
Ya echabais de menos a nuestro animal mortífero por excelencia del verano en este especial, ¿verdad? Vuestra espera será recompensada, porque en esta tercera entrega, le cedo el turno al Tiburón. Las películas de terror protagonizadas por escualos se cuentan por centenares y es que tras el éxito cosechado por Steven Spielberg con Jaws en 1975, los ripoffs se multiplicaron, en su intento por recoger beneficios de la expectación causada por este fiero animal. A continuación, os hablaré de algunas de las películas de tiburones más modernas y es que la fascinación por estos temibles depredadores no ha cesado. Si bien es cierto que la mayor parte de las producciones actuales son de bajo presupuesto y argumento desastroso, sí que se pueden rescatar algunas que merecen bastante la pena y que he reseñado durante estos tres años y medio en el blog: Deep Blue Sea (1999), In the deep (2016), The Shallows (2016). No obstante, siguiendo la línea de este especial, aquí no vais a encontrar peliculones de tiburones, pero si una muestra muy sugerente y divertida.
Y, para saber qué es real y que se inventan los guionistas de cine, que a veces parece que escribieron el guion bajo los efectos de alguna sustancia prohibida, vamos a conocer más de cerca al depredador marino más temido: En la actualidad existe cerca de 375 especies de tiburones que van desde ejemplares pequeños que se encuentran en las profundidades marinas, hasta escualos que pueden desplazarse por agua dulce o especies como el tiburón blanco o el tigre que son los responsables de la mayoría de los ataques a humanos. Todas las especies de escualos tienen varias hileras de dientes y un sentido muy desarrollados del olfato y el gusto, lo que les permite, a partir de unas pocas moléculas de sangre, detectar a su presa a bastante distancia. Además de estas sorprendentes cualidades, algunas especies detectan pequeños impulsos eléctricos generados por otros seres vivos a través de sus poros y otros poseen una línea lateral a cada costado que les permite detectar los cambios de presión y movimientos en el agua, por no hablar de su agudo sentido del oído y la vista. Dicho esto, ¿todavía queda alguien que piense que el tiburón no es la máquina biológica perfecta para la caza y la aniquilación? Dejadme que os lo demuestre....
SHARK NIGHT 3D (2011)
No os lo había contado, pero otra de las modas del cine de tiburones actual, es el 3D , pero como actualmente no dispongo de esa tecnología, no he visto esta película así y ya os digo que es totalmente indiferente porque podéis disfrutar o sufrir las película igualmente. La mayor parte de las veces, estos efectos se utilizan para distraer al espectador de un guión pésimo y, en este caso, no es una excepción.
Como prueba os voy a explicar a grandes rasgos, en que cosiste la trama: Un grupo de siete amigos universitarios se van de fin de semana a la casa que una de ellos tiene en un lago salado. Con esto se explicaría la existencia de tiburones en esas aguas, pero no, su presencia en fruto de los maquiavélicos planes de un grupo de depravados que han infectado las aguas con todo tipo de escualos para grabar su versión de la Shark Week.
Particularidades del tiburón: En esta película aparecen escualos de todas clases con los que nos volveremos auténticos expertos en la materia: Tiburones toro, martillo, sarda, tigre, mako, los tiburones cigarro, que son los más pequeñitos y cuyo ataque se parece al de las pirañas de la películas de hace un par de semanas y como no, el temido tiburón blanco. Además, en la película lo solucionan todo diciendo que es un lago de agua salada y se quedan tan a gusto, jejeje. Los tiburones nadan a bastante velocidad y, aunque eso nos sorprenda un poco, nada comparable a los saltos tipo delfín que dan para pillar a sus víctimas desprevenidas.
Víctimas: En en su mayor parte el grupo de amigos, entre los que no hay nadie que no sea atractivo o con cuerpo atlético. Bueno, a excepción de graciosillo que nunca puede faltar en una reunión de amigos. Algunas de las muertes son bastante impactantes, especialmente cuando porque los protagonistas no ven acercarse al tiburón-canguro, pero por lo demás son las típicas zambullidas en el agua en la que el ésta se inunda de sangre y la víctima desaparece. El ataque en grupo, emprendido por el más pequeño de los escualos, el tiburón cigarro, se asemeja bastante a los ataques de las pirañas en Piranha 3D y 3DD.
Actores: El elenco de actores que da vida a este grupo de amigos, está encabezado por Sara Paxton, un rostro conocido para los horror lovers ya que la hemos podido ver en películas míticas del género como en el remake de The Last House on the Left (2009), Inkeepers (2011) o Cheap Thrills (2013). A su lado tenemos nuestro gran amigo Chris Zylka, al que pudimos ver en la nefasta Piranha 3DD (2012), en un papel algo más simpático. El resto de actores es bastante desconocido o por lo menos si no eres residente en EEUU.
Valoración: Shark night es de esas cintas que aprueban por los pelos, en las listas de mejores películas de tiburones mortíferos y no voy a ser yo la que les lleve contraria. Digamos que se deja ver, es entretenida, con un ritmo frenético, pero el argumento deja bastante que desear...
DEEP BLUE SEA 2 (2018)
Casi veinte años han tenido que pasar para que pudiésemos tener la secuela de una de las grandes películas de escualos, Deep Blue Sea (1999). ¿En serio hacia falta esperar tanto para traernos semejante bodrio? Soy de las que opina que para hacer esto, mejor no haber hecho nada, pero voy a argumentar mi opinión para que no penséis que soy una hater de pacotilla, jajaja.
Su original argumento es el siguiente: Un multimillonario obsesionado con que las máquinas están ganando terreno al hombre (ha visto demasiadas veces Terminator y piensa que Skynet anda cerca), se ha propuesto aumentar la capacidad cognitiva del cerebro humano. Para ello está realizando experimentos con tiburones toro y ha reunido a un par de científicos y una experta en estos animales para que le ayuden en su misión de salvar el mundo. El problema, como en la original, es que han creado tiburones mas inteligentes y letales que no dudarán en atacar a su captores para escapar de su encierro.
