado que íbamos a tener para rato con la estela de Shutter (2004). En esta ocasión, con una película de los mismos directores, el dúo formado por Banjong Pisanthanakun y Parkpoom Wongpoom, en la que supuso su siguiente película tras el éxito internacional alcanzado con su ópera prima. No sólo estuvieron a la altura de lo que se esperaba de ellos, si no que nos ofrecieron una película clásica de espíritus vengativos, pero con un insólito desenlace.

La cinta nos presenta a Pin, una joven que vive con su marido en Corea, pero tras la noticia de la hospitalización de su madre, decide regresar a Tailandia para estar a su lado. Se hospedan en la que fue la casa de Pin cuando era pequeña y en la que abundan los recuerdos de su hermana siamesa, tristemente fallecida durante la operación que las separaría. En la casa, empiezan a sucederse hechos extraños y apariciones que conducirán a Pin a la convicción de que su hermana ha vuelto para no separarse nunca más de ella. Pero, ¿estará Pin en lo cierto o su mente le está jugando una mala pasada por los recuerdos tan amargos que le despierta esa casa y que la llevaron a marcharse hasta otro país?

La trama de Alone se va desenredando poco a poco y se completa con los flasbacks de la niñez de Pin que nos otorgan un retrato de lo que pasó realmente entre las hermanas. El deterioro de la joven se va haciendo patente, a medida que las apariciones se suceden, mientras todo el mundo a su alrededor la toma por loca. Más que una película de terror, que lo es, Alone es un drama que alcanza cotas extratosféricas y de los que en su conclusión, nos dejan el culo tan torcido que no sabemos ya, ni comos sentarnos en el sofá. En este sentido, es muy similar a Shutter, una trama que parece un puzle y en la que al final, todas sus piezas encajan a la perfección. Sin embargo, en lo que se refiere al diseño de producción, esta película es ligeramente superior a su predecesora porque aquí no encontramos tantas escenas oscuras de esas en las que apenas se ve nada y la calidad de las imágenes y la planificación de las escenas es mucho mejor.

Sólo me queda recomendaros que disfrutéis de este enredado drama fantasmagórico y que no tratéis de averiguar lo qué pasa antes de tiempo. Seguid la sabias palabras de Nolan y dejaros llevar y disfrutad del viaje.



INHUMAN KISS (2019)


Seguimos en Tailandia, pero esta vez para enfrentarnos a uno de los fantasmas más conocidos del folclore del sudeste asiático. Me refiero a la Krasue, un espíritu nocturno femenino que se manifiesta como una joven hermosa que se desplaza flotando, con sus órganos colgando del cuello, por debajo de la cabeza y que tiene un gran apetito por la carne y sangre humana.

Pues bien, en Inhuman Kiss (2019), la película más reciente que os traigo y que cuenta con un diseño de producción impresionante, tenemos a una joven inocente y encantadora que trabaja como enfermera en su pueblo y cuyo amor se disputan sus dos mejores amigos de la infancia. La nefasta casualidad quiere que cuando un cazador de Krasues y su equipo se asientan en el pueblo tras el chivatazo de una aparición, la chica es infectada por la maldición del espíritu. 

Un dramón romántico con tintes terroríficos que se cuece a fuego que parece ser la tónica de las películas de esta lista. Ya lo siento para los que nos disfruten de este tipo de producciones, pero amigos horror lovers, ¡esto es el cine asiático y no sólo el de terror! 

Segundo largometraje de su director Sitisiri Mongkolsiri que demuestra una gran mano tras la cámara y en la que no ha escatimado en recursos para un CGI impresionante. La historia de Inhuman Kiss tiene lugar en un pequeño pueblo tailandés, durante la Segunda Guerra Mundial, concretamente en 1941, año en el cuál el ejército japonés invadía el país. En esta situación de inestabilidad y terror, los habitantes del pueblo ven la aparición de la Krasue como una nueva amenaza que no están dispuestos a tolerar y ante la que lucharán con uñas y dientes. Gracias también a este marco incomparable que nos proporciona un entorno rural, disfrutamos de una fotografía espectacular y de unos paisajes que se mueven entre el paraíso y lo onírico. Y, este es uno de los aspectos que más resaltaría de la película, lo bien que está integrada esta leyenda del folclore asiático, con un hecho histórico que afecta en las decisiones que toman los personajes. 

A pesar del miedo que les produce la Krasue, los lugareños no ven inicialmente con buenos ojos a los cazadores que han venido a por ella porque lo ven como una caza de brujas sin sentido. Abrirán los ojos cuando los estragos de la criatura sean evidentes, pero quizá sean más peligrosos los cazadores que la presa. 

Inhuman Kiss me ha parecido una película con una historia fascinante, presentada de una manera preciosa y en la que la sangre, el gore, el suspense y la tensión están servidos. Hay gente a la que se le han hecho lentas sus dos horas de metraje, pero si no le tenéis miedo al tiempo, dejaros embriagar por la exótica leyenda de una criatura misteriosa. Para los que se queden con ganas de saber más sobre este espíritu del sudeste asiático existen varias películas que tratan el tema como My Mother is Arb (1980) que además cuenta con la distinción de ser la primer película hecha en Camboya, tras la era de los Jemeres Rojos. Si preferís algo más moderno, podéis intentarlo con el romance de terror tailandés, Krasue Valentine (2006).




HANSEL Y GRETEL (2007)


Última parada en Corea Sur de este especial y lo hacemos para adentrarnos en la casa de Hansel, Gretel y su hermana la pequeña, jejeje. Una adaptación bastante libre del cuento, la que nos hace Yim Pil-sun en el que supone su segundo largometraje. El cuento de los hermanos Grimm parece estar invertido y, aunque tenemos una casa de ensueño, llena de color y dulces, las almas oscuras y peligrosas son las de los niños.

