martes, 3 de abril de 2018

TO ALL GOODNIGHT (1980)


Yo era de esas que se tiraba horas en el videoclub ojeando películas hasta que por fin, daba con la elegida. Pues bien, esto mismo me pasa ahora con el catálogo de cine de terror de Filmin porque es tan extenso que puedo estar buceando en él, sin exagerar, el tiempo que dura una película. Así que agradezco mucho cuando alguno de mis amigos me recomienda alguna película de Filmin porque no me lo pienso dos veces y voy directamente a por ella. Este fue el caso de To all Goodninght (1980), un slasher ochentero que no había visto (como si me faltaran pocos), que recomendó el Reverendo Wilson, el gran gurú del culto, hace ya algunos meses.

En esta ocasión, nos presentan a un grupo de amigas que se han quedado en la residencia de estudiantes durante las vacaciones de Navidad y deciden montar una fiesta con el novio de una de ellas y sus amigos. Sin embargo, uno a uno serán eliminados a manos de un asesino disfrazado de Papa Noel. 

Aunque estamos ante unos de los primeros slashers surgidos en el auge de este subgénero durante los años ochenta y ese valor hay que reconocérselo, no es que sea una película original o con un guión sorprendente, pero sí que tiene algunos aspectos que hacen a esta producción más especial de lo que parece a primera vista.

En primer lugar, To all Goodnight fue la única película que dirigió David Heiss, un actor muy conocido para los horror lovers por haber protagonizado The Last House on the Left (1972), el mítico rape & vengeance de Wes Craven. Heiss no sólo se dedicó a la actuación si no que, en varias ocasiones, realizó trabajos detrás de las cámaras como compositor de bandas sonoras o guionista, lo que le brindó la oportunidad en 1980 de dirigir esta película. Por otro lado, el guionista de la cinta, Alex Rebar, protagonizó The Incredible Meelting Man (1977), así que no me negaréis que To all Goodnight no tiene un equipo de lo más original.

Si tenemos en cuenta la fecha de estreno de esta cinta, enero de 1980, nos percatamos de que es unos meses anterior a Friday the 13th (1980) que no aparecería en los cines hasta el 9 de mayo. Así que aunque su argumento nos parezca muy trillado y sus asesinatos poco creativos, no tenemos que juzgarla tan duramente porque fue uno de los primeros slashers en aparecer en el mercado. Sí que pudo verse influenciada por Black Christmas (1974), con la que guarda ciertos aspectos en común, como situarla en una escuela de chicas durante las vacaciones de Navidad o una mayor presencia policial de la que tendremos posteriormente, pero hasta ahí los nexos de unión. 

Otro de los aspectos a resaltar es que To all Goodnight fue la primera película en la que vimos a un asesino disfrazado de Papá Noel, algo que luego se ha convertido casi en un subgenero propio del cine de terror y que se popularizó con Silent Night, Deadly Night (1984). La lástima es que aquí este aspecto no está muy explotado y salvo por unas pocas luces de colores, no hay ninguna otra relación con la Navidad, por lo que más bien parece un intento de situar al slasher en una fecha señalada, como ya había puesto de moda Halloween (1978).




El momento álgido de la película se produce cuando el asesino revela su identidad y aunque no es demasiado sorprendente si hemos estado lo suficientemente atentos a la historia, no deja de ser bastante perturbador. Toda esta masacre se produce como venganza por una novatada o broma que salió mal dos años antes y es que este siempre ha sido un tema bastante recurrente en los slasher. En mi opinión, creo que esta premisa sirve para que no veamos a los jóvenes que van a morir posteriormente, como víctimas totalmente inocentes, si no como los culpables de una negligencia o de una broma que ha traspasado la raya hasta el infinito y más allá. Algunas de las películas de terror que han usado esta premisa son: Terror Train (1980) y el encuentro sexual traumático, The Burning (1981) con su conserje en llamas, The House on Sorority Row (1983) con la broma a la directora de la casa y la madre de todas las películas de bromas macabras, April Fool's Day (1986) y su posterior remake en 2008.

Por lo demás, tenemos el esquema de un slasher clásico: un preámbulo sangriento que siembra las bases de la venganza, un grupo de adolescentes, interpretados por treintañeros, con las hormonas extremadamente revolucionadas, un asesino enmascarado, la virginal final girl, un puñado de muertes originales y un giro final con el que dejar al espectador con el culo torcido, aunque ya os digo que aquí no es para tanto. 

En definitiva, To all Goodnight es un slasher bastante simple que no cuenta con ninguna escena o muerte memorable, pero que se deja ver. Creo que sólo se la recomendaría a los amantes de este subgénero, como una servidora, que quieran tachar de su lista, uno de los slasher pioneros de los años ochenta y a todos aquellos que quieran descubrir la única película dirigida por ese icono del cine de terror que fue y será David Heiss



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