Particularidades del tiburón: Basta deciros que los tiburones de esta película son peores que los de 1999. Han empleado un CGI baratillo para mostrarnos a unos escualos tan inteligentes que son capaces de conspirar a partir de las conversaciones que mantienen los protagonistas para su destrucción. Aunque hay varios tiburones que bien podrían ganarse la medalla de oro en natación sincronizada, porque todos ellos van en perfecta formación como un escuadrón de la muerte, la única que nos interesa es Bella, su cabecilla. Nuestro tiburón protagonista da a luz a una multitud de pequeños tiburones, a modo de pirañas, que casi aniquilan a más personajes que el gran tiburón toro.
Víctimas: Los únicos personajes son estos científicos y expertos en tiburones que se encuentran en la base en medio del océano. Totalmente anodinos y con una falta de carisma que le sobraba a la original. Los ataques repiten el esquemas mil veces visto y sólo por destacar algo, hay una decapitación y la muerte del villano que son de lo mejor de la cinta.
Actores: Los actores son totalmente desconocidos y pésimos, sólo deciros que porque sabía que estaba viendo Deep Blue Sea 2, que si no habría pasado perfectamente por un telefilm malo de antena 3 por la tarde. Los protagonistas siguen el patrón de los de la película original, por lo que aquí tenemos a un Samuel L. Jackson, Safron Barrows y Thomas Jane, pero de marca blanca. Además de ser planos, sin apenas matices y con diálogos absurdos, los personajes son terriblemente molestos y se hace tedioso esperar hasta que nuestros queridos tiburones los aniquilen. Aunque cada vez en menor medida, se que el cine de terror está enfocado a un público mayoritariamente masculino, pero no puedo evitar que me escame cada vez que veo a un personaje femenino con un escotazo de vértigo, en situaciones en las que seria de lo más incomodo ir así por la vida, pero se ve que los productores de la cinta siguen en el cretácico.
Valoración: Creo que ya os habrá quedado bastante claro que no me ha gustado nada Deep Blue Sea 2. Me parece una mala copia u homenaje de la original, ya que además de sus personajes, muchas de las escenas y situaciones son un calco de su predecesora, pero aquí carecen de profesionalidad y carisma (el complejo en el océano, las explosiones, la persecuciones por pasillos estrechos y hasta la escena en la que uno de los personajes introduce el brazo en un tiburón aparentemente sedado). Las escenas de acción brillan por su ausencia y es todo tan absurdo y está tan mal hecho, que en ningún momento resulta creíble. Deep Blue Sea 2 es un producto totalmente innecesario y prescindible. No entiendo porque la Warner se ha gastado ni medio dolar en semejante producción, más digna de Syfy que otra cosa.
BAIT (2012)
Le toca el turno a una producción australiana y es que en las antípodas saben un rato de animales mortíferos y tienen muchas películas dedicadas al tema. En esta ocasión, os traigo una versión con menos presupuesto y artesanía que Lo Imposible (2102) pero con tiburones que quieren comerse a todo bicho viviente. Con lo de falta de artesanía me refiero que después de haber visto representado un tsunami en la película de J. A. Bayona, esta reproducción por ordenador se nota falsa y por lo tanto pierde mucha de la carga dramática que sí tenia la película de español, a pesar de no ser una película de género.
El argumento es el siguiente: Unos atracadores van a asaltar un supermercado, cuando un tsunami arrasa la zona, inundándolo todo. Nuestros protagonistas se encuentran atrapados en el centro comercial, con el agua hasta la orejas, pero... ¿que trae el agua? pececillos, medusas y como no, tiburones. Atracadores, policías, trabajadores y clientes del supermercado estarán obligados a entenderse para escapar con vida de una de las situaciones más aterradoras de su vida.
Particularidades del tiburón: Tenemos varios tiburones, por lo menos uno en el aparcamiento y otra en la zona del supermercado. El de superficie, según dos de nuestros protagonistas, anteriormente pareja y que son expertos en el tema, comentan que es un tiburón blanco de 4 metros. Además estos escualos tienen que tener un sensores de movimiento muy desarrollados porque es meterse o caerse alguien en al agua y van a por él en segundos. El CGI de los tiburones es bastante mejor que el de tsunami y resultan bastante creíbles.
Víctimas: La variedad de personajes es amplia. Tenemos a los atracadores, de los que no entendí muy bien el motivo de este robo, los policías que habían ido a detener a una chica que estaba robando artículos de supermercado y que resulta ser la hija de uno de ellos. También tenemos a los trabajadores del supermercado, un jefe asiático indeseable y que quieres que muera la primera vez que abre la boca, el buen chico enamorado de la chica que roba y el protagonista, el ex vigilante de la playa traumatizado por la muerte un año antes del hermano de su prometida, que casualmente ha elegido ese bonito día para volver a Australia, después de mucho tiempo fuera. No hay que olvidar a dos de los personajes más divertidos de la película, una pareja de jóvenes pijos, a los que todo este embrollo pilla por sorpresa en el interior de su coche. La chica, a pesar de tener un papel pequeño y no protagonista, está genial como esta pija tonta que afronta los peligros a su manera.
Actores: Al tratarse de una producción australiana, tenemos algunos actores conocidos, a los que hemos visto en otras películas de terror. El guardacostas protagonista no es otro que Xavier Samuel, que por el nombre no os sonará, pero si os digo que es el chico de la gran The Loved Ones (2009), ya vais recordando, ¿verdad? Su compañera es Sharni Vinson, la Final Girl que nos enamoró en You're Next (2011), hace aquí el papel de otra chica fuerte que puede salvarse por sí misma. La mayor estrella con la que cuentan en Bait es Julian McMahon, ya asentado en Hollywood y protagonista de grandes producciones y de la serie Nip/Tuc (2003-2010).
Valoración: Lo cierto es que esta era la segunda vez que veía esta película y me ha gustado más que el recuerdo que tenía de ella. No es que sea una gran cinta de tiburones, pero a pesar de sus defectos técnicos, se deja ver y resulta lo suficientemente entretenida como para hacernos disfrutar de su hora y media. La historia se basa más que es lo tiburones, en las relaciones de los personajes entre sí y como la verdadera naturaleza de cada uno aflora en situaciones críticas. No os penséis que por esto, las dosis de ataques de escualos son pocas o no abunda la sangre porque en este sentido no os defraudara. Aquí, como su propio título indica, "carnaza", no se limitan a que la víctima desparezca bajo las aguas y que éstas se tiñan de rojo, sino que tendremos miembros amputados, personas desmembradas y bastantes litros de tinte rojo. De todas las películas de este especial sobre escualos es sin duda la mejor y más disfrutable.