Un joven agente de ventas, desorientado en un frondoso bosque, tras haber sufrido un accidente, se encuentra con una misteriosa niña que le conduce a su casa para que descanse y reponga fuerzas. En la casa que parece sacada de un cuento de hadas, es recibido con todos los honores por la familia, pero lo que nuestro pobre infeliz no sabe todavía es que una vez dentro, no hay escapatoria posible.

Volvemos a una película de dos horas de metraje, con un desarrollo lento en el que parece que estamos atrapados, junto con nuestro protagonista, en el mismo mundo de fantasía regido por los traumas, los miedos y sueños de los niños. Tras múltiples intentos por escapar de la casa, el joven se dará cuenta que es imposible y que los niños guardan un oscuro secreto que condiciona su comportamiento. El entorno parece estar adecuado exclusivamente a sus gustos y por eso tenemos una casa cargada de juguetes, colorines, más dulces de los que cualquiera podría comer, los relojes se paran y en la tele sólo hay programas infantiles. Algo muy extraño que parece esconder un oscuro secreto, ¿verdad? En cierta manera y salvando las distancias, este mundo de ensueño tan irreal, me recordaba al de Ghostland (2018).

El diseño de producción, así como los pocos usos de CGI de Hansel & Gretel son impresionantes y a cualquiera le encantaría perderse en alguno de los recovecos de esa impresionante casa, en la que hasta el trastero parece convertirse en un laberinto infinito. Una cinta muy recomendable en la que el terror, la fantasía y el drama social se dan la mano y dónde al final, todo cobrará sentido.




MON MON MON MONSTER (2017)


Puede que a muchos les sorprenda la inclusión en este especial, de esta cinta taiwanesa que tiene un título muy poco acertado, pero considero que tiene varios aspectos interesantes que la hacen merecedora de ser descubierta. Como dato curioso, deciros que su guionista y director, Giddens Ko, es también un prolífico novelista taiwanés que ha adaptado parte de sus novelas al cine e incluso ha dirigido una de ellas. Mon Mon Mon Monster es su segundo largometraje y en él aborda dos temas a priori tan dispares como una monster movie y el acoso escolar.

El protagonista de nuestra película sufre un bullying feroz por parte de algunos compañeros del instituto. El pobre es acusado injustamente de haber robado el dinero de la clase y es castigado junto con sus agresores. Esto le hace ganar algo de confianza con ellos y en una de sus fechorías, se topan con una criatura que come carne humana y la convierten en el nuevo objeto de su acoso.

Aunque ya sabéis que el cine asiático tiende a la superposición de géneros y siempre les gusta introducir humor, hasta en las películas más dramáticas para aligerar algo la tensión, en Mon Mon Mon Monster estos aspectos cómicos son bastante macabros porque subyace la maldad de la naturaleza humana. Una película que es mucho más dura y oscura de lo que podría parecer y que nos presenta la deshumanización que sufren parte las nuevas generaciones que nos respetan nada, ni a nadie y se creen con derechos por encima de los demás. 

La película se divide en dos partes. La primera podría considerarse más un drama social en el  que vemos el fuerte acoso que sufre el protagonista y lo indefenso que está ante este maltrato. La segunda parte se convierte ya en toda una monster movie con una dolorosa parte de tortura, que a mi me recordaba mucho a películas como Dead Girl (2008) o The Woman (2011), ambas muy recomendables.

No os dejéis engañar por ese título tan cómico porque la película de graciosa tiene poco e igual que en la grandiosa I saw the devil (2010), dudábamos de quién era realmente el diablo al final, aquí también nos platearemos quiénes son los verdaderos monstruos de Mon Mon Mon Monster.


Espero que os haya gustado este especial de Cine de Terror Asiático poco conocido y que me digas por RRSS si queréis que os traiga alguno más sobre ésta u otra temática. Yo estaré encantada de leer vuestras peticiones y sobretodo, que ese siempre ha sido mi objetivo, descubriros pequeñas joyas de las que no sabíais nada.


lunes, 13 de julio de 2020

VIAJE A LA MUERTE: AVIÓN

Movie of the Day – Flight of the Living Dead: Outbreak on a Plane -  Paperblog

Si en la primera semana de este especial de verano vimos que en trenes y metros podíamos ser atacados principalmente por salvajes, pero también por criaturas ancestrales o alienígenas, abrocharos los cinturos bien fuerte porque lo que nos espera con los aviones es arena de otro costal.

Siempre hemos oído que el avión es el medio de transporte más seguro y que las víctimas por accidentes de tráfico son mucho más elevadas que las producidas por accidentes aéreos. Pues bien, en el cine ocurre exactamente lo contrario, dado la infinidad de películas, no sólo de terror, que transcurren dentro de una aeronave. Se me ocurre la saga de desastres de los 70 que se inició con Airport (1970), las comedias de Aterriza como puedas, la película que inició la saga de la franquicia Final Destination e infinidad de películas de acción como Top Gun (1986), Passenger 57 (1992) o Con Air (1997).

Un avión es una localización en la que una serie de personas desconocidas, están encerradas durante unas cuantas horas, sin posibilidad de escapatoria y en manos de los pilotos. Por lo que cualquier alteración en este microcosmos, ya sea de índole fantástica o humana, provoca una gran alteración e incluso la histeria, entre los pasajeros. Yo no soy una persona que tenga miedo a volar, pero reconozco que ante una turbulencia o un vuelo un poco agitado, se me disparan todas las alarmas y me pongo un poco nerviosa, así que no quiero imaginarme cuál hubiese sido mi reacción, si volase en alguno de los aviones que vamos a ver a continuación. 