¿Qué os pensábais que la segunda entrega del especial de verano iba a estar dedicada al animal mortífero por excelencia de todos los veranos? A los tiburones y megalodones los tenemos más vistos porque cada verano tenemos una o varias películas dedicadas a ellos, pero el pobre cocodrilo ha sido relegado a un segundo plano y, en su mayoría, a películas de serie B o Z, jejejeje. No es que en este especial os vaya a descubrir las mejores películas de terror de cocodrilos porque la mayor parte ya están reseñadas en el blog: Lake Placid (1999), Rogue (2007) o Black Water (2007), sino que la idea es traeros una muestra del variopinto cine de cocodrilos que podemos encontrar y no precisamente de calidad. Así que abrocharos los cinturones porque el especial de hoy es sólo para horror lovers profesionales, jejeje.
Bueno y ahora vamos a conocer un poco mejor a los cocodrilos para saber diferenciar lo que es real, de ficción. Actualmente, existen alrededor de 14 especies diferentes y todos son reptiles semiacuáticos que viven en las regiones tropicales de África, Asia, América y Australia. Sus antepasados tienen 55 millones de años y suelen encontrarse en habitats de agua dulce o salobre. Los cocodrilos atacan para alimentarse y suelen aferrar a la presa con sus mandíbulas y arrastrarla debajo de agua para ahogarla porque al no poder masticar, tienen que sacudirlas para cortarlas y despedazarlas. Estos reptiles llevan vidas bastante inactivas y son de los que pueden esperar horas para atacar pero, si la presa merece la pena, pueden "galopar" hasta 18 kms/h (yo me moriría antes de un infarto antes, seguro, jajaja). Espero que haya quedado todo claro porque empezamos con la selección de películas que os he preparado, de la que no todos saldremos con vida...
PRIMEVAL (2007)
Esta película llevaba dando vueltas en mi lista de pendientes algunos añitos, pero la presencia de Dominic Purcell, me echaba para atrás y eso que siempre fue mi preferido en Prison Break (2005-2017), pero no precisamente por sus dotes interpretativas, jajaja. Así que qué mejor oportunidad que ésta, para saldar la cuenta con esta película que aunque no me entusiasmó, tampoco me esperaba lo que me iba a ofrecer.
Primeval nos presenta a un grupo de periodistas a los que se le encarga la misión de viajar a Burundi, en plena guerra entre hutus y tutsis, para cazar a un cocodrilo legendario, responsable de cientos de muertes. Para este trabajo contarán con la "ayuda" de un cazador de cocodrilos, más amante de éstos que de los humanos, un guía para la zona y algunos autóctonos para protegerles y ayudarles con la logística. Como era de suponer, la caza de este cocodrilo se complicará y no precisamente por el animalito, si no por problemas humanos.
Particularidades del cocodrilo: Tenemos un cocodrilo que parece un primo del Tyrannosaurus Rex por sus descomunales dimensiones y con una agilidad propia de una gacela. Nuestro reptil gigante, llamado Gustav, es capaz de galopar a toda velocidad para atrapar a su víctimas y lo mismo le da atravesar trigales, que coches, él puede con todo. Su motivación es asesinar por asesinar, como indica el penoso subtitulo que le han puesto a la película en español: "Un asesino en serie" porque con toda la gente a la que mata podría haber alimentado a una manada entera de lobos. El diseño del cocodrilo, totalmente por CGI, está bastante conseguido, a pesar de que sea imposible que un reptil corra a tal velocidad. Además, según nos indican al principio de la película, ésta está basada en hechos reales y es que parece ser que existe un cocodrilo gigante en Burgundi, llamado Gustave, al que se le atribuyen cientos de muertes. También es verídica toda la historia de los periodistas que intentaron capturarlo y como prueba os dejo el documental que realizaron: Capturing the Killer Croc (2004). Las partes inventadas serían todo el enfrentamiento y los asesinatos de los hutus, que con las pocas veces que aparece el cocodrilo en pantalla, tenían que darle algo de emoción al asunto.
Víctimas: En su mayoría son africanos que aparecen en la película simplemente para elevar el body count y, como es de suponer, algunos miembros del equipo de la expedición no saldrá con vida de la sabana.
Actores: Encabezando el reparto tenemos a Dominic Purcell que como no podía ser de otra manera, se tira media película con la camisa desabrochada, que hay que lucir las duras horas en el gimnasio. Acompañándole tenemos a Brooke Langton, la periodista guapa y lista que tendrá algún que otro problema por su atractivo y a Orlando Jones como alivio cómico.
Valoración: En términos generales, no esperéis encontraros la típica película de cocodrilos con ataques a destajo y acción a raudales. Aquí el centro de la acción está marcado por un conflicto con los hutus y en segundo plano prácticamente, el cocodrilo corre-caminos que les acosa. Las escenas de acción con el cocodrilo escasean, no se si por falta de presupuesto o porque quería hacer como Spielberg en Tiburón y mostrarle poco. En cualquier caso, cuando aparece es bastante divertido verle correr a toda velocidad detrás de las víctimas como si de un velociraptor se tratara. No es una gran película de cocodrilos mortíferos, pero se deja ver.
EATEN ALIVE (1976)
Segunda película de Tobe Hooper, tras el éxito de The Texas Chain Saw Massacre (1974) y la primera que le dedicaría a su animal mortífero favorito o más temido: el cocodrilo. Eaten Alive se considera una obra de culto, no porque sea una buena película, sino por la rareza de su trama, su psicodélica puesta en escena y el bizarrismo de sus personajes. La película refleja, como ninguna, la cara más sórdida de Florida, con sus prostíbulos, chicas que se han escapado de casa y personajes de mala muerte que te ponen la piel de gallina. Eso por no hablar del hotel al que nadie se le ocurriría entrar, aunque sólo fuera por la luz roja que lo inunda todo, la niebla o un estaque con un cocodrilo hambriento, preferiría dormir en el hotel Overlook.