SOLE SURVIVOR (1984)

Sole Survivor (1984) — The Movie Database (TMDb)

Para la primera propuesta, en esta tanda de películas aéreas, he elegido nada más y menos, que una que empieza justo cuando el avión ya se ha estrellado. Lo cierto es que esta escena inicial es de las que más me gustan de la película porque contando con un presupuesto muy escaso, lo resolvieron de forma brillante. El accidente se muestra mediante un traveling por los restos que han quedado del avión, las víctimas, miembros varios, etc, hasta llegar a nuestra protagonista que está sentada en su asiento, sin ningún rasguño, pero en aparente estado de shock. 

Sole Survivor nos presenta a Denise Watson, una productora de televisión que ha sido la única superviviente de un fatídico accidente de avión. Tras recuperarse del leve shock que tiene y flirtear con su médico, nuestra pizpireta protagonista retoma su vida como si tal cosa. El problema es que los muertos se empiezan a amontonar a su alrededor y se le aparecen personas fallecidas. Su atractivo médico le dice que sufre el "síndrome del único superviviente", un trastorno por estrés postraumático que sufren las personas que han sobrevivido a una catastrofe, desarollando un fuerte sentimiento de culpa que, en mucho casos, acaba provocando el suicidio. Preparando las películas para este especial, me topé con varias cintas que abordaban este tema del único superviviente y me pareció interesante el enfoque de: Lo peor no es sufrir un accidente de avión, sino sobrevivir a él.

Todos recordaréis lo que pasaba en Final Destination (2000), la película en la que un joven salvaba a sus compañeros de morir en un accidente de avión y luego la muerte se encargaba de perseguirlos hasta ponerlo todo en su lugar. Pues antes de ella, existió Sole Survivor que partiendo de la misma premisa, tiene un enfoque totalmente diferente. Aquí no es la protagonista quién percibe la muerte y se adelanta a ella, si no que este poder recae en una antigua actriz con poderes psíquicos que predice el accidente de avión y la supervivencia de Denise, pero no modifica ningun suceso porque nadie la cree. Salvo en una escena en la que la muerte intenta acabar con nuestra protagonista con un camión sin frenos, no le veo más similitudes con la saga de años 2000. Sin embargo, le veo más puntos en común con la magnífica Carnival of Souls (1962) que tuve la suerte de ver la semana pasada en mi Summer of Blood, el reto de 31 días de terror que tengo en marcha este mes de Julio, pero no os puedo revelar las razones, prue merecéis disfrutar de estas dos películas.

La cinta supuso el debut en la dirección de Thom Eberhardt que el mismo año rodaría la mucho más conocida Night of the Comet (1984). Eberhardt firma también el guión de esta historia tan inquietante, con elementos fantásticos que se va cociendo a fuego lento, pero que nos adentra en una atmófera misteriosa y mal rollera. 


CONSEJO VACACIONAL: Si sobrevivís a un accidente aéreo, sentiros muy afortunados y seguid disfrutando de la vida con más ganas si cabe, porque eso es lo que ha querido el destino y la muerte no os va a perseguir, eso sólo pasa en las películas. 

VALORACIÓN: Sole Survivor es una película muy desconocida, pero muy interesante que nos muestra un acercamiento fantásticos del síndrome del único superviviente y que a los responsables de Final Destination seguro les sirvió cómo inspiración. 



TWILIGHT ZONE 


The Odyssey of Flight 33 (Temporada 2, ep. 18) (1961)


Me parece fascinante cómo en las películas o series, como en este caso, de los años 50 y 60, tiraban mucho de sugestión y de diálogos de lo más ingeniosos para transmitir la sensación de angustia o terror, ya que no disponían de los medios, maquillajes o Fxs que se ultilizarán posteriormente, con tal próposito. Una de mis películas de terror favoritas de todos los tiempos es Invasion of the Body Snatchers (1956), en la que con un mínimo de decorado y atrezzo, consiguen hacernos creer que la preciosa ciudad de Santa Mira está siendo invadida por los extraterrestres. Pues bien, en cierta manera, The Odyssey of Flight 33, consigue hacernos creer que este vuelo fatídico entre Londres y Nueva York, ha traspasado la barrera del sonido sin saber cómo y al hacerlo, han viajado también en el tiempo.

La mayor parte de la acción tiene lugar en la cabina del avión que como podéis comprobar en la foto, en aquella época iba bastante atiborrada de personal: 2 pilotos, un encargado de la radio y dos comandantes que se dedicaban a mediciones varias. A través de las angustiosas y tensas conversaciones que mantienen estos 5 personajes, que no dan crédito a las mediciones de velocidad del avión y su imposibilidad de comunicar con ninguna torre de control, nos sugestionan con la idea de que han viajado en el tiempo. Si que hay escenas en las que nos muestran lo que ven ellos a través de las ventanas, para confirmar que efectivamente, han viajado a la Prehistoria. Si al problema de los viajes en el tiempo, le sumamos que el avión se está quedando sin combustible, la cosa se complica y mucho.

No puedo contaros mucho más de un episodio de 25 minutos, pero sólo os adelanto que funciona estupendamente. Una de las joyas que nos dejó Rod Serling, aunque uno de sus capítulos más conocidos es el que viene a continuación.

CONSEJO VACACIONAL: Pues en este caso, pocas precauciones podéis tomar, sólo esperar que vuestro vuelo no traspase la barrera del sonido y os lleve a la dimensióin desconocida.

VALORACIÓN: Una delicia de capítulo, con una historia muy sencilla, pero tan bien ejecutada y sugestionada que me ha fascinado totalmente. Así que no me queda más que recomendároslo muy fuerte.



Nightmare at 20,000 Feet (Temporada 5, ep. 3) (1963)



En esta selección de peligros en los aviones, no podía faltar uno de los capítulos más famosos y venerados de Twilight Zone. Tanto es así que cuenta con diferentes versiones o remakes entre las que destaca: un segmento de los 4 que aborda Twiligt Zone: The Movie (1983) o la versión actualizada que ha hecho Jordan Peele sobre la mítica serie y cuyo segundo episodio fue Nightmare at 30,000 Feet (2019).

Pues bien, nuestro protagonista, recien recuperado de una crisis nerviosa por su miedo a volar, decide que ya ha llegado el momento de enfrentarse a su fobia. Cuando el vuelo en el que viaja junto a su esposa, atraviesa una tormenta, entra en pánico y cree ver a una extraña criatura sobre una de las alas que tiene la intención de averiar uno de los motores. 

El capítulo, dirigido por Richard Donner, con guión de Richard Mathison y la maravillosa actuación de William Shatner es una absoluta delicia. En tan solo media hora son capaces de crear una atmósfera pesadillesca, en la que Shatner parece estar al borde del colapso, dónde él es el único que puede ver a la criatura. La angustia y el pavor de este personaje traspasa la pantalla y el espectador se pasa los 25 minutos del episodio en permanente tensión. En caso de que este pobre hombre estuviera diciendo la verdad y todo no fuese producto de su mente enferma, ¿quién iba a creer a psicótico recién recuperado? 

El diseño de la criatura es un tanto grotesco, pero entrañable. En la historia, se refieren a él como un gremlin y es que a estas crituras mitólogicas originarias de los países de habla inglesa, se les atribuía el sabotaje de todo tipo de maquinaria, incluídos los aviones. De hecho, durante la II Guerra Mundial, los pilotos ingleses les culpaban de los accidentes aéreos que no habían sido producidos por un ataque enemigo. 

Una historia muy sencilla, que podría estar perfectamente de actualidad en el mundo en el que vivimos. El miedo a no ser aceptado o creído por los demás y la 
voluntad de tomarte la justicia por tu mano, cuando te sientes solo ante el peligro.

CONSEJO VACACIONAL: Intentar no sentarse cerca de una persona con aerofobia. Puede que sus paranoias se contagien al resto del pasaje y hacernos pasar el peor vuelo de nuestras vidas 

VALORACIÓNUna delicia de episodio, en el que se unieron estas tres mentes brillantes, en su momento de mayor inspiración, para crear una de las historias de terror y ciencia ficción más efectivas y viscerales de todos los tiempos.



THE HORROR AT 37,000 FEET (1974) 


John Kenneth Muir's Reflections on Cult Movies and Classic TV: Cult-TV  Movie Review: The Horror at 37,000 Feet (1973)

Años después, seguimos volando con Willian Shatner, pero esta vez en una película de bajo presupuesto, hecha directamente para la TV que bebe bastante del éxito del capítulo de Twilight Zone que os comentaba antes, de The Exorcist (1973) estrenada el año anterior y de las películas de catátrofes de Aeropuertos que tanto tirón tuvieron en la época. Metieron todos estos elementos en una coctelera, ficharon viejas glorias del cine y la tv como al propio Shatner, Chuck Connors o Roy Thinnes y ya estaban listos para crear una historia de terror sobrenatural a 37,0000 pies de altura

En la película tenemos un avión de carga, expecialmente fletado para que un arquitecto y su esposa trasladen una antigua reliquia celta de Londres a los Ángeles. Para que el vuelo resultase rentable, la compañia ha vendido varios billetes, conformando un pasaje de los más heterogéneo: un exsacerdote (Shatner) y su mujer/compañera (una versión hacendado de Mia Farrow en RoseMary's Baby (1968)), una fanática religiosa, una modelo asiática, un millonario sin escrúpulos, un cowboy perfectamente equipado y una niña pequeña que viaja sola. Poco después del despegue, los pasajeros y tripulación tendrán que hacer frente al espiritu que contenia la reliquia y que con el traslado ha sido liberado y clama venganza por su profanación. 

La primera parte de la película se centra en la presentación de todos estos personajes tan peculiares, así como las relaciones y tensiones que van surgiendo entre ellos. Los sucesos extraños empiezan a manifestarse en pleno vuelo con la caída de la temperatura, la congelacion de las ventanillas y el fallo de los sistemas de vuelo que provocan que el avión se quede estático a 37,000 pies. Poco después, la esposa del arquitecto es poseída por el espíritu celta y ya se desata la locura. Nuestros pobres pasajeros emplearán mil técnicas, a cada cuál más absurda, para deshacerse del este mal, pasando por hacer fuego en pleno vuelo, pintarrajear una muñeca y vestirla con la ropa de la poseída para desahacer el malefício. 

CONSEJO VACACIONAL: No viajar en vuelos que transporten cualquier tipo de reliquia, altar o sarcófago antiguo por muy barato que sea el billete. Ya vimos lo que pasaba en Pánico en el Transiberiano (1972) y, aunque aquí de una manera mucho más pobretona, la cosa tampoco termina demasiado bien.


VALORACIÓN: Se le nota a la legua que es un telefilm con un presupuesto muy ajustado, dónde la excusa del avión estático es perfecta para ahorrarse la reproducción del vuelo y tener en su lugar, un avión montado en un plató, con salas de reuniones y un espacio que ya nos gustaría en la vida real. Una película entrañable por sus sinsentidos y lo pasado de vueltas que está el personaje de Shatner, pero por lo demás, totalmente prescindible. 