La trama podría resumirse de la siguiente manera: Un grupo de huéspedes de lo más variopinto, acuden a hospedarse a un hotel de mala muerte en la zona más deprimida de Florida. El lugar está regentado por un perturbado que tiene como mascota a un cocodrilo del Nilo, al que alimenta con una carne muy especial, la de sus propios huéspedes.
Hooper sigue interesado en mostrarnos la américa profunda del sur. Si en su ópera prima fue Texas, inspirándose en el famoso asesino Ed Gein, Eaten Alive se inspira en la figura de otro serial killer texano, Joe Ball, más conocido como The Alligator Man.
Particularidades del cocodrilo: Ya os aviso que se le ve más bien poco, pero se le ve. Según nos cuenta Judd, el dueño de esta inofensiva mascota, es un cocodrilo del Nilo muy grande y con muchos años. Pero el asesino de la película no es realmente el cocodrilo, sino Judd que mata a toda su clientela con una guadaña como un loco poseído y luego los arroja al estanque para que el cocodrilo remate la faena.
Víctimas: Mujeres jóvenes y bellas y hombres casi más perturbados que el propio asesino. Lo cierto es que este puñado de personajes excéntricos y un poco esquizofrénicos me recordó bastante al cine de Rob Zombie, sobretodo en: House of 1000 Corpses (2003), The Devil's rejects (2005) o la más reciente, 31 (2016). En total tenemos 5 muertes bastante decentes y que suponen una aceptable dosis de sangre para una cinta de género.
Actores: En Eaten Alive no hay ningún protagonista que destaca sobre los demás, es un reparto coral y bastante teatral por sus actuaciones y puesta en escena. Nos encontramos con Robert Englund, casi una década antes de convertirse en ese icono del cine de terror gracias a A Nightmare on Elm Street (1984), en un personaje bastante indeseable y violento. Otro de los rostros a destacar, es el de la bella Marilyn Burns, la inolvidable Final Girl de The Texas Chain Saw Massacre.
Valoración: La verdad es que Eaten Alive es una película bastante especial y no apta para todos los paladares. A mi me gustó su estética de slasher setentero, esa fealdad y suciedad de escenario, la saturación de colores y, en definitiva, esa atmósfera sobrecogedora, que sin duda, es el mayor logro de la cinta. En cuanto a la historia, me sorprendió conocer que la trama se basaba en un asesino real y eso me hizo enfrentarme a ella con mas interés. En resumen, si queréis ser horror lovers profesionales, no os podéis perder esta obra de culto del maestro Hooper, pero si lo que queréis es una buena cinta de cocodrilos, iros a la introducción de esta especial porque aquí no lo vais a encontrar.
CROCODILE (2000)
Vuelve a repetir Tobe Hooper en este especial con otra de cocodrilos, ya que según parece le fascinaban estos animales. El problema es que esta cinta no es tan efectiva o especial como la anterior. Estaríamos ante un producto casposete de esos que surgieron al inicio de los 2000, protagonizados por adolescentes, interpretados por treintañeros con pocas dotes actorales. Pero ya os avise que este especial de animales mortíferos, no iba a incluir ni muchísimo menos grandes joyas del género, sino el amplio abanico de opciones que existen en torno a este subgénero.
Un grupo de jóvenes van a pasar el fin de semana a un lago en un barco alquilado. Uno de ellos decide robar uno de los huevos de un cocodrilo gigante que habita la zona y es el protagonista de una extraña leyenda. El cocodrilo emprenderá una cruenta venganza contra todos ellos y contra todo aquel que se le cruce.
Si aceptamos que existan tiburones vengativos: Jaws: The revenge (1987) o con manía persecutoria: The Shallows (2016), no debería ser un problema un argumento en el que un cocodrilo la emprende con quienes le han robado una de sus crías, pero esto ya se sale de madre.
Particularidades del cocodrilo:Un ejemplar enorme, inteligente, vengativo y sobre el que se dice que es la encarnación de algún dios egipcio. El CGI deja bastante que desear y casi es mejor cuando se come a la gente y apenas se le ve.
Víctimas: Un grupo de jóvenes alocados e irresponsables, sólo preocupados por emborracharse y ligar con quien se tercie. En segundo plano, tenemos un historia de amor, que no importa más bien poco, pero a la que dan más importancia de la que necesitamos.
Actores: Un grupo de actores pésimo y bastante desconocidos. En ningún momento resulta creíble su sufrimiento, si no que más bien parece una broma pesada de un ser divino.
Valoración:Pues creo que no os va sorprender demasiado, después de lo que habéis leído, pero me parece un tostón de película que debe evitarse. Un argumento absurdo, un cocodrilo más propio de una película de Syfy y un elenco de actores pésimos. Toobe, ¿por qué nos has hecho esto? Vuelve a centrarte en lo que te hizo un maestro y no estropees tu carrera con semejantes bodrios.
Aunque un poco tarde, arrancamos con el especial de verano dedicado este año a los animales mortíferos veraniegos. Esta primera semana es el turno de un animal que asociamos con aguas dulces sudamericanas, las pirañas, pero es que, ¿quién no ha soñado con irse al Caribe de vacaciones y hacer excursiones por sus ríos y selvas? Yo la primera y os aseguro que cuando vaya, me dará mucho respeto, por no decir miedo, meter un pie en uno de sus ríos, jajaja. También he querido iniciar el ciclo con las pirañas, porque la única película que había visto de esta "saga" era la de Aja y que mejor forma que recuperar esos clásicos y ripoffs de Tiburón (1975) que acabaron convirtiéndose en un éxito.