SNAKES ON A PLANE (2006)

Snakes on a Plane (2006) - MovieAssault

En un primer momento, Snakes on a Plane no había sido elegida para este especial, pero como de lo que estamos hablando es del peligro de viajar en avión, las aeronaves de las películas que comento, tenían que ser comerciales para que ese peligro se sintiera como real. Así que tras ver el inicio de Scarecrows (1988), en la que unos atracadores secuestraban a un piloto y a su hija para que les llevasen a Mexico y tras un incidente, se ven obligados a aterrizar en una zona plagada de espantapájaros mortíferos, pensé que no era muy plausible que alguna vez nos encontrásemos es esta situación, a no ser que quién esté leyendo esto sea piloto de vuelo. Podéis argumentarme que el que haya serpientes en una avión, puede ser igual de imposible, pero creedme, en un vuelo comercial, puede pasar cualquier cosa.

Y, tras esta pequeña acalaración sobre la inclusión de esta película, vamos a hablar de ella porque no me ha parecido tan horrible como imaginaba. El título que han elegido deja poco a la imaginación, pero a grandes rasgos tenemos a un joven, al que el FBI traslada a los Ángeles para testificar en contra de un jefe de la Mafia. Éste intentará deshacerse de él, introduciendo decenas de serpientes venenosas en el avión comercial en el que viaja. Un poco retorcidillo el amigo, ¿no os parece?

Su director, el tristemente desaparecido David R. Ellis, tiene una carrera bastante interesante en la industria cinematografica, en la que tuvo una amplia trayectoria como especialista en películas de acción y ciencia ficción.

La película no intenta engañar a nadie, es puro entretenimiento veraniego para una tarde tonta de esas que ultimamente abudan bastante y que me recordó, a la posterior Piranha 3D (2010) de mi querido Alexandre Aja y de las que os hablé en el especial de verano de hace un par de años. Ambas películas comparten el diseño por CGI de las criaturas que más que realista, lo que pretende ser es espectacular y el humor socarrón de los ataques que tienen especial querencia por las partes íntimas, ojos y boca de sus víctimas. Y, aunque Snakes on a Plane tiene escenas de ataque en el avión bastante impactantes, ninguna tan memorable como la del lago de la película de Aja.

Como ya os he comentado, las mordeduras de las serpientes son bastante simpáticas y gore al mismo tiempo y, en su aparición inicial en la cabina del avión dónde desatan la locura y el terror de los pasajeros, más que reptiles, me parecía estar viendo el ataque de unos velociraptores. No porque los ofidios tengan unas dimensiones descomunales, aunque hay algún ejemplar de gran embergadura, sino porque atacan según aquella gran enseñanza que nos dejó Jurassic Park (1993) de que los velociraptores atacaban de forma sistemática y cuando veías a uno de frente, realmente eras atacado por otros dos que estaban en los francos que ni siquiera habías visto. Así que tenemos a unas serpientes con unas ansias enfervorizadas de  matar y que aparecen por cualquier recobeco y que atacan sin piedad.  

Pero, aunque penséis que lo más absurdo pueden ser que el avión esté plagado de serpientes, lo cierto es que lo más inverosimil es el grupo de pasajeros tan heterogénero que va a bordo. Tenemos desde una estrella de la música, con un ego de aquí a China, con sus dos guardaespaldas, a una pija con su perrito, una pareja de recien casados con pánico a volar, una madre soltera con su bebe, interpretada por nuestra Elsa Pataky, en su primer papel en Hollywood, un hombre sin escrúpulos, una azafata veterana, en su último vuelo antes de jubilarse, por no hablar del agente del FBI, Samuel L. Jackson que custodia al testigo que bajo ningun concepto puede morir. Os podéis imaginar la amalgama de situaciones que se crean con estos personajes tan peculiares y decenas de serpientes asesinas que han sido estimuladas para convertirlas es mucho más mortíferas.  

Pero, ¿qué otro problema puede acarrer tener serpientes venenosas en un avión? Pues que pueden morder circuitos, cables esenciales para el funcionamieto del aparato o atacar a los pilotos. Así que la última parte se convierte en un especie de Aterriza como Puedas, con alguna escena tan absurda, como la de la despresurización de la cabina.

CONSEJO VACACIONAL: Comprobad siempre que no viajáis en el mismo avión que un testigo esencial para un caso de asesinato o con un preso al que trasladan porque, en cualquier caso, la cosa se puede poner muy fea.

VALORACIÓN: Snakes on a Plane es una película mala, pero que te anima una siesta veraniega, si no os molesta demasiado un CGI muy justito y una publicidad, nada subliminal, de Sony y sus consolas.




Otras recomendaciones aéreas: FINAL DESTINATION (2000), FLIGHT OF THE LIVING DEAD (2007), THE NIGHT FLIER (1997).





lunes, 6 de julio de 2020

VIAJE A LA MUERTE: TREN



Horror Train - Stock Motion Graphics | Motion Array

Como cada Julio, llega el especial de verano del blog que a pesar de no haber estado muy activa estos meses, es una de mis citas ineludibles. En anteriores ocasiones, hemos visto lo poco recomendable que es viajar en el cine de terror, a causa de los diferentes animales mortíferos que nos pueden atacar o de los peligros que acechan en los diferentes países. Esta vez, vamos a poner el foco en los medios de tranporte que utilizamos para viajar y que también pueden albergar mil y un peligros que no hemos previsto. Así que como siempre, este blog tiene la obligación de informar a sus queridos horror lovers de los terrores que les acechan ahí afuera y disuadirlos de programar su siguiente viaje. ¿Teníais entendido que el tranporte ferroviario era el más seguro? Pues seguir leyendo este especial que vais a tardar bien poco en cambiar de opinión, jejeje.