Para empezar, vamos a conocer un poquito más de cerca a estos pececitos tan sonrientes y... letales. Como os he dicho antes, las pirañas están presentes en algunos ríos de Sudamérica, por lo tanto son de agua dulce. Es cierto que al igual que nos muestras las películas que veremos a continuación son seres insaciables y agresivos. En cuanto a sus ataques, las pirañas tienen el olfato muy agudo y pueden oler la sangre a kilómetros, así que si no hay sangre, no atacan. Otro de sus motivaciones para el ataque es el chapoteo de los bañistas, porque lo confunden con una presa o en época de desove, suelen atacar a la personas que están cerca como instinto de protección hacia sus renacuajos. Una vez conocido su comportamiento a grandes rasgos, seremos capaces de analizar el gran poder de inventiva de los guionistas de cine de género, para dotar a sus películas de más sangre, víctimas y miembros mordisqueados. ¡¡¡Qué empiece las pesca!!
PIRANHA 1978
Uno de los ripoffs más famosos que surgieron a raíz de la exitosa película de Spielberg, Tiburon (1975), fue el resultado de una combinación prodigiosa: Roger Corman y Joe Dante. Éste fue el primer largometraje de Dante, en el que ya le demostraría al productor el dinero que le iba a hacer ganar. Con un presupuesto de 660.000 dolares y una recaudación de 16 millones, se convirtió no sólo en una de las películas más rentables para el ambicioso productor, si no en toda una cinta de culto del cine de género.
El argumento es bastante sencillo: Unas pirañas tratadas genéticamente son soltadas por error río abajo, provocando la infección de las aguas de un complejo vacacional. Los protagonistas intentarán rescatar a los niños de un campamento de la actividades acuáticas, antes de que éstos sean devorados por nuestros queridos pececillos.
Particularidades de las pirañas: Utilizadas como armas de guerra: Modificadas genéticamente para ser más voraces, letales y adaptarse a cualquier medio, como la guerra de Vietnam. Cuando las pirañas aparecen en pantalla, hay una especie de sonido ululante, como si éstas se hubiesen vuelto cantarinas, jajaja.
Víctimas: En su mayor parte personas adultas y niños del campamento. Aunque hay una pequeñas dosis de mujeres ligeras de ropa, pero no son la carnaza principal de nuestras pirañas. Los efectos de maquillaje de las víctimas están bastante bien conseguidos y son obra del maestro Rob Bottin (The Thing (1982)), así que no hay nada más que decir.
Mensaje: La película de Dante es una sátira antimilitarista y ecologista que se manifiesta en la creación de las pirañas como máquinas de matar. Denuncia el alcance de la irresponsabilidad y ambición del gobierno de los EEUU que no se detiene ante nada por conseguir sus fines, personalizado en un puñado de personas infames y sin escrúpulos. En el pensamiento estadounidense seguía imperando el rechazo a la guerra de Vietnam, que tras la derrota definitiva en 1975, acrecentó el descontento con el gobierno y las revueltas.
Actores: La franquicia va ser conocida por contar en todas sus películas con rostros conocidos. En esta primera entrega tenemos al inolvidable Kevin McCathy que deja a un lado las vainas de Invasion of the Body Snatchers (1956) para convertirse en el creador de estás pirañas asesinas. Como antigua compañera de trabajo, tiene nada más y nada menos que a Barbara Steele, que aunque tiene un pequeño papel, eclipsa la pantalla con su sola presencia.
Valoración: A pesar de haber sido concebido como un ripoff de Tiburón, lo cierto es que Dante le dio su personalidad y consiguió crear un Creature Feature de serie B, bastante decente y entretenida. La carga política, el ecologismo barato y un argumento sencillo, pero efectivo, convierte a esta película en uno de esos clásicos que no deberíais perderos.
PIRANHA II: THE SPAWNING (1981)
Dado el éxito de la película de Dante, no tardó en llegar la secuela, una producción italiana que aunque no cuenta con la carga política y el efectismo de su antecesora, sí que tiene varios aspectos destables, sobretodo porque fue la ópera prima de un famoso director: James Cameron. Aunque éste reniega de la película y su autoría, lo cierto es que en ella encontramos un par de aspectos que más tarde definirían el estilo del ambicioso director: Una protagonista fuerte y atlética que sabe defenderse por sí misma y múltiples escenas subacuáticas. Sin embargo, Piranha II es eminentemente un producto de explotación italiano: desnudos gratuitos, personajes estúpidos, humor chusco y abundantes víctimas y sangre.
En esta ocasión, tenemos a una instructora de submarinismo que está investigando la muerte de uno de sus alumnos, cuando descubre que las responsables son unas pirañas mutadas voladoras. Con la ayuda de su exmarido policía, en un papel muy similar al de Roy Scheider en Jaws (1975), intentarán hallar la forma de detener a estos peces carnívoros, antes de que asolen el resort caribeño en el que se encuentran.
Particularidades de las pirañas: Pues como ya os he adelantado, nuestras queridas pirañas mutadas de la primera parte, ahora se han hecho mas fieras y voladoras, en un intento de convertirlas en el organismo mortal definitivo, pero eso sí, siguen con su sonido ululante que no sabemos a qué obedece. Como sabréis, esto no tiene nada que ver con las características anatómicas de las pirañas, sino que es más bien un recurso cinematográfico para que no nos sintamos seguros ni fuera del agua...
Víctimas: Toda secuela debe ser más excesiva, con más víctimas y más sangre. En este sentido y contando con productores italianos, esto se ha seguido a rajatabla, aunque la naturaleza de la víctimas ha cambiado. Aquí se inicia una de las características principales de esta saga: las víctimas son mujeres atractivas con pocas neuronas, desinhibidas y con ganas de que sus esculpidos cuerpos sean el alimento de nuestros pececillos simpáticos. En el caso de los hombres, la cosa no es que mejore mucho porque vamos desde personajes estúpidos, hasta explotadores sin escrúpulos.
Mensaje: Si eres guapa y atractiva, sin más cosas en la cabeza, vas a morir pronto.
Actores: En esta ocasión destaca uno de los actores fetiche de Cameron, Lance Henriksen, en el papel de rudo policía descamisado. Sin duda, es la interpretación más destacable, junto a la de la protagonista, Tricia O'Neil, aunque juntos no logran salvar un argumento desastroso.