CREEP (2004) 

Film of the Day: 10 January – Creep (2004)

La protagonista de nuestra primera película no se iba de viaje, si no de fiesta a un garito de Londres y para llegar allí, tenía que utilizar el metro. Pero es facil que muchos de nosotros tengamos que utilizar el metro para llegar al aeropuerto o a la estación de trenes de largo recorrido, así que no estaría de más, extremar las precauciones.

La película nos pone en la piel de Kate, una joven algo alocada que quiere llegar a una fiesta a toda costa para conocer a una estrella de cine y decide coger el último metro de la noche. Esperando en el andén, se queda dormida y cuando despierta, la estación está totalmente desierta y cerrada a cal y canto. Pero si Kate pensaba que esto era un problema, no tardará en darse cuenta que tendrá que luchar por su supervivencia porque algo con oscuras intenciones, habita en las profundidades de los túneles. 

Creep es la ópera prima del director británico, Christopher Smith, que años más tarde nos regalaria esa joya que es Triangle (2009) o cintas tan interesantes como Severance (2006) o Black Death (2010). Aunque en los últimos años, Smith se ha dedicado más al mundo de la televisión, tiene una película sobre casas encantadas en la Inglaterra de principios del s. XX, en postproducción. 

La película, protagonizada por Franka Potente, tiene una historia muy sencilla y nada original, pero si por algo destaca Creep es por su ambientación claustrofóbica del metro de Londres, concretamente de la estación de Charing Cross, una de las más céntricas de la ciudad. La acción se centra en los intentos de Kate por intentar salir de la estación y su interacción con algunos de los personajes que se encuentra porque, como era de suponer, no estaba sola allí abajo. Durante la mayor parte de la película, la protagonista es bastante antipática, sólo interesada por llegar a esa fiesta que se está perdiendo e intentando que los demás la ayuden ofreciéndoles dinero. Para cuando Kate se vuelve más empática y se preocupa por el destino de alguno de los personajes, ya es tarde para que el espectador congenie con ella. 

Toda la parte en la que ella intenta escapar de su encierro y posteriormente del "monstruo" que la persigue, dónde se mueve por ese entramado de túneles y pasadizos tan oscuros y claustrófobicos funciona bastante bien. Sin embargo, cuando la película muestra a este ser salvaje y deforme, se convierte en el típico slasher en el que la víctimas van cayendo una a una. Se deja entreveer que el origen de este ser está relacionado con un oscuro episodio de la historia de Londres, oculto en esos túneles durante muchos años.


CONSEJO VACACIONAL: No os quedéis dormidos en la estación y mucho menos, a última hora de la noche.

VALORACIÓNCreep me parece una cinta correcta, sin más, pero lo que más me gustó fue su epílogo. Es como si quisiera contarnos que Kate ha tenído que pasar todo este calvario para convertirse en una persona más humilde y ponerse en el lugar de los que al principio, miraba con desdén. 




PÁNICO EN EL TRANSIBERIANO (1972)



Los protagonistas de esta coproducción británico-española viajaban tranquilamente en el Transiveriano que une China con Europa, cuando fueron atacados por una criatura prehistórica. Ya os decía yo que el transporte ferroviario no era nada seguro, desde tiempos de Strangers on a Train (1951).

En este viaje, a principios del s. XX, el profesor Alexander Saxton viaja con un antropoide congelado que ha descubierto en las montañas de Manchuria y que quiere llevar a Inglaterra porque considera que es el eslabón perdido de la evolución humana. Sin embargo, la criatura que de muerta no tiene nada, tiene otro planes muy diferentes e irá sembrando el terror entre el pasaje.

Pánico en el Transiveriano es una de las películas más importante del fantástico español, no sólo por su gran factura que recuerda a las producciones de la Hammer, si no también por una grandes actuaciones, unos efectos especiales más que solventes y una historia muy original. Dirigida por el español Eugenio Martin, la película cuenta con un reparto de lujo encabezado, nada más y nada menos que por Christopher Lee y Peter Cushing. Lee interpreta al profesor Saxton, obsesionado con su gran hayazgo y muy seguro de que sus teorias y visión de los hechos son las únicas válidas. Por otro lado, Cushing da vida al Dr. Wells, otro reputado científico británico que viaja en el tren, pero mucho menos rigido que Saxton y con algunos puntos, muy divertidos. La química que desprenden los dos actores británicos que en tantas ocasiones trabajaron juntos, eclipsa totalmente al resto de actores de este reparto tan coral. Entre ellos cabe destacar la aparición de Silvia Tortosa como la Condesa Petrovsky y a Jorge Rigaud, como su marido el Conde Petrosky, dos de los pasajeros más distinguidos del tren. También destaca Alberto de Mendoza como un cura fanático que da bastante mal rollo y el icónico Telly Savalas como un cosaco muy violento.

Aunque la naturaleza del mal al que se enfrentan estos pasajeros porque ya os adelanto que nada era lo que parecía, se revela durante el primer tercio de la película, la tensión y la acción están muy bien medidas y el ritmo no decaé en ningún momento. El pasaje empieza a sufrir los ataques de este ser que con tan sólo mirarlos fijamente, absorbe sus conocimientos e inteligencia, mientras que las víctimas mueren con los ojos blancos y chorreando sangre. La claustrofóbia de un espacio cerrado, tan estrecho como un tren, atiborrado de gente asustada que no sabe muy bien a lo qué se enfrenta, rodeados de un paisaje helado y con científicos fanáticos recuerda bastante a The Thing (1951).