Valoración: Entiendo el descontento de Cameron, tras el férreo control al que fue sometido por los productores y el mediocre resultado final. La película se deja ver pero como afán de completismo de la saga Piranha o de la filmografía del propio director. A pesar de que el argumento es bastante absurdo, sí que tiene algún tramo entretenido como cuando las pirañas se la lanzan contra los bañistas, a modo de vampiros con branquias. Por lo demás, podéis prescindir de ella con total tranquilidad, os lo aseguro.
PIRANHA 3D (2010)
Ésta fue la primera película que vi de la saga y es que no me pierdo nada de mi adorado Alexandre Aja. Este remake cambia el origen de las pirañas mutadas genéticamente, en pos de una especie prehistórica liberada de una falla, tras un terremoto o movimiento sísmico. El festival gore, unas pirañas más numerosas y desatadas, la comedia desenfadada y chusca, hacen de este producto, todo un ejercicio de entretenimiento y exploit renovado.
Ésta vez, no situamos en Lake Victoria, una población que se duplica con motivo de la celebración del Spring Break. Pero este año la fiesta va ser algo más que borracheras, cuerpos al sol y ligoteo, ya que como consecuencia de un terremoto, una especie prehistórica de pirañas ha sido liberada, sembrando el terror entre los cientos de bañistas. En el lado de los buenos, tenemos a la intrépida alguacil que junto con la ayuda de un equipo de sismólogos intentarán, por todos los medios, salvar la situación.
Particularidades de las pirañas: Especie prehistórica que ha aprendido a sobrevivir en el abismo, siguiendo la ley del más fuerte y una vez liberadas muestran una voracidad inusitada por la carne humana. No necesitan que haya sangre para atacar a su presa, pero una vez derramada, son como un enjambre de abejas asesinas.
Víctimas: Adolescentes borrachos y ligeros de ropa y neuronas, actrices de cine para adultos, empresarios sin escrúpulos, en definitiva, lo mejor de cada casa. En esta película la mayor parte de las veces, vamos con las pirañas, jajaja.
Mensaje: Nunca sale nada bueno del desfase de las vacaciones de primavera americanas, pero es un entorno idílico para nutrirse de cientos de víctimas potenciales en una película de terror.
Actores: En términos generales, las actuaciones en la película de Aja son bastante aceptables. La oscarizada Elisabeth Sue, en un papel más físico que lo que nos tiene acostumbrados, un histriónico y odioso Jerry O'Conell, Christopher Lloyd que últimamente esta viviendo una nueva etapa dorada, concretamente, en el cine de terror, Ving Rhames y el mismísimo Eli Roth en un pequeño cameo.
Valoración: Me gusta mucho el remake de Aja, me parece una película creada para la diversión y el espectador de cine de terror más gamberro, entre los que me incluyo, jajaja. Las dosis de sangre, víctimas y cachondeo se multiplican hasta niveles estratosféricos, convirtiéndola en uno de los mejores festivales gore de los últimos tiempos. Esa escena final con todos los bañistas siendo masacrados por las pirañas, tendría que estar enmarcada a modo de gif en casa de todo horror lover. No os la perdáis, la diversión está asegurada.
PIRANHA 3DD (2012)
Llegamos al declive total de la saga, con una película que de verdad se podían haber ahorrado. Lo que pretendía ser un intento de continuar la saga renovada por Aja, se convirtió en un producto casposo, en el que el principal interés eran los cuerpos siliconados, los desnudos, un CGI de baratillo, una trama de lo más absurda y David Hasselhoff luciendo palmito. Es una pena porque detrás de todo esto está John Gulager, responsable de Feast, una trología B bastante recomendable.
Un ambicioso empresario ha montado un parque acuático para adultos para el que decide bombear agua subterránea procedente del Lago Victoria, para economizar gastos. Y, ¿cuá es el problema? Pues que el agua viene con nuestras queridas pirañas que se van a dar un festín de niños y silicona.
Particularidades de las pirañas: Las mismas pirañas que en Piranha 3D, pero con un CGI bastante peor. Se ha incrementado su poder destructor, lo que les permiten romper rejas para acceder a sus presas y también muestran una predilección por introducirse en todos los huecos corporales.
Víctimas: Adolescentes y adultos con poca ropa y pechos muy grandes, que no son más que carnaza para las pirañas. Aquí siempre vamos con las pirañas y lamentamos que no se coman más rápido a esta panda de descerebrados.
Mensaje: Ninguno.
Actores: Aquí es donde debieron gastarse la mayor parte del presupuesto porque desde luego en el guion no fue, jejeje. Encabezando el reparto tenemos a Danielle Panabaker, rostro habitual de cine de género a la que pudimos ver en Friday the 13th (2009) o The Crazies (2010). Acompañándola tenemos a Gary Busey, Ving Rhimes y Christopher Lloyd que repiten el papel de la película de Aja y, como no, a David Hasselholf interpretándose a sí mismo que, aunque gracioso, da vergüenza ajena.
Valoración: Una castaña de las importantes. A mi no me ha gustado nada ya que el guion me parece muy pobre y con la única intención de enseñar carne hasta la saturación y una masacre en una piscina. Absolutamente olvidable y prescindible.
BAD DREAMS (1988)
Hace unas semanas hice una maratón de cine en casa porque había descubierto una lista de películas de terror infravaloradas y como no hay cosa que más me guste en esta vida que descubrir joyas ocultas, pues ahí que me lancé yo cuesta abajo y sin frenos a devorarla. Los que me sigáis por la rrss ya lo sabréis, pero la maratón fue un rotundo fracaso, salvo por un par de títulos y lo que verdaderamente descubrí fueron truños o cintas insustanciales que no durarán mucho tiempo en mi memoria. Aquí os traigo una de ellas porque no quiero alargar mucho mi calvario, ni tampoco el vuestro, que aquí no venimos a penar, jejeje.
Bad Dreams nos presenta a la única superviviente del suicidio masivo de una secta de los setenta, que despierta del coma, trece años después. Cynthia está internada en el ala psiquiátrica de un hospital y asiste a terapia con un grupo de pacientes que sufren tendencias suicidas. Los problemas se agravan cuando el líder de la secta, se le aparece y la exige que se una a él en la otra vida, pero cuando Cinthia le rechaza, Harris, empiece a manifestarse en los sueños de sus compañeros, provocando que estos se suiciden de mil maneras diferentes.