A pesar del terror de la situación de estar atrapados en un tren en el que los muertos se van acumulando, hay pequeños destellos de humor y episodios muy fantasiosos que provocan más de una carcajada. Me refiero principalmente a esa escena en la que analizando bajo el microscopio el globo ocular de una de las víctimas, pueden verse imágenes de dinosaurios entre otras cosas. Tendreís que ver la película para entender de lo qué os estoy hablando, pero no me digáis que no tenían artilugios potentes en esa época, jejeje.

CONSEJO VACACIONAL: No viajar en cualquier medio de transporte que traslade restos biológicos, humanoides congelados, antiguos sarcófagos egipcios o criminales porque la cosa siempre acaba saliéndose de madre.

VALORACIÓN: Lo que más me gustó de Pánico en el Transiberiano es lo bien que consigue aunar varios subgéneros: Extraterrestres, posesiones, investigacion criminal y, por supuesto, terror. Una película que me gustó mucho y que no os eche para atrás la fecha de producción porque hay verdaderas joyas en los 70 y ésta es una de ellas.



DEATH LINE (1972)



En tercer lugar tenemos la película en la que muy probablemete se basó el guionista de Creep (2004), a la hora de escribir su guión y en la que volvemos al metro londinense, un lugar que visto lo visto, no es nada recomendable.

En esta ocasión, las extrañas desapariciones ocurridas en la estación de Russel Square, llevan al peculiar inspector Calhoun a investigar lo sucedido y descubrir una verdad desoladora. Durante las escavaciones de los túneles del metro en el s. XIX, hubo un derrumbe y varios de los trabajadores quedaron atrapados. Durante años, sobrevivieron practicando el canibalismo y reproduciéndose entre ellos, pero en la actualidad, los pocos descendientes que quedan de aquel clan, han salido a la superficie y buscan alimento.

Death Line fue la ópera prima de Gary Sherman, director conocido por Dead and Buried (1981) o Poltergeist III (1988), lo que me recuerda que todavía tengo pendiente de finalizar esta trilogía. La película tuvo problemas con la censura y es que tras su aparición en el Reino Unido en 1972, bajo el nombre de Death Line, obtuvo una calificación X y fue censurada. Al año siguiente, se le cambió el nombre a Raw Meat para su distribución en EEUU, dónde se editó hasta alcanzar una calificación R que le permitiera poder estrenarse en la salas. La campaña de publicidad de la película en EEUU la promocionó como una cinta de zombis, lo que indica que los responsables, no se dignaron ni siquiera a verla.

Death Line es una de esas joyitas británicas que merece la pena descubrir. Por un lado, tenemos la divertida interpretación de Donald Pleasance como un inspector con un sentido del humor muy británico, bastante alejado de sus papeles habituales más trágicos y oscuros. También contamos con la pequeña, pero brillante participación de Christopher Lee, en un papel escrito expresamente para él, para cumplir con sus deseos de actuar junto a Pleasance. Lee da vida a un agente de MI5 que quiere quitarle uno de los casos de desaparición al inspector Calhoun y no he visto duelo de insultos tan elegante y distinguido como éste. 

Pero sin duda, lo que marca la diferencia con respecto a otras películas de este tipo, es la presentación del canibal que esta cometiendo estos crímenes. En una sola toma, el director nos hace un travelling por los túneles en los que habita y le muestra como un hombre triste, rechazado por la sociedad, totalmente solo que vive rodeado por los restos de cadáveres medio mordiqueados y en diferente estado de descomposición que ha ido acumulando. Ésta es una de las escenas más impactates y por la que seguro recibió la calificación X. Este personaje no tiene nada de depredador monstruoso como los canívales de The Hills Have Eyes (1977) o de las posterior, Stag Night (2008), si no que le vemos como otra víctima más, a la que la sociedad ha dado de lado y al que no se le ha dado ninguna oportunidad. A diferencia de Creep (2004), dónde la naturaleza del monstruo está relacionada con experimentos científicos fallidos, aquí tiene que ver con una nefasta decisión humana.

CONSEJO VACACIONAL: Tened mucho cuidado en el metro de Londres que hay canívales, casi, en cualquier estación.

VALORACIÓN: Death Line es una cinta muy interesante, no sólo por el acercamiento más humano que se hace del "monstruo", si no por el papel tan divertido de Donald Pleasance. Creedme que sólo por eso, ya merece la pena y mucho.



STAG NIGHT (2008)




El único motivo por el que Stag Night está incluida en este especial es simplemente por su fecha de producción. La mayor parte de las cintas de trenes mortíferos que no había visto eran de los años 60 y 70 y por darle más variedad a las propuestas, decidí incluir esta cinta que ya os adelanto que es bastante prescindible.

Stag Night nos ofrece una nueva versión de Death Line con salvajes que viven en las profundidades del metro, pero esta vez de Nueva York. Lo único que cambia es que aquí tenemos a un grupo de jóvenes de despedida de soltero que cogen el tren para ir a una nueva zona de la ciudad y cuando uno de ellos molesta a una chica, todos se bajan en una estación abandonada en la que el tren se había detenido en un semáforo. A partir de aquí, nuestro querido grupo de descerebrados intentarán hallar la forma de salir del metro, mientras unos vagabundos con ansias de matar, les perseguirán incansables por los túneles.

Esta película no aporta mucho más alla de ver  a estos jóvenes corriendo de un lugar a otro, metiéndose en la guarida de los salvajes, al estilo de The Texas Chainsaw Massacre (2003), tomando decisiones estupidas, como separarse o tener sexo en una estación abandonada en la que si no mueres a mano de uno de estos salvajes, seguro que te infectas de cualquier cosa. Ninguno de los personajes es especialmente simpático, ni sufrimos por su destino. Tampoco se explica el origen de los salvajes que parece que se dedican a matar a todo aquel con el que se encuentran en su territorio, por el mero placer de la sangre.

Stag Night se asemeja más a películas del corte de The Texas Chainsaw Massacre o The Hills Have Eyes en la que tenemos un grupo de víctimas pontenciales, enfrentándose a un grupo de salvajes, pero en esta ocasión, en los túneles del metro. De las pocas cosas que destacaría de la película es que tiene varias escenas en las que se muetra lo cerca que está alguno de los personajes de la salvación porque la superficie está al alcance de su mano, ya sea por las rejillas de la calle o por las escaleras mecánicas ascendentes pero, sin embargo, es imposible de alcanzar. 

Como dato curioso, decir que en el reparto encontramos a Scott Adkins, el experto en artes marciales y películas de acción que aquí no muestra ninguna de sus habilidades especiales que tanta falta le hubiesen hecho a estos jóvenes.

CONSEJO VACACIONAL: Nunca, bajo ningun concepto, os bajéis del metro o el tren en una parada no autorizada. Puede que no haya salvajes por las inmediaciones, pero visto lo visto no lo daría por sentado, pero lo que es seguro es que muy provablemente no sea fácil salir de allí. 

VALORACIÓN: Os invito a que huyáis de esta película, no porque su visionado sea horrible, si no porque no aporta nada nuevo. Cualquiera de las otras propuestas y de las recomendaciones adicionales que incluyo al final de este especial, merece mucho más la pena.



QUATERMASS AND THE PIT (1967)



He dejado para último lugar la película en la que sucede la cosa más extraña dentro de un túnel de metro como es el descubrimiento, como consecuencia de unas obras, de una nave alienígena que llevaba allí cientos de años. ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo?

Quatermass and the Pit es la tercera de las películas que nos cuentan las aventuras de este peculiar Doctor que saltó a la fama en el Reino Unido, con la emisión en la BBC, de la serie The Quatermass Experiment en 1953. Tras este éxito, la Hammer no dudó en hacerse con los derechos para llevar al Doctor a la gran pantalla y en 1955, The Quatermass Experiment se convitió en uno de los grandes éxitos de la productora, antes de que descubriesen su filón con los monstruos clásicos. Tanto la serie, como la película tienen el mismo título porque el largometraje no es más que una versión cinematográfica de la serie original, pero con cambio de director, guionista y actores. Esto mismo sucede con esta tercera version, Quatermass and the Pit que tambien está basada en una mini serie previa de 1958.

El creador del personaje y guionista de las series es Nigel Kneale que tambien lo es en esta The Quatermass and the Pit. La dirección corrió a cargo de Roy Ward Baker, conocido en los círculos del terror por su trayectoria en los años 60 y 70 en la Hammer y la Amicus con títulos como: Scars of Dracula (1970), The Vampire Lovers (1972), Asylum (1972) o Vault of Horror (1973).

Pero centrémonos en la película porque no tiene desperdicio: Debido a las obras en el metro, encuentran un extraño artefacto que los obtusos militares confunden con una bomba de la Segunda Guerra Mundial, mientras que nuestro inigualable Dr. Quatermass y su fantástica ayudante Barbara, no tardan en averiguar que es una nave espacial. Nadie parece creer a los científicos, a pesar de que les muestran evidencias de sucesos extraños que han ocurrido por la zona, desde el comienzo de los tiempos. Como era de esperar, la cosa se vuelve muy fea, hasta el punto de tener revueltas de ciudadanos poseídos con ansias mortíferas, proyecciones de los recuerdos de los alienígenas en las mentes humanas, cabezas que explotan,...

Además, la historia de los extraterrestres-langosta es de lo más interesante y parece sacada de un capítulo de X- Files (1993-2008). No sólo conoceremos de dónde proceden estos seres y cómo llegaron a a Tierra, si no cuál ha sido su papel en la evolución humana, que ya os adelanto, que fue determinante. Si bien en cierto que estos alienígenas y los fxs que los acompañan se ven anticuados y de cartón piedra, guardan ese encanto de épocas pasadas.

CONSEJO VACACIONAL: Definitivamente, el metro londinense es tan peligroso como el Outback Australiano, así que evitarlo a toda costa.

VALORACIÓN: The Quatermass and the Pit es una película muy interesante y en la que la tensión y la intriga están muy bien estructuradas: descubrimiento y discusiones con los militares, investigación científica y locura máxima. Además, introduce una serie de conceptos bastante originales para la época cómo que el Gobierno intente encubrir el descubrimiento, los poderes telekinéticos de los alienigénas o su influencia en la historia de la humanidad. Que no os aleje su antiguedad, de disfrutar de una de las grandes películas de la ciencia ficción británica que sin duda ha influenciado a cintas posteriores como la grandiosa Lifeforce (1985), Prince of Darkness (1987) o Ghost of Mars (2001), según apuntaba el propio Carpenter.



A continuación, os dejo más películas con trenes que ya habia visto anteriormente, la mayor parte de las cuáles ya están reseñadas en el blog y entre las que se encuentras las joyas de la corona de este subgénero, por llamarlo de alguna manera.

Otras Recomendaciones Ferroviarias:  MIDNIGHT MEAT TRAIN (2008), TERROR TRAIN (1980), TRAIN TO BUSAN (2016), HOWL (2015), END OF THE LINE (2007).