El director, Andrew Fleming, que al mismo tiempo participó en el guión, debutó en el cine con este largometraje y años después nos compensaría con una de las joyas del cine noventero, The Craft (1996). Hasta la fecha, no he sido una gran seguidora de Freddy Krueger y sus Pesadilla, pero según he leído, Bad Dreams aprovechó el éxito de esta saga, hasta el punto de hacer una versión muy similar a su tercera entrega: A Nightmare on Elm Street 3: Dream Warriors (1987). Ambas películas comparten la misma final girl, la guapísima Jennifer Rubin, se desarrollan en un psiquiátrico y tienen a un ser malvado con la piel quemada que se les aparece en sueños y pretende manipularles y hacerles daño durante su vigilia.
Pues si de original tiene poco nuestra Bad Dreams, ya os digo que en todo lo demás tampoco es que destaque. El elenco de pacientes que acompañan a Cinthia son bastante anodinos y olvidables, los suicidios provocados tampoco son nada sorprendentes: mucha gente saltando por las ventanas y clavándose cuchillos y utensilios punzantes. Los mejores efectos visuales son cuando Harris aparece transformado en algo parecido a un zombi de Fulci, pero poco más se puede rascar en este sentido.
En cuanto al resto del reparto, lo más destacable es la aparición de Bruce Abbot como médico de este grupo de terapia, que hacia el final sufre un brote psicótico bastante exagerado y termina dando más mal rollo que los propios internos. Por su parte, el siempre inquietante Richard Lynch, puede que no sea lo suficientemente seductor para ser el líder del una secta en el que sus seguidores le sigan hasta la muerte, pero el mal rollo que produce él y los episodios oníricos junto a la secta de Unity Filds, son sin duda lo mejor de la cinta.
En definitiva, Bad Dreams es una película totalmente prescindible, nacida al rebufo de Freddy Krueger y con la intención de arrastrar a sus fans a las salas de cine. El resultado no fue el esperado, ya que toda la trama es un tanto tediosa y la resolución final es atropellada y con poco fundamento. Como os he comentado antes, la única parte rescatable que le veo a esta película, es toda la historia de la secta y ese Richard Lynch pesadillesco. Por lo demás, una trama desaprovechada, un final desastroso y unos personajes que su única aportación es ser carne de cañón suicida.
THE EXORCIST II: THE HERETIC (1977)
No se dónde habría leído yo que esta secuela merecía la pena, pero nada más lejos de la realidad. Para mi The Exorcist (1973) es la mejor película de terror de todos los tiempos y estaba más que ilusionada de volver a ver una nueva transformación de Reagan torciendo la cabeza y vomitando, me llevé uno de los mayores fiascos de la historia con lo que para mí es toda una herejía de la original. La única cura posible tras este visionado, es volver a ver la original en bucle hasta que se me olvide este tostón new age e intentar recobrar las fuerzas necesarias para enfrentarme a la tercera parte que vuelve a estar dirigida por William Peter Blatty y eso me da alguna esperanza, aunque pequeña. Dicho esto, vamos a adentrarnos un poco más en materia para que comprendáis el horror que experimenté y no perdáis el tiempo innecesariamente, que para eso ya estoy yo, jajaja.
Han pasado cuatro años desde la posesión de Reagan y ésta está notablemente recuperada gracias al cuidado de su ahora tutora, la Dra. Gene Tuskin. Reagan no se acuerda de nada de lo acontecido en Washington y la psiquiatra utiliza un revolucionario método de hipnosis compartida, por el cuál es capaz de ver y experimentar los recuerdos de su paciente. Al mismo tiempo, el padre Lamont, recibe el encargo de investigar la muerta del padre Merrin y cuando visita a Reagan y descubre la posibilidad de conocer la identidad del demonio que la poseyó, no duda en someterse él mismo a la hipnosis para así descubrir la entidad del ser que mato al padre Merrin.
Hasta aquí, la premisa de la película es interesante y con una Linda Blair más crecidita, le daba una mayor credibilidad a la historia. El problema llega cuando todo esto se recubre con un aura new age de música de ascensor e imágenes oníricas que nada tienen que ver con la imagen terrorífica que tenemos de la original. ¿Puede haber algo más anticlimático que ver a un icono del cine terror bailando claqué en lo que se supone que es otra cinta de género? Si lo que queréis es volver a ver a Linda Blair maquillada de poseída y echando espumarajos por la boca, es mejor que lo intentéis con Repossessed (1990), la parodia del Exorcista porque aquí lo único que tenemos son unas lentillas de colores, una doble maquillada y superposiciones de la película original. En su lugar, tenemos un aparato al que se conectan nuestros protagonistas para llegar a una hipnosis conjunta en la que ver los pensamientos del otro, mientras unas luces muy brillantes y parpadeantes, les queman la retina, jajaja. Esta trama psicológica de baratillo resulta un tanto ridícula, a pesar de que sus intenciones eran la de mostrar que la ciencia y la fe unidas, pueden vencer al demonio.
Por su parte, al padre Lamont, interpretado por un Richard Burton muy tenso, al borde de la apoplejía (según cuentan las malas lenguas, estuvo la mayor parte del rodaje borracho), ha recibido el encargo de esclarecer la muerte del Padre Merrin, 4 años después de los sucesos, en lo que más bien parece una estratagema para mantenerle ocupado. Tras visitar a Reagan y ver los efectos de este aparato de hipnosis "tan fiable", se conecta como sin tal cosa, para salvar la vida de la Dra. Tuskin. ¿No había por ahí alguien más experimentado para hacer esto? No sé, la ayudante, por ejemplo. Pero para seguir sorprendiéndonos con sus habilidades de sacerdote intrépido, el Padre Lamont prevee que hay un incendio en la clínica y cuando lo encuentra, en sus intentos por sofocarlo, lo acaba extendiendo por todo el sótano. ¿En serio le han encargado a este hombre la investigación de un asesinato? Pero si el solito va a provocar la muerte de todo el reparto.
Pero si pensáis que todo esto era ya suficiente para echar por tierra vuestra ilusiones con The exorcist II, todavía os queda lo mejor: el viaje a África del Padre Lamont, para descubrir el origen de Pazuzu, el demonio que poseyó a Reagan y causó la muerte del Padre Merrin. Estas escenas medio oníricas se van superponiendo con las ensoñaciones y visiones de la exposeída de una forma bastante caótica, lo que termina haciendo tediosa una historia que no se sabe muy bien qué pretende y a quién se le ocurrió sacar esto adelante.
El director de esta desafortunada película es John Boorman, responsable de la gran Deliverance (1972), que ya empezó con mal pie, al aceptar hacer la secuela de una película que no le había gustado, pero también es cierto que la producción de la película fue un enorme caos, lleno de trabas y férreas directrices. El estreno The Exorcist II fue un rotundo fracaso, con personas riéndose en la sala y otras muy enfadas persiguiendo a los responsables tras es preestreno. Tampoco creo que la cinta sea para rasgarse las vestiduras, simplemente que no tiene nada que ver con la original y es caótica, farragosa y tremendamente aburrida. Parece que nadie le explicó a los responsables las normas que debe tener una secuela en el cine de género: más sangre, mas muertes y más terror. Sigo pensando que es un auténtico sacrilegio hacer cualquier secuela The Exorcist, pero si alguien tuviera que hacerla, yo crearía un tandem con Robert Eggers y Alexandre Aja, ¿qué os parece?
Qué duro se esta volviendo el trabajo de niñera, ¿verdad? Una profesión que utilizaban muchas jóvenes para pagarse sus estudios o contribuir con algo de dinero a la familia, se ha convertido en una actividad de riesgo, casi más peligrosa que enrolarte con los marines y ser enviado a alguna zona conflictiva. En lo que respecta al cine de terror, las películas sobre niñeras con serios problemas laborales se ha convertido ya en todo un subgénero y es que debe ser una de las profesiones con mas bajas por defunción, no precisamente para la niñera en sí, si no para todos los que la rodean.
Por todos es conocido lo mal que lo pasó Laurie Strode cuidando niños en Halloween (1978), cuando su hermano decidió asolar el tranquilo pueblo de Haddonfield, muy de actualidad gracias a la nueva entrega de la saga que podemos ver este octubre y de la que os dejo el trailer. Además de Laurie, muchas han sido las niñeras que ha sufrido las consecuencias de este trabajo tan duro: When a stranger call (1979), Child's Play (1988), The House of the Devil (2009), The Boy (2015) o Better watch out (2017). También se dan casos, en los que la niñera es la perturbada, pero con estos antecedentes, la verdad es que no me extraña. Cintas como: The hand that rocks the Cradle (1992) o Emely (2016), te quitan las ganas de dejar a tu hijos en manos de una desconocida que puede ser la mayor psicópata en 100 kms a la redonda.
Dicho esto, centrémonos en la película que nos presenta a la recatada y religiosa Angie que acaba de empezar en la universidad y busca trabajo para costearse los estudios. La joven responde a un anuncio en el que solicitan a un niñera en una granja alejada de la universidad. El trabajo consiste en cuidar al hijo de los agradables Stanton, durante un fin de semana, pero lo que parecía algo sencillo, se convierte en una pesadilla para nuestra inocente protagonista que tendrá que hacer todo lo posible para proteger al niño y escapar con vida.
Babysitter Wanted fue el debut de la dupla de directores formada por Jonas Barnes y Michael Manasseri, que no han hecho nada más relevante tras ella. No penséis que ésta es la típica película de serie B con una guapa protagonista que va a sufrir el acoso y los ataques homicidas de algún perturbado escapado de una institución psiquiátrica. Lo que aquí tenemos es una cinta muy entretenida con un ritmo que no decae pasados los primeros 20 minutos y que nos tiene reservado algún que otro giro de guión de los que te dejan con el culo torcido.

La primera parte de la película sigue el patrón de clásicos como Black Cristmas (1974) o When a stranger calls (1979), en los que la protagonista se siente observada en todo momento y recibe extrañas llamadas es la que nadie contesta y sólo se oyen ruidos y música. Si a esto le sumamos que el pequeño diablillo al que tiene que cuidar ha decido jugar al escondite por la cosa, la tensión en el ambiente va a aumentando a marchas agigantadas. Sin embargo, cuando en estos clásicos se rebela la identidad del perturbado que acosa a la protagonista y empieza el baño de sangre, aquí se produce un giro de los acontecimientos y pasamos a una segunda parte mucho más oscura y cruda. La mayor parte de las escenas sangrientas tienen lugar fuera de la pantalla, pero están tan bien sugeridas, que el expectador las siente de igual manera que si todo hubiese sido más explicito. Pero no penséis que porque la cosa tome un cariz más cruel, no tenemos a un asesino con un humor negro bastante peculiar y con muchas ganas de contarnos su técnicas de asesinato y descuartizamiento.
Los actores están correctos sin nadie que destaque notablemente ni para bien, ni para mal, pero lo que sí que me pareció un pena, es que no aprovechasen más a un actor de la talla de Bill Mosley y lo relegasen a un pequeño papel sin demasiada importancia. Por su parte, la protagonista, no es especialmente resolutiva y cae en los tópicos habituales de este tipo de cine como: dejarse las llaves del coche en la casa, caerse en lo momentos más inoportunos, verbalizar sus siguientes movimientos y no rematar a la primera a sus agresores para que no le sigan dando problemas.
Una de las cosas que puede chirriaros un poco al principio, es la continua muestra de religiosidad de la protagonista, pero ya os aviso que todo acabará cobrando sentido porque si creemos en la existencia de Dios, tendremos que creer en todo lo que parece en la Biblia, ¿no? La verdad es que no puedo contaros mucho más para no destrozaros la película, pero confiar en mí, cuando os digo que Babysitter Wanted merece bastante la pena. Es una película que se inspira en los clásicos y les insufla ese punto de crudeza y de explotación más propios del terror moderno. No es ninguna joya, ni la quinta esencia de terror, pero sí un producto diferente y fresco de esos que te dejan con buen sabor de boca.